Pedro Ponce de León el Viejo (Sevilla, c. 1305-1352) señor de Marchena, Bailén, Rota, Mairena del Alcor, Bornos y Oliva de la Frontera, caballero de la Orden de la Banda, y alcaide de Algeciras, ricohombre castellano de la familia Ponce de León fue hijo de Fernando Ponce de León, I señor de Marchena, y de Isabel de Guzmán, señora de Chipiona y de Rota, y tataranieto del rey Alfonso IX de León y de Aldonza Martínez de Silva.

Orígenes familiares Fue hijo de Fernando Ponce de León y de Isabel de Guzmán, y era nieto por parte paterna de Fernán Pérez Ponce de León, adelantado mayor de la frontera de Andalucía y mayordomo mayor del rey Alfonso X, y de Urraca Gutiérrez de Meneses. Y por parte materna era nieto de Alonso Pérez de Guzmán el Bueno, célebre defensor de la ciudad de Tarifa, III señor de Marchena y I señor de Sanlúcar de Barrameda, y de María Alfonso Coronel.

Fue hermano de Fernando Pérez Ponce de León, maestre de la Orden de Alcántara entre los años 1346 y 1355.

Biografía Actuaciones durante el reinado de Alfonso XI (1312-1350) La minoría de edad del rey, su coronación, y el matrimonio de Pedro Ponce de León (1312-1335) thumb|220px|Retrato imaginario de Alfonso XI de Castilla. José María Rodríguez de Losada. (Ayuntamiento de León). Se desconoce su fecha de nacimiento. Durante la minoría de edad de Alfonso XI de Castilla, que comenzó en 1312, Pedro Ponce de León y su padre apoyaron a la reina María de Molina y a su hijo, el infante Pedro, al igual que los restantes miembros de las familias Ponce de León y Guzmán, que mantenían en aquellos momentos muy buenas relaciones entre sí. Y el día 26 de agosto de 1319, un mes después de que los infantes Juan y Pedro murieran en el Desastre de la Vega de Granada, los concejos que integraban la Hermandad general de Andalucía decidieron tomar una serie de medidas preventivas de cara al vacío de poder y a los conflictos que se avecinaban, y acordaron admitir en la Hermandad a los nobles más destacados que tuvieran «intereses en la frontera» con el reino nazarí de Granada, como Pedro Ponce y su pariente cordobés Juan Ponce de Cabrera. Y en dicha reunión también acordaron que ninguno de los concejos de la Hermandad apoyaría a ninguno de los que aspiraban a ejercer la tutoría del rey, a menos que lo hicieran el resto de los concejos, y se dispusieron una serie de medidas relativas al adelantado mayor de la frontera de Andalucía, cargo ocupado en esos momentos por Alfonso Fernández de Córdoba.

El día 23 de abril de 1320 Pedro Ponce y su abuela, María Alfonso Coronel, suscribieron la Carta de Hermandad acordada en Peñaflor entre los concejos de las ciudades de Córdoba, Sevilla, Niebla, Carmona y Écija en la que se dispusieron algunas medidas defensivas relativas a la frontera con el reino nazarí de Granada, lo que podría ser indicativo de que su padre ya había fallecido en esas fechas, como señalan algunos historiadores, aunque la mayor parte de ellos afirma que la muerte de Fernando Ponce de León debió ocurrir alrededor de 1331.

El historiador Pedro Barrantes Maldonado consignó en sus Ilustraciones de la Casa de Niebla que durante la minoría de edad de Alfonso XI, los miembros de la familia Guzmán no mantenían buenas relaciones con los habitantes de Sevilla, y que no los acogían en dicha ciudad, y también afirmó que debido a ello Pedro Ponce y su hermano, que aún eran niños, se refugiaron en su señorío de Marchena junto con su madre, Isabel Pérez de Guzmán, su abuela María Alfonso Coronel, y sus tíos Juan Alonso Pérez de Guzmán, señor de Sanlúcar de Barrameda, y Beatriz Ponce de León, y dicho cronista también consignó que en esos momentos el padre de Pedro Ponce ya había fallecido, y que la abuela de este demostraba un cariño especial a su nieto Fernando Pérez Ponce de León, futuro maestre de la Orden de Alcántara y hermano menor de Pedro Ponce, pues «le tenía más por amor que a todos los de su linage». También hay constancia de que en 1323 la totalidad del municipio de Bornos, que pertenecía a su padre, ya se encontraba en manos de Pedro Ponce.

