Francisco de Urdiñola y Larrumbide (1552, Oyarzun, Guipúzcoa - 1618, Río Grande, Zacatecas) fue un militar vasco al servicio de la Corona de Castilla, que ocupó el cargo de gobernador del Reino de la Nueva Vizcaya, tras liderar el proceso de "pacificación" o control castellano del territorio centro-norte de la Nueva España, financiado gracias a sus importantes intereses económicos que lo llegarían a posicionar como el hombre más rico del novohispano. Francisco de Urdiñola hasta 1592 En 1592 se levantó en Mazapil (Nueva Vizcaya) la información de limpieza de linaje que a su vez había sido levantada en Oyarzun (Guipúzcoa) el 10 de diciembre de 1586 y fallada a favor el 21 de abril de 1588. Esta prueba de hidalguía está en el Archivo General de la Nación de México, ramo de la Inquisición, , tomo 196. La averiguación fue llevada por el notario del Santo Oficio de la Inquisición, el capitán Juan Morlete, y fue contrastada por Agustín de Lesaca, Hernando de Landa, Pedro de Vergara, Joanes de Justi, Sebastián de Aristirreso, Martín Pérez de Lekunberri, Joanes de Elizalde (de Oyarzun) y Francisco de Isasti.

Por las informaciones recogidas sabemos que nació en Oyarzun el año 1552 en el palacio de los Urdiñola frente a la iglesia, donde se ha edificado el Centro Cultural Landetxe. Era hijo de Juanes de Urdiñola e Isabel de Larrunbide y sus abuelos paternos fueron Pedro Martín de Urdiñola y María Juana de Baldarena, de Oyarzun, y los maternos Juanes de Larrunbide, del caserío de Larrunbide Goikoa de Larraul y María Martín de Echenagusia y Ugarte, también de Oyarzun.

Para confirmar esto en 1588 actuaron como testigos ante Martín de Fagoaga, alcalde de Oyarzun, Esteban de Altzu, Jakobe y Juan Pérez de Yerobi, Pedro de Markelain, Lope de Albíztur, Domingo de Altza y de Lekune, Martín de Aguirre y Juanes de Eznaoz entre otros.Alessio Robles, Vito Francisco de Urdiñola y el norte de la Nueva España (primera edición, México 1931) pag. 1-2. También viajó a México un hermano homónimo y más tarde su hermana (o quizás sobrina) Ysabela y Joanes Elizondo, que se habían casado en Oiartzun el año 1590. El hijo de ambos, Francisco Elizondo, ahijado de Urdiñola, financió con su tío la construcción de la iglesia de San Gregorio Magno en Mazapil, contigua a la estancia de Urdiñola y que aún conserva como su propiedad un descendiente de la familia de los Elizondo, quien es descendiente directo de Francisco.

El templo y la estancia estaban unidas por un túnel, al igual que lo estaban la iglesia de Oyartzun y la residencia de los Urdiñola.

El mismo año, 1592, se levantó en la Real Audiencia de México un informe de méritos que no habían sido remunerados presentados por el mismo Urdiñola en julio de 1590 cuya averiguación la llevó a cabo el oidor (juez) doctor Andrés Zaldierna y que se puede considerar como un resumen de los servicios prestados por Urdiñola desde su llegada hasta 1590:

Llegó a la Ciudad de México hacia mediados del año de 1572, donde lo recibirían algunos vascos, con quienes pasò a Zacatecas, donde ya había muchos vascos, de los cuales varios se dedicaban al servicio militar, otros al comercio, mientras que algunos eran dueños de minas.

Su llegada a la Nueva España ocurrió 3 años antes de la muerte de Francisco de Ibarra (3 de junio de 1575), quien es reconocido como el primer explorador de las tierras conocidas como Reino de la Nueva Vizcaya, lo que expandió el territorio de la Nueva España, es probable que llegara a conocer a de Ibarra, ya que de Urdiñola se incorporó a la milicia, de allí que obtuviese el rango de capitàn.

