Se denomina sitios de Astorga a los dos asedios sufridos por la ciudad española de Astorga (León) durante la Guerra de la Independencia, que enfrentaron a los ejércitos de ocupación del Primer Imperio francés de Napoleón Bonaparte y a las fuerzas españolas leales a la dinastía Borbón. El primero de los sitios tuvo lugar entre el 21 de marzo y el 22 de abril de 1810 y como resultado del mismo se produjo la conquista francesa de la ciudad, que la retuvo en sus manos durante más de dos años. El segundo sitio se produjo entre el 15 de junio y el 19 de agosto de 1812 y tuvo como resultado la recuperación de la ciudad por parte española.
La conquista de Astorga de 1810 resultó ser una victoria costosa; la población local ofreció una dura resistencia y logró inmovilizar un cuerpo de ejército. El triunfo se añadió a los éxitos del Imperio —apareciendo su nombre en el Arco de Triunfo de París junto con otras batallas de las guerras Napoleónicas— y a nivel práctico, su caída dejó libre al 8.º cuerpo del ejército francés, que luchó como parte del ejército de Portugal. Para los ingleses, los hechos de Astorga retuvieron varios meses al cuerpo de ejército de Junot y la tercera invasión de Portugal, que pudo haber comenzado en la primavera de 1810, se demoró hasta otoño. Wellington pudo preparar la defensa en Torres Vedras y la invasión francesa resultó un fracaso. Durante el periodo de ocupación francesa, Astorga se convirtió en la base de operaciones de las tropas que operaban contra Asturias y Galicia.
Introducción miniatura|izquierda|Plano de Astorga y alrededores durante el sitio de 1810
Tras la paz de Tilsit (7 de julio de 1807), Napoleón Bonaparte se propuso la conquista de España y Portugal, con Inglaterra como único enemigo. España, como aliado francés, auxiliaría a las tropas napoleónicas y facilitaría su paso por el país. Entre finales de 1807 y principios de 1808 penetraron en España cuerpos de ejército franceses que fueron ocupando progresivamente ciudades y fortalezas. El descontento popular por estos hechos y por los acontecimientos políticos relacionados con la familia real fueron creciendo hasta que el 2 de mayo se produjo el alzamiento en Madrid. El relato de lo ocurrido llegó a todos los rincones de España y a finales de mayo comenzaron a formarse las primeras juntas; Astorga dependía militarmente del Capitán General Gregorio García de la Cuesta, quien el 4 de junio instó a las autoridades locales a que formasen una Junta de Armamento e iniciasen el reclutamiento. El Tercio resultante solicitó al Ayuntamiento el pendón de Clavijo como enseña. Mientras tanto, Cuesta presentó batalla a los franceses en Cabezón y fue derrotado, por lo que se retiró a Benavente a la espera de los contingentes de León y Galicia. Días antes, el 6 de junio, Napoleón nombraba a José I Bonaparte rey de España.
El ejército de Galicia, al mando de Blake, llegó a Astorga el 29 de junio y el 14 de julio se unió al de Castilla en Medina de Rioseco. Allí presentaron batalla y fueron nuevamente derrotados; Cuesta se retiró a Salamanca y Blake se instaló en el puerto del Manzanal, protegiendo los pasos de las montañas. En los últimos días de julio el vencedor de la batalla, el mariscal Bessières, aseguró el dominio del occidente meseteño: ocupó Benavente, La Bañeza, Zamora y la ribera del río Órbigo. Desde el día 28 sus tropas hicieron presencia en Astorga de manera intermitente pero sin intención de ocupar la plaza, puesto que el desastre de Bailén obligó a replegar a las fuerzas francesas. Esto favoreció el avance de Blake, que ocupó de nuevo el Órbigo y León para posteriormente avanzar hacia Irún y cortar el acceso a los franceses. Sin embargo se vio obligado a retroceder y el 11 de noviembre fue derrotado en Espinosa de los Monteros. De regreso en León transfirió el mando de su ejército —ahora renombrado como Ejército de la Izquierda— al general de La Romana.
