Clementina de Orleans (en francés, Clémentine d'Orléans; Neuilly-sur-Seine, 3 de junio de 1817-Viena, 16 de febrero de 1907)Defrance, p. 14 fue miembro de la Casa de OrleansUn decreto real, firmado por Luis Felipe I el 13 de agosto de 1830, definía la forma en la que sus hijos y su hermana ostentarían el nombre y las armas de la Casa de Orleans por nacimiento, miembro de la Casa de Sajonia-Coburgo-Gotha y duquesa de Sajonia por matrimonio.

Considerada una de las princesas más inteligentes de su tiempo, Clementina también era considerada extremadamente ambiciosa y su mayor sueño era llegar a ser reina. Sin embargo, su padre era visto como un usurpador por casi toda la realeza europea y este fue su principal obstáculo durante las negociaciones para su matrimonio con un monarca o un príncipe heredero. Solo con la intervención de su cuñado, el rey Leopoldo I de Bélgica, le fue posible encontrar un pretendiente: el príncipe Augusto, heredero de la rama católica de Koháry de la Casa de Sajonia-Coburgo-Gotha.

Clementina nunca fue reina, pero intentó realizar su sueño a través de sus hijos. Dos de ellos llegaron a ser considerados como posibles herederos al trono de Grecia y otro como posible consorte de la heredera al trono de Brasil, pero todos sus planes fracasaron. La elección de su hijo menor como príncipe regente de Bulgaria —cuya candidatura contó con su firme apoyo— sería el triunfo de sus ideales juveniles. Sin embargo, la princesa no realizó el sueño de ver a un hijo convertirse en rey: Fernando solo llegaría al trono de Bulgaria en 1908, un año después de la muerte de su madre.

Biografía

Familia y primeros años Clementina era el sexto hijo (la cuarta de entre las hermanas) del rey Luis Felipe I de Francia y de María Amelia de Borbón-Dos Sicilias. Sus abuelos paternos eran el duque Luis Felipe II de Orleans y Luisa María Adelaida de Borbón, y sus abuelos maternos eran el rey Fernando I de las Dos SiciliasCuando la madre nació, su padre aún era Fernando IV de Nápoles. y la archiduquesa María Carolina de Austria, hija de la emperatriz María Teresa. Nacida en el castillo de Neuilly, Clementina tuvo como padrinos de bautismo a su tío Leopoldo, príncipe de Salerno, y a su esposa, la archiduquesa María Clementina de Austria.María Clementina era hija de Francisco I de Austria y tenía entre sus hermanos a María Luisa de Austria, Fernando I de Austria, María Leopoldina de Austria y María Carolina, reina de Sajonia.

Descrita como una bella joven,Defrance, 19The Sydney Gazette and New South Wales Advertiser, "From the Latest London Papers", 13 de septiembre de 1836, p. 3 (en inglés)Enriqueta de Bélgica, duquesa de Vendôme, registró que la belleza de Clementina habría fascinado al rey Carlos X de Francia hasta tal punto que este le declaró a Luis Felipe: «Querido primo: si yo tuviera 40 años menos, pediría a tu hija en matrimonio y la haría reina de Francia» (Defrance, p. 25) Clementina tuvo entre sus profesores al historiador Jules Michelet, oriundo de una familia de tradición hugonota, que glorificaba la Revolución francesa mientras le enseñaba historia.Mansel, p. 311 Se convirtió en princesa real tras el ascenso de su padre al trono francés en 1830 —la llamada Monarquía de Julio—.

Matrimonio thumb|left|Augusto de Sajonia-Coburgo-Gotha y Clementina de Orleans. Inteligente y extraordinariamente ambiciosa, Clementina soñaba con desposar a un monarca o a un heredero presunto que le asegurase el título de reina.Defrance, p. 35-37Sobre las ambiciones de su hija, Luis Felipe solía decir: «Ella lo que quiere es ser reina» (Defrance, op. cit.) No obstante, las negociaciones de matrimonio se volvieron bastante difíciles, pues la casi totalidad de las casas reales europeas veían a Luis Felipe como un usurpador del trono francés y ninguna de ellas estaba dispuesta a emparentarse con la princesa —incluso la Casa real de las Dos Sicilias, donde nació la reina María Amelia, le cerró las puertas a los Orleans—.

