thumb|Smetona y su partido fueron los principales beneficiarios del golpe. El golpe de Estado de Lituania de 1926 –en lituano: 1926-ųjų perversmas– fue un golpe de Estado militar que, ocurrido en ese país, dio lugar a la sustitución del gobierno democráticamente electo por un gobierno conservador y autoritario presidido por Antanas Smetona. El golpe tuvo lugar el 17 de diciembre de 1926 y fue organizado en gran medida por el ejército; el papel de Smetona sigue siendo objeto de debate. El golpe de Estado llevó al poder a la Unión Nacional Lituana, el entonces partido más conservador. Antes de 1926, había sido un bastante nuevo e insignificante partido nacionalista: aquel mismo año, su número de miembros era cercano a 2000 y sólo había ganado tres escaños en las elecciones parlamentarias. Los Demócratas Cristianos Lituanos, el partido más grande en el Seimas en el momento, colaboraron con los militares y les proporcionaron legitimidad constitucional, pero no aceptaron ningún puesto importante en el nuevo gobierno y se retiraron en mayo de 1927. Tras la entrega militar del poder al gobierno civil, el primero dejó de desempeñar un papel directo en la vida política. Smetona y su partido permanecieron en el poder hasta 1940, cuando Lituania fue ocupada por la Unión Soviética.

Antecedentes

Lituania fue incorporada al Imperio ruso en 1795, por la tercera partición de Polonia. Fue ocupada por Alemania en la Primera Guerra Mundial, y declaró su independencia el 16 de febrero de 1918. Los siguientes dos años estuvieron marcados por la turbulencia de las guerras de independencia lituanas, lo que retrasó el reconocimiento internacional y el establecimiento de las instituciones políticas. El recién formado ejército tuvo que luchar contra los bolcheviques, los bermontianos y los polacos. En octubre de 1920, Polonia se anexionó Vilna, la capital histórica y actual de Lituania, y las zonas circundantes; esta polémica acción sería una fuente de tensión permanente entre las dos potencias durante el período de entreguerras. La segunda ciudad lituana más grande, Kaunas, fue por ello designada la capital provisional del Estado.

La Asamblea Constituyente de Lituania, elegida en abril de 1920, adoptó una constitución en agosto de 1922; las elecciones al Primer Seimas tuvieron lugar en octubre de 1922. La más controvertida cuestión constitucional fue el papel de la presidencia. Finalmente, los poderes gubernamentales se inclinaron fuertemente en favor del parlamento unicameral –Seimas–. Los diputados del Seimas eran elegidos por el pueblo para un mandato de tres años. Cada nuevo Seimas elegiría directamente al presidente, que era autorizado para nombrar un primer ministro, que era encargado de confirmar el gabinete de ministros. El período presidencial se limitó a no más de dos mandatos de tres años consecutivos. El sistema parlamentario resultó ser inestable: se formaron once gabinetes entre noviembre de 1918 y diciembre de 1926.

Los principales actores políticos durante el golpe de Estado habían participado en el movimiento de independencia y en los primeros años de la República. Antanas Smetona fue el primer presidente de Lituania, entre el 19 de abril y junio de 1920; luego se retiró de la vida política formal, aunque publicó críticas políticas, lo que le llevó a pasar un breve tiempo en prisión en 1923. Augustinas Voldemaras representó a Lituania en el Tratado de Brest-Litovsk de 1918 y después sirvió como primer ministro, ministro de Defensa y ministro de Asuntos Exteriores. Renunció a su cargo en 1920, aunque continuó escribiendo y publicando críticas políticas, motivo por el cual fue también encarcelado por una corta etapa. Kazys Grinius ocupó un puesto en la comisión de repatriación posterior a la Primera Guerra Mundial, en el Primer y Segundo Seimas, y además fue jefe del 6º Gabinete de Ministros. Mykolas Sleževičius fue primer ministro entre 1918 y 1919, supervisó la organización de las fuerzas armadas lituanas en 1920 y fue miembro del Segundo Seimas de 1922 a 1926.

Elecciones parlamentarias de 1926

Resultados de las elecciones parlamentarias de 1926 Partido Escaños Demócratas Cristianos –krikdemai– 30 Unión Popular Campesina –liaudininkai– 22 Socialdemócratas –socdemai– 15 Unión Nacional –tautininkai– 3 Unión de Agricultores 2 Minorías –alemanes, judíos y polacos– 13 Total 85

Entre el 8 y el 10 de mayo de 1926 se celebraron las elecciones regulares al Tercer Seimas. Por primera vez desde 1920, los Demócratas Cristianos Lituanos, apoyados firmemente por la Iglesia católica y su clero, no obtuvieron la mayoría. El pueblo lituano estaba desilusionado de este partido, ya que sus miembros habían estado envueltos en varios escándalos financieros: Juozas Purickas se había aprovechado de sus privilegios diplomáticos en Moscú para traficar con cocaína y sacarina; Eliziejus Draugelis y Petras Josiukas habían comprado grasa de cerdo ahumada barata y de baja calidad a Alemania en lugar de a los agricultores nacionales; y el ministro de Hacienda, Vytautas Petrulis, había transferido una gran suma de dinero de los presupuestos del Estado a su cuenta personal. Las estrategias del partido para hacer frente a la crisis económica se percibieron como ineficaces.

