Secundino Delgado Rodríguez (Santa Cruz de Tenerife, 5 de octubre de 1867-Santa Cruz de Tenerife, 4 de mayo de 1912) fue un político canario, considerado por algunos como el padre del nacionalismo canario y por otros como anarquista-independentista.Canarias: Independencia y Autogestión, VVAABiografía de Secundino Delgado, semblanza biográfica. Manuel Hernández González Adquirió la nacionalidad cubana con la independencia de Cuba (1898).Por el tratado de paz entre EEUU y España, de entre los residentes en Cuba, únicamente conservaron la nacionalidad española los naturales de la Península. Tratado de París (1898), artículo IX

Biografía

Hijo del herrero Secundino Delgado del Castillo y de María Rodríguez Hernández, nació el 5 de octubre de 1867 en Santa Cruz de Tenerife, en las islas Canarias, España. En esa época es cuando comienzan a surgir en Tenerife las primeras organizaciones obreras y asociaciones de trabajadores; sin embargo, a pesar de que poco a poco se irían politizando, la función de estas primeras asociaciones era fundamentalmente asistencial y benéfica, influenciadas por la moral cristiana (llegando a participar en ellas personas ajenas a la clase obrera, como comerciantes católicos y pequeño-burgueses republicanos que colaboran en dichas asociaciones concibiéndolo como una obra de caridad). También ocupará un lugar importante el interés por la formación y educación de los trabajadores, en un contexto donde la inmensa mayoría de la población era analfabeta. Durante un cierto tiempo vivió en el municipio tinerfeño de Arafo, en la hoy conocida como "Casa de la esquina de los carros".

Emigración a Cuba

La crisis de la cochinilla provoca que una gran parte de la población canaria se vea obligada a emigrar hacia América, siendo los puntos preferentes de destino Cuba y Venezuela. Así, Secundino Delgado, como muchos canarios, emigra a Cuba en 1885.

En la isla caribeña Secundino va a sumarse a la causa de los independentistas cubanos, estableciendo contacto con sectores independentistas de corte anarquista y a comienzos de 1885 se establece en Estados Unidos (concretamente en Tampa). Allí trabajará en una fábrica de tabacos,En “Secundino Delgado en Venezuela”, Manuel Hernández González nos dice que Secundino trabajaría de herrero, mientras que en “Secundino Delgado y la emancipación cubana” Manuel de Paz Sánchez escribe que trabajaba en una fábrica de tabacos. Optó más por esta segunda opción no sólo ya por el hecho de Manuel de Paz de detalles sobre la actividad de Secundino como sindicalista entre los obreros tabaqueros, sino porque después sí que nos presenta a Secundino trabajando de herrero para una empresa de transportes pero ya en Cuba. participando además en el Círculo de Trabajadores. En Tampa participará en la redacción del periódico obrero El Esclavo, semanario de ideología anarquista que defendía la independencia de Cuba. El anarquismo tendrá una gran influencia en la ideología de Secundino Delgado, y en sus textos encontramos en ocasiones referencias a grandes teóricos anarquistas como Mijail Bakunin o Piotr Kropotkin.

En ocasiones se especula sobre si Secundino Delgado y José Martí llegaron a conocerse;En la introducción de Oswaldo Brito y Julio Hernández al “¡Vacaguaré! (Vica-Crucis)” (1980) se plantea esta cuestión, y si bien admiten que no hay ninguna prueba que permita hablar de una posible vinculación entre José Martí y Secundino Delgado, dicen intuir “que si no hubo amistad, sí quizás un conocimiento mutuo”. (¡Vacaguaré...! 1980. Introducción de Oswaldo Brito y Julio Hernández, p. 29.) sin embargo no hay ningún escrito que lleve a considerar esta posibilidad; por otro lado, la actitud de los anarquistas hacia Martí fue, es y será siempre crítica, de hecho, el propio Martí, aún en los momentos en que llega a acercarse a los obreros, rechazará la lucha de clases defendida por anarquistas y comunistas.

Secundino Delgado participará activamente en 1895 en la huelga de tabaqueros de Tampa, participando en las comisiones sindicales y siendo considerado uno de los cabecillas del conflicto, razón por la cual será detenido junto a otros activistas. Posteriormente se traslada a Cayo Hueso y de ahí regresa a La Habana, donde trabajará como herrero en una empresa de transportes, continuando también su actividad política (razón por la cual será despedido). Con posterioridad será acusado por las autoridades coloniales españolas de la elaboración del explosivo utilizado en un atentado contra la Capitanía General de La Habana, si bien parece poco probable que hubiese estado implicado en esta acción en concreto.

Estancia en Venezuela

En 1896 regresa a Canarias, residiendo unos meses en Santa Cruz de Tenerife para luego volver a emigrar, esta vez hacia Caracas, la capital de Venezuela. Será a partir de este momento cuando Secundino comience a ocuparse de la "cuestión nacional canaria". La formación política e ideológica de Delgado tiene lugar en el exterior del archipiélago, y a su regreso a las islas, decide volcar su lucha hacia la independencia de Canarias, aplicando la idea de “liberación de las naciones oprimidas”. Esta estancia en las islas será breve, pues ha de expatriarse de nuevo debido a los movimientos del general Valeriano Weyler para ordenar su ingreso en prisión.

