El dominio japonés de Taiwán, el periodo colonial de Taiwán, la ocupación japonesa de Taiwán o simplemente Taiwán japonés se refiere al período entre el 22 de octubre de 1895 y el 25 de octubre de 1945, durante el cual Taiwán fue una colonia del Imperio del Japón. La ocupación de Taiwán fue parte de la política japonesa de expansión hacia el sur que comenzó en el .
Taiwán fue la primera posesión de ultramar para los japoneses, que convertirían la isla en una verdadera «colonia modelo». El resultado de la política del gobierno japonés fue la mejora de la economía, la industria, el empleo y la cultura. Sin embargo, el dominio japonés de Taiwán también tuvo consecuencias negativas, como la represión militar de todo intento de resistencia, la discriminación positiva hacia los naturales de Japón, o el aumento de la prostitución femenina.
El relativo fracaso de la dominación china continental posterior a la Segunda Guerra Mundial por parte del Kuomintang condujo a un cierto grado de nostalgia en la generación de taiwaneses que habían experimentado ambas. Esto ha afectado, hasta cierto punto, a cuestiones como la identidad nacional, la identidad étnica y el movimiento de independencia de Taiwán. thumb|Palacio del Gobernador Japonés en Taipéi.
Historia
Antecedentes Japón había tratado de ampliar su control imperial sobre Taiwán (conocido en Japón como Takasago Koku (高砂国, El país de las montañas) desde 1592, cuando Toyotomi Hideyoshi ya llevó a cabo una política de expansión de Japón hacia el sur. Varios intentos de invadir Taiwán fracasaron, debido principalmente a las enfermedades y la resistencia armada de los aborígenes. En 1609, el shogunato Tokugawa envió a Haruno Arima en una misión de exploración de la isla. En 1616, Murayama Toan dirigió una fallida invasión.
En noviembre de 1871, 69 personas a bordo de un buque del reino de Ryukyu se vieron obligados a desembarcar cerca de la punta sur de Taiwán, por los fuertes vientos. Hubo un conflicto con los aborígenes paiwan y 54 de los marinos fueron asesinados. En octubre de 1872, Japón pidió una indemnización a la dinastía Qing de China, afirmando que las islas Ryukyu eran parte de Japón, pero el gobierno Qing se negó a concederla alegando que el Reino de Ryukyu era en esa época un estado independiente. Los japoneses no aceptaron este argumento y pidieron que se castigase a los "bárbaros en Taiwán".
Entonces las autoridades Qing explicaron que había dos tipos de aborígenes en Taiwán: los regidos directamente por China, y los desnaturalizados o «bárbaros... fuera del alcance de la cultura china, que por tanto no eran gobernados directamente», y citaron casos similares en todo el mundo en los que la población aborigen, o parte de ella, no estaba bajo la influencia de la cultura dominante de ese país.Zhao, Jiaying 1993 A Diplomatic History of China, ISBN 7-81032-577-9
Los japoneses sin embargo lanzaron una expedición de 3000 soldados en abril de 1874. En mayo, la dinastía Qing comenzó a enviar tropas para reforzar la isla y, a finales de año, el gobierno de Japón decidió retirar sus fuerzas al considerar que aún no estaba preparado para una guerra con China.
El número de víctimas en esta expedición fue de 30 para Taiwán, y 543 para los soldados japoneses (12 en combate y 531 por enfermedad).
Cesión de Taiwán (1895) thumb|Soldados japoneses entrando a la ciudad de Taipéi en 1895, tras del Tratado de Shimonoseki.
