Ante Pavelić (Bradina, municipio de Konjic, Bosnia y Herzegovina; 14 de julio de 1889-Madrid, España; 28 de diciembre de 1959) fue un político y dictador croata, líder y miembro fundador del grupo Movimiento Revolucionario de Levantamiento Croata, Ustacha (en español, rebeldes o alzados) en la década de 1930 y más adelante «Caudillo» (en croata, poglavnik) del Estado Independiente de Croacia (estado títere y colaboracionista con el Eje).

Comienzos Pavelić nació en Bradina,Bartulin (2007), p. 63Rees (1991), p. 290 en el norte de Herzegovina, el , entonces territorio bajo ocupación del Imperio austrohúngaro.Goldstein (2006), p. 225 Sus padres procedían de la cercana región de Lika y su padre había emigrado a Bosnia tras el traspaso de la provincia a control austrohúngaro en 1878. Era capataz de los ferrocarriles estatales. Pavelić recibió una enseñanza irregular en diferentes escuelas, debido a los constantes traslados de su padre.Rees (1991), p. 291

Comenzó trabajando en los ferrocarriles bosnios. Más tarde, al llegar a la edad adulta, Pavelić decidió trasladarse a Zagreb para estudiar Derecho, graduándose de su Universidad de Zagreb en 1918. Habiéndose unido a un grupo nacionalista croata, en 1912 fue detenido por las autoridades austrohúngaras. Tras su graduación comenzó a trabajar de abogado.

En su juventud se hizo miembro del Partido Puro por los Derechos, (partido ultranacionalista y contrario a la paz con los serbios). Los miembros eran conocidos como frankovci, por el fundador del partido y seguidor de Ante Starčević (padre del nacionalismo croata moderno), Josip Frank, que defendía la independencia de una «Gran Croacia». En 1918 fue elegido secretario del partido.

En 1922 fue elegido concejal del Ayuntamiento de Zagreb y en 1927, diputado del Parlamento nacional yugoslavo. Fue uno de los dos únicos representantes de su partido en el parlamento de Yugoslavia pero asistía raramente a sus sesiones y, cuando decidía hacerlo, se apoltronaba en su banca y solo irrumpía ocasionalmente con una larga arenga de protestas contra las medidas que no aprobaba. Abogó con vehemencia por la independencia de Croacia con respecto a Yugoslavia.

En la década de 1920 Pavelić comenzó a establecer contactos con emigrantes croatas en Viena y Budapest; más adelante alcanzó un acuerdo con el grupo independentista macedonio VMRO. En 1927 actuaba como consejero para la defensa de los macedonios en los juicios que se le entablaron a éstos en Skopie.

En 1927 fue reelegido concejal.Trifkovic (2011), p. 56 Declamó allí su primer discurso notable, llamando a todos los diputados croatas a unirse en la consecución de la independencia de Croacia. En el verano de ese año ya comenzó sus contactos con la Italia fascista sobre el "problema" croata, presentando una memoria al Ministerio de Exteriores de Roma, en la que planteaba la independencia y creación de un estado independiente en Croacia, con ayuda italiana.Biondich (2007), p. 207Trifkovic (2011), p. 57 Con motivo de la visita de Pavelić a París como miembro de la delegación de Zagreb al Congreso de Ciudades que allí se celebraba, aprovechó para reunirse con diversos emigrados antiyugoslavos. Comenzó a sopesar el comienzo de una campaña a favor de la independencia croata con el apoyo de naciones hostiles a Yugoslavia.Trifkovic (2011), p. 60

Las décadas de 1920 y 1930 El gobierno del rey Alejandro Huida al extranjero Ante se destacó en su partido por la crudeza de su discurso antiserbio y proindependentista. Gracias a esto muchos fanáticos se afiliaron al Partido Puro. Poco a poco a finales de la década de los 20, su discurso encontró mayor aceptación en las partes rurales de la banovina del Sava.

