Críticas al marxismo es un concepto que abarca el conjunto de análisis, reflexiones y opiniones críticas de la doctrina marxista. Provienen de diferentes espacios del espectro ideológico, tanto de las diferentes formas de la izquierda política, como de la derecha política, y con independencia de que la pertenencia de los críticos a doctrinas opuestas sea el motivo o parte de la consecuencia de su confrontación.

El marxismo es, en su unidad, una cosmovisión filosófica completa de inspiración política orientada por el interés en la acción revolucionaria. En sus partes integrantes, el marxismo está constituido por una serie de ideas y teorías a través de las cuales esa cosmovisión se articula en una interacción compleja, para lograr ser a la vez una comprensión cabal del mundo y un medio para la toma del poder. Por lo tanto se encuentran separados los críticos que se han dirigido contra el particular pensamiento de Karl Marx como un todo (incluso a veces aceptando las partes por separado) de aquellos que critican los diferentes elementos del marxismo, sea que en el proceso consideren que estos son pilares necesarios para el edificio ideológico del pensamiento marxista, o bien solo elementos que pueden ser corregidos por separado como errores del propio Marx respecto a su propia tesis general (con la intención o no de mantenerla a salvo).

Críticas globales Las críticas globales o filosóficas del marxismo más importantes y conocidas son las del filósofo y epistemólogo Karl Popper, desde una perspectiva centrada en el liberalismo clásico; las del filósofo y jurista Hans Kelsen, desde una orientación próxima a la moderna socialdemocracia; las del economista, sociólogo y científico político Joseph Schumpeter desde una sofisticada versión personal del conservadurismo, y, finalmente, desde un humanismo cristiano políticamente ecléctico, las del filósofo e historiador de las ideas Leszek Kołakowski, reconocido exégeta del marxismo y autor del clásico estudio teórico e histórico Las principales corrientes del marxismo, cuyos tres volúmenes son considerados el más completo trabajo compilatorio y crítico sobre el particular.

Clasificación de los autores según el aspecto parcial de la teoría que critican Las nociones específicas del marxismo y aquellos conceptos que están vinculados directamente a él, han tenido casi sin excepción una dispar variedad de críticos abocados en forma respectiva: Materialismo dialéctico: Alexandre Kojève; Józef Maria Bocheński; Francis Fukuyama Teoría post-hegeliana de la dialéctica: Benedetto Croce; Robert C. Tucker; Jacob Talmon; Eric Voegelin; Teoría del conocimiento mediante la praxis: Giovanni Gentile; Ludwig Wittgenstein; Bertrand Russell; Karl Popper; Imre Lakatos Teoría antropológica basada en el trabajo: Hannah Arendt Teoría de la división del trabajo y la alienación: Sigmund Freud; Michael Polanyi Teoría de la propiedad privada y del dinero: Fustel de Coulanges; Ludwig von Mises; Friedrich Hayek; Richard Pipes; Hernando de Soto Polar Teoría histórico-tecnológica de la economía: Max Weber; Ernest Gellner; Arnold Toynbee; Oswald Spengler; Werner Sombart; Norbert Elias; James Burnham; Mark Blaug; Andrew Kliman; Marvin Harris Teoría de la política: Pierre-Joseph Proudhon; Mijaíl Bakunin; Tomáš Masaryk, Hans Kelsen; Gaetano Mosca; James Buchanan; Charles Wright Mills; Bertrand de Jouvenel; Samuel P. Huntington; Jeane Kirkpatrick; Guy Hermet; François Furet Teoría de la ideología: Max Weber; Karl Mannheim; Karl Popper; Ernst Cassirer; Raymond Aron; Kenneth Minogue; Néstor Capdevilla Teoría de la religión: Émile Durkheim; Leszek Kołakowski; Étienne Gilson Materialismo histórico: Leszek Kołakowski; Anthony Giddens Teoría de las clases, la explotación y la lucha de clases: Lorenz von Stein; Max Weber; Pierre Guillaume Frédéric le Play; Julien Freund; Reinhard Bendix; Seymour Martin Lipset Teoría de los modos de producción y las revoluciones sociales: Karl Polanyi; Ernest Gellner; Henri Lepage; Nicholas Timasheff Teoría del modo de producción comunista primitivo: Fustel de Coulanges; Bronislaw Malinowski; Karl Wittfogel; Marvin Harris Teoría del modo de producción asiático: Karl Wittfogel; Jerome Offner; Michio Morishima Teoría del modo de producción esclavista: Thomas Sowell; Douglass North; Mijaíl Rostóvtsev Teoría del modo de producción feudal: Henri Pirenne; Marc Bloch; François-Louis Ganshof; Matthew C. Brown Teoría del modo de producción capitalista: Vilfredo Pareto; Alfred Marshall; Eugen von Böhm-Bawerk; Milton Friedman; Friedrich Hayek; Oliver Williamson Teoría de la «acumulación originaria»: Joseph Schumpeter; Douglass North; Thomas Southcliffe Ashton; Louis Hacker Teoría del valor-trabajo y la "plusvalía": Eugen von Böhm-Bawerk; Alexander Gray; Ian Steedman Teoría de las «leyes del movimiento» y la crisis interna del capitalismo: Ladislaus von Bortkiewicz; Gottfried Haberler; M. M. Bober Teoría pre y post leninista del imperialismo: Joseph Schumpeter; Peter Bauer; Hans Morgenthau; Carlos Rangel Teoría del Proletariado como sujeto histórico de la revolución: André Gorz; Manuel Castells; Teoría de la primera fase del modo de producción socialista/comunista: Max Weber; Ludwig von Mises; Boris Brutskus; Luois Baudin; Karl Wittfogel; David Prychitko; Robin Hahnel Teoría de la fase superior del modo de producción socialista/comunista: Lorenz von Stein; Benjamin Tucker; Piotr Kropotkin; Gustave de Molinari; Robert C. Tucker; Murray Rothbard; Paul Craig Roberts