En la década de 1890, alrededor del 45 por ciento de Taiwán estaba bajo la administración china Qing, y el resto de regiones poco pobladas del interior bajo control de los aborígenes. La primera guerra sino-japonesa estalló entre la dinastía Qing de China y Japón en 1894 tras una disputa sobre la soberanía de Corea. Después de su derrota, China cedió las islas de Taiwán y Penghu a Japón en el Tratado de Shimonoseki, firmado el 17 de abril de 1895. Según los términos del tratado, Taiwán, Penghu, y las regiones entre 119˚E-120˚E y 13˚N-14˚N quedaban cedidas al Japón a perpetuidad. Ambos gobiernos enviaron representantes a Taiwán para iniciar la transición, que debía durar no más de dos meses. La era que comienza entonces se ha denominado en ocasiones «período colonial», y en otras «período de ocupación». La ceremonia de cesión tuvo lugar a bordo de un buque japonés, porque el delegado de China temía represalias por parte de los residentes de Taiwán.
El estadista de la China Qing Li Hongzhang trató de minimizar la pérdida ante la emperatriz Cixí: «Los pájaros no cantan y las flores no son fragantes en la isla de Taiwán. Los hombres y las mujeres son inoficiosos y no son tampoco apasionados»."男無情,女無義,鳥不語,花不香" (nán wú qíng, nǚ wú yì, niǎo bú yǔ, huā bú xiāng). (Esta expresión también se ha atribuido al emperador Qianlong.) Pero la pérdida de Taiwán se convertiría en un acicate para el movimiento nacionalista chino en los años que siguieron. El 24 del mismo año, rechazando la cesión a Japón, se proclamó la breve República de Formosa, de carácter pro-Qing.
Al llegar a Taiwán, el nuevo gobierno colonial japonés dio a los habitantes dos años para elegir si aceptaban su nueva condición de súbditos japoneses, o salían de la isla.
Primeros años: 1895-1915 thumb|left|250px|Un mapa de Japón en 1911, incluyendo Taiwán. thumb|left|250px|Gotō Shinpei, Jefe de asuntos interiores, 1896-1918. Los primeros años de la administración japonesa se refieren al período entre el primer desembarco de las fuerzas japonesas en mayo de 1895 y el incidente Tapani de 1915, que marcó el punto culminante de la resistencia armada. Durante este período, la resistencia popular a la dominación japonesa fue alta, y el mundo se preguntó si una nación no occidental como Japón podía gobernar de manera efectiva una colonia propia. En 1897 en la Dieta de Japón se debatió si vendían Taiwán a Francia. Durante estos años, el puesto de gobernador general de Taiwán lo desempeñaba siempre un militar, y se hizo hincapié en la represión de la insurgencia.
En 1898, el gobierno Meiji de Japón nombró al que fue cuarto gobernador general de Taiwán, el conde Kodama Gentarō, y al talentoso político civil Gotō Shinpei como su jefe de Asuntos de Interior. Se creó entonces el enfoque del palo y la zanahoria, un tipo de gestión que continuaría varios años, y que marcó el comienzo de un gobierno colonial dominado por Japón, pero sujeto a las leyes japonesas.
Pronto fueron dos, sin embargo, los posibles planteamientos para integrar Taiwán: el defendido por Gotō sostenía que, desde una perspectiva biológica, los indígenas no podían ser completamente asimilados y que Japón tendría que seguir el enfoque británico, es decir: que Taiwán no debería regirse por las mismas leyes que las islas principales. El punto de vista opuesto, propugnado por el futuro primer ministro Hara Takashi, era que tanto taiwaneses como coreanos eran bastante similares a los japoneses, y que serían totalmente absorbidos por la sociedad japonesa, o sea: regidos por los mismos criterios legales y gubernamentales que el archipiélago japonés.
El enfoque defendido por Gotō prevaleció durante su mandato como Jefe de Asuntos del Interior (entre marzo de 1898 y noviembre de 1906), y hasta que Hara Takashi fue nombrado primer ministro de Japón en 1918. En este período, el gobierno colonial estuvo autorizado a aprobar leyes y decretos especiales, y se puso énfasis en mantener la estabilidad social y suprimir la disensión.
Integración (Dōka): 1915-1937 thumb|Gran Santuario de Taiwán, un santuario sintoísta construido en Taipéi (entonces Taihoku) en 1901. thumb|130px|Xie Jishi, ministro de Asuntos Exteriores de Manchukuo. thumb|130px|Koo Hsien-jung, miembro de la Cámara de Pares.
