thumb|right|400px|Máxima extensión del Imperio otomano (1683). Las guerras del Imperio otomano en Europa, también conocidas como guerras otomanas o guerras turcas, en particular en antiguos textos europeos, fueron una serie de conflictos militares entre el Imperio otomano y diversos Estados europeos desde la Baja Edad Media hasta comienzos del . Los primeros conflictos comenzaron durante las guerras bizantino-otomanas, libradas en Anatolia a finales del , antes de entrar en Europa a mediados del con las guerras búlgaro-otomanas. A mediados del se produjeron las guerras otomano-serbias y otomano-albanesas. Gran parte de este periodo se caracterizó por la expansión otomana en los Balcanes. En los siglos y , el Imperio otomano realizó nuevos avances en Europa Central, que culminaron en el apogeo de las reivindicaciones territoriales otomanas en Europa.
Las guerras otomano-venecianas duraron cuatro siglos, desde 1423 hasta 1718. Este periodo fue testigo de la caída de Negroponte en 1470, el asedio de Malta en 1565, la caída de Famagusta (Chipre) en 1571, la derrota de la flota otomana en la batalla de Lepanto en 1571 (para ese momento la mayor batalla naval de la historia), la caída de Candía (Creta) en 1669, la reconquista veneciana de Morea (Peloponeso) en la década de 1680 y su pérdida de nuevo en 1715. La isla de Corfú, bajo dominio veneciano, fue la única isla griega no conquistada por los otomanos.
A finales del , las potencias europeas empezaron a consolidarse contra los otomanos y formaron la Liga Santa, revirtiendo una serie de conquistas territoriales otomanas durante la Gran Guerra Turca de 1683 a 1699. No obstante, ejércitos otomanos fueron capaces de resistir a sus rivales europeos hasta la segunda mitad del .
En el , los otomanos se enfrentaron a la insurrección de sus súbditos serbios (1804-1817), griegos (1821-1832) y rumanos (1877-78). Esto ocurrió junto con las guerras ruso-turcas, que desestabilizaron aún más el imperio. El retroceso final del dominio otomano comenzó con la primera guerra de los Balcanes (1912-1913) y culminó con la firma del Tratado de Sèvres tras la Primera Guerra Mundial, que condujo a la partición del Imperio otomano.
Ascenso de los otomanos (1299-1453) Tras asestar un golpe al debilitado Imperio bizantino en 1356Es posible que el año haya sido 1358 debido a un cambio en el calendario bizantino, véase Solimán bajá. que le permitió obtener una base territorial para sus operaciones militares en Europa, el Imperio otomano comenzó su expansión hacia el oeste en el continente europeo a mediados del siglo . Su primer gran enemigo fue el Imperio serbio, de reciente creación, al que venció en una serie de campañas entre las que destacó la de la batalla de Kosovo de 1389, en la que murieron los jefes de los dos ejércitos, y que alcanzó un papel principal en el folclore serbio como batalla épica que marcó la decadencia de Serbia.
El Imperio otomano conquistó también las tierras del Segundo Imperio Búlgaro: la mitad meridional (Tracia) en 1371 (batalla de Maritsa); Sofía en 1382; la entonces capital, Tarnovgrad, en 1393; el resto del norte después de la batalla de Nicópolis de 1396, con excepción de Vidin, que cayó en 1422; Albania en 1385 (batalla de Savra) y nuevamente en 1480; Constantinopla en 1453, después de la batalla de Varna y la segunda batalla de Kosovo.The History of the Ottoman (Osmanli) Empire 1290-1924
También se apoderó de Grecia en 1460; de Serbia, en 1459 y, después de la reconquista parcial de Hungría en 1480, de nuevo en 1499; de Bosnia, en 1463 (la parte noroeste solo hacia 1527 y Bihać en 1592); y Herzegovina, en 1482.
