thumb|right|250px|Cliveden: el estilo italianizante de Charles Barry, una mansión neorrenacentista con «alusiones seguras a la riqueza de los príncipes mercantes de Italia».Cita textual (en inglés) de: Walton, John. Late Georgian and Victorian Britain Pág. 50. George Philip Ltd. 1989. ISBN 0-540-01185-1
La arquitectura de estilo italianizante fue una etapa característica del en la historia de la arquitectura clásica. En el estilo italianizante, los modelos y el vocabulario arquitectónico del estilo italiano del (renacimiento italiano), que habían servido de inspiración tanto para el palladianismo como para al neoclasicismo, fueron sintetizados con estéticas pintorescas. El estilo que la arquitectura que de ello surgió, aunque también fue caracterizado como "Neorrenacentista", fue particular de su época. «La mirada retrospectiva transforma a su objeto», escribió Siegfried Giedion sobre los estilos historicistas de la arquitectura; «cada espectador, en cada período —de hecho, en cada momento— inevitablemente transforma el pasado de acuerdo a su propia naturaleza».Siegfried Giedion, Space, Time and Architecture, 1941.
En Inglaterra el estilo italianizante fue desarrollado en un primer momento por John Nash, hacia 1802, con la construcción de la casa Cronkhill en Shropshire. Esta pequeña estancia de campo es reconocida en general como la primera de estilo italianizante en Gran Bretaña, derivándose de ella los posteriores estilos de las épocas de la Regencia y victoriana. (en inglés).
El estilo italianizante fue luego desarrollado y popularizado por el arquitecto sir Charles Barry, en la década de 1830.Turner, Michael. Osbourne House Pag. 28. English Heritage. Osbourne House. ISBN 1-85074-249-9 El estilo italianizante de Barry se inspiró esencialmente en edificios del Renacimiento italiano para sus motivos, este concepto, a veces en contraste con las estancias semirrústicas de Nash, produjo lo que se conoce como estilo italianizante. El estilo no se circunscribió solamente a Inglaterra y se utilizó de maneras variadas, luego de la caída de su popularidad en Gran Bretaña, a lo largo de todo el norte de Europa y el Imperio Británico. Desde fines de la década de 1840 a la de 1890 alcanzó gran popularidad en los Estados Unidos, allí promovido por el arquitecto Alexander Jackson Davis; y también en el resto de América.
Estilo italianizante en Argentina thumb|200px|La Quinta Lezama, hoy sede del Museo Histórico Nacional de la Argentina. 200px|thumb|La basílica de San Francisco, ubicada en la ciudad de Salta, posee uno de los campanarios eclesiásticos más altos de América del Sur. En la Argentina, el estilo italianizante tuvo su apogeo entre los años 1830 y 1880, al comienzo de la primera presidencia del general Julio A. Roca. Representó la transición entre el estilo colonial, heredado de las tradiciones española y lusitana, y el academicismo francés que dominaría la arquitectura en el país hasta la década de 1930.
Uno de los primeros y más conspicuos ejemplos en el país es el Palacio San José, casco central de la estancia que Justo José de Urquiza poseía cerca de Concepción del Uruguay. Así mismo, en lo que es hoy el Parque de Palermo, el demolido Palacio de Juan Manuel de Rosas era un gran edificio aunque poco ostentoso en sus fachadas. Dicho según Domingo Faustino Sarmiento: «con el poder que Rosas tenía sólo se quedó en esta arquitectura pudiendo haber tenido un Versalles». Sarmiento despreciaba profundamente lo criollo, lo español y la arquitectura común italiana. En dicho palacio confluían sobriamente los rasgos italianizantes con los antiguos rasgos coloniales españoles.