A principios de 1325 el almirante Alonso Jofre Tenorio, que tenía el control de los Reales Alcázares de Sevilla, traicionó al infante Felipe de Castilla, que era uno de los tutores del rey, y tras haber tomado el control de la ciudad de Sevilla, expulsó de ella a varios de los nobles que eran partidarios de dicho infante, entre los que figuraban Pedro Ponce de León y su abuela, María Alfonso Coronel, según consta en el capítulo XXXIX de la Crónica de Alfonso XI, y en el capítulo XLVII de la Gran Crónica de Alfonso XI. El historiador Braulio Vázquez Campos señaló que la primera vez que Pedro Ponce confirmó en los documentos reales fue en diciembre de 1325, poco después de que Alfonso XI alcanzara la mayoría de edad, que fue confirmada en las Cortes de Valladolid de 1325, y en ese documento también aparecía entre los confirmantes su primo carnal Fernando Ponce, hijo de su tío Pedro Ponce de León.

A la muerte de su padre Pedro Ponce de León heredó sus posesiones y se convirtió en el nuevo señor de Marchena, cuya posesión le fue confirmada por el rey Alfonso XI el día 6 de abril de 1331 a causa de la muerte de su padre, lo que podría reforzar la hipótesis, como señalan diversos historiadores, de que su padre falleció en ese año.

En 1332 Alfonso XI convocó en la ciudad de Burgos a todos los ricoshombres, infanzones e hijosdalgo de sus reinos para que asistieran a su coronación y fueran armados caballeros de la Orden de la Banda, creada por el propio monarca en ese mismo año en Vitoria a fin de estimular el espíritu caballeresco entre sus vasallos, y cuando en el verano de 1332 el rey llegó a Burgos procedente de Santiago de Compostela, a donde había peregrinado para ser armado caballero por el propio Apóstol Santiago, pudo comprobar que todos aquellos a los que había convocado estaban ya en dicha ciudad, a excepción de los dos mayores magnates del reino, Don Juan Manuel, nieto de Fernando III, y Juan Núñez III de Lara, señor de Lara y de Vizcaya y bisnieto de Alfonso X. Y en la Crónica y en la Gran Crónica de Alfonso XI consta que un día después de haber sido coronado, el rey convocó en su palacio a todos los que iban a ser armados caballeros por él, incluyendo a Pedro Ponce, a su primo carnal Rodrigo Pérez Ponce de León, y a otros grandes personajes del reino como Pedro Fernández de Castro, Juan Alfonso de Alburquerque y Juan Alfonso de Haro, señor de los Cameros, a los que previamente había entregado «paños de oro e de seda» y «espadas guarnidas», y esa misma noche fueron en procesión hasta el monasterio de las Huelgas de Burgos, donde había sido coronado Alfonso XI, y pasaron la noche en oración velando sus armas, cada uno en su altar, y a la mañana siguiente fueron armados caballeros por el rey y después almorzaron con él en su palacio de las Huelgas.340px|thumb|Exterior del monasterio de las Huelgas de Burgos.

Al día siguiente, los que habían sido armados caballeros por el rey, incluyendo a Pedro Ponce, armaron a su vez a otros caballeros y Pedro Ponce armó a cinco, entre los que figuraban, según consta en las dos crónicas reales de Alfonso XI, Ruy López de Ribera, que moriría durante el asedio de Algeciras de 1344, y también a Ruy Fernández de Onis, a Gonzalo Rodríguez, hijo de Fernán Rodríguez de Baena, a Álvar García, sobrino de Juan Martínez Armijo, y a Ruy González de Castro, a los que entregó «paños e armas e todas las otras cosas que ovieron menester», y la historiadora Isabel García Díaz señaló que lo novedoso de esta investidura masiva de más de 100 caballeros radicó en que, aparte de la «fastuosidad» con la que se realizó, volvió a adoptarse la costumbre de armar caballeros, que no se practicaba desde la época de Sancho IV de Castilla, abuelo de Alfonso XI.

