thumb|250px|Mitad de una "alfombra Salting", safávida, en lana, seda e hilo metálico, alrededor del año 1600.

thumb|Guerreros persas, Museo de Pérgamo en Berlínthumb|Tumba aqueménida en Naqsh-e Rostam. El arte persa es el desarrollado en la zona de influencia cultural persa desde la Prehistoria hasta el año 1925. Ha tenido destacados ejemplos en muchos medios, incluyendo la arquitectura, pintura, tejido, cerámica, caligrafía, la metalurgia, la escultura y la mampostería.

Desde Armenia y Kurdistán hasta el Indo. Desde el Imperio aqueménida durante la mayor parte del tiempo, un Estado amplio, de habla iraní, ha gobernado zonas similares a los límites actuales de Irán y a menudo regiones mucho más amplias, lo que a veces se llama el Gran Irán, donde un proceso de persianización cultural dejó resultados que perduraron más allá del dominio político persa. Se corresponde con los actuales territorios de Irán, Afganistán, Tayikistán, Azerbaiyán, Uzbekistán, Baluchistán, las áreas tribales del Pakistán y las regiones colindantes.

Este artículo abarca el arte de Persia hasta el año 1925, cuando tuvo lugar el fin de la dinastía kayar; para arte posterior, véase arte contemporáneo y moderno de Irán, y para la artesanía tradicional véase arte de Irán. La arquitectura iraní es cubierta por ese artículo.

La cultura persa asimiló las aportaciones de las culturas antiguas, seleccionándolas y transformándolas conforme a una estética occidental. Hay dos épocas fundamentales, la preislámica y la posterior. Los monumentos persas de época antigua destacan por concentrarse en la figura humana (en su mayor parte masculina, y a menudo de la realeza) y animales. Tras la islamización, siguió poniendo gran énfasis en las figuras, más que el arte islámico de otras zonas, aunque por razones religiosas generalmente evitan grandes ejemplos, especialmente en escultura.

Prehistoria

Las cuevas de la provincia iraní de Lorestan exhiben escenas de caza y animales algunas de las cuales como las de las provincias de Fars y Sialk tienen al menos 5.000 años de antigüedad.

Cerámica antigua del arte persa

thumb|Vasija de cerámica datada en el cuarto milenio a. C. de la colección Sialk del Museo Nacional de Irán en Teherán. El prominente arqueólogo Roman Ghirshman opina que "el sabor y talento de los iraníes puede observarse a través de los diseños de sus cerámicas".

Las primeras muestras artísticas se remontan al quinto milenio a. C. Se han encontrado abundantes objetos de cerámica, de uso funerario o ritual: vasijas con decoración animal o geométrica (Teherán) y divinidades femeninas muy estilizadas (especialmente en el segundo milenio). De los miles de emplazamientos arqueológicos y ruinas históricas de Irán, en la mayoría puede observarse que han sido rellenadas, en algún momento con barro de muy alta calidad. Miles de vasijas únicas se encontraron en los emplazamientos de Sialk y Jiroft. La profesión de alfarero ("kuzeh gar") tiene un lugar especial en la literatura persa.

En la región de Susa se desarrollaron ciudades-estado de tipo mesopotámico. Hay evidencia de una civilización de cerámica pintada alrededor de Susa h.  5000 a. C. Susa estaba firmemente dentro de la esfera cultural sumeria de Uruk durante el período Uruk. Se encuentra en Susa una imitación de todo el aparato estatal de Uruk, protoescritura, sellos cilíndricos con motivos sumerios, y arquitectura monumental. Puede haber sido una colonia de Uruk. Como tal, la periodización de Susa se corresponde con Uruk; períodos Temprano, Medio y Tardío de Susa II (3800–3100 a. C.) se corresponden con los períodos Temprano. Medio y Tardío de Uruk.