Con las dificultades para conseguirle un pretendiente a su hija, Luis Felipe aceptó la intermediación de su yerno, Leopoldo I de Bélgica.Casado desde 1832 con Luisa María de Francia, segundo hijo (y primera entre las hijas) de Luis Felipe. El rey de los belgas empezó sus negociaciones con sus hermanos, Enrique y Fernando, sobre Augusto, hijo de este último, que tenía en aquella época 25 años.Defrance, p. 60 Sin embargo, el joven príncipe ya había sido sondeado por el embajador brasileño en Londres como posible pretendiente de Januaria María de Braganza, hermana del emperador Pedro II de Brasil y, hasta entonces, segunda en la línea de sucesión al trono brasileño.(Defrance, op. cit.) Las negociaciones se suspendieron temporalmente debido al fallecimiento de Fernando Felipe de Orleans, hijo mayor y heredero de Luis FelipeI.Defrance, pp. 59, 61-62 Fernando Felipe murió el 13 de julio de 1842, a los 32 años, en un accidente con su carruaje.

A pesar de la fuerte oposición austriaca al enlace, el contrato nupcial entre Augusto y Clementina fue firmado en Viena el 25 de febrero de 1843. La familia del novio fue representada en el acto por O'Sullivan de Grass y la familia de la novia por el conde de Flahaut. Entre otras cláusulas, el contrato preveía el matrimonio con separación de bienes y fijaba la dote de la princesa en un millón de francos. La ceremonia se celebró en el palacio de Saint-Cloud el 20 de abril de 1843.Defrance, p. 65

Inicialmente la pareja pensó en residir en Viena, pero la resistencia del canciller Clemente de Metternich y de la corte austriaca a reconocer el tratamiento de Alteza Real dado a Augusto los llevó a fijar su residencia en Francia.The Eclectic Magazine of Foreign Literature, Science, and Art, Leavitt, Trow, & Co., v. 1 (Ene. – abr. 1843), p. 431 (en inglés) Tras la revolución de 1848, que depuso a Luis Felipe I, se exiliaron con toda la familia en Inglaterra, aunque posteriormente se mudaron a Coburgo y, más tarde, a Viena.Defrance, p. 133

Tras 1848 thumb|right|Augusto y Clementina con sus hijos. En el exilio, Clementina inició una campaña con el objetivo de recuperar los bienes de la familia, secuestrados por un decreto del emperador Napoleón III, mediante cartas dirigidas a la prensa francesa.The Moreton Bay Courier, "British and Foreign", 1 de noviembre de 1856, p. 4 (en inglés) En este período, rechazó públicamente la oferta de 200 000 francos que le ofreció el emperador francés a cambio de la reclamación de la herencia de Luis Felipe.News of the World, "Protest of the Princess Clémentine", 13 de julio de 1856, p. 2 (en inglés)

Sabedora de que nunca llegaría a ser reina, Clementina intentó realizar sus sueños a través de sus hijos. De hecho, tanto Felipe como Luis Augusto fueron considerados herederos presuntos de su tío, ErnestoII, cuando este era candidato potencial al trono de Grecia.Defrance, pp. 198-200La cantidad de exigencias que Ernesto II expuso para aceptar el trono griego lo llevaron a perder el apoyo de las potencias europeas a su candidatura. El candidato que finalmente se eligió en junio de 1863 fue el príncipe Jorge I de Grecia, hijo del rey Cristián IX de Dinamarca. Poco después, Luis Augusto, junto con su primo Gastón de Orleans acudieron a Brasil, como pretendientes de las princesas Isabel y Leopoldina, hijas del emperador Pedro II de Brasil.Defrance, pp. 204-205 Las esperanzas de Clementina se vieron fortalecidas pues las negociaciones apuntaban hacia el matrimonio de Luis Augusto con la princesa imperial, futura emperatriz de Brasil. Sin embargo, el emperador dejó a sus hijas que escogieran a sus prometidos e Isabel se decidió por Gastón.Barman (2002), p. 58Barman (1999), pp. 156-157Defrance, pp. 206-207Longo, pp. 113-117Sobre la elección de los prometidos, Isabel escribiría más tarde: «Papá deseaba este viaje pues tenía como objetivo concertar nuestros matrimonios. Se pensaba en el conde de Eu para mi hermana y el duque de Sajonia para mí. Dios y nuestros corazones decidieron de forma diferente y el 15 de octubre tuve la felicidad de desposar al conde de Eu». Bragança (1959), pp. 74-75