En febrero de 1333 el rey meriní Abu al-Hasan ben Uthman comenzó a asediar Gibraltar, y Alfonso XI ordenó al almirante mayor de la mar, Alonso Jofre Tenorio, al maestre de la Orden de Santiago, Vasco Rodríguez de Coronado, que era además adelantado mayor de la frontera de Andalucía, a los maestres de las órdenes de Calatrava y Alcántara, a las milicias concejiles de Córdoba y Sevilla, a Pedro Ponce de León, a Enrique Enríquez el Mozo, a Gonzalo de Aguilar, y a Juan Alonso Pérez de Guzmán que acudieran con sus tropas y obligaran a los musulmanes a levantar el asedio, y todos ellos se reunieron con el rey en Sevilla, aunque no pudieron impedir que Gibraltar capitulara en junio de 1333, tres días antes de que el propio Alfonso XI llegara al frente de sus ejércitos para socorrerla.

No obstante, Alfonso XI intentó tomar Gibraltar y derrotó a un contingente musulmán en la Sierra Carbonera, aunque al salir en su persecución estuvieron a punto de ser derrotados por ellos en el río Palmones, y la situación llegó a ser tan apurada que Alfonso XI ordenó a las milicias concejiles de Sevilla, a Pedro Ponce de León, a Juan Alonso Pérez de Guzmán, a Álvar Pérez de Guzmán y a Enrique Enríquez el Mozo, que se encontraban en la vanguardia, que regresaran junto a él para apoyarle y sin detenerse a nada.

En 1335 Pedro Ponce de León contrajo matrimonio con Beatriz de Jérica, hija del barón Jaime II de Jérica y de Beatriz de Lauria, y el historiador Francisco de Moxó y Montoliu destacó que en la concertación del matrimonio intervinieron decisivamente los reyes Alfonso IV de Aragón y Alfonso XI de Castilla, y la amante de este último, Leonor de Guzmán, que era prima de Pedro Ponce por partida doble y que de ese modo afianzaría sus relaciones con Aragón. Y el medievalista Juan Luis Carriazo Rubio subrayó que el proyecto matrimonial entre Pedro Ponce y Beatriz de Lauria comenzó a fraguarse a principios de 1334, cuando la madre de Beatriz comunicó al rey de Aragón que deseaba casar a su hija con el señor de Marchena, y que el primero en proponerlo habría sido este último. Además, en el proyecto también intervino el hermano de la novia, Jaime de Jérica, que en 1333 acompañó a Alfonso XI durante la defensa de Gibraltar y que probablemente conoció entonces a Pedro Ponce, y dicho historiador también señaló que:

En junio de 1334, mientras se preparaba el matrimonio de Pedro Ponce, murió la madre de su prometida, Beatriz de Lauria, y el hijo primogénito de esta, Jaime de Jérica, prosiguió las negociaciones, y a finales de enero de 1335 Alfonso IV comunicó a Pedro Ponce que el matrimonio había sido «firmado» en Valencia contando con la presencia de la novia, de sus hermanos y de los caballeros enviados por el señor de Marchena, disponiendo además el rey que el matrimonio debería celebrarse antes de la Pascua de Resurrección de ese mismo año, ya que el monarca aragonés tenía intención de permanecer en Valencia hasta entonces. Y mediante dicho matrimonio Pedro Ponce consiguió casarse con una descendiente de los monarcas aragoneses, ya que Beatriz de Lauria era bisnieta del rey Jaime I de Aragón, y desde entonces sus descendientes incluyeron en su escudo de armas, como señala el historiador Juan Luis Carriazo Rubio, «las barras de Aragón y la orla de escudetes de la casa de Vidaurre».

La guerra con Portugal y la batalla del Salado (1336-1340) 305px|thumb|Vista general de Archidona. En 1336, durante la guerra entre Alfonso XI y Alfonso IV de Portugal, las tropas castellanas a las órdenes de Enrique Enríquez el Mozo, Pedro Ponce de León y Juan Alonso Pérez de Guzmán derrotaron a los portugueses en la batalla de Villanueva de Barcarrota, y con su victoria, obligaron al rey de Portugal a levantar el asedio de Badajoz. Y el día 23 de noviembre de 1337, hallándose el rey en la ciudad de Sevilla, donó a Pedro Ponce de León la aldea extremeña de Oliva de la Frontera, llamada entonces Granja de la Oliva.