El Chaco boliviano es una región geográfica del sureste de Bolivia, que forma parte de la región de los llanos (Chaco seco boliviano) y la región subandina (chaco húmedo boliviano). Es una región principalmente semiárida a semihúmeda y con baja densidad de población, conformando una porción de la parte boreal del Gran Chaco americano. El Chaco boliviano comprende una superficie aproximada de 127755km², ubicada en los departamentos de Chuquisaca, Santa Cruz y Tarija, y entre sus principales ciudades se encuentran Yacuiba, Villa Montes, Camiri y Monteagudo.
El Chaco fue escenario de la última guerra por territorios que tuvo lugar en Sudamérica (1932-1935), la guerra del Chaco, un conflicto bélico entre Bolivia y el Paraguay por el control de este territorio.
La población rural del área está compuesta en su mayoría por ganaderos y pequeños agricultores. Los pueblos nativos, que continúan viviendo en la zona conservando sus tradiciones e idiomas son los chiquitanos, los ayoreos y especialmente los guaraníes, que se integran en su entorno natural.
En su concepto más amplio y geográficamente la Chiquitania es considerada también como parte de la región del Chaco boliviano, siendo esta un transición entre el Chaco y la Amazonia, con predominancia mayormente chaqueña, el cual abarca el centro y este del departamento de Santa Cruz.
Historia Época precolonial El Chaco boliviano puede ser diferenciado en dos medioambientes: Chaco semi-húmedo, asociado a los cursos de los ríos Grande y Parapetí que forman los bañados de Izozog y Chaco seco que se extiende en la planicie aluvial al este del río Pilcomayo y al sur de la serranías de Sunsas y Chiquitos. Es así que en el período prehispánico tardío se dice que el Chaco semi-húmedo fue ocupado usualmente por grupos étnicos dedicados a la agricultura y el Chaco seco fue utilizado por varios grupos de cazadores recolectores.
En lugares como el Cementerio de Incahuasi, ubicado en la serranía homónima en el centro del Chaco boliviano, se encontraron restos humanos que datan del año 1944a. C., en la época del Holoceno tardío. Los hallazgos en el sitio mostraron un consistente y largo uso del cementerio por las poblaciones indígenas locales, siendo utilizado hasta el año 875d. C.
Época colonial miniaturadeimagen|Mapa antiguo de Sudamérica publicado en 1784 por Martín Dobrizhoffer, donde se ven los Llanos de Manso (hoy Chaco boliviano) en la parte central. Durante la colonización española de América se fundaron algunas poblaciones en las serranías del Chaco así como en sus llanos. Este extenso territorio fronterizo de ese entonces fue llamado Frontera Chiriguana, o también Cordillera chiriguana, y su nombre designó al conjunto de habitantes indígenas que en crónicas y manuscritos fueron denominados como chiriguanos. Los colonizadores españoles intentaron numerosas veces tomar por la fuerza el territorio de los chiriguanos, aunque hubo muchos intentos fallidos. El explorador Luis de Fuentes y Vargas propuso en un momento exterminar a los chiriguanos, debido a que cometían asaltos, rapiñas y muerte a los colonos.
En 1557 se organizó la expedición española de conquista de Andrés Manso para poblar los territorios más allá de la villa de La Plata, para lo cual el joven militar Juan de Garay se incorporó con el grado de capitán a la misma. De esta forma ambos asistieron a la fundación de la villa Santo Domingo de la Nueva Rioja, cercana a los Bañados del Izozog, sobre la orilla izquierda del río Condorillo o Parapetí.Olalla Mazón, Ricardo; en "El burgalés Juan de Garay. Fundador de Buenos Aires" (p. 61, Ed. Caja de Ahorros Municipal de Burgos, 182 págs., año 1982).Zapata Gollán, Agustín; en "La expedición de Garay y la fundación de Santa Fe" (p. 33, Ed. Departamento de Estudios Etnográficos y Coloniales, Santa Fe, Argentina, 57 págs., año 1970). Al mismo tiempo, en 1557, con 150 soldados españoles y 1500 guaraníes, el expedicionario Ñuflo de Chaves llegó desde el Paraguay a la región del Pantanal para desde allí dirigirse hacia el río Guapay (hoy río Grande), donde en 1559 fundó la ciudad de La Nueva Asunción conocida como La Barranca. Cerca del río Guapay, Chaves se encontró con Manso, quien había llegado por el lado de Charcas (actual Sucre).
