thumb|Estado de la política nuclear actual en el mundo.

|315x315px thumb|400px|Central nuclear en Grafenrheinfeld, Alemania. Se prevé que todas las plantas nucleares alemanas terminen de operar en 2020.

El abandono de la energía nuclear es una opción política consistente en dejar de usar la energía nuclear para la generación de electricidad. La idea incluye en algunos países el cierre de las centrales nucleares existentes. Suecia fue el primer país donde se propuso (1980), aunque a julio de 2021 las mantiene. Siguieron Italia (1987), Bélgica (1999), Alemania (2000) y Suiza (2011) y se ha discutido en otros países europeos. Austria, Países Bajos, Polonia, y España promulgaron leyes que paralizaron la construcción de nuevos reactores nucleares, aunque en algunos de ellos esta opción se está debatiendo en la actualidad (véase imagen). Teóricamente el abandono de la energía nuclear debería promover el uso de fuentes de energía renovables (cabe destacar que en la situación de calentamiento global la Agencia Internacional de la Energía, AIE defiende el uso de energía nuclear para compensar la naturaleza variable de las energías renovables) pero en la práctica promueve más el uso de petróleo y carbón.

Argumentos a favor del abandono thumb|150px|Símbolo tradicional de la oposición a la construcción de centrales nucleares.

Seguridad

Riesgo de accidentes y terrorismo Basándose en las estimaciones del Gobierno alemán, (4 °Consumidor de energía nuclear) usando la probabilidad de daño al núcleo que se obtuvo en 1980 en los estudios de seguridad de los reactores alemanes de 2.9*10-5 al año, se puede calcularHenrik Paulitz (2006), The probability of a Nuclear Meltdown , AIMPGN [4 de octubre de 2006] (inglés) que el riesgo de una fusión de núcleo en un periodo de 40 años es del 16 % para Europa y de un 40 % a nivel mundial. Para los nuevos diseños de reactores los estudios probabilísticos de seguridad obtienen valores de entre 5*10-7 y 3*10-8. Usando estos valores, la probabilidad de que ocurriera un accidente en una central nuclear que conllevara daño al núcleo en las mismas condiciones que ese estudio sería de un 0.3 % para Europa o de un 0.9 % para el mundo en 40 años. La probabilidad de que ocurrieran dos de estos accidentes en esos 40 años sería de un 0.0005 % para Europa y un 0.004 % para el mundo. Con los datos del estudio alemán, la probabilidad de que uno de estos accidentes ocurra en España sería de un 0.005 % como máximo, para una vida útil máxima de 20 años (que es la vida útil que le restaría teóricamente a la más moderna de las centrales nucleares españolas). Las consecuencias de un accidente en una central nuclear podrían ser graves. El accidente de Chernobyl fue el accidente nuclear más grave de la historia. Para conocer el mismo, es recomendable consultar el artículo sobre el accidente, donde se ofrecen datos al respecto de los informes más recientes. Las estimaciones de fallecidos hasta el presente van desde los 41 que estiman instituciones reconocidas y mundiales como el OIEA, la OMS y otros hasta decenas o centenares de miles según otros (Greenpeace, y otros como el TORCH, AIMPGN). Las estimaciones de muertes debidas al accidente (principalmente debido a un incremento en la incidencia del cáncer) varían también en un rango entre las 4000 y las decenas o centenares de miles. El accidente de Fukushima el siguiente hasta el momento en gravedad con implicancias económicas y políticas severas hasta el momento. Las centrales nucleares pueden ser objetivo de ataques terroristas: La mayoría de las centrales nucleares fueron construidas en las décadas de 1960 y 1970, y al igual que el World Trade Center, fueron diseñadas para resistir el impacto de los aviones más pequeños. David Kyd, portavoz del OIEA, afirmó literalmente en 2001 que "Si se postula el riesgo de un jumbo cargado de combustible, está claro que el diseño no fue concebido para resistir semejante impacto".(en inglés) W. Kole (2001) Global atomic agency confesses little can be done to safeguard nuclear plants, Associated Press Wire Story, [6 de noviembre de 2006] Edwin Lyman, Director Científico del Instituto de Control Nuclear de Washington (EE. UU.) señala que «si un avión comercial se estrellase contra una central nuclear, el reactor no explotaría, pero los sistemas de refrigeración podrían resultar destruidos. En tal caso las varillas de combustible nuclear se sobrecalentarían y producirían una explosión de vapor que podría liberar cantidades letales de radiactividad a la atmósfera».Página de opiniones de www.closeindianpoint.org Existen informes de experimentos llevados a cabo por el Electric Power Research Institute, en los que se pusieron a prueba estas afirmaciones, llegando a la conclusión de que una contención como las usadas en las centrales nucleares occidentales resistiría el impacto directo de un avión Boeing 767-400.Resumen de "Aircraft Crash Impact Analyses Demonstrate Nuclear Power Plant’s Structural Strength". Diciembre de 2002 El mismo doctor Lyman, también miembro de la Union of Concerned Scientists, explica que "si un equipo de terroristas bien entrenados consiguiera introducirse por la fuerza en una central nuclear, en cuestión de minutos podría causar suficiente daño para causar la fusión del núcleo y un fallo en la estructura de la contención. Semejante ataque tendría consecuencias devastadoras y duraderas en la salud pública, el medio ambiente y la economía".(en inglés) Testimonio del dr. Lyman ante el Subcomité para el Aire Limpio, el Cambio Climático y la Seguridad Nuclear del Senado de EE.UU. David Lochbaum, de la misma organización, añade que "la Comisión Reguladora Atómica (NRC por sus siglas en inglés) exige a las 103 centrales de los EE.UU. que tengan planes de prevención contra el sabotaje de una única persona dentro de la central. Sin embargo, los secuestros (de los aviones del 11-S) fueron obra de entre 3 y 5 terroristas en cada avión, y las regulaciones de la NRC permiten que cientos de personas se encuentren trabajando en centrales nucleares antes de que sus controles de seguridad hayan sido completados". Estas afirmaciones sin embargo parten del desconocimiento del funcionamiento de una central nuclear comercial, para la que se precisan conocimientos especializados, otorgados solo a un pequeño número de personas anualmente (los operadores de las centrales nucleares), y un tiempo considerable para lograr la fusión del núcleo. En España por ejemplo, es imposible que haya cientos de personas trabajando en centrales nucleares antes de que sus controles de seguridad hayan sido completados. De hecho, antes de poder tener acceso autorizado a una de estas instalaciones como trabajador, la instalación solicita una serie de informaciones de cada sujeto entre la que se encuentra un informe de penales.Instrucción IS-12, de 28 de febrero de 2007, del Consejo de Seguridad Nuclear, por la que se definen los requisitos de cualificación y formación del personal sin licencia, de plantilla y externo, en el ámbito de las centrales nucleares Existe también el peligro de accidentes (o sabotajes) en otras instalaciones relacionadas con el ciclo del combustible nuclear.

