Oliena (topónimo sardo, lengua cooficial; alternativamente UlìanaAA. VV., Dizionario di toponomastica. Storia e significato dei nomi geografici italiani, Milano, Garzanti, 1996, p. 452.) es una ciudad italiana de 7.355 habitantes en la provincia de Nuoro, región de Cerdeña.
Territorio Oliena está situada a los pies de la montaña Corrasi, está en el borde de la Barbagia de Ollolai, a 10 km de Nuoro, y su panorama se puede contemplar desde la cima del monte Ortobene. En su territorio se encuentra Badde Pentumas, un pintoresco cañón, y Su Gologone, una fuente de piedra caliza.
Historia Oliena hizo su primer asentamiento en la época romana, aunque en la zona hay rastros humanos de la edad paleolítica, con una fuerte presencia de pueblos y tribus nurágicos. Esto es testimoniado por el gran número de hallazgos ocurridos en el Valle Lanaitto (incluyendo los restos del esqueleto conocido como “Sisaia”), y en las áreas que rodean la ciudad.
El pueblo probablemente nació de la unión de algunas tribus menores, que se unieron a un pueblo existente, más desarrollado en el territorio. Los antiguos descendientes de estos pueblos, dicen algunos, serían los Ilienses, prófugos de Ilio.
El pueblo, que había pertenecido anteriormente al juzgado de Gallura, y a la curatoria ( principal división administrativa, electoral, tributaria y judicial del Reino de Cerdeña) Galtellì-Orosei, en los albores del se convirtió en territorio de ultramar de Pisa. Durante este período se incrementó la agricultura con la introducción de nuevos cultivos, en su mayoría desconocidos por los sardos.
En Oliena los pisanos dejaron sus huellas. Todavía resiste el puente en “Pappaloppe”, un viejo puente romano reactivado por los Pisanos llamado en sardo "Su ponte de sos pisanos" (el puente de los pisanos). Desde aquí se exportaba ganado y productos lácteos. Fueron importados, por el contrario, especias y diversos tejidos, incluyendo el brocado, un tejido muy precioso, que Pisa y Génova compraron del este del Mediterráneo. En esta época fue también construida la iglesia de Santa María Mayor, que no por casualidad se llama María. María era, de hecho, la Santa Patrona de Pisa. La iglesia, que hoy es muy diferente en comparación con la estructura original, que data de finales del XIII y principios del , dominaba aislada fuera de la ciudad.
En el momento de los aragoneses, el pueblo podría ser llamado “hispano”, porque muchas fueron las afinidades que unían los olianesos a los "nuevos dueños".
En 1600 el pueblo está construido en dos barrios distintos: Sa Banditta y Sa Banda Manna, separados de forma regular por el río Golathi, hasta el punto que se siente la necesidad de construir más puentes.
En el el desarrollo es mayor y al pueblo llega la corriente eléctrica. En 1935 se construyó una escuela (antes de hecho, las clases estaban en casas privadas), y en los años cincuenta se tienen agua y el sistema de alcantarillado.
Mejora la higiene y la población alcanza por primera vez los 5000 mil habitantes. Abre el primer banco, circulan los primeros coches, y en 1953 nace el primer club de fútbol olianese: la Corrasi.
Los Jesuitas La página más importante de la historia de Oliena, es, sin duda, la escrita por los jesuitas. Ellos llegaron al pueblo en 1665 y allí encontraron a los hermanos menores de San Francisco de Paula, que estaban en Oliena desde el 1525.
De los Jesuitas permanece hoy la iglesia. Los miembros de la Compañía de Jesús comenzaron la construcción de un gran monasterio, y más tarde construyeron la actual iglesia parroquial, dedicada al fundador de la Compañía de Jesús: San Ignacio de Loyola. Los edificios jesuitas se muestran con orgullo en el lado y en frente de esta iglesia. Desde la fachada del palacio delante todavía se puede veer una parte deteriorada amarilla y roja de la bandera española cuya cultura estaba presente en Oliena hasta el .
El convento adyacente sirvió como escuela, y así fue llamado "Colegio". Aquí se enseñó latín y retórica. Esta escuela dio la bienvenida a los jóvenes de Oliena y de toda la zona, y probablemente fue la más importante escuela de Nuoro.