Mientras tanto, en Portugal y La Coruña habían desembarcado tropas inglesas que, bajo el mando de Moore y Baird respectivamente, avanzaron hacia la meseta. Despejaron de franceses la zona de Sahagún y junto con La Romana proyectaron atacar a Soult, pero las noticias de la llegada de Napoleón —que había entrado en España con 130 000 hombres y había ocupado Madrid— les hizo desistir del plan de ataque. En su retirada el 27 de diciembre volaron el puente sobre el río Esla a la altura de Castrogonzalo con la intención de frenar el avance francés. Desistieron de plantar batalla a Napoleón en Astorga y continuaron su marcha hacia La Coruña, saqueando, cometiendo todo tipo de abusos y obstaculizando el paso a las tropas españolas, por lo que La Romana denunció su conducta ante la Junta Central y se refugió en Orense.
El 31 de diciembre de 1808 Napoleón llegó a Astorga, alojándose en el palacio episcopal, donde según una tradición local se produjo un atentado frustrado contra el Emperador. La ciudad estaba casi desierta ya que sus vecinos habían huido a las montañas. Durante los dos primeros días de 1809 continuó la llegada de tropas francesas a Astorga y comarca, alojando en total a unos 80 000 hombres. Napoleón, antes de emprender su regreso a París, encomendó a Soult perseguir a los ingleses y a Ney el dominio de la región y los pasos de Galicia. La ciudad fue saqueada a fondo por sus tropas durante la primera quincena de enero. El día 11 de dicho mes los ingleses llegaron a La Coruña y la noche del día 16, tras defenderse durante toda la jornada de los franceses, embarcaron. Soult se dirigió hacia el sur, entrando en Portugal el 9 de marzo, y Ney se encargó de culminar la ocupación de Galicia.
Ante la necesidad de reponer su ejército, a principios de marzo La Romana salió de Puebla de Trives en dirección a Asturias, recuperando a su paso Villafranca del Bierzo, que estaba custodiada por un batallón de Ney. Las unidades que permanecieron en Orense (división del Miño) animaron al alzamiento popular, que se extendió por toda Galicia e hizo perder terreno a los franceses. Mientras tanto, Astorga había quedado protegida por una guarnición de unos mil hombres, al mando de Chandron-Rousseau. Ney recibió nuevas órdenes de Napoleón, y junto con Bonet y Kellerman atacó Asturias por tres flancos; el día 19 de mayo llegaba a Oviedo y tres días después regresaba a Galicia, dejando a Kellerman al mando. Por su parte, La Romana evitó a los franceses y volvió a instalarse en Orense. Asimismo, tras el desembarco de Wellington en Oporto, Soult se había visto obligado a huir a Galicia, donde se reunió con Ney y juntos trataron de restablecer el control de la región. Ney fue rechazado el 7 de junio por la división del Miño y, al enterarse de la huida de Soult a la meseta, regresó a Astorga. Al mismo tiempo Kellerman evacuó Asturias y se instaló en León.
Primeros intentos de ocupación Como parte del segundo repliegue de las tropas francesas, el cuerpo de ejército de Ney llegó a finales de julio a Astorga, cuya población sufrió saqueos, violaciones y asesinatos. Igualmente fue destruido el archivo y la biblioteca de la diócesis, de cuyos 1600 pergaminos solo se salvaron 20. Tras el paso de las tropas francesas, la ciudad llevó a cabo tareas de limpieza y reconstrucción y alojó a distintas tropas españolas, que a finales de agosto se dirigieron hacia el sur.
