150px|thumb|Estanques Palacio del Generalife, la Alhambra en Granada, España.El jardín islámico es un tipo de jardín que se ha desarrollado en el Cercano y Medio Oriente y en los territorios ocupados por los árabes en la cuenca mediterránea. Parte intrínseca de la cultura islámica, el jardín ha estado bien representado en la pintura y en las miniaturas. El jardín islámico llama a todos los sentidos, el moteado de la cerámica, el perfume de las flores, el murmullo del viento y el agua, los cantos de los pájaros, ofrece al espectador una visión del jardín celestial del que hablaba Mahoma. Diseño arquitectónico izquierda|miniaturadeimagen|La tumba de Humayun (1565) en Delhi, India, muestra un diseño dividido en cuatro cuadrantes. Tras las invasiones árabes del comenzó a expandirse el diseño tradicional de los jardines persas en muchos jardines islámicos. Los jardines persas estaban rodeados de muros y la palabra persa para un recinto cerrado es pairi-daeza, llevando al jardín paraíso.Clark, Emma. "The Symbolism of the Islamic Garden « Islamic Arts and Architecture". Islamic Arts and Architecture. Las influencias helenísticas también aparecen en su diseño, tal y como se aprecia en Occidente con el uso de líneas rectas en algunos planos de jardines que también mezclan fuentes y ornamentaciones florales de influencia sasánida.Marie-Luise Gothein, A History of Garden Art, Diederichs, 1914, p. 148.

Uno de los diseños de jardines más reconocible es conocido como chahar bagh, que consiste en cuatro cuadrantes divididos por acequias de agua o senderos que albergaron muchas formas. Una de estas variaciones incluía cuadrantes a un nivel inferior con árboles, quedando a la altura de los paseantes; mientras que otra alternativa era un patio en la intersección central con albercas construidas, o bien en el patio, o bien alrededor del mismo. Mientras que los jardines de tipo chahar bagh son los más identificables, en realidad fueron escasos, debido probablemente a su elevado costo o a su nexo con las clases altas, quienes tenían la capacidad de asegurar su mantenimiento.Ruggles, D. Fairchild. The Encyclopaedia of Islam Three (3rd ed.). Brill. p. Garden Form and Variety. Algunos ejemplos relevantes de chahar bagh incluyen el antiguo palacio Bulkawara en Samarra, Irak, y los jardines de Medina Azahara en las afueras de Córdoba, España.Rivers of paradise : water in Islamic art and culture. Blair, Sheila., Bloom, Jonathan (Jonathan M.), Biennial Hamad bin Khalifa Symposium on Islamic Art and Culture (2nd : 2007 : Dawḥah, Qatar). New Haven: Yale University Press. 2009. ISBN 9780300158991. OCLC 317471939.

Una interpretación del diseño de chahar bagh sería una metáfora de la rueda del tiempo que desafía el tiempo y el cambio. Esta idea del tiempo cíclico ubica al ser humano en el centro de esta rueda o espacio y refuerza esta renovación perpetua y la idea de que el jardín representa la antítesis del deterioro. Los jardines cerrados crean un espacio que es permanente, un espacio donde el tiempo no deja perecer a los elementos entre sus murallas, representa un dominio utópico. En el centro de este tiempo cíclico estaría el ser humano que, tras ser liberado, finalmente alcanza la eternidad.Graves, Margaret S. (2012). Islamic Art, Architecture and Material Culture : New Perspectives. England: Archaeopress. pp. 93–99. ISBN 978-1407310350. OCLC 818952990.

Aunque la ubicación más recurrente de estos jardines son los palacios, también se han encontrado en otros lugares, como la Gran Mezquita de Córdoba que contenía numerosos árboles frutales en su patio formando una hilera. Este jardín era regado por un acueducto cercano y proveía de sombra y frutas al gestor de la mezquita. Otro tipo de diseños eran los jardines aterrazados, donde el agua fluía desde su eje central, creando un sonido tenue y un efecto de movimiento con cada escalón que también podría ser usado como chorro de agua, por ejemplo los Jardines de Babur o Medina Azahara.

El jardín en niveles 150px|left|thumb| Cálices en caída de flores de daturas. Málaga, España, jardín de la Catedral de la Anunciación. Los jardines del Islam han tenido que adaptarse a difíciles condiciones climáticas para crear espacios naturales embellecidos con las plantas del Sur. Los espacios abiertos son poco comunes, al igual que los caminos descubiertos, muy expuestos. La escasez de agua y la permanente insolación llevó a un tipo particular de desarrollo de los jardines inspirado en los oasis: el jardín a diferentes niveles. El nivel de la sombra: una plantación de árboles ofrece protección contra el sol. A menudo son palmeras, cipreses y cedros, que combinan un porte elevado y una sombra permanente. El nivel de las plantas con flores: este piso intermedio está dedicado a los arbustos de flor: daturas, cuyas pesadas flores de cálices colgantes aparecen en los grabados, adelfas, hibiscos, jazmínes, rosas, madreselva, limoneros o naranjos. Los arbustos son elegidos por su exuberante floración y por su fragancia, que atrae a los pájaros y las mariposas.upright=.7|thumb|Arcada equipada con una Mashrabiya, Alhambra de Granada, España. El nivel del agua: un nivel más abajo está ocupado por las fuentes y los canales que distribuyen el agua, ahorrándola y reciclándola. Los setos de boj se utilizan por su sencillez y durabilidad excepcionales. Los pavimentos están diseñados para aprovechar los rayos de luz que atraviesan el follaje. Se hace hincapié en la variedad de materiales y texturas, cerámica vidriada y mármol se combinan con el ladrillo y la piedra.

