La fue una clase de acorazados de la Armada Imperial Japonesa construidos y operativos durante la Segunda Guerra Mundial.

Con un desplazamiento de 73 000 toneladas a plena carga, los buques de esta clase han sido los acorazados de mayor desplazamiento y más fuertemente blindados que se han construido. Además, portaban las piezas de artillería naval más pesadas de toda la historia: nueve cañones de 460mm, cada uno capaz de disparar proyectiles de 1360 kg a 42 km de distancia.

Su diseñador fue el almirante Keiji Fukuda, que trazó los planos de la Clase Yamato en 1937 basándose en los estudios de su predecesor Yuzuru Hiraga, responsable de los cruceros pesados japoneses, especialmente la Clase Mogami. Se terminaron dos acorazados de la clase, el y el , mientras que un tercero, el , fue convertido en portaaviones durante su construcción. Un cuarto miembro de la clase, sin bautizar y conocido como Casco Número 111, fue desguazado en 1943 cuando se había llegado al 30% de la construcción, empleándose en gran parte su acero para transformar el buque de pasajeros alemán Scharnhorst en el portaaviones . y para la conversión de los y en híbridos acorazado-portaaviones. Del proyectado quinto miembro, identificado como Casco Número 797, nunca se empezó la construcción.

Los planes para crear una Clase Súper Yamato, con cañones de 508 milímetros de calibre, y conocidos provisionalmente como Casco Número 798 y Casco Número 799, fueron abandonados en 1942.

Debido a la amenaza de submarinos y aeronaves de los portaaviones estadounidenses, tanto el Yamato como el Musashi pasaron la mayor parte de sus carreras en las bases navales de Brunéi, Truk y Kure —aunque fueron utilizados en varias ocasiones como respuesta a los ataques enemigos en bases japonesas— antes de participar en la batalla del Golfo de Leyte como parte de la Fuerza Central del almirante Kurita. El Musashi fue hundido por aeronaves estadounidenses durante el transcurso de la batalla, el Shinano fue hundido por el submarino diez días después de ser asignado en noviembre de 1944, mientras que el Yamato fue hundido en abril de 1945 durante la Operación Ten-Gō.

En vísperas de la ocupación de Japón por las fuerzas aliadas, oficiales al servicio de la Armada Imperial Japonesa destruyeron prácticamente todos los registros, dibujos y fotografías de los acorazados de la Clase Yamato, sobreviviendo tan solo registros fragmentarios de sus características de diseño y otros datos técnicos. La destrucción de los documentos fue tan eficiente que hasta 1948 las únicas imágenes conocidas del Yamato y del Musashi eran aquellas tomadas por aeronaves de la Armada de los Estados Unidos que participaron durante los ataques a dichos acorazados. Aunque algunas fotografías y documentos que no fueron destruidos han aparecido en el transcurso de los años, la pérdida de la mayoría de los registros escritos de la clase ha hecho que su estudio sea complicado. Por ello, la mayor parte de la información obtenida proviene de las entrevistas realizadas a oficiales japoneses después de la rendición de Japón.

Historia

Contexto

thumb|left|250px|Construcción del Yamato en la base naval de Kure. 20 de septiembre de 1941. El diseño de la Clase Yamato de acorazados estuvo marcado por los movimientos expansionistas del Imperio del Japón, su poderío industrial y la necesidad de una flota lo suficientemente poderosa como para intimidar a sus adversarios.

Al concluir la Primera Guerra Mundial, numerosas Armadas —entre ellas la de los Estados Unidos, el Reino Unido y el Japón— continuaron y expandieron sus respectivos programas de construcción, que habían comenzado durante el conflicto. Los enormes costos asociados a estos programas presionaron a los jefes del gobierno para llevar a cabo conferencias de desarme. El 8 de julio de 1921, el Secretario de Estado de los Estados Unidos, Charles Evans Hughes, invitó a las delegaciones de las principales potencias marítimas —Francia, Italia, Japón y el Reino Unido— para que se reunieran en Washington D.C. a discutir el posible fin de la carrera armamentística naval. La consiguiente Conferencia Naval de Washington dio como resultado un tratado —el Tratado Naval de Washington—, en el que, entre otras cosas, se limitó el desplazamiento máximo de los barcos que se construirían en el futuro a 36 000 toneladas, así como un calibre máximo de 16 pulgadas (406 mm) para los cañones. También se acordó que los cinco países no construirían más buques durante los próximos diez años y no repondrían ningún buque capital con posterioridad a la firma del tratado hasta que el buque tuviera al menos veinte años de antigüedad...

thumb|right|300px|Reconstrucción artística del Yamato, que muestra su apariencia final hacia el 7 de abril de 1945. En los años 1930, el gobierno japonés comenzó a orientarse hacia el ultranacionalismo militar.. Este movimiento abogaba por la expansión del Imperio japonés de tal forma que abarcara el océano Pacífico y el Sureste Asiático. Para mantener dicho territorio —el cual abarcaba 4800 kilómetros desde China hasta las islas Midway— se creía necesario contar con una flota de magnitud suficiente para mantener el control de todo el territorio.. Aunque todos los acorazados japoneses anteriores a los de la Clase Yamato habían sido construidos antes de 1921 —el Tratado de Washington en teoría evitaba que fueran construidos más—, todos fueron reconstruidos o modernizados (o ambas cosas) en los años 1930..; . Tales modernizaciones permitieron, entre otras cosas, velocidad y potencia de disparo adicional, con lo cual los japoneses intentarían conquistar y mantener el imperio deseado.. Cuando Japón se retiró de la Sociedad de las Naciones en 1934 debido al Incidente de Mukden, también renunció a todas las obligaciones del tratado sobre el país.. Esto significó que ya no tenían que respetar las limitaciones de los tratados y que eran libres de construir barcos de guerra más grandes que aquellos que tenían las otras potencias marítimas..