Una tensión adicional surgió cuando el concordato de 1925 reconoció Vilna como una provincia eclesiástica de Polonia, pese a las peticiones lituanas de gobernar Vilna directamente desde Roma, en lo que sin embargo no era una tradición política del Vaticano. La decisión implicaba que el Papa había reconocido las reclamaciones polacas sobre Vilna, y constituyó una pérdida de prestigio para los democristianos. Las relaciones diplomáticas se rompieron y no mejoraron cuando en abril de 1926, el papa Pío XI estableció y reorganizó unilateralmente la provincia eclesiástica de Lituania sin tener en cuenta las propuestas y demandas lituanas.

La Unión Popular Campesina y los socialdemócratas formaron una coalición de izquierda en oposición a los democristianos. Pero la coalición seguía sin llegar a la mayoría, por lo que se les añadieron los representantes de la minorías lituanas —alemanes del territorio de Memel, judíos y polacos—. El 7 de junio, Kazys Grinius fue elegido tercer presidente de Lituania y Mykolas Sleževičius primer ministro. Ambos eran miembros de la Unión Popular Campesina.

Causas

Las razones del golpe de Estado siguen siendo objeto de debate. La situación interna era definitivamente problemática; los historiadores han señalado determinados precedentes en Europa durante la década de 1920 que pudieron haberlo influido, incluyendo el golpe de octubre de 1922 de Benito Mussolini en Italia y el golpe de mayo de 1926 de Józef Piłsudski en Polonia. Otros historiadores citan las tendencias generales que se dieron en Europa a finales de los años 1930, en los gobiernos más o menos democráticos de todos los países del continente. La inmadurez democrática se manifestó como una falta de voluntad al compromiso, y los frecuentes cambios de gobierno crearon la percepción de una crisis crónica. Se suele discutir también el temor exagerado al comunismo como un factor, así como la falta de un centro estable que pudiera alcanzar a los partidos de izquierda y derecha; estos partidos se acusaron mutuamente de bolchevismo y fascismo. De acuerdo con el historiador Anatol Lieven, Smetona y Voldemaras se veían a sí mismos como héroes desposeídos del movimiento independentista, y se desesperaban por volver al poder a través de los medios democráticos.

Después de las elecciones de mayo, el gobierno Grinius/Sleževičius levantó la ley marcial, aún en vigor en Kaunas y otras localidades, restableció las libertades democráticas y concedió la amnistía general para los presos políticos. Por primera vez, Lituania era verdaderamente democrática. Sin embargo, el cambio no contaba con la aprobación universal. Muchos de los prisioneros liberados eran comunistas que rápidamente utilizaron la libertad de expresión para organizar una protesta, a la que asistieron aproximadamente 400 personas, en Kaunas el 13 de junio. La manifestación fue dispersada. La oposición del nuevo gobierno usó esta protesta como plataforma de un ataque público contra el gobierno, alegando que permitía a las organizaciones ilegales –el Partido Comunista (Bolchevique) de Lituania todavía estaba fuera de la ley– continuar libremente con sus actividades. A pesar de su naturaleza local, el incidente se presentó como una importante amenaza para Lituania y su ejército; de la que se dijo que el gobierno era incapaz de hacer frente.

Se hicieron otras acusaciones de «bolchevización» después de que Lituania firmase un tratado de no agresión con la Unión Soviética el 28 de septiembre de 1926. La idea del tratado había sido concebida por el gobierno anterior, dominado por los democristianos. Sin embargo, estos votaron en contra del tratado, mientras que Antanas Smetona lo apoyaba firmemente. Esto provocó fuertes críticas, ya que Lituania intercambiaba el reconocimiento soviético de sus derechos sobre la región de Vilna a cambio de su aislamiento internacional, ya que el tratado exigía que Lituania no hiciera alianzas con otros países. En ese tiempo, la Unión Soviética no era miembro de la Sociedad de las Naciones; Francia y Reino Unido buscaban socios fiables en Europa Oriental y los países bálticos estaban contemplando la posibilidad de unirse entre sí. El 21 de noviembre, una manifestación estudiantil contra la «bolchevización» fue dispersada violentamente por la policía. Alrededor de 600 estudiantes se habían reunido cerca de un sindicato comunista, y la policía, por temor a enfrentamientos entre los dos grupos, intervino deteniendo la manifestación. Siete agentes resultaron heridos y trece estudiantes fueron arrestados. En respuesta al incidente, y en un intento de derrocar al gobierno legalmente, los Demócratas Cristianos propusieron una moción de censura, pero fue rechazada.

Otra protesta surgió cuando el gobierno, buscando el apoyo de las minorías étnicas, permitió la apertura de más de 80 escuelas polacas en el país. Al mismo tiempo, el gobierno polaco cerraba escuelas lituanas en la disputada región de Vilna. El gobierno de coalición se enfrentó directamente a los Demócratas Cristianos al proponer en los presupuestos de 1927 reducir los sueldos del clero y los subsidios a las escuelas católicas. Otras controversias se crearon cuando el programa de reforma militar del gobierno se reveló como una imprudente reducción de personal. Unos 200 oficiales conservadores fueron despedidos y los militares empezaron a planear el golpe.

Preparativos thumb|left|Grinius, derrocado en su 60.º cumpleaños.