Poco después de que se habitara Susa por vez primera, hace unos 6000 años, sus habitantes erigieron un templo sobre una monumental plataforma que se alzaba sobre el llano paisaje circundante. Se colocaron vasijas de cerámica como ofrendas en mil tumbas o más cerca de la base de la plataforma del templo. La mayor parte de ellas se encuentran hoy en el Louvre. Estos recipientes ofrecen claves sobre la organización de la sociedad que las encargó. Vasijas de cerámica pintada de Susa en el estilo más temprano son una versión local tardía de la tradición de cerámica del Obeid mesopotámico que se extendió por Oriente Próximo durante el quinto milenio a. C.

El estilo Susa I fue en gran medida un producto del pasado y de influencias de industrias cerámicas contemporáneas en las montañas de Irán occidental. En su mayor parte, las vasijas pintadas de la necrópolis son de tres tipos: un cáliz para beber, un plato de servir, y una pequeña jarra; esto implica el consumo de tres tipos de comida y que, aparentemente, se creía que eran tan necesarios en el más allá como había sido en vida del difunto. Pero también había otras formas: ollas y boles con simples bandas pintadas sobre ellas; probablemente, fueron regalos funerarios de ciudadanos más humildes, adolescentes y, quizás, niños. La cerámica está cuidadosamente elaborada a mano. Aunque pudo haberse empleado una rueda lenta, la asimetría de las vasijas y la irregularidad de los dibujos de líneas que lo rodean y las bandas indican que la mayor parte del trabajo se hacía a mano alzada.

Elam El más antiguo pueblo de Irán es el de los elamitas, que se habían establecido en los montes Zagros. Su arte, del sur y el oeste del moderno Irán, compartió muchas características con el vecino arte de Mesopotamia, aunque a menudo fue menos sofisticado. Se encuentran sellos cilíndricos, pequeñas figuras de orantes, dioses y animales, relieves superficiales, y algunas grandes estatuas de gobernantes. Hay un pequeño número de vasijas de fino oro con figuras en relieve.Porada

Bronces del Luristán thumb|Carrillera con motivo "el domador de animales", alrededor de 700 a. C.

En las tumbas megalíticas de la región del Luristán (actual provincia de Lorestán) y en Kermanshah (centro y oeste de Irán), se han hallado pequeños objetos fundidos en bronce, de gran calidad, con decoración zoomórfica, antropomórfica o fantástica. Incluyen un gran número de ornamentos, herramientas, armas, arreos de caballo y un número menor de recipientes incluyendo sítulas.Muscarella, 112–113 Se encuentran en excavaciones documentadas se encuentran generalmente en enterramientos.Muscarella, 115–116; EI I La etnicidad de la gente que los creó no está clara,Muscarella, 116–117; EI I aunque bien pudieron ser persas, posiblemente relacionados con los modernos luros que han dado su nombre a la región. Probablemente datan de entre el año 1000 y el 650 a. C.EI, I

Los bronces tienden a ser planos y usar adornos calados, como la metalurgia relacionada con ella del arte escita. Representan el arte de un pueblo nómada o trashumante, para quienes todas las posesiones han de ser ligeras y portátiles, y necesariamente objetos como armas, estandartes (que quizá remataban las varas de las tiendas), arreos de caballos, copas, con una superficie pequeña pero toda ella muy decorada.Frankfort, 343-48; Muscarella, 117 está menos seguro de que no estuvieran asentados. Son comunes las representaciones de animales, especialmente cabras como la autóctona bezoar u ovejas con grandes cuernos, y las formas y los estilos son distintivos e imaginativos. Es frecuente el motivo del "domador de animales", que muestra a un humano colocado entre y agarrando a dos animales enfrentadosEI I pero está, de forma muy típica, altamente estilizado.Frankfort, 344-45 También pueden encontrarse algunas "domadoras de animales" femeninas.Muscarella, 125–126

El tesoro de Ziwiye es una colección de objetos, en su mayor parte en metal, que probablemente muestran el arte de las ciudades persas de la época. No todos fueron hallados juntos, pero sí que datan de alrededor de la misma fecha, en torno al año 700 a. C. Se ha encontrado delicada metalurgia de la Edad de Hierro II en Hasanlu y aún más temprana en Marlik.

