El Alto Bernesga es un espacio natural protegido situado en la vertiente leonesa de la Cordillera Cantábrica, dentro de la provincia de León (Castilla y León, España). Fue declarado reserva de la biosfera por la UNESCO el 29 de junio de 2005, dentro del marco del Programa Hombre y Biosfera (MAB). Ocupa una superficie de aproximadamente 33 442 hectáreas y se extiende por los municipios de La Pola de Gordón y Villamanín, que en conjunto suman cerca de 3800 habitantes distribuidos en 36 localidades. Información sobre la reserva de la biosfera del Alto Bernesga.

La reserva constituye una zona de transición entre los dominios atlántico y mediterráneo, lo que genera una gran variedad de ecosistemas: hayedos, robledales, sabinares, matorrales de alta montaña y sistemas fluviales asociados al río Bernesga y sus afluentes. Este mosaico ambiental hace del Alto Bernesga un territorio de alto valor ecológico, paisajístico y cultural, además de un importante corredor biológico para especies como el oso pardo cantábrico y el lobo ibérico.

Descripción mini|León atesora la mayor concentración de Reservas de la Biosfera en el mundo con cerca del 17 % del territorio declarado mini|Valle de la Tercia, donde se encuentra Villamanín Localizada en la montaña central leonesa, en la provincia de León, se encuentra delimitada al norte por un territorio rocoso de fuertes pendientes y cumbres con altitudes entre 1100 y 2189 El río Bernesga es el principal cauce fluvial y sus afluentes más importantes son los ríos Rodiezmo y Casares, dando lugar a dos grandes valles con numerosos arroyos.

Zonificación La Reserva de la Biosfera Alto Bernesga está estructurada en tres zonas diferenciadas, siguiendo el modelo de ordenación establecido por el Programa Hombre y Biosfera (MaB) de la UNESCO. Cada una de ellas cumple una función específica dentro del equilibrio entre conservación, investigación y desarrollo sostenible.De Celis Martínez, M. y García López, L., (2008). Reserva de la Biosfera del Alto Bernesga: territorio de contrastes. Ayuntamiento de La Pola de Gordón.

Zona núcleo La zona núcleo de la Reserva de la Biosfera Alto Bernesga tiene una superficie de 8.637 hectáreas y constituye el espacio de mayor valor ecológico y ambiental. En ella se concentran los ecosistemas mejor conservados y la flora y fauna más representativas de la cordillera, incluyendo numerosas especies catalogadas en distintas directivas y normativas de conservación y protección. Por su importancia ecológica, esta zona goza de protección estricta, y está integrada por cinco grandes áreas: Casomera, Chagos, Aralla–Cabornera, Valle del río Casares y Bernesga.

Zona núcleo Casomera: situada al norte de la reserva, está formada por picos de gran altitud, los valles de Pendilla de Arbas y Tonín de Arbas, así como por pastizales de alta montaña, riscos calizos, canchales y pedrizas. Alberga fauna característica como el rebeco cantábrico, el águila real y el halcón peregrino. Zona núcleo Chagos: localizada en el sector oeste-centro, incluye la Sierra de Chagos y la Sierra del Cueto Negro. Presenta valles altos y collados cubiertos por hayedos y abedulares. Es hábitat de especies de interés comunitario como la perdiz pardilla, el lobo ibérico, el urogallo cantábrico, el oso pardo (que realiza incursiones desde la vecina comarca de Luna) y la liebre del piornal. Zona núcleo Aralla–Cabornera: situada al oeste, comprende la ladera de solana del valle del río Casares. Está formada por montañas calizas de gran pendiente, con presencia destacada de sabinas albares (Juniperus thurifera). Actúa además como corredor natural para el oso pardo entre la reserva y la comarca de Luna. Zona núcleo Valle del río Casares: ocupa la ladera de umbría del valle del mismo nombre, al suroeste de la reserva. En ella se conservan extensos hayedos y una alta diversidad florística. Está registrada con la referencia LE/22 en el Inventario de Ecosistemas Singulares (suelo no urbanizable especialmente protegido) y alberga el Punto de Interés Biológico Hayedo de Geras de Gordón. También forma parte del área de campeo del oso pardo cantábrico. Zona núcleo Bernesga: situada al sur, comprende el curso y ribera del río Bernesga desde Nocedo de Gordón hasta su salida del territorio de la reserva por el límite meridional. Constituye un corredor ecológico de gran relevancia para la conectividad de especies acuáticas y ribereñas.

La totalidad de la zona núcleo está incluida dentro del Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) Montaña Central de León (ES4130050). Además, dos de sus sectores se integran en Áreas Importantes para las Aves (IBA) reconocidas por la Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife): la zona núcleo Chagos dentro del IBA nº014 Babia–Somiedo, y la zona núcleo Casomera dentro del IBA nº016 Sierras Centrales de la Cordillera Cantábrica.

Zona tampón o de amortiguación La zona tampón o de amortiguación es la de mayor extensión dentro de la Reserva de la Biosfera Alto Bernesga, con una superficie de 14.764 hectáreas. Aunque no posee el mismo nivel de conservación que la zona núcleo, alberga numerosos enclaves de alto interés natural y científico que contribuyen al mantenimiento del equilibrio ecológico del territorio. Entre sus elementos más destacados se encuentran el Faedo de Ciñera, uno de los hayedos más emblemáticos de León; los encinares endémicos del valle de Llombera, catalogados como Punto de Interés Biológico (PIB): Encinar de Huergas–Llombera; y los yacimientos paleontológicos de El Millar, con registros fósiles de gran valor educativo y patrimonial.

