Los chagga, también llamados wachaga, chaga, jagga, dschagga, waschagga o wachagga, son una etnia africana con presencia en Tanzania (2.616.000 personas) y Kenia (21.000 personas). Pertenecen al grupo de lenguas bantúes. Viven en las vertientes sur y este del monte Kilimanjaro y en las colinas Taita así como en el área de la ciudad de Moshi. Su relativa riqueza proviene no solo del clima favorable del área, sino también de sus acertados métodos agrícolas que incluyen extensos sistemas de irrigación y fertilización continua practicada durante miles de años (kihamba). Fueron una de las primeras etnias de la zona en convertirse al cristianismo, lo que pudo haberles dado una ventaja económica sobre otros grupos étnicos, al haber tenido acceso a una educación y asistencia médica como cristianos. thumb|Visita de Hans Meyer al jefe Meli de los chagga antes de subir el Kilinmanjaro

Descienden de varios grupos bantúes que emigraron entre finales del al desde otros lugares de África hacia las estribaciones del Kilimanjaro. En sus tradiciones mantienen la referencia de una tierra mítica originaria o pueblo ancestral llamado Shungwaya. Aunque los chagga pertenecen al grupo de lenguas bantúes, no utilizan una lengua única, sino varios dialectos chagga relacionados. Estos dialectos están relacionados con el kamba, que se habla en el nordeste de Kenia y con otras lenguas utilizadas en el este, como el dabida y el pokomo. El área donde viven los chagga está tradicionalmente dividida en varias jafaturas. Están culturalmente relacionados con los pare, taveta y los pueblos taita. Siguen un sistema patrilineal de descendencia y herencia. Los chagga subsisten principalmente de la agricultura, usando sistemas de irrigación en campos escalonados y utilizan el abono de bueyes. Aunque los plátanos constituyen su alimento básico, también cultivan otros productos como ñames, frijoles y maíz. En exportaciones agrícolas, los chagga son más conocidos por su café arábigo, que se exporta a mercados americanos y europeos, y que lo convierten en su principal cultivo comercial.

Se puede decir que son uno de los pueblos mejor situados económicamente de África Oriental. A diferencia de muchas sociedades en África, las mujeres ocupan las posiciones destacadas de la sociedad chaga, desde cuestiones económicas hasta la educación. Las mujeres chaga impulsan una gran parte del progreso económico en el norte de Tanzania. thumb|Mangi Thomas Marealle

Idioma thumb|Los grupos de edad femeninos y masculinos rigieron la sociedades chagga En general desde finales del el pueblo chagga es bilingüe, habla alguna de las variantes del complejo lingüístico chagga, así como suajili, el idioma nacional de Tanzania. Ambos idiomas de origen bantú. Los estudios de las lenguas chagga señalan que en el existía una lengua proto-taita-chagga, hablada por las comunidades de la cultura de la loza maore en el Pare septentrional, el Kilimanjaro y las colinas Taita. Se han rastreado hasta tres dialectos de esta lengua original, dos de los cuales se hablaban en la zona Taita y el resto en el sur de la actual Tanzania. En el es a lengua común dio origen a dos nuevos grupos lingüísticos saghala y dawida.

Las lenguas chagga están formadas por varios dialectos estrechamente relacionados: kivunjo, kimarangu, kiromba, kima chame y kikibosho. Algunos lingüistas señalan que los kamba de Kenia hablan un idioma con muchas similitudes con el chagga.

En diversos estudios lingüísticos, las lenguas del complejo chagga pueden aparecer con los nombres: máchame, moci, moshi, moshi-chagga, kimochi, kimoshi, mosi, antiguo moshi o uru.

Técnicamente, el complejo chagga es del filo nigercongo: Atlantic-Congo / Volta-Congo / Benue-Congo / Bantú / Bantú del sur / Narrow Bantú / Bantú del Este / Noreste de la Sabana Bantú / Kilinmanjaro-Taita / Kilinmanjaro-bantú / Chaga.