Otro posible riesgo es el transporte por tren de desechos y materiales radiactivos, que suelen atravesar grandes ciudades .Large & Associates, Nuclear Consultants (2006), Risks and hazards of the transportation of spent fuel in the UK (Riesgos y peligros del transporte de combustible gastado en el Reino Unido) [20 de octubre de 2006 (inglés)]

Además existe la posibilidad del desvío de materiales nucleares para la fabricación de armas atómicas con fines terroristas. Este supuesto solo puede darse en aquellos países en los que se posean instalaciones de reprocesamiento del combustible gastado nuclear, como Francia, Reino Unido, EE. UU., Japón y Rusia o bien instalaciones de enriquecimiento de uranio.

También algunas sustancias radiactivas procedentes de los residuos podrían ser sustraídas por los terroristas para la fabricación de bombas sucias.

Proliferación nuclear Según los grupos antinucleares, el uso de energía nuclear contribuye a la proliferación de armas nucleares. Israel, India, Corea del Norte y Sudáfrica iniciaron programas "pacíficos" de energía nuclear con reactores para investigación que posteriormente fueron empleados para hacer armas atómicas, y existe la sospecha (apoyada en el hecho de la negativa a una inspección del OIEA) de que el programa de Irán tenga un objetivo similar.

Un arma nuclear puede construirse a partir de: Uranio: exige instalaciones de enriquecimiento de uranio. Según Mohamed ElBaradei, director general del OIEA, "si un país posee instalaciones de enriquecimiento de uranio, en pocos meses podría desarrollar un arma nuclear".Caterina Dutto (2006), ElBaradei Remarks at Georgetown University , Carnegie Endowment for International Peace (en inglés)M. ElBaradei (2004), Nuclear Power: An Evolving Scenario, p. 4, OIEA (en inglés) Plutonio: requiere instalaciones de reprocesamiento, una parte del ciclo nuclear que solo se utiliza en países con un nivel muy alto de tecnología nuclear, como Francia o el Reino Unido. El plutonio es una sustancia de propiedades variables, dependiendo de su origen. Existen varios isótopos distintos, incluyendo el Pu-238, Pu-239, Pu-240, y Pu-241, pero no todos son fisibles: solamente el Pu-239 y Pu-241 pueden fisionar en un reactor de agua ligera (como la mayoría de los occidentales), siendo el plutonio-239 el preferido como combustible nuclear y para la producción de armas nucleares, porque tiene una tasa de fisión espontánea relativamente baja, así como una masa crítica baja. El plutonio "útil" (mayoritariamente Pu-239) se divide, en función de su contenido de Pu-240, en grados (súper: 2-3 %; armamento: <7 %; combustible: 7-19 %; reactor: 19 % o superior). El plutonio de "grado de armamento" fue utilizado en la bomba de Nagasaki en 1945 y en muchas otras bombas nucleares. Por otra parte, el plutonio de "grado de reactor" (tal como habitualmente se produce en todos los reactores para energía nuclear comerciales) contiene hasta un 40 % de los isótopos más pesados de plutonio, especialmente Pu-240, debido a que ha permanecido en el reactor por un período relativamente largo. Sin embargo la distinción de grados es un tanto arbitraria: los grados de combustible y de reactor son menos apropiados para construir armas nucleares, pero no inservibles para tal propósito (aunque los resultados son menos predecibles). El Ministerio de Energía de EE. UU. (en inglés: U.S. Department of Energy) ha confirmado que en 1962 su país realizó con éxito una prueba atómica con plutonio de grado de reactor.(en inglés)DOE FACTS: Additional Information Concerning underground Nuclear Weapon Test Of Reactor-grade Plutonium, Office of Public Affairs, U.S. Department of Energy [24 de agosto de 2007]

Medio ambiente y salud

Residuos radiactivos Según los grupos antinucleares no existe una solución satisfactoria a la generación de residuos nucleares por la gran cantidad de contaminación que producen, que permanecen radiactivos durante decenas de miles de años y constituyen el mayor problema de la energía nuclear. Algunos países extraen el plutonio (y otros isótopos útiles) de las barras de combustible en el Centro COGEMA de La Hague (en Francia) o en Sellafield (Reino Unido), que son las únicas plantas de reprocesado existentes en Europa. Ambas plantas vierten cantidades enormes de desechos radiactivos al mar: