El Museo Arqueológico de Olimpia (en griego: Αρχαιολογικό Μουσείο Ολυμπίας; Archeologiko Musio Olympias) es un museo situado en la localidad griega de Olimpia cerca del conjunto monumental del Santuario de Olimpia y alberga piezas de arte de la Antigua Grecia encontradas en dicho santuario y alrededores. Depende del Ministerio de Cultura de Grecia a través del Séptimo Eforato de Antigüedades Prehistóricas y Clásicas y lo dirige desde 2009 Georgia Xatzi. Inaugurado en 1885, fue el primer museo creado fuera de la capital griega. Lo trasladaron a un nuevo edificio en 1982, el cual fue reformado en 2003 con motivo de los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.

Alberga los descubrimientos hechos en el Altis, el yacimiento arqueológico de Olimpia: objetos que se remontan desde la prehistoria a la Grecia romana, incluido los siglos y . Sus piezas maestras son Hermes con el niño Dioniso de Praxíteles, las metopas y frontones del templo de Zeus de Olimpia, la Victoria de Peonio y la copa que perteneció a Fidias. Su amplia colección de bronces antiguos es la más importante del mundo.

El espacio museístico está repartido en dos edificios. El principal con doce salas de exposición organizadas de manera temática y cronológica: épocas prehistórica, geométrica y arcaica, cerámica arcaica y clásica, época helenística, época romana, estatuaria romana y últimos años del santuario. Cuenta además con un ala con los servicios para los visitantes, mientras que un tercer edificio, la tienda del museo, está algo más alejado, a medio camino del yacimiento arqueológico.

Historia Primer museo

thumb|Fachada del primer museo Los trabajos arqueológicos del sitio de Olimpia, en la segunda mitad del , rápidamente requirieron la construcción de un edificio para albergar los descubrimientos. El banquero filántropo Andréas Syngrós lo financió con 220 000 dracmas y encargó el proyecto a dos arquitectos y arqueólogos alemanes, que habían comenzado las excavaciones del sitio, Wilhelm Dörpfeld y Friedrich Adler. Se erigió un edificio neoclásico sobre la colina de Drouva en la salida de la ciudad, en la carretera al santuario. Terminado en 1888, fue el primer museo griego construido fuera de la capital, Atenas. Dañado por un terremoto en 1954, acabó resultando pequeño para acoger el conjunto de las colecciones, por lo que la construcción de un nuevo museo se decidió en la década de 1970. Tras permanecer durante bastante tiempo en desuso, el edificio acoge desde 2004 un Museo de la historia de los Juegos Olímpicos.

Museo actual

Al alcanzar el primer museo sus límites de espacio, la construcción de un nuevo museo fue confiada al arquitecto griego Patroklos Karantinos. Comenzado en 1966, el nuevo museo se terminó en 1975, pero la transferencia de obras llevó su tiempo. La exposición definitiva fue inaugurada en 1982 por la ministra de cultura de la época, Melina Mercouri. La museografía se debió a Nikolaos Gialouris, entonces éforo de antigüedades, a Ismini Trianti y al escultor S. Trianitis que fue el encargado de instalar la Victoria de Peonio sobre un zócalo ad hoc, la cual se exhibe al público desde 1994. El museo nuevo fue renovado en el marco de la preparación de los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, por lo que estuvo cerrado desde septiembre de 2003 hasta el 24 de marzo de 2004. Las colecciones fueron reorganizadas conservando el espíritu de la primera presentación. Las salas se agrandaron, la iluminación, la ventilación y el aire acondicionado revisados, la tienda fue desplazada, el Hermes de Praxíteles fue instalado en una sala enteramente dedicada a esta estatua, sobre un zócalo antisísmico. Se crearon nuevas salas, el Taller de Fidias y los últimos años del santuario, sitos en el lugar de la exposición de los juegos olímpicos fueron trasladados a un museo específico.