Poco después el rey Alejandro I de Yugoslavia declaró una dictadura, y el , Pavelić, ya destacado opositor y paladín de la independencia croata, huyó a Viena burlando la vigilancia policialBiondich (2007), p. 206Meneghello-Dinčić (1969), p. 44 y fue condenado posteriormente a muerte por rebeldía en Belgrado tras participar en las manifestaciones antiserbias organizadas en Sofía por los rebeldes búlgaros y macedonios,Armstrong (1929), p. 613 en abril de 1929, en las que firmó un manifiesto antiyugoslavo.Trifkovic (2011), p. 61 Pavelić y otro de sus asociados fueron condenados por la ley de protección del Estado, al considerárseles culpables de alta traición y sedición. En Austria se le unieron otras figuras del Partido por los Derechos del que Pavelić había sido diputado. Tras su regreso de Bulgaria y por las protestas del Gobierno de Belgrado, las autoridades austriacas le prohibieron el regreso. Tras tratar de obtener en vano un visado húngaro, pasó a Alemania, donde nuevamente fue rechazado y obligado a abandonar el país. Antes de abandonar Múnich, contactó con los italianos, que le concedieron un visado y organizaron su traslado a Verona.

Asentamiento en Italia y relaciones internacionales Mussolini, dictador fascista italiano, fue fundamental en la formación y mantenimiento de la nueva organización ustacha de Pavelić, al que acogió y financió pero también controló y utilizó para sus propios intereses durante la década de 1930.|miniatura|derecha Poco después fundó la organización nacionalista Ustacha (los «alzados» o «insurrectos»), con ayuda italiana. Con subsidios de Italia y una pequeña red de colaboradores de su antiguo partido comenzó a formar su nueva organización; ya había ofrecido a Italia concesiones territoriales en la costa dálmata y Bosnia-Hercegovina a cambio de su apoyo.

Sus relaciones con el Gobierno húngaro, también revisionista, mejoraron con el tiempo.Trifkovic (2011), p. 63 Del rechazo a concederle la residencia en 1929 el Gobierno de Budapest pasó a permitir el asentamiento de una célula ustacha, primero en Pecs y más tarde en la aislada granja de Janka Puszta, cerca de la frontera Yugoslava. Las protestas del Gobierno yugoslavo, informado por su contraespionaje de Viena, al húngaro fueron inútiles. En marzo de 1933 el ministro de Exteriores húngaro organizó la reunión entre Pavelić y el dirigente del «comité de Kosovo» albanés, de la que resultó un compromiso de las dos organizaciones para cooperar contra el Gobierno de Belgrado. Pavelić no logró, sin embargo, el acuerdo entre los nacionalistas albaneses y los macedonios de la OIRM por las diferencias de los dos grupos acerca de la división territorial de Macedonia. En julio de 1933, la Liga Revisionista húngara, contraria a los tratados de paz de Versalles, firmó un acuerdo con Pavelić.Trifkovic (2011), p. 64 En él Pavelić se comprometía a aceptar un plebiscito en la región de Međimurje, húngaro hasta 1918 pero yugoslavo desde entonces, así como a la futura anexión húngara del sur de Baranya, de mayoría croata. Como en el caso italiano en 1927, Pavelić se mostraba dispuesto a ceder territorio de población croata a cambio del apoyo extranjero. El objetivo húngaro era el uso de la organización de Pavelić para desestabilizar Yugoslavia, aunque las relaciones entre Pavelić y las autoridades húngaras se limitó, al menos hasta 1933, a los militares magiares, sin conocimiento del Gobierno.

En Italia Pavelić y sus asociados quedaron controlados estrechamente por funcionarios del ministerio del Interior y por la policía, que controlaban su abastecimiento, financiación y la instrucción de los reclutas de la organización. Los italianos veían a los ustachas como un instrumento auxiliar de su política exterior, sin autonomía alguna respecto de las decisiones de Mussolini.

Comienzos de la organización y relaciones con el HSS Durante su exilio mantuvo conversaciones con el Partido Campesino Croata (HSS) con el que sostenía relaciones cada vez más frías, hasta su ruptura en 1935, debida a la formación de la «Oposición Unida», alianza política entre el HSS y diversos partidos serbios opuestos a la dictadura real.