Expansión (1453-1683) La derrota de 1456 en el Asedio de Nándorfehérvár (Belgrado) detuvo la expansión otomana en la Europa católica durante setenta años, aunque durante un año (1480-1481) los otomanos dominaron el puerto italiano de Otranto. En 1493 el ejército otomano atacó con éxito Croacia y Estiria.The End of Europe's Middle Ages - Ottoman Turks
Resistencia albanesa Los otomanos se enfrentaron a una feroz resistencia por parte de los montañeses albaneses, que se reunieron en torno a su caudillo Gjergj Kastriot, descendiente de un noble feudal, y lograron defenderse de los ataques otomanos durante más de treinta años. Albania fue uno de los dos puntos de oposición a la expansión otomana en la Europa del Este después de la batalla de Kosovo en 1389. Se ha argumentado que su resistencia detuvo el avance otomano a lo largo del flanco oriental de la civilización occidental y salvó a la península italiana de la conquista otomana. El sultán Mehmet II murió en 1481, apenas dos años después del fin de la resistencia albanesa y uno después de emprender la campaña de Italia.
Conquista de Bosnia
Croacia Tras la caída del reino de Bosnia en manos otomanas en 1463, las partes sur y central del reino de Croacia quedaron desprotegidas. Su defensa estaba a cargo de nobles croatas que mantenían contingentes reducidos de tropas a sus expensas en las zonas fronterizas. Los otomanos, mientras tanto, llegaron al río Neretva y, tras la conquista de Herzegovina en 1482, invadieron Croacia, evitando hábilmente las ciudades fronterizas fortificadas. La decisiva victoria otomana en la batalla del campo de Corvabia, el 9 de septiembre de 1493, conmocionó a todo el país. Sin embargo, no disuadió a los croatas de seguir defendiéndose persistentemente contra los ataques de un enemigo muy superior en número. Al cabo de más de cien años de resistencia croata, la victoria en la batalla de Sisak marcó el final del dominio otomano. La expulsión de los turcos, que se habían recluido en Petrinja, por el ejército del virrey en 1595, selló el signo de la guerra.
Ocupación de Hungría
El Reino de Hungría, que en su momento abarcaba desde Croacia en el oeste hasta Transilvania en el este, fue también gravemente amenazado por el avance otomano. Los orígenes de la debilidad húngara que ponía en riesgo el reino ante las ofensivas otomanas se remontan a la caída de la dinastía gobernante de Árpád y su sustitución posterior con los reyes angevinos y jagellones. Después de una serie de batallas de resultado diverso que se prolongó a lo largo de ciento setenta y seis años, el reino se desmoronó finalmente en la batalla de Mohács de 1526 y gran parte de él quedó bajo control otomano (la Ocupación Turca de 150 años, como se le llama en Hungría, se prolongó hasta finales de 1600, aunque partes del reino estuvieron ocupadas desde 1421 hasta 1718).
Resistencia serbia Como resultado de las fuertes pérdidas causadas por los otomanos en la batalla de Maritsa en 1371, el Imperio serbio se había disuelto en principados. Se libró la batalla de Kosovo en 1389, durante la cual las fuerzas serbias fueron aniquiladas de nuevo. A lo largo de los siglos y , tuvieron lugar constantes luchas entre los diversos reinos de Serbia, por un lado, y el Imperio otomano, por el otro. El punto de inflexión fue la caída de Constantinopla en manos de los turcos. En 1459, tras el asedio, cayó la capital «temporal» serbia de Smederevo. Montenegro fue invadido en 1499. Belgrado fue la última ciudad importante en los Balcanes que resistió los ataques turcos. Los serbios, húngaros y cruzados europeos derrotaron a los turcos en el sitio de Belgrado de 1456. Después de repeler los ataques otomanos durante más de setenta años, la ciudad cayó finalmente en 1521, junto con la mayor parte del Reino de Hungría, y el Despotado de Serbia se rindió finalmente en 1540, con lo que concluyó la ocupación turca de los territorios serbios.