En febrero de 2012 se produjo un robo a mano armada de más de 60 piezas del museo entre las que se hallaban estatuillas de bronce, piezas de cerámica y un anillo de oro. No obstante, en noviembre de ese mismo año, después de que los ladrones intentaran vender una de las piezas, la policía consiguió detener a varios de los autores del hecho y se recuperaron los objetos robados.

El museo actual está organizado en dos edificios. Las colecciones están en las doce salas de exposición del edificio principal. Su ala este está dedicada a los servicios para los visitantes, como cafetería y aseos, mientras que los sótanos contienen otras piezas almacenadas y los laboratorios de conservación de terracotas, bronces, piedra y mosaicos. La tienda, que vende objetos y libros, se encuentra en otra edificación, entre el museo y el yacimiento arqueológico.

Colecciones por salas

thumb|Distribución de las salas del Museo Arqueológico de Olimpia

El museo está precedido por un gran patio cuadrado con peristilo, donde se exponen diversos elementos de arquitectura y estatuas como el torso de una estatua colosal de Augusto, proveniente del Metroo. En el vestíbulo de entrada se halla una maqueta del sitio en su apogeo en época romana, con el conjunto de edificaciones que fueron construidas, lo cual permite visionar mejor las dos visitas, la del museo y la del propio sitio arqueológico.

Sala 1. Prehistoria y protohistoria

La sala 1, a la izquierda del vestíbulo, está consagrada al periodo prehistórico, con los descubrimientos realizados en el yacimiento y en la región de Olimpia. Los objetos expuestos pertenecen a periodos que abarcan desde el neolítico, alrededor del 4000-3000 a.C. hasta el periodo geométrico, Fueron sacados a la luz en el terraplén norte del estadio olímpico y constituyen los indicios de ocupación más antiguos. Los objetos más antiguos, como cerámicas manufacturadas a mano y útiles de piedra, datan del Heládico Antiguo II y III (2700-2000 a.C.). Algunos provienen del «Túmulo de Pélope» o «Pelopio», situado entre el Hereo y el Altar de Zeus, en el sitio arqueológico, y cuya reconstrucción está pendiente. Además se descubrieron habitaciones abovedadas, que son las construcciones más antiguas presentes en el sitio. Los vasos expuestos son característicos de este periodo; las «salseras», cántaros del tipo prochous, recipientes cuya forma está próxima al ánfora, fiales con una sola asa, kantharoi y askoi. Los cántaros prochous y las fiales están decoradas, estampadas o incisas, en el labio, el asa o la base, lo que muestra las relaciones en el Heládico Antiguo entre Olimpia y la Cultura de Cetina, en la actual Croacia. Los vínculos con la región dálmata fueron constantes durante mucho tiempo, como lo prueban las cerámicas y útiles del Heládico Medio (2000-1600 a.C.). thumb|Bronce neohitita (), reempleado por los habitantes de Olimpia

La civilización micénica (-1100 a.C.) está representada por objetos de terracota, piedra o bronce encontrados en diversas tumbas en tholos de la región, principalmente en las colinas de Zouni y Kalosaka, cerca del museo. Los vasos micénicos, con decoración lineal simple, presentes principalmente en ánforas oleicas, ánforas con estribo para aceites aromáticos, alabastrones, ovoides o cilíndricos, para ungüentos y kílix —copas para beber—. También se pueden presenciar ídolos femeninos de terracota llamados en griego antiguo ψ, joyas como collares de pasta vítrea, utensilios de higiene —navajas de afeitar—, piedras talladas, armas —puntas de lanza— y un casco de colmillos de jabalí.

La sala termina su recorrido con tres placas de bronce provenientes de Asiria que datan de la época neohitita () y que atestiguan las relaciones entre las dos regiones. Sus decoraciones recuerdan una procesión con sacerdotes llevando animales al sacrificio y un desfile de guerreros —caballeros e infantes con corazas—. Estas placas fueron reutilizadas para recubrir objetos de madera que no se conservan.

Sala 2. Periodos geométrico y arcaico

En esta sala, la número 2 se exponen objetos de bronce, principalmente de épocas geométrica y arcaica (siglos y  a. C.). Entre estos encontramos armas, escudos, cascos, grebas y lebes, que son calderos de todos los tamaños, desde miniaturas, a talla normal o monumental, como el caldero sobre trípode más antiguo conservado, que se remonta al También trípodes, figuritas y placas decoradas. Se trata de la colección más importante de bronces antiguos del mundo. Las ofrendas a Zeus constituyen la gran mayoría y demuestran la influencia y la riqueza del santuario desde este periodo.

Estas ofrendas a Zeus provienen del inmenso altar formado por cenizas de animales que le fueron sacrificados en el Altis. Entre las cenizas, los arqueólogos han hallado un gran número de figurillas de bronce y a veces de terracota de animales o humanas, provenientes del conjunto del Peloponeso: los talleres argivos, corintios, laconios y eleos están representados. Los más antiguos () son prácticamente abstractos, pero los sucesivos añaden poco a poco detalles. Diversas interpretaciones han sido propuestas para estas estatuillas. Las figuras masculinas representarían a Zeus, a veces guerrero cuando tiene casco o figura de auriga, en ocasiones es una epifanía del dios. También representan al fiel en posición orante. Las figuras femeninas podrían ser Hera o una adoradora. Hay una figura femenina cabalgando a lo amazona (segundo cuarto del ), mientras que el grupo de siete mujeres desnudas danzando en círculo podrían ser ninfas (). Las figuras animales a menudo son de caballos o de toros. Los calderos de todos los tamaños eran también un tipo recurrente de ofrenda a Zeus y esta sala exhibe toda la variedad, como asas decoradas con caballos en los primeros tiempos y después, cada vez más, con figuras humanas o divinas como los Telquines. Un caballo de principios del de bronce de mayores dimensiones que las otras estatuillas similares marca estética y físicamente en la sala el paso del Periodo geométrico a la Época Arcaica.

A partir del se desarrolla un «estilo orientalizante» integrando nuevos motivos, como leones, sirenas y sobre todo grifos. Un nuevo tipo de calderos aparece también, el caldero con «cuba agujereada», remplazando el caldero con «cuba móvil», en los que los nuevos motivos, como prótomes de sirenas o de grifos, se aplicaban sobre el labio o la cuba.

La Época Arcaica marca un primer apogeo del santuario y los objetos de bronce de este periodo son muy abundantes: figuritas, placas, también armas y escudos —verdaderos u ofrendas en miniatura—. Los objetos de bronce amartillados presentes son reseñables por su rareza, como el genio femenino alado, del cual subsisten incluso los ojos. Hay placas de bronce que recubren objetos de madera, ya desaparecidos como cofres o puertas. La placa amartillada y recortada que representa a un grifo alado amamantando a su cría es un ejemplar único. Las asas de los objetos usuales son cada vez más elaboradas: guerreros, ancianos apoyados en bastones (550 a.C.), korai (inicios del ), esfinges opuestas en cada lado de una planta (570-560 a.C.), silenos alargados portando un cirio (530-520 a.C.).

Los guerreros o las ciudades vencedoras en combate consagraban a Zeus sus armas y armaduras, más bien armas y armaduras simbólicas, no todas a escala. A menudo eran grabadas con una incisión votiva con el nombre del donante o decoradas. Una coraza votiva (650-625 a.C.) encontrada en la orilla del río Alfeo, obra de un taller jonio, está decorada en primer plano con Zeus y Apolo con una cítara y, en segundo plano, detrás de Zeus, dos divinidades masculinas; detrás de Apolo dos figuras femeninas identificadas como las Musas o las vírgenes hiperbóreas, cuyo fondo es todo de plantas y animales fantásticos. Los escudos votivos llevan a menudo Gorgonas con episema apotropaico. Se han encontrado cascos votivos en el sitio arqueológico por centenares, los más numerosos de los cuales son los de tipo corintio, seguidos por los ilirios y finalmente los calcídicos.