A finales de 1931, Pavelić ya había logrado reunir a un cierto número de voluntarios.Trifkovic (2011), p. 65 Parte de ellos eran trabajadores croatas emigrados en países europeos, convencidos de la inminencia de la revuelta en Croacia contra la dictadura real. El primer campo de entrenamiento se estableció en Bovegno en el invierno de 1931-1932.

En 1932 comenzó a publicar un periódico del Partido, el Ustaša, vijesnik hrvatskih revolucionara (El Insurrecto: el heraldo de los revolucionarios croatas) y en junio de 1933 publicó los Principios del movimiento Ustaša. Estos, junto con los estatutos de la organización, redactados en 1932, constituían los fundamentos formales de la misma. En ellos defendía una postura de exclusividad nacional: todo territorio poblado en aquel momento o en el pasado por croatas era considerado croata y ninguna otra comunidad tenía derecho a asentarse en el mismo. Rechazaba de plano cualquier posibilidad de formar un Estado común con las demás comunidades eslavas. Desde el comienzo, su movimiento fue profundamente hostil a los serbios y fomentó la violencia. Su objetivo era la consecución de la independencia croata mediante la disolución del Estado yugoslavo mediante el terrorismo y la revolución armada. Durante el ingreso en la organización, los nuevos reclutas debían jurar ante un crucifijo, una granada, un cuchillo y una pistola defender los diecisiete principios del movimiento.

El propio Pavelić participó en la organización del levantamiento de Velebit (1932) y más tarde en el asesinato del monarca yugoslavo.Goldstein (2006), p. 226Meneghello-Dinčić (1969), p. 45

Los campos de entrenamiento del grupo fueron instalados en Brescia y Borgotaro (en Italia) y Janka Puszta (en Hungría). En 1933 llevaron una intentona armada en la que el Ustaše, armado por los italianos, trató de desembarcar en Croacia cruzando el Mar Adriático en barcazas. Este plan fracasó, pero el grupo concibió la idea de asesinar al rey Alejandro, cosa que pocos meses más tarde concretarían, tras un intento fallido en diciembre de 1933. Alejandro I fue asesinado en Marsella el 9 de octubre de 1934 junto con el ministro de Asuntos Exteriores francés Louis Barthou.Trifkovic (2011), p. 72

La singular carencia de protección armada al monarca yugoslavo y las débiles precauciones de seguridad cuando era bien sabido el riesgo de un magnicidio parecen ligarse a la capacidad conspirativa de Pavelić, quien habría podido al parecer sobornar a algún alto funcionario cercano al rey para cumplir su plan. El prefecto de la policía de Marsella fue destituido posteriormente de su cargo. Eugen Kvaternik, joven ayudante de Pavelić y organizador del atentado y el propio Pavelić fueron condenados a muerte in absentia por las autoridades francesas.

Ante el escándalo internacional, Pavelić y sus hombres fueron arrestados en Turín justo un par de semanas después del asesinato del rey. Se le encerró en Turín desde octubre de 1934 hasta marzo de 1936, cuando se le liberó, mientras sus seguidores quedaban internados en las islas de Lipari.

La regencia del príncipe Pablo Tras el asesinato del soberano yugoslavo, la presión internacional hizo que Mussolini hubiese de distanciarse públicamente de la organización de Pavelić; muchos de sus miembros pasaron los siete años previos a la Invasión de Yugoslavia internados en las remotas islas Lípari, al norte de Sicilia. Tras su liberación en 1936, Pavelić pasó a residir en Salerno.

Después del acuerdo bilateral italo-yugoslavo de 1937, se le internó nuevamente, esta vez en Siena, aunque con un generoso subsidio del Gobierno italiano. Sus seguidores volvieron a ser detenidos en Lipari y en Cerdeña.

Segunda Guerra Mundial

Creación del Estado croata Pavelić (izquierda), junto al ministro de Exteriores alemán Ribbentrop, en Salzburgo, . El beneplácito alemán fue crucial para que Pavelić obtuviese el poder en el nuevo NDH.|miniatura|derecha miniatura|El dictador Ante Pavelić ante el obispo de Zagreb Alojzije Stepinac (1941)