1423-1503: guerras con Venecia
El Imperio otomano comenzó las campañas navales antes de 1423, cuando se libró una guerra de siete años con la república de Venecia por el control sobre los mares Egeo y Adriático. El conflicto con Venecia se reanudó en 1463 y finalizó con un tratado de paz ventajoso para los turcos firmado en 1479. En 1480, liberados del obstáculo que suponía la armada veneciana, los otomanos sitiaron Rodas y capturaron Otranto. Las hostilidades se reanudaron en 1499 y perduraron hasta 1503. En 1500, una coalición hispano-veneciana comandada por el Gran Capitán expulsó a los turcos de Cefalonia, lo que puso fin temporalmente a la ofensiva otomana contra los territorios orientales venecianos.
1462-1483: campañas de Valaquia y Moldavia
En 1462, Mehmed II fue obligado a retirarse por el príncipe de Valaquia Vlad III Drácula tras el famoso ataque nocturno del 17 de junio. Sin embargo, Vlad fue encarcelado por el rey húngaro Matías Corvino. Este hecho causó indignación entre muchos personajes influyentes de Hungría y admiradores occidentales del éxito de Vlad en la batalla contra el Imperio otomano, y el temprano reconocimiento de la amenaza que representaba, incluidos los miembros de la Curia Romana. Debido a esto, Matías le concedió el estatuto de prisionero distinguido. Drácula fue liberado a finales de 1475 y enviado con un ejército de soldados húngaros y serbios para recuperar Bosnia de los otomanos. Derrotó a las fuerzas otomanas y obtuvo su primera victoria contra el Imperio otomano. Tras esta victoria, las fuerzas otomanas en 1476 entraron en Valaquia al mando de Mehmed II. Durante la guerra, Vlad fue muerto y, según algunas fuentes, su cabeza fue enviada a Constantinopla para desalentar futuras rebeliones.
El avance turco se interrumpió temporalmente por la victoria de Esteban el Grande de Moldavia sobre Mehmed II en la batalla de Vaslui en 1475. Al año siguiente, Esteban fue derrotado en la batalla de Valea Albă, aunque los otomanos tuvieron que replegarse al no poder conquistar ninguna fortaleza. Esteban buscó ayuda europea contra los turcos pero, a pesar de haber «cortado la mano derecha del infiel», como escribió en una carta, sus intentos fueron vanos.
En 1482, Bosnia fue incorporada por completo al Imperio otomano.
1526-1566: Ataque al reino de Hungría
Después de la batalla de Mohács, solo la parte suroeste del Reino de Hungría fue conquistada,The Battle of Mohacs, 1526 pero el avance otomano continuó con varias campañas menores y grandes invasiones durante el verano (las tropas regresaban al sur de los Balcanes antes del invierno) entre 1526 y 1556. En 1529, montaron su primer ataque importante contra la monarquía de los Habsburgo (con un máximo de trescientos mil soldados según recuentos antiguos, cien mil según investigaciones más recientes), en un intento por conquistar la ciudad de Viena (véase Sitio de Viena). En 1532, la guarnición (ochocientos defensores) de Kőszeg, en el oeste de Hungría, repelió otro ataque contra Viena en el que participaron de sesenta mil soldados otomanos.Castles and History in Northern Transdanubia Las tropas invasoras fueron contenidas antes de que llegara el invierno y el Imperio Habsburgo hubiera logrado reunir un ejército de ochenta mil hombres en Viena. Las tropas otomanas regresaron a sus territorios atravesando Estiria, saqueando el país a su paso.
Mientras esto sucedía, en 1538, el Imperio otomano invadió Moldavia. En 1541, los otomanos tomaron Buda y Pest (ciudades que hoy en día forman la capital de Hungría, Budapest) durante otra campaña en Hungría con un truco que evitó derramamientos de sangre: luego de concluir las negociaciones de paz con un acuerdo, las tropas entraron por las puertas abiertas de Buda en la noche. En represalia a un contraataque austriaco fallido en 1542, la conquista de la parte occidental de Hungría central se completó en la campaña de 1543, que tomó la más importante excapital real de Székesfehérvár y la antigua sede del cardenal, Esztergom. Sin embargo, el ejército de 35-40 000 hombres de Suleimán no fue suficiente para lanzar otro ataque contra Viena. Los imperios habsburgo y otomano firmaron una tregua temporal en 1547, pero esta fue rota por los Habsburgo poco tiempo después.