Si bien de Ibarra llevó a cabo la expansión española hacia el Norte de la Nueva España, se tiene que de Urdiñola llevó a cabo el afianzamiento del control español de esos territorios del Norte, complementando la labor que llevó a cabo de Ibarra, puesto que logró controlar a buena parte los indígenas nómadas que poblaban tanto el Reino de la Nueva Vizcaya, así como los de las tierras que luego serían o conformarían a la Provincia de San Francisco de Coagüila, en este sentido su labor como pacificador de naciones indias contribuyó a dicha expansión, puesto que de Urdiñola era de la idea de que era mejor conseguir una mala paz a tener una buena guerra, pero en el fondo privaría el interés por lograr encontrar vetas de plata, y por lo mismo si los indios eran hostiles, la extracción de ese valioso metal no se podía realizar estando siempre los españoles bajo los ataques de aquellos.

En 1579 fue herido por los indios en Nueva Vizcaya en un asalto a las minas de Indé. En 1580 luchó y pacificó la comarca del Saltillo con el capitán Diego de Aguirre. En 1581 socorrió con el capitán Alonso López de Loys a los mineros de Mazapil y por su ánimo y diligencia fue nombrado caudillo: soldado más valeroso y distinguido.

Ese mismo año de 1579 apresó a los jefes indios Martín y Francisco alias "el Tuerto" a su costa y misión, a quienes logrò convencer de que ellos y sus respectivas naciones se unieran a los españoles, al ofrecerles varios beneficios, los cuales no tenìan viviendo como vivìan.

Por finales del año de 1581, o inicios del año de 1582, el General Rodrigo de Río Lossa le nombró Capitán del Real de Minas de San Gregorio de Mazapil, para substituir al Capitán de Loys, quien estaba enfermedad, de Loys se habría de convertir en su futuro suegro.

Francisco de Urdiñola fundando San Esteban de Nueva Tlaxcala.|400x400px|miniaturadeimagenEn 1582 prende al jefe de la nación Chanala Machoquía, al jefe Guachichili y a otros tres jefes que asaltaban a los mineros. Vigiló los caminos asegurando el comercio en beneficio de las minas.

En 1582 luchando contra los Guachichiles prendió entre otros a la madre, mujer e hijos del capitán Melchor, indio criado entre cristianos. Para conseguir la paz, trató bien a los presos y dio libertad a muchos, entre ellos a la madre de Melchor. El jefe indio le citó en la sierra y le dijo que fuera solamente con dos soldados. Allí el jefe rodeado de muchos indios le retó a subir solo, y sin arcabuz a un cerro, para probar si de Urdiñola era hombre de valor y esforzado, de Urdiñola aceptó el reto, y trepó junto con Melchor, al ver este último que, en efecto, lo había hecho sin titubear, con destreza, y considerando en que al estar solo podía se víctima de una emboscada una vez que llegasen a la cima, o bien que en la trepada fuese lanzado falda abajo para causarle la muerte, lo cual obviamente no ocurrió, y así al estar ambos hombres en dicha cima Melchor lo abrazó y lo declaró como su hermano, con esta acción de Urdiñola consiguió que los Guachichiles se establecieran en las minas de Mazapil, logrando que varios miembros de esta nación colaboraran en las minas, mientras que otros, siendo guerreros protegerían la zona ante los ataques de indios enemigos.

