Carlos Eduardo Cruz Díez (Caracas, 17 de agosto de 1923-París, 27 de julio de 2019)fue un artista franco-venezolano, reconocido dentro del movimiento del arte cinético y del Light Art. Vivió y trabajó en París desde 1960 hasta su fallecimiento.Cruz-Diez propuso concebir el color como una realidad autónoma que se desarrolla en el tiempo y en el espacio, sin ayuda de la forma o necesidad de soporte. Su trabajo abarca ocho investigaciones: Couleur Additive, Physichromie, Induction Chromatique, Chromointerférence, Transchromie, Chromosaturation, Chromoscope y Couleur à l’Espace.

Es uno de los principales personajes y de los representantes más destacados del arte cinético. Sus investigaciones han aportado un nuevo enfoque del fenómeno del color en el campo del arte, en particular mediante el desarrollo de la percepción del color.

Sus investigaciones, como teórico del color, basadas en tres situaciones cromáticas: sustractiva, aditiva y refleja, han dado lugar a un nuevo enfoque cognitivo del fenómeno del color, ampliando su campo de percepción. Cruz-Diez aprehende el color como una realidad autónoma que evoluciona en el espacio y el tiempo. Sus obras abstractas se definen por el uso del color y las líneas para crear la impresión de movimiento, y están expuestas en museos de todo el mundo, como el Museo de Arte Moderno de Nueva York, el Tate Modern de Londres, el Centro Georges Pompidou de París y el Museo de Bellas Artes de Caracas, entre otros.thumb|Chromosaturation (Cromosaturación) en la exposición "Dynamo. Un siècle de lumière et de mouvement dans l’art. 1913-2013", Galeries Nationales du Grand Palais, París, Francia, 2013

thumb|Chromatic induction in a double frequency, (Inducción cromática a doble frecuencia) (2012) en el Marlins Park de Miami, Estados Unidos. Dim: 1672,25 m².

Biografía

Familia y Primeros años Carlos Eduardo Cruz-Diez nació el 17 de agosto de 1923 en La Pastora, Ciudad de Caracas, Venezuela. Hijo de Carlos Eduardo Cruz Lander, un químico y poeta de ascendencia canaria, y Mariana Diez Feo. Por parte de su madre, muchos personajes destacados de la historia post-colonial tanto de Suramérica como en el resto de las Américas se pueden encontrar en su árbol genealógico. Para empezar, Carlos era bisnieto del general Mariano Diez, que a pesar de haber nacido en El Seíbo, República Dominicana, contribuyó significativamente en la independencia de Venezuela, país que consideraría como su segunda patria. Uno de los hijos más reconocidos del general Diez (siendo este a la vez tío abuelo de Carlos), fue nada menos que Manuel Antonio Diez, vicepresidente de la república durante el mandato de Joaquín Crespo, 1884-1886.

A lo largo de su vida, Cruz-Diez desarrolló su investigación en sus talleres, que también son verdaderos espacios de vida para el artista y su familia, ya que siempre quiso combinar su vida diaria con su arte, refiriéndose a ellos como su "casa-taller".

“Mi proyecto de vida incluía la pintura y la familia al mismo tiempo”, escribió en su libro de memorias Vivir en arte. Recuerdos de lo que me acuerdo.

El desarrollo de la obra de Cruz-Diez Cuando era niño, Cruz-Diez quedaba fascinado por las proyecciones rojas sobre su camisa blanca, causadas por la luz del sol que atravesaba las botellas de cola en la planta de su padre. Estudió en el Colegio Atenas y seguidamente cursó el bachillerato en el Liceo Andrés Bello.

1940: Época de formación. La pintura social Cruz-Diez inicia sus estudios en la escuela de Artes Plásticas y Artes Aplicadas de Caracas en 1940 donde descubrió lo que él llamó “despertar a la euforia del color". Allí recibe clases de destacados maestros, como Marcos Castillo, Luis Alfredo López Méndez y Juan Vicente Fabbiani.Allí se hizo amigo de Alejandro Otero y Jesús Rafael Soto, quienes más tarde se convertirían en sus pares en la abstracción geométrica y en los movimientos Op Art y Cinético, respectivamente. Egresa en 1945 con el título de profesor de Artes Aplicadas y Artes Manuales.

