El desarrollo de los humedales en la sabana de Bogotá se ha constituido en el sistema de tierras húmedas más importante del norte de la cordillera de los Andes siendo este una importante reserva de fauna y flora para la ciudad de Bogotá. Estas tierras permiten el cuidado, conservación y reproducción de una amplia variedad de especies de mamíferos, reptiles y aves. Entre ellas se cuentan más de 70 especies de aves migratorias, gran variedad de especies endémicas y vegetales. Además todos en conjunto forman parte de la cuenca del río Bogotá estos humedales son ricos en fauna y flora, muchos de estos ecosistemas están desapareciendo por causa del crecimiento avanzado de la población en la ciudad de Bogotá.

Lamentablemente con el pasar del tiempo y el crecimiento constante de la ciudad de Bogotá se estima que de las 50.000 ha que cubrían los humedales la Sabana de Bogotá en 1940, hoy quedan aproximadamente 1.500 ha.Descripción General de los Humedales Consultado el 28 de diciembre Estos se encuentran en un amplio estado de deterioro. Consultado el 2 de febrero de 2010

Se ha logrado identificar en el distrito la presencia de tres tipos de ecosistemas de humedal diferenciados por su origen y posición. Es así como se observan los humedales de planicie ubicados en el área urbana y los humedales de ladera y páramo localizados en el área rural de la capital.Humedales Consultado el 28 de diciembre

Historia Hace 60.000 años toda la Sabana de Bogotá (incluyendo Bogotá y los municipios cercanos como Soacha, Funza, Mosquera, Madrid, Cota, Chía y Cajicá) estuvo cubierta por el gran Lago de Humboldt y la vegetación que predominaba alrededor era típica de un páramo. Con el tiempo, el clima se hizo más cálido y el fondo del lago empezó a levantarse. Hace 30.000 años, sus aguas se canalizaron a través del río Bogotá hacia el Salto del Tequendama. Así, se secó parcialmente separándose en varios cuerpos de agua menores que se fueron albergando plantas propias de bosques andinos y una gran diversidad de fauna como ranas, salamandras, lagartijas, culebras, venados, curíes, conejos, nutrias, chuchas, zorros, comadrejas, y más de cien especies de aves.

Los cuerpos de agua se consideraban sagrados, por ser el origen de nacimiento de los dioses muiscas y de la vida en el mundo. La cultura muisca los convirtió en centros ceremoniales y fuente de alimentación. En todas las etapas del individuo se consagraba en el agua y la diosa Sie o Sia lo acompañaba desde su nacimiento hasta la muerte. El rito funerario de los caciques era una especie de baño eterno, ya que eran enterrados junto con una gran cantidad de ofrendas de oro en el lecho de una laguna a la que previamente le habían desviado el curso y para finalizar la ceremonia, se liberaban las aguas que cubrían la tumba.

En el idioma muisca el humedal se llamaba chupqua, palabra que designaba un lugar bueno para la pesca o un pezón (aquello de lo cual se extrae la leche o el alimento). El nombre local de un humedal, "chucua", procede de esa palabra muisca.

thumb|El río San Francisco nace en el páramo de Cruz Verde y baja desde el cerro de Monserrate. Hacia 1538, Bogotá fue fundada con sus calles alineadas en el sentido de la pendiente, hacia el occidente. Eso permitiò un buen drenaje de aguas lluvias. Las actuales carreras seguían el eje de norte a sur desaguando en los ríos que bordeaban la ciudad: el San Francisco y el San Agustín, que vierten sus caudales en los humedales del occidente de la región.