En septiembre hubo varios intentos fracasados de ocupación por parte francesa, al mando de Kellerman, y el general García de Velasco —acantonado en el Bierzo—, en previsión de que volvieran a repetirse, ordenó reunir víveres y acantonar tropas. Entre estas, un batallón del regimiento de Voluntarios de León, otro del regimiento de Cazadores de León, dos compañías de Tiradores del Bierzo y el regimiento Provincial de Santiago, además de varios jinetes y un grupo de artilleros. thumb|Tras los primeros intentos de ocupación francesa, José María Santocildes fue nombrado jefe de la guarnición y gobernador militar de Astorga El general designó jefe de estas fuerzas a José María de Santocildes, que estaba al mando del regimiento de Santiago y al que también nombró gobernador militar de Astorga. Santocildes dedicó desde entonces toda su energía a preparar la ciudad para la defensa, tal y como se le había ordenado; organizó a la población entre aquellos que pudieran prestar servicio militar y aquellos que harían trabajos de fortificación, hospital y servicios. Asimismo ordenó levantar un baluarte delante de cada una de las puertas de la ciudad y emplazar cañones en los dos portillos. En octubre los franceses volvieron a las riberas del Esla y del Órbigo y el día 9, el general Carrier, con 2200 infantes y 800 jinetes, intentó apoderarse de la ciudad. Sin embargo, las distintas tácticas que desplegó resultaron un fracaso y tuvo que ordenar la retirada de sus tropas, habiendo sufrido 400 bajas entre muertos y heridos, frente a las nueve de los defensores.
Tras un invierno entre 1809 y 1810 especialmente duro en el noroeste de la Península, los astorganos continuaron acumulando víveres y rehabilitando infraestructuras. Mientras tanto, una vez derrotada Austria, Napoleón se centró de nuevo en la Península para llevar a cabo su tercer intento de invasión de Portugal y sumó nuevos contingentes de tropas a tal efecto; para ello veía necesario despejar cualquier amenaza procedente desde Asturias o Galicia por lo que, desde el primer momento, ocupar Astorga y que su entorno dejara de ser refugio para las guerrillas se convirtió en un objetivo de primer orden. García de Velasco aumentó la guarnición astorgana hasta los cerca de 3000 hombres y ordenó a Santocildes defender la ciudad hasta el último extremo.
En enero el general Loison entró en España y el día 11 de febrero desplegó frente a Astorga cerca de 10 000 hombres; trató igualmente de intimidar a la guarnición por escrito pero no surtió efecto y tuvo que retirarse. En La Bañeza se encontró con las tropas de Clauzel, enviadas por Junot —quien recibió el encargo de Napoleón de ocupar el reino de León— para sustituirle. Mientras esperaban la llegada de artillería pesada necesaria para el sitio —procedente de Burgos y Valladolid—, Clauzel recorrió los pueblos cercanos a Astorga y el 26 de febrero se presentó frente a la ciudad con un mensaje de Junot, pero fue también rechazado. En los primeros días de marzo se tuvieron noticias de una importante concentración de tropas francesas en La Bañeza y Benavente y el día 12 llegaron a Astorga los primeros contingentes, a los que se enfrentaron las guerrillas. Por aquel entonces Santocildes era consciente de que, en caso de ser atacado, no podría recibir ayuda desde Galicia o Asturias, por lo que tendrían que defenderse con sus propios medios. Al mismo tiempo se produjo un cambio en el mando español y así Mahy se hizo cargo de la 4.ª división, en lugar de García de Velasco, y trasladó su cuartel general de Lugo a Villafranca del Bierzo.
Antes del sitio de 1810, Kellerman, Loison y Clauzel intentaron, sin éxito, ocupar Astorga </center>
Sitio de 1810 Asedio El 21 de marzo se apostaban en los alrededores de Astorga las primeras columnas francesas, bajo el mando de Clauzel, y dos días después la ciudad estaba completamente rodeada y los accesos desde Galicia, Puebla de Sanabria, Benavente y León vigilados. Tras un primer análisis de la fortificación, los franceses observaron que el mejor sitio para atacar era el ángulo de la Puerta de Hierro, junto a la Catedral, y pidieron la aprobación a Junot para llevar a cabo el asedio. Desde el día 23 comenzaron a excavar atrincheramientos y durante los días siguientes se produjeron continuas salidas desde la ciudad para estorbar tales trabajos, siendo la del día 26 la primera en la que hubo heridos. Aprobado el plan de asedio, mientras llegaban las 18 piezas de artillería Junot ordenó a Clauzel que se limitara a cercar la ciudad: