El castillo de Monroy es una fortificación del ubicada en la villa española de Monroy, en la provincia de Cáceres. Se ubica en el extremo occidental de la localidad, presidiendo su plaza mayor, y está considerado el monumento más representantivo del municipio.Boletín Oficial del Estado n.º 90 de 12 de abril de 2024 Resolución de 8 de marzo de 2024, de la Consejería de Cultura, Turismo, Jóvenes y Deportes, por la que se incoa expediente de declaración de bien de interés cultural a favor del «Castillo» de la localidad de Monroy (Cáceres), con la categoría de monumento

Fue construido inicialmente en torno al año 1330, siendo desde entonces y durante varios siglos la sede de los señores de Monroy, familia noble placentina que tuvo que fortificarlo notablemente en el para hacer frente a sus disputas con nobles rivales. A partir del evolucionó hacia un edificio menos militar y más palaciego, que a partir del quedó semiabandonado y llegó a tener un estado ruinoso.

Entre 1970 y 1985, el pintor y escultor Pablo Palazuelo dirigió una reconstrucción integral del edificio, buscando imitar el aspecto que tenía en torno al año 1600, a fin de usarlo como estudio artístico. Estas obras convirtieron a este edificio en una de las fortalezas de origen medieval mejor conservadas del país.

Localización El recinto fortificado se ubica en el extremo occidental de la villa. Linda al este con la plaza mayor de la localidad, al sur con la calle Las Artes y en el resto de su trazado con la ruta asfaltada que sale de dicha plaza, partiendo del consultorio médico, para formar la carretera provincial CC-333, un camino rural que lleva a Trujillo. Según la Junta de Extremadura, el recinto del castillo constituye una manzana exenta, aunque se divide en cuatro parcelas catastrales, que suman una superficie total de 11 497 m²; esto se debe a que en el perímetro histórico del castillo se han construido una vivienda y unos corrales que la Junta sigue considerando parte integrante del monumento.Sede Electrónica del Catastro

Desde un punto de vista topográfico, tiene una ubicación que evidencia que en su origen no era una importante fortaleza defensiva, sino más bien un cortijo nobiliario, de los que quedan ejemplos con varios siglos de historia en diversas fincas rústicas de la penillanura trujillano-cacereña en la que Monroy se ubica. Si bien el castillo se sitúa en el punto más alto de la villa, no corona un cerro: está en un terreno llano pero ligeramente alomado. El acceso por la plaza es llano y las calles laterales descienden suavemente. Al carecer de defensas naturales, las guerras nobiliarias del obligaron a la conversión del cortijo en fortificación, lo que dio origen a la compleja estructura que actualmente tiene.

La actual villa de Monroy surgió a lo largo del , al construirse casas para los agricultores y ganaderos que trabajaban las tierras del citado cortijo. Esas primeras casas se construyeron al norte del castillo y en época medieval llegaban solamente hasta el entorno de la plazuela de los Infantes. Un segundo barrio se construyó en la misma época en torno a la iglesia de Santa Catalina, y ambos acabaron delimitándose por la calle Empedrada, que hacía de avenida principal. Posteriormente, a finales del se unieron la iglesia y el castillo mediante la calle Nueva, que formó la avenida de cierre del casco urbano hasta finales del , cuando comenzó a construirse un ensanche hacia el sureste a partir de la calle Cáceres. Debido a ello, durante sus cinco primeros siglos este castillo no se ubicó en el extremo occidental de la villa, sino en su extremo meridional.

Historia Origen () Para entender correctamente el origen tanto del castillo de Monroy como de la villa que se formó en torno al mismo, hay que tener en cuenta el contexto en el que tuvo lugar la Reconquista en lo que actualmente es la provincia de Cáceres. En los siglos y , gran parte de este territorio fue una tierra de nadie que ni los cristianos ni los andalusíes eran capaces de controlar establemente. El área donde actualmente se ubica la localidad era una zona de límites imprecisos conocida como el «campo de Talaván», que era reclamada con base en diversos títulos como parte de las jurisdicciones de Alconétar, Cáceres, Plasencia y Trujillo.

El origen de esta zona disputada tuvo lugar en 1167, cuando Fernando II de León entregó Alconétar, con territorios como el campo de Talaván, a la Orden del Templo. Los continuos contraataques almohades hicieron que los templarios no pudieran controlar la zona; a pesar de esta situación, teóricamente las tierras seguían siendo de la villa de Alconétar. Sin embargo, cuando en 1229 se reconquistó la villa de Cáceres, Alfonso IX de León hizo constar en el fuero de Cáceres que el campo de Talaván, donde se mencionaban expresamente «las cabezas de Mont-Roy», era territorio cacereño. Pese a todo ello, al finalizar el , en tiempos de Sancho IV de Castilla, se mencionaba también que la jurisdicción de Talaván y Monroy pertenecía a las tierras de la ciudad de Plasencia, quedando a partir de aquella época en la comunidad de ciudad y tierra de Plasencia, dentro de la cual formarían parte de la sexmería del Campo Arañuelo. Esto último fue disputado por la villa de Trujillo, que mantuvo también numerosos pleitos por el control de estas tierras, pues la jurisdicción trujillana había llegado hasta Monfragüe en tiempos de Fernando Rodríguez de Castro el Castellano.

La solución a todas estas disputas fue marcar el río Almonte como límite septentrional, permanente y fácilmente identificable, de las jurisdicciones de Cáceres y Trujillo, a su vez separadas entre sí por el río Tamuja. Monroy y Talaván, al norte del Almonte, quedarían bajo jurisdicción placentina, al haber quedado Alconétar finalmente despoblada tras los ataques musulmanes de la primera mitad de aquel siglo. En torno a 1287, en tiempos del citado rey Sancho IV, el concejo de Plasencia concedió al noble placentino Hernán Pérez, copero mayor de la reina María de Molina, el territorio del cortijo llamado «Monroy» para fundar una localidad con fortaleza. Sin embargo, los orígenes de la fortificación se remontan al año 1309, fecha en la Fernando IV «el Emplazado» confirmó el anterior privilegio. Entre los derechos que adquirió Hernán Pérez se hallaba expresamente el de construir un castillo, así como poblar con hasta cien vecinos (familias) el lugar, todo ello bajo el régimen jurídico del mayorazgo. Surgió así el señorío de Monroy, que a lo largo del formó un mayorazgo conjunto con Valverde de la Vera y con Talaván, si bien este último señorío vecino se acabaría separando en el .

Una vez establecida la existencia de una jurisdicción permanente, los señores de Monroy comenzaron la construcción del castillo que dio origen a la localidad. Probablemente, en su origen era una simple «casa fuerte» fundada a comienzos del , la cual iría siendo ampliada y reformada progresivamente. Sobre la puerta principal del castillo puede verse la fecha de 1329, sin duda, resto de la edificación original. En el Interrogatorio de la Real Audiencia de Extremadura, de finales del , los vecinos de la villa señalan 1330 como fecha tradicional de construcción del castillo. La parte más antigua del castillo es su cuerpo principal, de sección cuadrangular, junto a sus tres torres originales que se remontan al .Castillo de Monroy Castillos Net

La función de esta «casa fuerte» no era defensiva para la Corona, pues había pasado un siglo desde la batalla de las Navas de Tolosa y la frontera con los andalusíes quedaba ya muy lejana. El objetivo era la repoblación del territorio y su explotación agroganadera, que no necesariamente se hacía mediante localidades: en gran parte de la penillanura trujillano-cacereña se conservan numerosos cortijos señoriales con varios siglos de historia, que no dieron lugar a asentamientos habitados pero que forman grandes palacios en mitad de la nada. Que estos cortijos acabasen más o menos fortificados era una decisión de cada familia noble, lo cual dependería de los enfrentamientos en los que estuviesen involucrados contra otras familias.

Guerras nobiliarias () La familia noble de los Monroy tenía en la época medieval una elevada importancia, pues poseyeron varios señoríos en lo que actualmente es la provincia de Cáceres y llegaron a asumir altos cargos en las órdenes militares. Esta situación dio lugar a su intervención en los conflictos internos que sufría la Corona de Castilla en los siglos y , lo cual afectó al castillo de Monroy. El origen de todo el problema vino de la primera guerra civil castellana, en la que los Monroy (petristas) tuvieron en el bando contrario (trastamaristas) a otra familia noble placentina, los Almaraz, señores del castillo de Belvís. La enemistad llevó incluso a homicidios entre ambas familias.

Para pacificar la situación, se pactó un matrimonio entre ambas familias, a fin de crear una familia noble poderosa que diera paz y estabilidad a las tierras de Plasencia, que serían los Monroy-Almaraz. A tal efecto, a finales del el heredero del señorío y castillo monroyego, Fernán Rodríguez de Monroy, bisnieto de Hernán Pérez, se casó con Isabel de Almaraz. Durante el primer tercio del , el matrimonio gobernó diversos señoríos como Monroy, Belvís, Almaraz, Deleitosa y Valverde.Fernán o Hernán Rodríguez de Monroy Diccionario biográfico español Este período de paz es recordado en varias de estas localidades como una época importante: por ejemplo, Belvís ahora se llama «Belvís de Monroy»,Historia Ayuntamiento de Belvís de Monroy mientras que Deleitosa y Valverde tienen escudos municipales basados en el escudo monroyego.Diario Oficial de Extremadura n.º 2 de 7 de enero de 1988 Orden de 30 de diciembre de 1987, de la Consejería de la Presidencia y Trabajo, por la que se aprueba el Escudo Heráldico y la Bandera Local del Municipio de Deleitosa (Cáceres)Boletín Oficial del Estado n.º 84 de 7 de abril de 1964 Decreto 812/1964, de 12 de marzo, por el que se autoriza al Ayuntamiento de Valverde de la Vera, de la provincia de Cáceres, para adoptar su escudo heráldico municipal

El problema vino con la sucesión de este importante matrimonio. Su primogénito, Diego de Monroy y Almaraz, murió en 1435 en Ubrique en combate contra los moros. El heredero debía ser entonces el segundo hijo, Álvaro, quien según la costumbre de la época era parte del clero y por tanto no tenía descendencia. Para evitar problemas mayores, se decidió el reparto de las tierras entre los otros hermanos, Alfonso y Rodrigo, quedándose el primero con Almaraz, Belvís y Deleitosa y el segundo con el castillo de Monroy. Aunque la intención era hacer una partición pacífica, lo impidió la situación política de Castilla en aquella época, con graves desórdenes militares como la guerra civil de 1437-1445 o el conflicto por la sucesión de Enrique IV.Monroy, Fernando de. El Gigante. Señor de Belvís. Diccionario biográfico español