En esta clasificación el idioma chaga contiene 3 grandes variantes según Glottolog:

Chaga central kilinmanjaro que tiene tres grandes comunidades al sur del parque nacional del kilinmanjaro: Machi, Vunjo y Kahe Chaga rombo hablado al suroeste del Kilinmanjaro Chaga del oeste del kilinmanjaro con dos grandes comunidades, Rwa y Machame.

Historia thumb|Fotografía de 1890 a un miembro de la etnia chagga Origen y expansión La tradición oral del pueblo chagga señala Shungwaya, un reino o colonia mítica al norte del río Tana, como su lugar de origen. Las investigaciones históricas y los primeros documentos escritos provienen del y señalan la llegada de oleadas de bantúes entre los siglos XI y XV que se unieron a poblaciones locales cusitas que ya habitaban el Kilinmanjaron desde miles de años atrás. También existen evidencias que señalan que entre finales del primer milenio y el tuvieron contacto y recibieron influencias del pueblo ongamo (nilótico). De estos tomó prestadas una serie de prácticas nilóticas, incluida la circuncisión femenina, beber sangre de ganado (originalmente una práctica cusita) y los grupos de edad. A su vez el proceso de integración hizo que el tamborileo, asociado en la cultura bantú con el cacicazgo se perdiera entre los chagga. La interacción del pueblo chagga con el ongamo mezcló sus religiones. Así conceptos bantúes del dios creador y conceptos cusita-nilóticos del sol dador de vida se combinaron en la deidad llamada Ruwa.

En el consolidaron la actividad agrícola, especialmente cultivos de montaña y el plátano que les permitieron una mayor expansión y riqueza. En esos tiempos se produjo una escisión en las colinas de Taita dando origen a los pueblos y dialectos dawida y sagala. Hacia 1300 el pueblo chagga se organizó en un sistema monárquico y consolidan sus comunidades en las laderas este y sur del Kilinmanjaro. Debajo del monarca había numerosos jefes, a veces más de 20. Las disputas entre estos jefes menores eran comunes con  frecuentes batallas e incluso guerras a gran escala, que conducían a cambios de poder de un jefe a otro.

La riqueza económica los convirtió en un pueblo de gran influencia que fue integrando miembros de etnias vecinas como otros pueblos cusitas del Rift oriental. En el (1830-1875) mantuvieron el crecimiento de su poder económico y demográfico. Eso les permitió asimilar comunidades masái que huían de la guerra civil en la que se habían enfrentado varios clanes de la etnia. Sobre 1880 se crearon los reinos de Kibosho y Moshi que compitieron por el comercio con el litoral oceánico. Sin embargo la mayoría de los chagga optaron por mantener organizaciones autónomas. Fue así que durante la época colonial los chagas se dividieron en 30 jefaturas independientes, más unidas por el territorio que por los linajes. Esa autonomía derivó en una competencia interna de los distintos grupos por el control de las rutas comerciales, por los monopolios en el aprovisionamiento de caravanas, por el marfil, los esclavos, el ganado, el hierro y otros botines de guerra, así como por el derecho a exigir tributos. A partir de este movimiento político interior cobraron relevancia los grupos de edad como regidores de la organización de los clanes.

Uno de los jefes chagga más conocidos fue Orombo, quien, a partir de 1800, creó un imperio menor en las laderas orientales del Kilimanjaro. Después de conseguir un suministro de lanzas y otras armas, que adquirió principalmente de comerciantes del pueblo paré (bantúes), Orombo emprendió una serie de incursiones contra otras jefaturas, acumulando finalmente un gran número de cautivos humanos y ganado. Con el trabajo forzado de sus cautivos, el rey Orombo construyó un fuerte de piedra desde el cual pudo dominar los clanes y jefaturas cercanas. Sin embargo, el imperio de Orombo duró poco, ya que murió en una batalla con los masái. Sin su liderazgo, el imperio colapsó.