Entonces le interesa la obra de Francisco Narváez y Héctor Poleo. Mientras estudiaba, colaboraba con viñetas humorísticas para el diario La Esfera y la revista infantil Tricolor. Su pintura en ese momento se centraba en el realismo social.

Sin embargo, ya en este periodo formativo adquirió conciencia de la importancia del trabajo con el color. Aprendió de uno de sus maestros, Rafael Ramón González, a no pintar el color plano y evidente de los objetos sino a interpretar los matices que lo componen. Años más tarde profundizó en este precepto llegando a concretar uno de sus más grandes descubrimientos: apreciar que el color está en el espacio que nos rodea y que el punto radica en saber ver el color.

En 1944 trabaja como ilustrador y diseñador gráfico de la revista El Farol de la Creole Petroleum Corporation e ilustra también otras publicaciones. Realiza, asimismo, cómics para diversos periódicos venezolanos. Un año después, ya graduado, comenzó su trabajo como profesor de Pintura e Historia de las Artes en la Escuela de Artes Visuales y Artes Aplicadas en Caracas.

En 1946 es nombrado director creativo de la agencia publicitaria McCann-Erickson Venezuela y luego, en 1953, trabaja como ilustrador del periódico El Nacional. Realiza su primera exposición individual en el Instituto Venezolano-Americano de Caracas en 1947, y tres años más tarde, forma parte del consejo de redacción de la revista Taller.

En esta época, el artista concentró su trabajo alrededor de la representación de sectores marginales y precarios de la ciudad de Caracas, caracterizados por la desigualdad social. Un momento clave de esta época fue la exposición de Héctor Poleo en 1947 cuando regresó de México. Obras como Los tres comisarios (1943) o Paisaje de los Andes (1941) le descubrieron que la realidad social podía pintarse de otra manera, sin la pincelada cezanniana y también que era posible abordar otros temas distintos al paisaje, el desnudo o la naturaleza muerta. Comienza aquí una serie de pinturas como Adán el chichero, Las aguadoras, Techo, y muchas otras que tratan temas sociales y folklóricos.

1950: La plataforma conceptual A principios de los años 50, Cruz-Diez enlazó su propuesta al ideal de un arte comprometido, denunciando las injusticias sociales. Sin embargo, pronto se dio cuenta de que representar esos problemas no ofrecía una solución para las comunidades allí identificadas. Finalmente, comprendió que su llamado social podía manifestarse a través de otras vías,  creando su propio lenguaje: «el arte es una estructura compleja de comunicación, expresión, descubrimiento e invención» así empezó a explorar sobre la percepción del color.

En 1951, al retirarse de McCann-Erickson, se casa con Mirtha Delgado Lorenzo y comienza a trabajar como ilustrador para el diario El Nacional de Caracas. En 1954 comienza a interesarse por las corrientes abstractas y realiza una serie de proyectos para murales exteriores con elementos geométricos y ese mismo año presenta estos proyectos en el XV Salón Oficial (1954), los cuales producen comentarios de sorpresa por su conversión a la abstracción".

Entre 1954 y 1959, el trabajo de Cruz-Diez pasa por varias etapas de estudio: las Signos Vegetales (1955-1956); los Objetos Rítmicos Móviles (1956-1957); el Estudio de la percepción Óptica y la inestabilidad del plano (1956-1959). Al mismo, tiempo adelanta una intensa actividad de lecturas, investigaciones y reflexiones que lo llevan a enfocar su atención y centrar su trabajo alrededor del fenómeno cromático.

En 1955 reside durante un año y medio en El Masnou, Barcelona, España. Ese año viaja a París y visita la exposición «Le Mouvement» en la Galerie Denise René, donde participa su amigo Jesús Rafael Soto. Este viaje inspira una nueva dirección para Carlos Cruz-Diez.  Al año siguiente, expone en la Galería Buchholz de Madrid las series de Signos Vegetales y de Objetos Rítmicos Móviles. Luego de breves viajes a Nueva York y a París en 1957, regresa a Caracas y funda el Estudio de Artes Visuales, dedicado al diseño gráfico e industrial. En 1959 realiza su primer Color Aditivo [Couleur Additive] y la primera Fisicromía [Physichromie].