En esta zona no existen núcleos de población permanentes. Su principal aprovechamiento está vinculado a los prados de diente y a las brañas de pastores, que se utilizan para la ganadería extensiva. También se realizan usos forestales de conservación y regeneración del bosque natural, aprovechamientos tradicionales de leña, actividades recreativas de bajo impacto y la restauración de construcciones rurales ya existentes. La zona tampón actúa como franja protectora alrededor de la zona núcleo, garantizando la continuidad ecológica y sirviendo como espacio de transición entre los ecosistemas naturales y las áreas de uso humano.

Zona de transición La zona de transición comprende una superficie de 10.041 hectáreas e incluye todos los núcleos de población, las infraestructuras y las actividades económicas de la reserva. Es la zona donde la presión humana es más intensa y, en consecuencia, donde se concentra la mayor transformación del paisaje. En este ámbito se localizaban las principales canteras y explotaciones mineras, entre ellas la mina a cielo abierto de Santa Lucía de Gordón, así como importantes infraestructuras de transporte, como las obras de la Variante de Pajares, que forman parte de la línea de alta velocidad Madrid–Oviedo (AVE).

La zona de transición constituye el espacio socioeconómico activo del Alto Bernesga, donde se promueven iniciativas de diversificación económica, turismo rural y recuperación de patrimonio industrial, en coherencia con los principios de desarrollo sostenible que inspiran el programa MaB de la UNESCO.

Gestión y gobernanza La gestión de la reserva corresponde a la Fundación Reserva de la Biosfera Alto Bernesga, entidad encargada de coordinar las políticas de conservación, desarrollo sostenible y participación social del territorio, de acuerdo con los principios del programa MaB de la UNESCO. La Fundación se financia mediante subvenciones y ayudas públicas, aportaciones institucionales, donaciones y contribuciones económicas de los ayuntamientos. Su actividad es evaluada periódicamente por las administraciones competentes y por la UNESCO dentro de la Red Mundial de Reservas de la Biosfera. El Patronato es el principal órgano de gobierno y representación de la Fundación. Está integrado por representantes de los ayuntamientos de La Pola de Gordón y Villamanín, la Diputación de León, la Universidad de León y el Organismo Autónomo de Parques Nacionales. La organización interna del Patronato incluye una Presidencia, una Vicepresidencia, una Tesorería y una Secretaría. La Presidencia y la Vicepresidencia son desempeñadas por las alcaldías de ambos municipios.

La gestión ordinaria recae en una Gerencia, encargada de coordinar los proyectos y actividades de la Fundación. Entre sus funciones se encuentran la conservación del patrimonio natural y cultural, la educación ambiental, la investigación, la colaboración con otras instituciones y el impulso de iniciativas de desarrollo sostenible.

La reserva cuenta además con un Consejo de Participación Ciudadana, órgano consultivo orientado a favorecer la implicación de asociaciones, juntas vecinales y empresas locales en la gestión de la reserva y en la elaboración de propuestas relacionadas con el territorio.

Clima La Reserva de la Biosfera del Alto Bernesga presenta un clima de montaña influido tanto por las condiciones atlánticas de la cordillera Cantábrica como por las características mediterráneo-continentales de la meseta norte. Esta situación de transición genera diferencias climáticas dentro del territorio, condicionadas principalmente por la altitud y el relieve. Los inviernos son fríos y prolongados, mientras que los veranos son cortos y moderadamente cálidos. Las precipitaciones son abundantes y generalmente superiores a 900 mm anuales, con frecuentes nevadas en las zonas más elevadas entre diciembre y abril. Las heladas son habituales durante gran parte del año, especialmente en las áreas de mayor altitud del sector septentrional de la reserva. Dentro de la reserva se distinguen dos ámbitos climáticos principales. En las zonas montañosas predominan las temperaturas bajas, la elevada humedad y unas precipitaciones relativamente regulares a lo largo del año. En los sectores meridionales, las precipitaciones son menores y más irregulares, mientras que las oscilaciones térmicas diarias y estacionales son más acusadas.De Celis Martínez, M. y García López, L., (2008). Reserva de la Biosfera del Alto Bernesga: territorio de contrastes. Ayuntamiento de La Pola de Gordón. pp. 36-37.

Hidrografía La red hidrográfica de la Reserva de la Biosfera del Alto Bernesga está vertebrada por el río Bernesga, que atraviesa el territorio y constituye su principal eje fluvial. El relieve montañoso favorece la presencia de numerosos arroyos y cursos de agua que descienden desde las sierras y puertos de la cordillera Cantábrica hacia el valle principal. Entre los afluentes más importantes del Bernesga dentro del espacio protegido destacan los ríos Casares y Rodiezmo, que configuran dos de los principales valles transversales de la reserva. El río Casares desciende de las alturas de Mazuecas y Areneva, alimenta el embalse de Casares y desemboca en el Bernesga entre Beberino y La Pola de Gordón, mientras que el río Rodiezmo nace en la Sierra de Chagos y confluye con el Bernesga en Villamanín de la Tercia. Otros afluentes destacados son los ríos Camplongo y Fontún. El primero nace en la Sierra de Casomera y recibe las aguas del río Tonín antes de desembocar en el Bernesga. El río Fontún se forma por la unión del arroyo de la Tejera y el arroyo Cueva del Gato, y desemboca igualmente en el Bernesga a la altura de Villamanín de la Tercia. La importancia ecológica de la red hidrográfica queda reflejada en la existencia de la zona núcleo Bernesga, que comprende el curso y las riberas del río desde Nocedo de Gordón hasta el límite meridional de la reserva.De Celis Martínez, M. y García López, L., (2008). Reserva de la Biosfera del Alto Bernesga: territorio de contrastes. Ayuntamiento de La Pola de Gordón. pp. 42-48.

Geología