thumb|Mortero para café en la región del Kilinmanjaro thumb|Jefe chagga de la época colonial Antes de la conquista alemana de la región chagga, varias jefaturas cobijaron y colaboraron con misioneros cristianos, viajeros europeos y representantes diplomáticos y comerciales como era tradición en el pasado. Pero a partir de 1880 los recortes a sus derechos y propiedades aplicados por los colonialistas alemanes provocaron una actitud hostil de buena parte de los chagga. En 1886 se formalizó la potestad colonial de Alemania sobre el Kilinmanjaro tras el reparto de África oriental con los ingleses. Aprovechando viejas disputas entre jefaturas los alemanes utilizaron a jefes chaggas que se convirtieron en aliados y ayudaron en la derrota de viejos rivales. En esas guerras de dominio colonialista también participaron guerreros sudaneses y zulúes traídos por los alemanes. En la década de 1890, todos los chagga habían sido subyugados.

Tras la derrota la sociedad chagga experimentó un cambio radical. Se impusieron impuestos que debían pagarse con dinero. De esa manera los chaggas se veían obligados a trabajar en los campos europeos a cambio de efectivo. Para congraciarse con los jefes chagga colaboradores los alemanes adaptaron el sistema esclavista conocido en Europa como corvea en beneficio del gobierno colonial. Así unos pocos alemanes armados gobernó con éxito a cien mil chagga al controlarlos a través de sus jefes. Los jefes que cooperaron fueron recompensados con más poder del que jamás habían conocido. Los que resistieron fueron depuestos o ahorcados, y en su lugar se designaron sustitutos más maleables.

El dominio colonial alemán sofocó las revueltas armadas y desestructuró el ejército chaga que se formaba con los grupos de edad. La acción de las iglesias se extendió y finalmente, la mayoría de los chagga se convirtieron, al menos nominalmente, en cristianos. A las iglesias, católica y luterana se les asignó el control religioso sobre diferentes partes del Kilimanjaro. Como parte de su misión, introdujeron escuelas y granjas de cultivo de café. El proceso impuso una occidentalización de costumbres, trajo la medicina europea, la escuela como institución y los modelos comerciales del capitalismo occidental que terminaron beneficiando históricamente a los invasores sobre la población nativa.

Esta transformación económica general estaba muy avanzada cuando el gobierno colonial pasó de manos alemanas a manos británicas en 1916.

thumb|Visita de autoridades británicas al Consejo del pueblo chagga en 1957 Los alemanes, y más tarde los británicos, utilizaron las rivalidades entre los líderes de las comunidades chagga para manipularlos, sin embargo, en 1952, los chagga entendieron que necesitaban mejores medios para tratar con los administradores coloniales y eligieron al Mangi Mkuu o "Jefe de Montañat". El Mangi Mkuu se convirtió en representante de la etnia ante las autoridades coloniales hasta que entró en conflicto con nuevos líderes chagga educados en occidente y el creciente poder de la Unión Nacional Africana de Tanganica (TANU) bajo el liderazgo de Julius Nyerere. Una vez más el grupo chagga quedó dividido entre el liderazgo del Mangi Mkuu, que formó un partido rival llamado Partido Democrático Chagga que presionó por la democratización de la jefatura, y aquellos que apoyaron a Julius Nyerere. En 1959, el cargo de Mangi Mkuu fue abolido y con la independencia, se redujo el papel de los jefes tradicionales.

Los chagga consiguieron buenos accesos a la educación en Tanzania, con más del 80 por ciento de alfabetización en la década de 1980.

Tanzania adoptó un enfoque conciliador entre las etnias. El gobierno fomenta el uso de suajili, la lengua costera, como lengua nacional, aunque a menudo las personas hablan otras lenguas nativas y se siguen identificando con algún grupo étnico en particular. Pero aunque las divisiones étnicas de Tanzania no son tan profundas como las de Uganda y Kenia, las tensiones económicas tienden a resaltar pequeñas diferencias. Por ejemplo, los chagga, tras su éxito en la agricultura y los negocios, debieron  enfrentarse a la envidia y la discriminación de grupos vecinos a pesar de su similitud étnica.