El ducado de Sajonia (, ) fue originariamente la región que poblaron los sajones a finales de la Alta Edad Media, cuando fueron sometidos por Carlomagno durante las guerras sajonas desde 772 e incorporado al Imperio carolingio (Francia) para el año 804. Por el tratado de Verdún de 843, Sajonia fue uno de los cinco ducados raíz alemanes de Francia Oriental, que fue el antecedente del Reino germánico. Comprendía el territorio de los actuales estados federados de Baja Sajonia, Sajonia-Anhalt, Renania del Norte-Westfalia y parte de Schleswig-Holstein.
Originalmente, el ducado de Sajonia comprendía las tierras del pueblo sajón en el noroeste de la actual Alemania. Con la deposición del duque güelfo Enrique el León en 1180, el título ducal pasó a la Casa de Ascania, con los territorios de Wittenberg y de Lauenburgo, así como Holstein, ubicándose de esta manera más hacia el este. Numerosos territorios se separaron entonces de Sajonia, como el principado de Anhalt en 1218 y el güelfo ducado de Brunswick-Luneburgo en 1235. En 1296 las tierras restantes fueron divididas entre los duques ascanios de Sajonia-Lauemburgo y Sajonia-Wittenberg, el último obteniendo el título de elector de Sajonia por la Bula de Oro de 1356.
Geografía thumb|180px|Mapa mostrando la ubicación de los tres estados, Baja Sajonia en el noroeste, Sajonia-Anhalt en el centro, y el Estado libre de Sajonia en el sureste, dentro de la actual Alemania.
El ducado raíz sajón abarcaba la mayor parte de lo que hoy es el norte de Alemania, incluyendo los modernos estado alemanes (Länder) de Baja Sajonia y Sajonia-Anhalt hasta los ríos Elba y Saale en el este, las ciudades estado de Bremen y Hamburgo, así como la parte de Westfalia de Renania del Norte-Westfalia y la región de Holstein (Nordalbingia) de Schleswig-Holstein. A finales del , el duque Enrique el León ocupó también la vecina zona de Mecklemburgo (la antigua Marca Billunga).
Los sajones fueron uno de los grupos más robustos en la cultura tribal tardía de la época, y con el tiempo dieron el nombre de su tribu a una variedad de más y más territorios geopolíticos de la Vieja Sajonia (Altsachsen) cerca de la desembocadura del Elba y río arriba a través de la prusiana provincia de Sajonia (en lo que hoy es Saxony-Anhalt) hasta la Alta Sajonia, el Electorado y reino de Sajonia desde 1806 correspondiente al Estado libre de Sajonia alemán, que lleva el nombre hoy en día aunque no formó parte del ducado medieval (véase mapa a la derecha).
Historia Antecedentes Las primeras referencias de los sajones se remontan entre los siglos III y V, cuando eran una tribu germánica que habitaba el norte del río Elba y que se expandió al sur hacia Westfalia y Ostfalia. También se extendieron a orillas del Rin, y junto con los anglos y los jutos ocuparon las islas británicas. Según la Res gestae saxonicae del cronista del Viduquindo de Corvey, los sajones habían llegado desde Britannia hasta la costa de Land Hadeln en el triángulo Elba-Weser, llamados por los gobernadores merovingios de Francia para apoyar la conquista del reino turingio. Más probablemente, tribus sajonas de Tierra Hadeln bajo el liderazgo de los legendarios Hengist y Horsa en los últimos días del Imperio romano habían invadido Britannia. (Véase Invasión anglosajona de Gran Bretaña).
En 531 los sajones se aliaron con los francos para destruir el reino vecino de Turingia. Durante el periodo merovingio los sajones mantuvieron su autonomía respecto al Reino franco.
Antiguo ducado raíz
Los Anales reales francos mencionan una campaña franca en 743 liderada por el mayordomo de palacio carolingio Carlomán contra los sajones, seguida por una segunda expedición junto con su hermano Pipino el Breve al año siguiente. En 747 su rebelde hermano Grifón se alió con tribus sajonas y temporalmente conquistó el ducado raíz de Baviera. Pipino, rey franco desde 750, de nuevo invadió Sajonia y sometió a varias tribus westfalianas hasta 758.