En 1959, la serie de Fisicromía de Cruz-Diez actualiza la premisa del artista de llevar el arte como realidad cromática autónoma al entorno del espectador. Las superficies de las Fisicromías están formadas por tiras coloreadas de cartón, aluminio o plexiglás ensambladas en dos niveles intercalados: uno plano y otro elevado. Los esquemas cromáticos producen una sensación de movimiento vibratorio que hace que los tonos de color se multipliquen en función de la posición y la distancia del espectador y del ángulo en que se refleja la luz, natural o artificial, del entorno.  La serie de pinturas geométricas de Cruz-Diez denominada Couleur Additive incluye la combinación de dos colores que dan la ilusión de un tercero.

Estas primeras obras fueron fundamentales para definir la trayectoria futura del artista. Cruz-Diez ya no denunciaba las injusticias sociales a través de la pintura figurativa, sino que desplegaba un nuevo medio de expresar la contemporaneidad al tiempo que mantenía el compromiso moral de servir a un público amplio.

1960: Un discurso plástico inédito En 1960 Cruz Diez decide instalarse definitivamente en París con su familia. Al año siguiente participa en la exposición Bewogen Beweging en el Stedelijk Museum de Ámsterdam donde también colaboraron artistas como Allan Kaprow, Alexander Calder, Moholy-Nagy, Robert Rauschenberg, Jean Tinguely, Marcel Duchamp, Victor Vasarely, entre otros. En 1964, Cruz-Diez comienza a producir la serie de Induction Chromatique, y entre diciembre de ese año y febrero de 1965, participa en la exposición Le Mouvement 2.

En 1965 lo nombran Asesor en el Centro Cultural Noroit, en Arras (Francia) y ese mismo año participa en The Responsive Eye en el Museum of Modern Art de Nueva York, una exposición pionera para el movimiento de arte cinético. El artista continuó ejerciendo el diseño gráfico como actividad secundaria.

En 1965, Cruz-Diez concibió su primer ambiente cromático, Laberinto de Descondicionamiento. De allí surgió la obra Chomosaturation, obra inmersiva que se instaló en París años más tarde, en el distrito de Saint-Germain-des-Près, con motivo del festival “Art dans la rue”.

En 1966, gana la III Bienal Americana de Arte de Córdoba, Argentina, y en 1967 lleva su Fisicromía 22 a la exposición Lumière et Mouvement, en el Museo de Arte Moderno de París (mayo-agosto de 1967).  En 1968, con motivo de la exposición Cinética celebrada en la Maison de la Culture de Grenoble (Suiza), mostró por primera vez sus Cromosaturaciones [Chromosaturations].

Recibió el Premio Internacional de Pintura en la Bienal de São Paulo de 1967. Representó a Venezuela en la 35.ª Bienal de Venecia en 1970, donde presentó una Inducción Cromática, una Fisicromía y un ambiente cromático: Cromosaturación (1965/1970). Esta exposición reforzó el reconocimiento internacional de Cruz-Diez como una figura destacada en el arte cinético.

A partir de 1967, Cruz-Diez llevó a cabo numerosas obras monumentales en arquitectura, espacios públicos y entornos habitables alrededor del mundo, siendo Venezuela el país con la mayor cantidad de sus creaciones.

La primera obra de arte pública de Cruz-Diez fue temporal, y consistió en 20 cubículos de Plexiglás de color que ocuparon el peatonal Boulevard Saint-Germain de París con motivo de un festival callejero en 1969. El encargo del aeropuerto de Caracas fue seguido de docenas más, incluyendo una escultura para la plaza frente a la embajada de Venezuela en París, así como intervenciones en la sede de la UBS en Zúrich en 1975, una central hidroeléctrica en Venezuela en 1977, una escultura que marca la frontera de Andorra con España en 1991 y la decoración de los caminos que conducen al estadio de béisbol de los Marlins en Miami en 2011.

1970: El ciclo de las obras monumentales