Para protegerlo de los efectos desecantes del viento, el jardín está rodeado por un muro. Así, puede tener la apariencia de un patio plantado en el corazón de un palacio o de un edificio. Cuando se tiene una perspectiva en el paisaje, el jardín acaba en un muro de arcos que controlan el paso del viento. Los arcos son parcialmente oscurecidas por mashrabiyas, paredes perforadas que aceleran el viento, concentrándolo en un estanque o en un gran plato lleno de agua, lo que contribuye a enfriar la atmósfera. En todos los casos, el jardín se adapta a los desniveles del terreno para producir áreas sombreadas y recintos protegidos. Las terrazas se sucedenCe sont les mythiques jardins suspendus de Babylone. y permiten un recorrido natural de agua.

Elementos

Agua El islam emergió en el desierto, por lo que en el Corán, los ríos forman parte indiscutible del paraíso y abundan las referencias a la lluvia y a las fuentes. El agua es la materia prima del mundo islámico, tal y como se describe en el Corán 31:30: «Dios prefiere el agua sobre cualquier otra cosa creada y la convirtió en la base de la creación, como Él dijo: “Hicimos cada ser viviente de agua”». Examinando estas reflexiones sobre el agua, los musulmanes integraron este elemento en el jardín islámico.Blair, Sheila. Bloom, Jonathan (Jonathan M.) (2009). Rivers of paradise : water in Islamic art and culture. Yale University Press. pp. Chapter 1. ISBN 9780300158991. OCLC 317471939. izquierda|miniaturadeimagen|Canal de agua frente al Taj Mahal (1632). Las piscinas reflectantes estaban ubicadas estrategicamente para reflejar la silueta de los edificios, interconectando las estancias interiores y exteriores. Este reflejo creaba una ilusión que amplificaba la estructura y doblaba el efecto de solemnidad y formalidad. Las ondas creadas por el agua de los chorros y el destello de los rayos solares aumentaban aún más este reflejo. Debido a la conexión directa que existía entre el agua y el paraíso, sus efectos ilusorios contribuían a crear una experiencia espiritual con el visitante.Ruggles, D. Fairchild. Gardens, Landscape, and Vision in the Palaces of Islamic Spain. Pennsylvania State University Press. p. 210. Otro uso del agua era proveer de movimiento cinético y sonido en la quietud de un jardín amurallado, avivando la atmósfera impuesta. Se empiezan a utilizar fuentes, denominadas fuentes salsabil o «fuente del paraíso» en árabe, en los palacios y residencias medievales islámicas. A diferencia de las piscinas que manifiestan tranquilidad, esta estructuras demuestran el movimiento del agua. miniaturadeimagen|El patio de los Leones de la Alhambra de Granada alberga una fuente con leones que manan agua (). En la Alhambra, alrededor del borde de la pila de la Fuente de los Leones, existen inscripciones que admiran la virtud del agua: Plata fundida corre entre las perlas, a las que semeja en belleza alba y pura. En apariencia, agua y mármol parecen confundirse, sin que sepamos cuál de ambos de desliza. ¿No ves cómo el agua se derrama en la taza, pero sus caños la esconde enseguida?

La escasez de agua en los países del Sur la convierten en un activo muy valioso que debe recolectarse, almacenarse y distribuirse de la manera más eficaz y más barata.La loi islamique régissait l’utilisation de l’eau considérée comme bien commun. Los qanat y las norias se perfeccionaron y fueron muy difundidas. Testigo de los conocimientos hidráulicos de los árabes es la misma gota de agua que serpentea a través de las impresionantes rampas de agua del palacio del Generalife en Granada, que fluye hacia las fuentes, se desliza por los canales y riega las huertas de un nivel más abajo.

El poder de refrescamiento del agua se utiliza en una sucesión de efectos a distintos niveles que envuelven al caminante: a nivel de los ojos, son los chorros de las fuentes; a nivel de las manos, las rampas de agua; a nivel de los pies, las acequias y estanques que se insertan en el pavimento y que cruzamos casi sin darnos cuenta.

Las norias, de tracción animal o humana, traen el agua a los estanques (aljibes).Il existait même des norias d’esclaves, chaîne humaine qui se passait des outres remplies d’eau le long d’un escalier pour remplir un réservoir. En la Alhambra, un acueducto de 10 kilómetros trae el agua a las cisternas superiores desde un represa en la cercana Sierra Nevada. Las acequias que atraviesan el pavimento unen los estanques en un complejo flujo por gravedad. Al igual que en los oasis, las acequias riegan las plantas de una manera totalmente controlada. Los parterres están divididos por muros de contención, atravesados por pequeños tubos de barro cocido. Bloqueados sucesivamente por una simple piedra, permiten el riego a cada nivel del jardín. Este papel funcional se combina con los valores simbólicos y religiosos: el Corán, en efecto, impone ciertas abluciones antes de la oración. La limpieza del cuerpo se expresa por la abundancia y la sofisticación de los baños y sus anexos.

El agua es finalmente un elemento estético importante, cuyos reflejos son repetidos y multiplicados por las cerámica, entre ellas las famosas cerámicas de brillo metálico, transmitidas a los árabes por los bizantinos. El murmullo de los regatos trae la calma y la serenidad y se combina con el canto de los pájaros atraídos por las flores.

Plantas sensoriales miniaturadeimagen|307x307px|Gulistán (1258) es un manuscrito clásico persa donde se muestra el crecimiento de una flor en un jardín.