Entre Manso y Chaves se originó una disputa sobre quién tenía más derechos para conquistar la Cordillera chiriguana. Después de haber visitado por segunda vez al virrey en Lima, Chaves, con el título de “Teniente General de la provincia de Mojos”, se consideró con todo el derecho para conquistar las tierras que correspondían desde el norte del río Guapay hasta los llanos de Moxos, mientras Manso se quedó con la parte sur del Guapay y que por mucho tiempo fue denominada como los Llanos de Manso. miniaturadeimagen|Plano y perfil lineal del fuerte que se mandó a construir junto a la reducción de Saipurú, y a la izquierda, el mapa de las inmediaciones de Saipurú en la Cordillera chiriguana (1788). Debido a la actitud rebelde de los chiriguanos en contra de los colonizadores españoles, se organizaron varias expediciones para luchar en contra de los indígenas. La primera expedición fue encabezada por el propio virrey del Virreinato del Perú, Francisco de Toledo, que sin embargo no obtuvo el éxito que se había esperado, y el propio Francisco de Toledo enfermó gravemente, debiendo retroceder.
Con el fin de mantener la guerra contra los chiriguanos, los españoles fundaron dos fuertes en la región del Chaco, siendo el primero el fuerte de San Carlos de Saipurú. En 1800 se fundó la población y fuerte de San Miguel de Membiray (actual Choreti) a orillas del río Parapetí, siendo uno de los últimos fuertes construidos por el imperio español dentro del territorio de los chiriguanos. Ambos fueron construidos durante la gestión del gobernador de la Intendencia de Cochabamba, Francisco de Biedma y Narváez.
Exploración boliviana Luego de las tentativas de colonización durante la época de la Real Audiencia de Charcas, las exploraciones se reanudaron durante el primer siglo de la República Boliviana, posterior a la independencia de Bolivia en 1825. Los intentos de exploración se dieron principalmente en dos momentos: en la década de 1840 bajo el gobierno de José Manuel Ballivián, que quiso abrir el país a las tierras bajas del oriente, y luego a partir de los años 1880, cuando la pérdida definitiva de su litoral incitó a Bolivia a buscar una salida hasta el río Paraguay y, de ahí, al océano Atlántico.
Desde 1843 hasta fines de las autoridades bolivianas barajaron dos posibles itinerarios: uno por el río Parapetí, partiendo de la zona del Isoso para alcanzar las salinas de Chiquitos y de ahí seguir hacia el sureste, otro más sureño, siguiendo el curso del río Pilcomayo, hasta llegar a Asunción. Algunas de las exploraciones fueron fluviales, como las de Manuel Rodríguez Magariños, Enrique Van Nivel, Jules Crevaux y Enrique de Ibarreta (por el Pilcomayo), pero la mayoría se hizo por tierra. Finalmente, fueron dos las expediciones bolivianas que lograron su objetivo. La primera fue aquella liderada por Daniel Campos que en 1883 llegó a Villa Hayes y de ahí a Asunción, mientras que la segunda fue de Cristián Suárez Arana, que salió del Isoso y llegó a Puerto Chamacoco (luego llamado Puerto Pacheco), sobre el río Paraguay. Las demás tentativas fracasaron ya sea debido a la resistencia indígena chaqueña o porque se extraviaron en el camino.
Guerra chiriguana En 1892, debido a la creciente presencia estanciera en la región chiriguana y de los abusos cometidos por estos hacia los chiriguanos, se libró la Guerra chiriguana, en la que se dio una serie de enfrentamientos armados entre el gobierno de Bolivia y un gran movimiento mesiánico chiriguano (ava guaraní) dirigido por su líder, Apiaguaiki Tumpa. El primer ataque se dio el 7 de enero de 1892 cuando guerreros chiriguanos, al mando de Apiaguaiki Tumpa, emboscaron a tropas bolivianas, al mando del coronel Tomás Frías, haciendo uso de arcos y flechas. La Batalla de Kuruyuki del 28 de enero de 1892, cerca de la localidad chaqueña de Cuevo, fue uno de los eventos más sangrientos, en donde murieron al menos 600 indígenas chiriguanos a manos del Ejército de Bolivia. Es por esto que a esta batalla se la denomina también como la masacre de Kuruyuki, y se la describe como la última batalla entre los blancos y los indígenas chiriguanos.
Poco después de la Primera Guerra Mundial, la demanda de petróleo aumentó significativamente. En junio de 1921, el gobierno de Bolivia, durante la presidencia de Bautista Saavedra, sancionó la Ley Orgánica del Petróleo en la que se fijaba en 100.000 hectáreas el área máxima de concesiones, y además creó una reglamentación para el pago de patentes y regalías. Pocos meses después, la empresa estadounidense Standard Oil Company creó su filial boliviana al obtener una concesión dudosa, pero refrendada por el gobierno. Es así que la empresa petrolera comenzó sus trabajos exploratorios en las cordilleras subandinas de Bolivia, habiendo descubierto petróleo en Bermejo, en la serranía de El Candado. Posteriormente descubrió petróleo en Sanandita, Camiri y Camatindi. En total Standard Oil perforó 30 pozos, 18 de los cuales fueron exploratorios. Uno de ellos, el Bermejo-1 (BJO-X1), fue registrado como el primer pozo petrolífero de Bolivia, con una profundidad de 560 metros y su perforación fue realizada a percusión (golpes), iniciando el 24 de agosto de 1922. miniaturadeimagen|Mural de la Guerra del Chaco en la plaza principal de Charagua.
En las décadas de los 80 y 90, las organizaciones sociales tomaron un nuevo rumbo, resaltando la reorganización del pueblo guaraní y de los otros pueblos indígenas del Chaco boliviano, y articulándose a movimientos nacionales y a un contexto más apropiado para su desarrollo. En 1983 se presentó la propuesta de creación de un nuevo departamento que abarcara la mayor parte del Chaco boliviano, iniciado mediante el Pacto del Quebracho en la ciudad de Villa Montes. El proyecto de departamentización del Chaco boliviano no ha podido ser concretado, debido a la oposición de los comités cívicos de las capitales departamentales en los departamentos que se verían afectados, es decir Chuquisaca, Tarija y Santa Cruz.
Por otro lado, en 1987 se creó la Asamblea del Pueblo Guaraní (APG), una organización política unificada de las diferentes capitanías chiriguanas. Las organizaciones de ganaderos se fortalecieron en casi todas las regiones del Chaco, uniéndose al movimiento de empresarios. El notable número de extranjeros que viven de manera permanente actualmente en el Chaco boliviano, consistiendo mayormente de asentamientos menonitas de desde los años 80, ha contribuido a diversificar las actividades económicas, sociales, políticas y principalmente culturales de la región. En lugares como Camiri, Yacuiba y Monteagudo, los comerciantes sobre todo desempeñan importantes roles en el debate político y algunos espacios de representación.
Geografía Ubicación El Chaco boliviano se halla ubicado entre la frontera con Paraguay y Argentina hasta llegar a los llanos chiquitanos por el norte y la cordillera de los Andes al oeste. Por el este limita con el Pantanal boliviano, que es a su vez fronterizo con Brasil, y también con la frontera con Paraguay, donde continua como parte del Chaco paraguayo. Territorialmente comprende los municipios:
Departamento de Chuquisaca Huacareta Macharetí Monteagudo Villa Vaca Guzmán Huacaya
Departamento de Tarija Entre Ríos Villamontes Yacuiba Caraparí Departamento de Santa Cruz Cabezas Charagua Gutiérrez Lagunillas Camiri Boyuibe Cuevo
Límites Sus límites son: Al oeste con las provincias de Florida y Vallegrande en el departamento de Santa Cruz, Tomina, Azurduy, Nor Cinti y Sud Cinti en el departamento de Chuquisaca y Méndez, Cercado y Arce en el departamento de Tarija.