Durante la el periodo español, se consolidó un sistema de desagüe primitivo. Las aguas residuales pasaban por el centro de la vía a través de un canal abierto; la mayoría de las viviendas no contaba con dispositivo sanitario y las basuras y aguas residuales eran enviadas al caño público. En 1580 se suplían las necesidades de consumo de agua, de las fuentes de los ríos San Agustín, San Francisco, Salitre, Fucha y Tunjuelo, las aguas residuales se revertían a los mismos ríos mediante caños o zanjas improvisadas, contaminando el agua que consumían incluyendo los humedales ya que los españoles observaron las prácticas rituales que los muiscas realizaban en torno a estos ecosistemas, crearon todo un sistema de destrucción para eliminar creencias que las consideraban “prácticas satánicas” considerándolos espacios marginales que atentaban a contra el desarrollo económico y social de la región.

Los conquistadores al establecerse conformaron un sistema de organización y administración durante la época, caracterizada por el esclavismo y una serie de costumbres feudales como las de expulsar sus desperdicios a las aguas, acabando con una tradición de cuidado y protección de los recursos hídricos por parte de los indígenas.

Durante esa época se hizo repartición de tierras a los conquistadores españoles, la transformación de la propiedad de la tierra en Bogotá, llevó a convertir estas en propiedad feudal donde se adjudican tierras como haciendas, lo cual generó la utilidad de los cuerpos de agua, entre ellos los humedales, como medio para la obtención de agua potable, como depósitos de aguas residuales, zonas de pastoreo y para cultivo. Además el aprovechamiento de este recurso mediante la explotación piscícola comercial (extracción de guapucha y capitán de sabana para la Cuaresma), en sus rondas se recolectaba leña como combustible, igualmente explotación del cangrejo de agua dulce; convirtiéndose estos lugares sagrados en centros de explotación insostenible. Posteriormente el establecimiento de haciendas españolas llevó a actividades de recreación activa como caza y cabalgatas.

Hacia el la ciudad duplicó su población, con relación a 1580 (10 000 habitantes); lo anterior ocasiona un incremento en el abastecimiento de agua potable con tres precarios acueductos que conducían el agua por gravedad: Aguavieja, Aguanueva y San Victorino. Adicionalmente la ciudad contaba con 36 chorros de uso público. Tan solo unos cuantos habitantes de Santa Fe gozaban del servicio de acueducto, denominado en aquel entonces pajas o mercedes de agua.

En los años 1930 se inicia un proceso de fraccionamiento de los humedales con obras de infraestructura, a través de la construcción del Aeropuerto de Techo y años más tarde la avenida de las Américas, obras que afectaron grandemente la laguna de El Tintal no solo en su morfología sino en su funcionamiento hidráulico, dividiéndola en cinco cuerpos de agua, formando los actuales humedales de Tibanica, La Vaca, El Burro y Techo y el lago Timiza. Posteriormente una serie de obras especialmente viales y residenciales continuaron el proceso de fragmentación.

Intervenciones directas como cementerios, centros comerciales, avenidas, alcantarillados, embalses como el actual del humedal Tibabuyes o construcción de clubes deportivos, parques de recreación como el humedal Santa María del Lago, vertederos de aguas residuales, barrios ilegales de urbanizaciones e industrias, o asentamiento por comunidades desplazadas.

Norma En el 2005 se formuló la Política de humedales del distrito capital.

Reserva Distrital de Humedal La ciudad de Bogotá cuenta con 17 humedales reconocidos como Reserva Distrital de Humedal (RDH) por medio del Decreto 555 de 2021.