Hubo dos corrientes principales del estilo en Argentina: la primera, italiana, tuvo sus fundadores en Pedro Fossati y los renombrados Nicolás y José Canale (padre e hijo), desarrollándose luego por arquitectos como Juan Antonio Buschiazzo, Francisco Tamburini, Víctor Meano y Carlos Morra; la segunda, británica, tuvo sus máximos representantes en Edward Taylor, Henry Hunt y Hans Schroeder.La arquitectura predecesora al Gran Cambio (1852-1880) «Desde las casas virreinales al Abasto. Una romántica mirada a la sociedad argentina». En el Noroeste argentino sobresalen Luis Caravati, Luis Giorgi y Francisco Righetti.
El italianizante se aplicó tanto a las clásicas viviendas de disposición lineal con tres patios, heredadas de la tradición romana (por ejemplo, la Casa de los Ezeiza o la de los Unzué), como a los entonces recientemente surgidos caserones llamados casas quinta en las afueras de la ciudad de Buenos Aires, que tuvieron su auge en esas décadas. Algunos ejemplos de este último tipo de vivienda en la capital son la Casa Marcó del Pont, la Quinta Lezama, el Palacio Miró (demolido) y la Quinta de los Azcuénaga en Olivos (hoy Residencia Presidencial). También estuvo presente en los primeros edificios de departamentos, de pocos pisos, como el Palacio Muñoa (obra de Taylor). Las primeras, también denominadas casa chorizo, fueron diseñadas para lograr un éxito duradero en términos de funcionalidad y estética, y fueron un paso muy importante para la arquitectura local rioplatense.
Al mismo tiempo, el italianizante acompañó a la primera etapa de la consolidación del Estado Nacional en la Argentina, y por ello está presente en los edificios institucionales más antiguos del país. Por ejemplo, la Aduana Nueva (de E. Taylor, demolida), la Casa Rosada y la Casa de Moneda, así como la Municipalidad de Belgrano (hoy Museo Histórico Sarmiento) y el remodelado Cabildo (restaurado a su aspecto colonial en 1940). Debido a que alcanzó su mayor esplendor en el Litoral fluvial, se le considera el estilo oficial de la Confederación Argentina. En esta región, como por ejemplo en Misiones y Corrientes, el ingeniero italiano Giovanni Col diseñó una cantidad de edificios estatales: las dos Casas de Gobierno provinciales, escuelas, iglesias y hogares, extendiendo el nuevo estilo de moda por la región..
Además se aplicó a los primeros grandes bancos de la Argentina, construidos todos por el dúo Hunt-Schroeder: El Banco de Londres (demolido), el Hipotecario de la Provincia de Buenos Aires (hoy Banco Central), el Banco Carabassa (demolido), etc. Por último, tuvo su influencia en la arquitectura religiosa: la Curia Metropolitana en Plaza de Mayo (de Fosatti, destruida en 1955) y las Iglesias de Nuestra Señora de la Piedad y de la Inmaculada Concepción.
Estilo italianizante en Australia thumb|250px|Casa de Gobierno en Melbourne, terminada en 1876.
El estilo italianizante resultó ser inmensamente popular en Australia en su aplicación a las viviendas. El arquitecto William Wardell diseñó la Casa de Gobierno en Melbourne —actualmente funciona como residencia oficial del Gobernador de Victoria— como muestra de su «recién descubierto amor por las arquitecturas italianizante, palladiana y veneciana». (en inglés) De color crema, con abundantes elementos Palladianos; excepto por la torre señorial matacanada que Wardell coronó con un belvedere, y que no hubiera desentonado en las calles y plazas unificadas de Thomas Cubitt en Belgravia, Londres.
El techo a cuatro aguas está rodeado por un parapeto con balaustrada. El cuerpo principal está flanqueado por dos alas asimétricas más bajas que ayudan a dar un aspecto pintoresco, que se aprecia mejor cuando se lo mira en perspectiva. La más grande de ambas es separada de cuerpo principal por la torre-belvedere. La más pequeña, el salón de fiestas, tiene acceso por un portón de carruajes diseñado como el pórtico de un prostilo de un piso.
El estilo italianizante en la arquitectura continuó usándose en la construcción en dependencias del Imperio Británico mucho tiempo después de haber pasado de moda en Inglaterra misma. La estación ferroviaria de Albury, Nuevo Gales del Sur, terminada en 1881, es un ejemplo de esta posterior evolución del estilo.
Estilo italianizante en los Estados Unidos thumb|250px|The Breakers, proyectada por Richard Morris Hunt, para la familia Vanderbilt, terminado en 1895
El estilo italianizante fue popularizado en los Estados Unidos por Alexander Jackson Davis en la década de 1840, como alternativa a los estilos arquitectónicos como el neogótico o el neogriego. La villa Litchfield (1854), obra de Davis, en lo que se transformaría en el Prospect Park de Brooklyn, es un excelente ejemplo del estilo. En un primero momento se lo llamó «estilo villa italiana» o «villa Toscana». La mansión Blandwood, vantigua residencia del gobernador de Carolina del Norte John Motley Morehead, es el ejemplo más antiguo en pie de arquitectura italianizante en Estados Unidos. (en inglés) Un ejemplo temprano de arquitectura italianizante, se parece más a los trabajos de Nash que a los de Barry, más inspirados en diseños renacentistas. Richard Upjohn usó este estilo recurrentemente, comenzando en 1845 con la casa de Edward King. Otros adherentes al estilo fueron John Notman, según varios el primero en llevarlo a Estados Unidos, y Henry Austin. (en inglés) Notman proyectó "Riverside", la primera villa italiana en Burlington, Nueva Jersey, en 1837.
El italianizante fue reinterpretado nuevamente y se volvió un estilo autóctono. Se distingue por su marcada exageración de muchas características del Renacimiento Italiano: pronunciados aleros sostenidos por ménsulas, tejados poco inclinados que apenas se distinguen del suelo, o incluso tejados lisos con un vuelo amplio. Suele incorporarse una torre que insinúa un belvedere, o incluso una torre campanile.
Motivos tomados de la arquitectura italianizante han sido incorporados en el vocabulario de constructores comerciales y aparecen en la arquitectura vctoriana de la segunda mitad del .
Este estilo arquitectónico se volvió más popular que el neogriego a fines de los años 1860. Su popularidad se debió a su adaptabilidad para el uso de distintos materiales y presupuestos, sumándose el desarrollo de la tecnología del hierro fundido que logró hacer la producción de elementos decorativos como cornisas y los soportes de las paredes más eficientes. Sin embargo, el estilo fue superado a fines de los años 1870 por el estilo Reina Ana y el neocolonial.
The Breakers (ilustrada arriba), situada en la Ochre Point Avenue, en Newport, Rhode Island, es una mansión de 70 ambientes diseñada por el arquitecto Richard Morris Hunt para Cornelius Vanderbilt II. Construida entre 1893 y 1895, es el epítome del estilo italianizante en los Estados Unidos. Mientras en su exterior aparenta ser un absoluto palazzo renacentista, su construcción con celosías de acero y sin partes de madera significaron el uso de técnicas modernas que se desarrollaron en la segunda mitad del . Las chimeneas altas, alas yuxtapuestas, y las ménsulas exageradamente largas sosteniendo el inclinado y visible tejado son todos signos indicativos de la interpretación Norteamericana del estilo italianizante. "The Breakers" y su estilo arquitectónico han sido descritos despectivamente por críticos de arquitectura como «la obsesión europea con los estilos históricos en paralelo a la idea norteamericana del palazzo renacentista adaptado a una casa privada».ref>Cropplestone, Trewin (1963). World Architecture Pág. 323. Hamlyn. /en inglés)</ref> Sin embargo, al momento de su culminación "The Breakers" fue más una expresión del gusto personal de sus dueños, su cultura y riqueza, que un estilo arquitectónico popular.