thumb|right|300px|Reconstrucción artística del Musashi, que muestra su apariencia en octubre de 1944. Dada la necesidad japonesa de mantener colonias productoras de recursos, existía la posibilidad de una confrontación con los Estados Unidos, con lo cual, este país se convirtió en el principal enemigo potencial. Sin embargo, los Estados Unidos contaban con una capacidad industrial mayor que la de Japón, con una producción del 32,2% mundial, en comparación con el 3,5% de Japón.. Más aún, muchos líderes del Congreso de los Estados Unidos abogaban por sobrepasar al 3 por 1 a los buques japoneses en la carrera naval. Consecuentemente, la capacidad industrial japonesa no tenía posibilidades de competir con la estadounidense, por lo que se necesitaba diseñar nuevos acorazados que fueran superiores individualmente a sus contrapartidas estadounidenses.. Cada uno de los acorazados planeados debería ser capaz por lo tanto de entablar múltiples combates simultáneamente, eliminando la necesidad de emplear el mismo esfuerzo industrial que emplearían los estadounidenses en la construcción de más acorazados. Algunos miembros de la Armada japonesa y del mando militar esperaban que estas naves pudieran intimidar a los Estados Unidos para que se apaciguaran frente a las agresiones japonesas en el Pacífico..

Diseño

thumb|right|250px|Comparación entre naves y edificios. Se iniciaron en Japón estudios preliminares para una nueva clase de acorazados tras su salida de la Sociedad de Naciones y su renuncia a los tratados navales de Washington y Londres. Entre 1934 y 1936, se desarrollaron 24 diseños iniciales, que variaban en gran medida en cuanto al armamento, propulsión, autonomía y blindaje. La batería principal era de entre 460 y 410 mm, mientras que el armamento secundario se componía de diferentes variantes, 155, 127 y 25 mm. En la mayoría de los diseños, la propulsión era una combinación híbrida entre motores diésel y turbinas de vapor, aunque un diseño empleaba únicamente una planta diésel y otro turbinas exclusivamente. La autonomía de los diseños, a 18 nudos, oscilaba entre el mínimo de 6000 millas náuticas del A-140-J2 al máximo de 9200 millas náuticas de los A-140-A y A-140-B2. El blindaje también variaba entre la capacidad de ofrecer protección frente al fuego de una pieza de 410 mm a la de resistir el de una de 460 mm..

Tras ser analizados, dos de los 24 diseños originales fueron seleccionados como apropiados, los A-140-F3 y A-140-F4, cuyas principales diferencias estaban sobre todo en la autonomía a 16 nudos de velocidad de 4900 a 7200 millas náuticas, respectivamente. El estudio preliminar que se basaba en estos diseños estuvo listo el 20 de julio de 1936, y ajustes al mismo resultó en el diseño definitivo de marzo de 1937. el cual fue presentado por el vicealmirante Fukuda Keiji. Se decidió finalmente una autonomía de 7200 millas náuticas, y la planta motriz híbrida fue abandonada por una compuesta únicamente por turbinas. Los motores diésel fueron eliminados del diseño debido a los problemas encontrados a bordo del buque nodriza de submarinos Taigei. Sus motores, similares en diseño a los que debían ser montados en los nuevos acorazados, requerían de un elevado esfuerzo para su mantenimiento y reparación,. debido a un defecto básico de diseño. Añadido a ello, si los motores fallaban por completo y era necesaria su sustitución, el blindaje de 200 mm que cubría las salas de máquinas hubiese dificultado en gran medida cualquier intento de reemplazarlos..

El diseño final tenía un desplazamiento de 65 000 toneladas, que a plena carga se incrementaba hasta las 71 111,. convirtiendo a los buques de esta clase en los mayores acorazados jamás construidos. El diseño indicaba un armamento principal de 460 mm en torretas triples, cuyo peso era superior al de un destructor contemporáneo. Fue aprobado rápidamente por el alto mando naval japonés,. que no escuchó las objeciones de los partidarios de la construcción de portaaviones en lugar de acorazados.. En total, estaba prevista la construcción de cinco acorazados de la Clase Yamato.

Construcción

La construcción de las naves de la clase requería, antes que nada, la modernización y el desarrollo de cuatro astilleros —Kure, Nagasaki, Yokosuka y Sasebo— para permitir la construcción de cascos del tamaño planeado..

El Yamato fue construido en tres años y nueve meses en el astillero naval de Kure, donde el dique seco fue cubierto parcialmente con el objetivo de que la construcción se mantuviera en secreto. El Shinano fue construido en Yokosuka y en Nagasaki el Musashi en tres años y cinco meses. El cuarto acorazado, el número 111, estaba destinado a ser construido en Sasebo.

Buques de la clase

thumb|right|El Yamato y el Musashi anclados en aguas de las Islas Truk en 1943.