Antigüedad En Irán se encuentra un bajorrelieve asirio en Shikaft-e Gulgul (provincia de Ilam).

Aqueménidas

thumb|Capitel con cabeza de toro colosal, Persépolis Hacia el , los medos sometieron a los persas y fundaron el primer imperio iranio. Es aquí cuando se produjo el breve predominio de los medos.

Ciro II, llamado "el Grande", de la familia de los aqueménidas, unificó a las tribus persas y las alzó contra el rey de los medos. Al reunir ambos pueblos bajo su cetro, marcó el punto de partida del imperio aqueménida. Con Darío I el imperio persa alcanzó su mayor extensión territorial, llegando a dominar todo el Oriente Medio. La dinastía aqueménida llegó a su final cuando Darío III murió asesinado (330) y Persia pasó a depender del imperio seléucida.

Con los aqueménidas se inicia uno de los períodos más importantes del arte del Irán. El arte persa deriva del mesopotámico, pero sus monumentos, construidos con piedra, han resistido mejor la acción del tiempo. Como materiales, emplearon ladrillos, madera y piedra; y como formas constructivas, el arco y la bóveda. Asimilaron elementos artísticos de otras civilizaciones, como salas hipóstilas de tipo egipcio y columnas de inspiración jónica.

La labor arquitectónica de los aqueménidas se centró en los palacios y en las tumbas, dado que la práctica de su religión no exigía la construcción de templos.

Se conservan restos de palacios en Pasargada, Persépolis y Susa. Servían de marco a la grandeza y el poder del monarca. Siguen el modelo mesopotámico: se construían en elevaciones del terreno, sobre grandes plataformas. Después de recorrer las rampas o escaleras, se accedía a los mismos por una puerta monumental que, como los pilonos egipcios, estaban rematadas por una gola invertida (gola egipcia). A los lados, la flanqueaban toros alados, con alas rizadas, insirados en los modelos asirios pero, a diferencia de ellos, tenían cuatro patas y no cinco. Así se puede ver la puerta de Jerjes en el palacio de Persépolis.

Destacan las salas de audiencias, llamadas apadanas, con cabida para diez mil personas, que así tenían oportunidad de manifestar su homenaje al rey. Tenían techumbre plana de madera, sostenida por numerosas hileras de columnas. Estas columnas, altas y esbeltas, fueron en origen de madera. Altas y esbeltas, eran en origen de madera. Las que nos quedan, de piedra, están rematadas por un capitel formado por doble fila de volutas, de origen eolio, y un elemento muy característico: dos troncos de toro arrodillados y enfrentados; también hay columnas con capiteles de leones. Una novedad respecto a las construcciones egipcias y mesopotámicas es que las dependencias tienen ventanas.

Los lienzos de los muros, escaleras y rampas de estos edificios se adornaban con bajorrelieves de piedra o ladrillos esmaltados, como los frisos de arqueros o los inmortales, que se pueden ver en los palacios de Susa o Persépolis. El relieve persa se caracteriza por un movimiento pausado, la imagen se repite como si estuviera realizada por sellos cilíndricos y, además, anatómicamente resultan arcaicos. Gran parte de estos relieves se conservan, hoy en día, en el museo del Louvre de París.

Otras escenas características de los relieves son leones atacando a un toro, combates entre guerreros o los pueblos sometidos, vasallos portando presentes ante el rey. Estos relieves muestran influencia de los modelos mesopotámicos.

La arquitectura funeraria aqueménida es de dos tipos. De gran originalidad resulta la tumba de Ciro en Pasargada, relacionada con el arte de Asia Menor y Grecia. Tiene forma de edículo, una casa de piedra, con acceso por una escalera, frontón y cubierta a dos aguas.