El segundo período de la dominación japonesa se suele establecer entre fines de 1915 con el incidente de Tapani, y el incidente del Puente Marco Polo en 1937, que inició lo que sería la segunda guerra sino-japonesa. Durante este periodo se fortalecieron las ideas de autodeterminación de los nativos y, como resultado, los gobiernos coloniales en todo el mundo empezaron a hacer mayores concesiones.
El clima político en Japón también había cambiado; a mediados de la década de 1910 el Gobierno japonés se iba democratizando poco a poco, en lo que se conoce como la era Taishō (1912-1925), en la que el poder se concentró en la Dieta Imperial, cuyo electorado se había ampliado a todos los varones adultos en 1925. En 1919, Den Kenjirō fue nombrado para ser el primer gobernador general civil de Taiwán. Antes de su partida, se reunió con el primer ministro Hara Takashi y ambos acordaron llevar a cabo una política de "Dōka" (同化, Tónghùa en Hanyu Pinyin, literalmente "asimilación"), en la que Taiwán sería considerado una extensión de las islas japonesas, y los taiwaneses educados para entender su papel y responsabilidades como súbditos del Japón. La nueva política fue anunciada formalmente en octubre de 1919.
Este planteamiento continuó durante veinte años. Se instituyó un gobierno local, un comité asesor con líderes locales elegidos (aunque con carácter estrictamente consultivo), y un sistema de escuelas públicas. Los azotes fueron prohibidos como castigo penal, y se estimuló el uso de la lengua japonesa. Todo ello contrastaba fuertemente con el enfoque de las administraciones anteriores, donde las preocupaciones del gobierno solo habían sido "los ferrocarriles, las vacunas, y el agua corriente".
Se introdujo la democracia en respuesta a la demanda de la opinión pública de Taiwán, y se crearon asambleas locales en 1935.
«Japonización» (Kōminka): 1937-1945 thumb|350px|Un mapa del Imperio Japonés, 1939-09-01. Las fechas indican el año aproximado en las que Japón obtuvo el control sobre los territorios resaltados. thumb|200px|left|Voluntarios de Takasago
El último período de ocupación japonesa de Taiwán comenzó con el estallido de la segunda guerra sino-japonesa en 1937 y terminó junto con la Segunda Guerra Mundial en 1945. Con el surgimiento del militarismo en Japón en la segunda mitad de década de 1930, el cargo de gobernador general volvió a entregarse a militares, y Japón trató de aprovechar para la guerra los recursos y materiales de Taiwán. Para tal fin, la cooperación de los taiwaneses era esencial, y los nativos tendrían que ser asimilados plenamente como miembros de la sociedad japonesa. Como resultado de ello, los incipientes movimientos sociales fueron prohibidos y el gobierno colonial dedicó sus esfuerzos a la plena «japonización» de la sociedad taiwanesa, con el llamado «movimiento Kōminka» (皇民化運動, kōminka undō), que entre 1936 y 1940 se dedicó a construir el «espíritu japonés» (大和魂, Yamatodamashī), y en los últimos años (de 1941 a 1945) a promover la participación de los taiwaneses en los esfuerzos de guerra.
Como parte del movimiento, se estimuló activamente el idioma japonés, la vestimenta japonesa, las casas de estilo japonés, y la conversión al sintoísmo. En 1940 se aprobaron leyes para favorecer la adopción de nombres japoneses. En 1942, con la expansión de la Guerra del Pacífico (1937-1945), el gobierno también comenzó a alentar a Taiwán para aportar voluntarios al Ejército Imperial Japonés y la Armada, y finalmente en 1945 se ordenó el alistamiento masivo. En este tiempo se redactaron leyes para que Taiwán tuviese representación en la Dieta japonesa, con plenos derechos que en teoría permitirían a cualquier taiwanés convertirse en primer ministro de Japón. En el lado negativo, durante la guerra se forzó a muchas mujeres a prostituirse para satisfacción de los soldados japoneses, las llamadas mujeres de confort.