Mientras que muchos críticos han dedicado análisis sistemáticos –y en algunos casos obras completas para ello–, existe una larga lista de autores relevantes (desde Sigmund Freud"Lecture XXXV: A Philosophy of Life", Sigmund Freud, New Introductory Lectures on Psycho-analysis, Hogarth Press, 1933, last lecture. Ver también: Sigmund Freud, Civilization and its Descontents, W. W. Norton & Company, 1962, chap. 5, pp. 55-63 a Albert EinsteinPoem "The Wisdom of Dialectical Materialism", Albert Einstein, 1952. Véase al respecto: Einstein on Politics, David E. Rowe and Robert Schulmann ed., Princeton University Press, 2007; cita copiada en la reseña: "The Political Einstein" , William Lanouette) que han hecho objeciones aisladas al marxismo a lo largo de obras destinadas a otros fines, no dedicadas precisamente a criticar a Marx o su teoría y que, sin embargo, han llegado a ser de crucial importancia.

Perspectivas doctrinales críticas del marxismo

Diferentes formas de pensamiento político y teoría social se han confrontado con la ideología marxista en sus diferentes corrientes. Independientemente de estos choques doctrinales, los críticos más importantes del marxismo han planteado sus objeciones desde posturas independientes que no requieren de las posiciones ideológicas propias de los autores. Sin embargo, la impronta de las mismas se ha hecho notar en sus métodos de análisis, o bien estos han sido causa de sus adhesiones políticas. Sea el caso que fuere, ha habido una tendencia a que cierto tipo de críticas provengan más frecuentemente de autores que antes o después adoptarían una cierta posición ideológica respectiva. De esta forma es que, grosso modo, se pueden categorizar los problemas descubiertos en el marxismo según las ideas políticas que los confrontan y de cuyas respuestas tienden a ser corolarios.

Liberalismo y libertarismo

El liberalismo clásico, desde Adam Smith hasta Friedrich Hayek, ha concebido el progreso histórico como el desarrollo de la división del trabajo y las relaciones mercantiles que necesariamente van ligadas a su complejización, en una tendencia que termina en la formación de un orden espontáneo social completamente ajeno a cualquier expresión de control consciente tanto colectivo como interpersonal. Sea que tal tendencia a la permuta de bienes sea natural a la biología humana, o bien al funcionamiento natural de una sociedad desarrollada que requiera de una economía abierta y compleja, en cualquier caso la idea de evolución social choca con la posición marxista. La posición liberal respecto a la economía política ha sido la de legitimar el surgimiento de la sociedad comercial o de intercambio, y del capitalismo que sería su subproducto, como las primeras formas sociales en la que la economía se convierte en lo que históricamente debía de ser sin condicionamientos políticos o determinaciones culturales. La marxista, en cambio, consistió en criticar la idea misma de economía política como correspondiente a un momento histórico-tecnológico que lo requiere, y que puede ser superado por una sociedad planificada en la cual la economía se encuentre bajo el control del hombre y a pesar de eso desarrollarse incluso en mayor medida.Simon Clarke, Marx, Marginalism and Modern Sociology, Palgrave Macmillan, 1991, caps. 2, 5, 8 y 9

Estas dos formas de ver la evolución social chocaron inevitablemente: la noción liberal de la historia por constituir una filogénesis evolutivamente contingente de tipo darwiniana en la cual la tecnología en crecimiento y/o ciertas formas de propiedad individual llevan al surgimiento de un orden liberal o capitalista que posibilita la subsistencia de las poblaciones que lo adoptan logrando que la economía se autonomice como sujeto social, y la idea marxista de la historia por implicar, en cambio, una ontogénesis evolutivamente necesaria de tipo tremauxiana en la cual tecnología y sociedad determinan ciertas fases de crecimiento y apogeo, y cuyo penúltimo período requiere de la autonomía completa de la economía respecto del hombre como un todo, alienación que sería señal de que la historia como proceso necesario puede y debe ser superado mediante la recuperación de este nuevo poder de la economía bajo el dominio del hombre para así construir una historia que sea un proceso libre y consciente. Esta alienación, por otra parte, se expresaría en la sociedad burguesa a través de un conflicto interno entre dos únicas clases sociales que, a diferencia de todas las anteriores en la historia, no pueden llegar a una resolución para sus relaciones de explotación fuera de control consciente, ya que están determinados por las tendencias del mercado.Allan Megill, Karl Marx: The Burden of Reason (why Marx Rejected Politics and the Market), Rowman and Littlefield, 2002, pp. 52-56

Karl Popper y Friedrich Hayek serían, en mayor medida, quienes contestarían a este núcleo del pensamiento marxista, tanto respecto al materialismo histórico tecnológico como al reduccionismo clasista en la crítica ideológica o polilogismo."Open Societies and Spontaneous Orders" , Richard Ebeling. Libro reseñado: Calvin Hayes, Popper, Hayek and the Open Society, Routledge Frontiers, 2008