En 1584 el Capitán Guachichil Melchor, debido a que su gente no recibía buen trato ni la comida y vestimenta que se les había ofrecido, pues en Mazapil había quedado a cargo un capitán que no pensaba ni actuaba como de Urdiñola, así que decidió huir con todos ellos, en este acto hubo un enfrentamiento, en el cual varios españoles resultaron muertos y heridos, al saber de este suceso de Urdiñola decidió, junto con el jefecillo indio Pedro, de la nación de los Rayados ir en pos de los Guachichiles, y si bien se enfrentaron con las armas en dos ocasiones, esto no amedrentó a los indios, en este sentido se tiene que los Guachichiles resistieron y siguieron retirándose, por lo que de Urdiñola consideró que no podría vencerlos usando la fuerza, decidió entonces llegar al campamento de Melchor, yendo solo y sin armas, cuando lo encontró le pidió que hablaran, Melchor aceptó al considerar el gran valor del Capitán Francisco, de presentarse desarmado, con lo cual de Urdiñola logró convencerlo de nuevo de que aceptara vivir cerca de los españoles y estar en paz; para ello les proporcionó más cantidades de alimentos y vestuario, lo cual de Urdiñola pagó de su propio dinero, y los terminó asentando en su propio pueblo, en terrenos aledaños a la pequeña villa de Santiago del Saltillo, fundada, ya legalmente conforme lo ordenaban las Leyes Nuevas de 1542, apenas por el año de 1575, aunque de hecho la presencia de los españoles en el valle de Saltillo databa desde por lo menos el año de 1569, debido a que estos llegaban al valle para establecer campamentos, y así proceder a la captura de indios de las regiones circundantes, los cuales vendían en los reales de minas como trabajadores de las minas, de las haciendas y sus familias como sirvientes.

En 1586 segundo alzamiento de los indios en Saltillo. Venció a sus jefes Cilavan y Zapalinamé, los trajo a la paz y los asentó. En marzo de 1587 firmó una paz ajustada con los indios de Mazapil en la que se dio libertad al indio esclavo Maztel o Cristóbal.

En 1588 tercer alzamiento en Saltillo. Con maña los trajo a la paz y los asentó en pueblos y rancherías. En 1589 cuarto levantamiento en Saltillo.Alessio Robles, Vito Francisco de Urdiñola y el norte de la Nueva España. (primera edición, México 1931) pág.. 67-80.

Por otro lado y al ver que los ataques de indios nómadas eran constantes contra los habitantes de la villa de Santiago del Saltillo, y de que si bien se producían alimentos en abundancia y se criaban ganados mayores y menores, pero que si bien no habìa minas que defender, mediante la presencia permanente de soldados lo cual era tan costoso como el de enviar partidas de soldados desde Zacatecas o desde Mazapil, el virrey Luis de Velasco planteó al rey Felipe II una nueva estrategia: enviar familias de tlaxcaltecas a poblar la región de Saltillo, pero el asunto de la seguridad y de los ataques de los indios enemigos no era tan solo de Saltillo, si no que la amenaza existía en otras regiones de lo que sería San Luis San Luis Potosí, siendo ese el destino histórico del tlaxcaltecas. La propuesta fue aprobada por el Rey Felipe II y los miembros del Real Consejo de Indias, y asì se procedió a organizar la expedición que estaría integrada por 400 familias de tlaxcaltecas.

En las negociaciones para establecer las condiciones de ese poblamiento de las regiones del Norte entre los señores tlaxcaltecas y el Virrey y sus funcionarios influyó mucho el padre Gerónimo Mendieta.

El 14 de marzo de 1591 el virrey Luis Velasco, refrendado por su secretario Martín López de Gauna, ordena al general Rodrigo del Río de Loza el asentamiento de los indios tlaxcaltecas en cinco poblados, teniendo que estar uno de ellos contiguo a Saltillo. Se les dio mercedes y privilegios de conquistadores a los indios. Pero el 11 de agosto Rodrigo Río de la Losa encomendó el asentamiento a Urdiñola por su rectitud, diligencia y habilidad demostradas.

Así, Urdiñola organizó la partida de 400 tlaxcaltecas con sus familias desde el centro del país hacia el norte. Urdiñola fue nombrado teniente de gobernador y capitán general de toda Nueva Vizcaya y se ordenaba a todas las villas que se le obedeciese. La expedición fue capitaneada por Buenaventura de Paz, nieto de Xicoténcatl, y Joachín de Velazco, los cuales fueron miembros del primer cabildo.Museo de los presidentes coahuilenses Los indios de Saltillo no les crearon muchos problemas, cedieron parte de los manantiales y comenzó el reparto de las tierras más fértiles, quedando el pueblo fundado y así consolidada la precaria villa de Saltillo.