Además en el colegio los religiosos habían instalado un molino y se plantó un jardín lleno de árboles de cítricos, desconocidos en la zona. Gracias al trabajo de los jesuitas aumentó la agricultura, introdujeron árboles frutales, muchos viñedos, y la cría de vacas, ovejas, cerdos y caballos.
Monumentos y lugar de interés
El centro histórico y las iglesias El centro histórico de Oliena está todavía bien conservado. Las calles estrechas hechas de adoquines, o “impredau”, y las casas antiguas todas muy juntas, están hoy en su mayoría deshabitadas, pero han conservado su estructura original. Tenían casi todas el patio interior, “su porciu”,El nombre deriva del catalano porxo y del español porcho. el arco característico que dominó la arquitectura del pueblo; en el patio había un pozo, y “sa bicocca” (un pequeño balcón) con una escalera de granito a la vista. El techo estaba hecho de cañas con el apoyo de grandes vigas, y si la casa tenía un segundo piso, el suelo alto era de paja. Había también un espacio para los animales, en particular cabras.
En las paredes del centro, se pueden observar hoy en día varios murales, que representan escenas de la vida del pueblo.
Otra característica especial de Oliena es el gran número de iglesias: once en el interior del pueblo que son: Sant'Ignazio Santa Maria Santa Croce Nostra Signora d'Itria San Francesco Da Paola San Lussorio Su Carmene Bonaria San Giuseppe Sant'Anna Buoncammino Fuera del pueblo se enquentran las iglesias rurales de Nostra Signora di Monserrato, máxima patrona de Cataluña Nostra Signora della Pietà San Giovanni
y algunas otras, ahora caídas en mal estado y que data del , como la iglesia de Santa Lucía.
Monte Corrasi miniaturadeimagen|Supramonte, Corrasi El Supramonte se extiende en los municipios de Dorgali, Orgosolo, Oliena, y Baunei Urzulei. El Monte Corrasi es el pico más alto del Supramonte, y es también el monte de Oliena.
Esta montaña es de piedra caliza, y es claramente visible desde el mar de Cerdeña. La piedra caliza es muy blanca y es de la era Mesozoica, con el tiempo el Monte Corrasi se ha ganado el apodo de "Dolomiti Sarde". Los picos más importantes son: Corrasi (1463 m), Carabidda (1327 m), Ortuo Hamminu (1331 m), Sos Nidos (1348 m). En estos lugares rurales y de difícil acceso, con cuevas y "nurres" fascinantes e inaccesibles, hasta hace pocos años, había majestuosos buitres, ciervos y gamos de Cerdeña. Hoy en día todavía se pueden ver águilas y numerosos rebaños de muflones.
En todo el territorio hay quejigos, encinas y lentiscos, madroños, enebros que ya tienen miles de años.
La montaña es practicable para escaladores y alpinistas, para excursionistas y amantes de la naturaleza en general. No se recomienda para los que no son del lugar, de hecho, es muy fácil perderse.
Su Gologone, Lanaitho y aldeas arqueológicas miniaturadeimagen|Su Gologone En el lado oriental del Monte Corrasi, en frente de “Sa preda 'e Mugrones” (la piedra de muflón), en el fértil valle de Guthiddai, se encuentra uno de los más famosos manantiales calizo en Europa, Su Gologone. Este manantial alimenta en parte el río Cedrino. El agua sale de una grieta en la piedra caliza, y entra en el suelo a una profundidad de 135 metros actualmente explorada por los espeleólogos. Con un caudal medio de 500 litros de agua por segundo es la fuente más importante de Cerdeña. Por un decreto de la Consejería de Protección del Ambiente en Cerdeña (el número 845, de 12 de mayo de 1998) la fuente fue declarada en monumento natural.
El valle de Lanaitho con cuevas interesantes como las de Sa Ohe, Su Ventu, Su Mugrone y Helihes Artas, ya ha creado condiciones favorables para los asentamientos humanos desde el Paleolítico Superior, como se ha documentado en la cueva Corbeddu, en la que fueron encontrados los restos humanos más antiguos de Cerdeña, y el pueblo nurágico de sa Sedda y sos Carros, donde se encontró una importante fuente sagrada.
Las tumbas presentes en el pueblo nurágico conservan sólo una parte de los adornos originales, pero dentro los nuraghes podría haber herramientas ocultas y objetos necesarios para completar la falta de conocimiento sobre las personas que habitaban la Barbagia. Las casas eran de granito, y se encontró un gran taller que produjo varios artefactos metálicos.
El pueblo no estaba, por lo tanto, aislado, de hecho emprendía intercambios densos con los fenicios y cartagineses. Por otra parte, en las crestas escarpadas del valle, se encuentra la aldea de Tiscali, un yacimiento arqueológico donde vivía un pueblo guerrero que nunca quiso estar sujeto al dominio de Roma Imperial.
En la pared de la fortaleza rocosa hay una gran ventana que domina el Valle de Lanaitto. A partir de ahí, la gente podía controlar todos los movimientos de los romanos. El pueblo era un lugar muy seguro para sus habitantes, y los soldados no eran empujados hacia áreas inaccesibles para capturar los rebeldes.
Cultura miniaturadeimagen|traje tradicional
Traje El traje tradicional de Oliena (para hombres y para mujeres) es uno de los más antiguos de Cerdeña. Todavía usado hoy por algunas mujeres de edad avanzada en el pueblo, el traje es cosido a mano con telas adornadas con encajes y bordados, que hace alarde de sí mismo en los eventos más importantes de los muchos festivales folclóricos de la isla. Este traje es muy precioso, elegante, rico de oro con sus joyas. Un elemento del traje femenino muy conocido es “su muncadore”, un pañuelo (para la cabeza) de forma triangular con motivos florales adornado con hilos de seda y de oro. Los otros elementos del traje femenino son “sa hammisa”, una blusa bordada con encajes, “sa tunica”, una falda con florituras en el dobladillo, “sa vranda” un delantal bordado con hilos de seda y de oro, “su gippone”, un corpiño de brocado. Entre las joyas hay “sa gutturada” un collar de oro y coral, “su sole” un colgante de oro que representa el sol con dos pequeños corazones a los lados, “sos buttones”, dos botones de oro. El traje masculino hay una camisa, “su gippone” hecho de tejido rojo y de brocado, “sos carciones” una falda escocesa, calcetines para cubrir toda la pierna, “sa berritta” un gorro, y “sa hintoglia” un cinturón de piel bordado con hilos de seda. Como joya tiene “sos buttones” los mismos del traje femenino.
Muy populares son los bailes tradicionales de Cerdeña, los típicos de Oliena son S'Arciu, S'Arciu Antihu, Su Durdurinu, Su passu torrau, y el canto a tenore, un canto especial a cuatro voces sin música. S’Arciu, S'Arciu Antihu, Su Durdurinu, son bailes que tienen raíces solamente de Oliena, aunque han tenido difusión en toda la Cerdeña. Su Durdurinu es un baile sin música, acompañado solo por la voz de un cantante y los bailarines dan el ritmo.
Historia del canto a tenore miniaturadeimagen|tenore olianese Los orígenes del canto a tenore son muy antiguos: la primera evidencia se encuentra en documentos escritos del 1830-1840. En su viaje en Cerdeña, el Angius Casalis, después de una detallada y atenta ilustración de los bailes en plaza San Lussorio, así escribió:
" ¡Los Olianeses no son menos que los otros sardos amantes de los bailes, y los hacen girar al ritmo de las cuatro voces! "
Es lógico que las cuatro voces no podían que ser aquellas del canto a tenor, puesto que en el centro Cerdeña, aparte las coral religiosas de las cofradías, formadas por más de cinco elementos, no existían otras formas de coro que podían acompañar los bailes.
También fue de Oliena el primer "grupo" de canto a tenor que atravesó el mar para exhibirse fuera de Cerdeña. Hablamos del año 1923 cuando Gabriele d’ Annunzio encantado e impresionado por la entonación de estas potentes voces durante una de las muchas visitas en el pueblo, decidió hacer exhibir el Tenor en el "Vittoriale."