En 772, el hijo de Pipino, Carlomagno, inició la conquista de Sajonia. Aunque sus campañas resultaron exitosas, tuvo que tratar con la fragmentación de los territorios sajones en las tribus westfalianas, ostfalianas y angrias, exigiendo la conclusión de acuerdos de paz específicos para cada una de las tribus individuales, que pronto eran rotos por otros clanes. Los sajones devastaron la fortaleza franca en Eresburg; su señor (Herzog) Viduquindo rechazó aparecer en la dieta de 777 en Paderborn, se retiró a Nordalbingia y después acaudilló varios alzamientos contra los ocupantes, vengado por Carlomagno en la (supuesta) masacre de Verden en 782. Viduquindo finalmente había jurado lealtad en 785, habiéndose bautizado y convertido en un conde franco. Los alzamientos sajones continuaron hasta 804, cuando todo el ducado raíz fue incorporado al imperio carolingio.
Después de tres décadas de guerra, los sajones quedaron bajo dominio franco y el paganismo germánico fue sustituido por el cristianismo, siendo integrados en el Imperio carolingio. Sajonia fue gobernada por oficiales carolingios, como Wala de Corbie (m. 836), un nieto de Carlos Martel y primo del emperador, quien en 811 acordó el Tratado de Heiligen con el rey Hemming de Dinamarca, que fijó la frontera septentrional del Imperio a lo largo del río Eider. Entre los duques instalados hubo ya nobles de ascendencia sajona, como el sucesor de Wala, el conde Ekbert, esposo de Ida de Herzfeld, pariente cercano de Carlomagno.
Nuevos ducados raíz thumb|320px|right|Ducados raíz del reino alemán 919-1125: Sajonia en amarillo, Franconia (dividida en occidental y oriental) en amarillo y marrón; Baviera en rosa, Suabia (de Alamania hasta el 1079) en verde oscuro, Baja Lotaringia en rosa claro, Alta Lotaringia en violeta, y Turingia en azul
Con la división del Imperio carolingio por el Tratado de Verdún (843), el territorio al este del Rin pasó a ser el Reino Franco Oriental, que acabaría convirtiéndose en la actual Alemania. Sin un poder central fuerte, las tribus germánicas se tuvieron que valer por sí mismas para defenderse de los ataques de los vikingos en el norte y los eslavos en el este. El cabecilla de la tribu tomó el título de duque.
Ida de Herzfeld puede que fuera antepasada del conde sajón Ludolfo (m. 866), quien se casó con Oda de Billung y gobernó sobre un amplio territorio a lo largo del río Leine en Ostfalia, donde él y el obispo Alfredo de Hildesheim fundaron la abadía de Gandersheim en 852. Ludolfo se convirtió en el progenitor de la dinastía otoniana, familia sajona ducal, real e imperial; a pesar de todo, su ascendencia, en particular su relación con el fallecido duque Viduquindo, no ha sido establecida de manera clara.
Sometido sólo unas pocas décadas antes, los sajones se alzaron hasta ser una de las tribus destacadas en Francia Oriental; sin embargo es inseguro si los otonianos tenían ya el título ducal en el . El hijo mayor de Ludolfo, Bruno (Brun), progenitor de la rama cadete Brunswick de los Brunonen, murió en batalla con los vikingos invasores a las órdenes de Godofredo en 880.
El primer duque sajón fue Otón el ilustre (880-912), de la dinastía liudolfinga (descendientes de Liudolf), que logró extender su poder en Turingia. Se le menciona como dux en los anales contemporáneos de la abadía de Hersfeld, que sin embargo parece que no le reconocieron los gobernantes francos. Su posición era suficientemente fuerte como para casarse con Hedwiga de Babenberg, hija del poderoso duque Enrique de Franconia, princeps militiae del rey Carlos el Gordo. Como todos los hermanos de Hedwiga fueron muertos en la lucha con los rivales Conradinos, Otón fue capaz de adoptar la posición fuerte de su suegro y desarrollar el ducado sajón unido bajo su mando.
En 911 la dinastía carolingia de Francia Oriental se extinguió con la muerte del rey Luis el Niño, de ahí que los duques de Sajonia, Suabia y Baviera se encontraran en Forchheim para elegir rey al duque conradino Conrado I de Franconia.
Un año después, el hijo de Otón, Enrique el Pajarero sucedió a su padre como duque de Sajonia. Según el cronista medieval Viduquindo de Corvey, el rey Conrado designó a Enrique como su heredero, de esta manera cerrando la sucesión a su propio hermano, Everardo de Franconia. Fue elegido rey de los pueblos germánicos (919-936). Enrique es considerado como el fundador del reino germano. Lo eligieron, en 919, como rey de Francia Oriental por los príncipes de Sajonia y Franconia reunidos en Fritzlar. Enrique fue capaz de integrar los ducados suabo, bávaro y lotaringios en una federación imperial, vital para manejar los continuos ataques de los húngaros, de ahí que tropas sajonas, alrededor de 928/929, ocupasen grandes territorios en el este poblados por eslavos polabios. Las campañas de Enrique a Brandemburgo y Misnia, el establecimiento de marcas sajonas así como la rendición del duque Venceslao I de Bohemia marcaron el comienzo de la expansión alemana hacia el este (Ostsiedlung).
Casa de Billing A la muerte de Enrique en 936 en Memleben, lo sucedió su hijo Otón I (936-973). Según Viduquindo de Corvey, fue coronado rey en la catedral de Aquisgrán, donde los otros duques alemanes, Gilberto de Lotaringia, Everardo de Franconia, Arnulfo de Baviera y Germán de Suabia le rindieron homenaje. Como su padre, eligió no ceder la dignidad ducal sajona, y en lugar de ello nombró a Herman Billung como princeps militiae o margrave ("Markgraf") de Sajonia en 938, principalmente para someter a la tribu eslava de los luticios en lo que pasaría a conocerse como la marca Billunga más allá del Elba. De ahí que desdeñase la pretensión del hermano mayor de Germán, Wichmann, quien a su vez se unió a la revuelta fracasada del medio hermano de Otón, Thankmar. En 953 y de nuevo en 961 el rey Otón elevó a Hermann Billung a viceduque de Sajonia, aunque se reservó el título de dux para él. Fue el primer rey de los pueblos germánicos en recibir la corona imperial por parte del papado (962).
En 973 se convierte en duque de Sajonia Bernardo I. Le siguieron su hijo Bernardo II, Ordulfo (casado con Ulvhild, la medio hermana del rey Magno de Dinamarca y Noruega) y Magno, que murió sin hijos varones que lo sucedieran con lo que la dinastía Billung llegó a su final. thumb|250px|Mapa del ducado de Sajonia en torno al año 1000 El territorio Billung pasó a formar parte de los países güelfo y ascanio. Lotario de Supplimburgo se convirtió en duque de Sajonia. Más tarde, en 1125, se convertiría en rey de Alemania y coronado emperador como Lotario II.
Después de cinco duques de la casa Billung (Bernardo I, y uno de la Supplimburgo, acabó gobernando la Casa güelfa. Con los güelfos el ducado llegó a su máximo esplendor. El güelfo Enrique X el Orgulloso, duque de Baviera desde 1126, había sido nombrado sucesor de Lotario (que murió sin descendiente varón que lo heredase) como duque de Sajonia. Sin embargo, no fue oficialmente investido y eso lo haría demasiado poderoso, por lo que sus rivales no reconocieron su pretensión. Enrique X perdió la elección como rey de los alemanes frente a Conrado Hohenstaufen. Insistió en conservar ambos ducados, Baviera y Sajonia, una pretensión a la que se oponía Conrado, y por ello Enrique rechazó prestarle juramento de alianza y en consecuencia se le privó de sus títulos. El ducado de Sajonia fue concedido al ascanio Alberto el Oso. Debido a su matrimonio con la única hija de Lotario, Gertrudis de Supplimburgo, Enrique aún conservaba importantes tierras dentro del ducado de Sajonia. Enrique se resistió ferozmente a los intentos de Alberto de tomar posesión de Sajonia. Preparando un ataque en el ducado de Baviera, Enrique X murió inesperadamente. En 1141, Alberto el Oso renunciaría al ducado de Sajonia y al título (así como al ducado de Baviera) es concedido al hijo adolescente de Enrique X, Enrique el León.
Enrique el León