thumb|Humedal de Córdoba en la localidad de Suba. Humedal de Guaymaral y Torca, se encuentra ubicado en el norte de Bogotá a lado y lado de la Autopista Norte. En 1952 con la construcción de la Autopista Norte se dio paso a dividir al humedal en tres, la sección Occidental conocida hoy como Humedal de Guaymaral, la mejor conservada a nivel de su riqueza natural; la sección Oriental conocida como Humedal de Torca más el separador de la autopista que está en constante tratamiento de conservación.Descripción General de los Humedales de Bogotá Consultado el 22 de diciembre de 2009 En la actualidad se está construyendo el interceptor de Torca con el objetivo de evitar que las aguas negras de la zona ingresen a los predios del humedal. Humedal Tibanica, se encuentra ubicado entre la localidad de Bosa y Soacha. Limita al norte con los barrios Charles de Gaulle y Villa Anni, al oriente con los barrios José María Carbonell, al occidente y al sur con el Municipio de Soacha (Hacienda Llano Grande y los barrios Los Olívos, La María y Ciudad Verde), Tibanica se encuentra en la cuenca del río Bogotá, en la parte plana, específicamente en la subcuenca del río Tunjuelito (sur de la ciudad), la cual tiene un sistema de quebradas y pequeños ríos afluentes que drenan los cerros y terrenos del suroriente de la sabana de Bogotá. Tibanica es uno de los humedales más afectados y reducidos de la ciudad, pero así mismo, es la única área natural en la localidad de Bosa, por lo que presta un importante servicio social a nivel paisajístico, de recreación pasiva y educación ambiental. Humedal La Vaca, se encuentra ubicado en la localidad de Kennedy entre Castilla y Corabastos. Es un ecosistema en gran decadencia que se caracteriza porque el 90% de sus terrenos se encuentran hoy invadidos y sus comunidades no tienen el interés de conservarlo o recuperarlo.Descripción General Humedales de la Vaca Consultado el 28 de diciembre Se han realizado esfuerzos de recuperación para evitar que sea escondite de la drogadicción y la delincuencia.La Vaca recupera su espejo de agua Consultado el 28 de diciembre Humedal El Burro, se encuentra ubicado en la localidad de Kennedy, en el pasado formó parte del aluvial del río Bogotá. Este ecosistema hoy en día se encuentra dividido en dos fragmentos por la avenida Ciudad de Cali, siendo el sector oriental el más grande. Además en el futuro avenida Agoberto Mejía causará una nueva fragmentación del ecosistema.Humedal El Burro Consultado el 3 de enero de 2010 Humedal de Techo, se encuentra ubicado en la localidad de Kennedy en la cuenca de los ríos Bogotá, Tunjuelito y Fucha. El ecosistema presenta dos cuerpos de agua divididos por un conjunto de construcciones ilegales y atravesado por la calle 84. En 2008 el Distrito de Bogotá emitió el Decreto 457DECRETO 457 DE 2008 Consultado el 29 de diciembre de 2009 donde se prohíbe la urbanización, relleno, construcción y cualquier otra actividad que ponga en riesgo la preservación de este espacio, declarado en alerta naranja por su importante deterioro. Consultado el 29 de diciembre de 2009 Humedal de Capellanía, ubicado en la localidad de Fontibón. Desde el año 1995 este fue dividido en dos debido a la construcción de la avenida La Esperanza. Este presenta un rápido deterioro y se estima que está condenado para desaparecer debido a las industrias que lo rodean, los actuales proyectos de movilidad de la ciudad y futuros desarrollos urbanísticos aprobados por el distrito.General de los Humedales de Bogotá Consultado el 22 de diciembre de 2009 Humedal Meandro del Say, ubicado al occidente de la localidad de Fontibón en la cuenca del Río Bogotá entre los sectores del Chanco y Zona Franca. Humedal Santa María del Lago, se ubica en la localidad de Engativá cerca de la autopista Medellín entre la avenida Ciudad de Cali y Boyacá. Es posible acceder a este ecosistema a través de la estación de TransMilenio Granja – Carrera 77 o la estación Minuto de Dios o por la red vial a través de la Avenida Boyacá hasta la calle 68.Humedal Santa María del Lago Consultado el 29 de enero Hoy en día este lugar es ejemplo del balance entre lo natural y el urbanismo. Se encuentra rodeado de calles altamente transitadas como la Calle 80 y la Avenida Boyacá además de varios conjuntos de edificios. Una amplia área boscosa aún se conserva alrededor de su principal cuerpo de agua. Es un ejemplo de parque urbano lleno de paz y naturaleza. Es uno de los pocos humedales que no está afectado actualmente por los desarrollos urbanísticos de una capital en constante crecimiento.Un balance entre el urbanismo y lo natural Consultado el 29 de enero