Ya en Venezuela Secundino Delgado comienza a establecer contactos con la colonia canaria que allí residía, con objeto de organizar un movimiento independentista canario y difundir estas ideas (a través de una publicación que se titulará El Guanche). Esta vez las personas con las que toma contacto proceden de la pequeña burguesía republicana de La Palma, relacionadas también con la masonería; se trata de José Esteban Guerra Zerpa, que había trabajado en el periódico El Time y fundado el Diario de Avisos (más tarde dejaría la dirección de este periódico, que evolucionaría hacia el conservadurismo); y otro personaje que se intuye que pueda ser Francisco Brito Lorenzo.No está del todo claro la identidad del redactor del guanche que firma como Brito Lorenzo, pero bien podría ser el personaje que se propone debido a la relación que este mantenía con Esteban Guerra Zerpa. Sin embargo, a pesar de que sus colaboradores no procedieran de este ambiente, Secundino mantendrá en esta etapa su discurso obrerista. Se funda así el periódico El Guanche, con Secundino como director y redactor, el cual tendrá como lema “sólo por las Canarias y para los canarios”, debido a la prohibición que hacía la legislación venezolana sobre la participación extranjera en la política del país (que afectaba también a la difusión de propaganda); ello no impide, sin embargo, que Secundino continúe firmando artículos donde hable del internacionalismo, y del proletariado como “una sola familia”. Pero El Guanche de ningún modo se trata de un periódico obrerista, y de hecho parte de su financiación procede de los comerciantes isleños de Venezuela, por tanto no es igual el discurso de Secundino que el discurso populista e interclasista de algunos de los colaboradores. Por otro lado cabe destacar que los redactores de El Guanche apuestan decididamente por la independencia de Canarias, rechazándose explícitamente las propuestas autonomistas.En ocasiones se ha pretendido presentar a Secundino Delgado como un autonomista. En el discurso de El Guanche también son habituales los ataques al caciquismo.

El periódico se publica en un contexto en el que la guerra en Cuba está muy presente, y ello se ve reflejado en el contenido del mismo, haciéndose continuos llamamientos a los canarios a no participar en el ejército español (ya desde El Esclavo el propio Secundino Delgado había hecho llamamientos a los “voluntarios forzados” de toda España a rebelarse contra su propio ejército y unirse a los revolucionarios obreros que luchaban por la independencia de Cuba).

El Guanche no tuvo una difusión muy amplia, sin embargo causará una cierta preocupación en Venezuela, y es encarcelado por las propias autoridades venezolanas. El Guanche seguirá sin embargo publicando algunos números más, con la dirección ahora de Guerra Zerpa.

La intervención militar de Estados Unidos en el conflicto de Cuba, Puerto Rico y Filipinas incidirá en el cierre definitivo de El Guanche. Esta intervención producirá un auge del españolismo, que afectará a la propia comunidad canaria de Venezuela. A esto hay que añadir los temores de los propios redactores de El Guanche y del entorno del nacionalismo canario a que los norteamericanos invadieran Canarias. Si bien siguen atacando a España por su actitud en las Antillas y en Canarias (acusando a Madrid de ser culpables del conflicto), debido a la coyuntura deciden suspender la publicación del periódico hasta que el conflicto quedara resuelto.No volvería a publicarse nunca. Posteriormente, en el siglo XX (en la década de 1920), el Partido Nacionalista Canario (PNC) fundaría en Cuba un nuevo periódico denominado también El Guanche (Segunda Época).

Regreso a Canarias

Secundino Delgado es expulsado de Venezuela en 1898 y regresa a Canarias.

Si bien, como ya señalamos anteriormente, desde la segunda mitad del comenzaron a aparecer organizaciones obreras en territorio canario, pero será a partir de 1900 cuando se produzca el despegue del movimiento obrero en las islas. En estos momentos se estaban introduciendo los nuevos monocultivos del plátano o el tomate, y a la vez comienza a aparecer una tendencia a la proletarización agraria y un crecimiento del proletariado urbano. También tendrán una gran importancia las actividades portuarias en Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria, las dos principales ciudades del archipiélago.

El periodista y tipógrafo José Cabrera Díaz promoverá la creación de asociaciones obreras,El papel de José Cabrera Díaz como el principal impulsor del asociacionismo obrero en canarias comienza a ser discutido. y la asociación de todos los gremios de trabajadores. Comienza así una incipiente conciencia de clase y la idea de unir a todos los trabajadores varones (si bien comienzan a aparecer tímidamente algunas reivindicaciones tendentes a la igualdad entre sexos, cercanas al feminismo). Se forma así la Asociación Obrera de Canarias, y su órgano de expresión, el periódico El Obrero. José Cabrera Díaz será el presidente de dicha asociación, en la que también participará Secundino Delgado.

Si bien en la Asociación Obrera de Canarias había presencia de anarquistas (como el propio Secundino Delgado) y socialistas, el posicionamiento de la asociación, o al menos de parte de sus dirigentes, tendían hacia el reformismo. Esto puede observarse en los artículos publicados en El Obrero, si bien ello no quiere decir que de vez en cuando se publicaran artículos y discursos con planteamientos más radicales. De todas maneras la conciencia de clase no estaba todavía del todo formada en Canarias, y en la Asociación Obrera podemos llegar a encontrar incluso a monárquicos (si bien posteriormente romperán con ella). Si bien Secundino Delgado partía de una tradición cercana al anarquismo, y ya había defendido la lucha de clases con anterioridad, al ver que su discurso no logra calar lo suficiente en los trabajadores Canarios decide adaptarse en parte al discurso vigente en la Asociación Obrera de Canarias. Por otro lado hay que seguir teniendo en cuenta la reacción españolista que tiene lugar tras el 98, lo que imposibilita que puedan defenderse planteamientos independentistas. A esto hay que sumar la dependencia económica de Canarias con respecto a Inglaterra, que ya es señalada por el propio Secundino.