El trono búlgaro thumb|right|La princesa (usando un gran audífono) con su hijo menor, el futuro Fernando I de Bulgaria. En 1886, la renuncia de Alejandro I de Bulgaria como knyaz (príncipe regente) de BulgariaFinestone, p. 227 reavivó las expectativas de Clementina de ver a uno de sus hijos ocupando un trono. Participó activamente en campañas en pro de la candidatura de su hijo menor, Fernando, divulgando ampliamente sus cualidades como su esmerada educación, su facilidad para hablar diferentes idiomas y su interés por la ciencia —atributos que, según ella misma, harían de él un rey excelente—.Ilchev, I., Kolev, V. & Yanchev, V., p. 55 Con el apoyo de Austria, Fernando se convirtió en el nuevo knyaz de Bulgaria en 1887.La candidatura del príncipe no estaba apoyada por Rusia ni por Gran Bretaña. La reina Victoria, que lo consideraba «impropio, delicado y afeminado», le llegó a encargar al primer ministro que frenara la candidatura de su primo. (Aronson, p. 83)Fernando ocuparía el puesto hasta 1908, cuando se proclamó finalmente la independencia búlgara del Imperio otomano y se convirtió en zar con el título de Fernando I. (Finestone, op. cit.)

Clementina acompañó a su hijo cuando se instaló en Bulgaria. Extremadamente rica, la princesa se volvió bastante popular en su patria adoptiva por sus generosas donaciones —como los 4 millones de francos que donó para la finalización de una línea férrea que integraba Bulgaria a la red ferroviaria europea— y por la financiación de instituciones públicas —como la construcción de una escuela para ciegos y el hospital Klimentinskata así como la Cruz Roja búlgara, fundada y mantenida por ella—.Constant, pp. 107-108 Sin embargo, su intento de introducir un código de etiqueta «a la francesa» en la sencilla corte búlgara así como su desdén hacia quien no tenía sangre real, le crearon una fama de arrogante.Radziwell, p. 137 Considerada «una de las princesas reales más inteligentes de Europa», Clementina era conocida por tener una «mente perspicaz y una capacidad de comprensión notable de la política europea y de la diplomacia» y fue enviada en diversas ocasiones como representante de FernandoI en misiones diplomáticas por toda Europa.The London Journal, "Princess Clementine of Orleans", 8 de julio de 1893, p. 11 (en inglés)

En febrero de 1896, en un intento de reconciliación con Rusia, Fernando permitió la conversión de su primogénito y heredero (bautizado en la Iglesia católica) a la Iglesia ortodoxa búlgara, acto que le supuso al knyaz la ruptura de las relaciones con su madre y sus familiares católicos —sobre todo con el emperador Francisco José I de Austria—, y la excomunión por la Santa Sede.The Brisbane Courier, "Baptism of Prince Boris", 8 de febrero de 1896, p. 5 (en inglés) Posteriormente, como Fernando bautizó a sus otros hijos como católicos, fue posible una reconciliación con su madre.Constant, p. 183

El 31 de enero de 1899, solo 24 horas después de dar a luz a la princesa Nadejda, la princesa María Luisa de Borbón-Parma, esposa de Fernando, murió por complicaciones en el parto agravadas por una neumonía.Marlborough Express, "Death of a Princess", 3 de febrero de 1899, p. 2 (en inglés) Clementina, como había hecho cuando el príncipe Luis Augusto enviudó de Leopoldina de Brasil, asumió la responsabilidad de la educación de sus nietos.Defrance, pp. 233-234