La guerra civil mozambiqueña fue un conflicto armado dentro del territorio de Mozambique desatado el 30 de mayo de 1977, dos años después de la independencia del país africano, y finalizado el 4 de octubre de 1992. Enfrentó al Gobierno comunista unipartidista del Frente de Liberación de Mozambique (FRELIMO), liderado primero por Samora Machel (1975-1986) y luego por Joaquim Chissano, contra las fuerzas insurgentes anticomunistas agrupadas en la Resistencia Nacional Mozambiqueña (RENAMO), encabezadas primero por André Matsangaissa y, tras su muerte en 1979, por Afonso Dhlakama.
Como la mayoría de las guerras civiles y conflictos internos ocurridos en el en territorio africano, la guerra mozambiqueña tuvo dinámicas locales, pero exacerbadas en gran medida por los efectos polarizadores de la Guerra Fría a escala internacional. La RENAMO fue fundada por un sector de excombatientes por la independencia que se oponían a los intentos de la dirigencia del FRELIMO de establecer un Estado socialista de partido único en Mozambique, y fue respaldada logística y económicamente por los regímenes de la minoría blanca gobernantes en Sudáfrica y Rodesia (actual Zimbabue), que buscaban erosionar el apoyo del FRELIMO a las organizaciones nacionalistas militantes en sus propios países e interrumpir los objetivos socialistas del Gobierno mozambiqueño. El Gobierno del FRELIMO fue a su vez fuertemente apoyado por los gobiernos vecinos afines de Tanzania, Malaui y, tras el derrumbe del régimen racista rodesiano en 1979, también Zimbabue, que desplegaron eventualmente tropas en Mozambique para defender sus propios intereses económicos contra los ataques de la RENAMO.
El conflicto tuvo como resultado un saldo de más de un millón de muertes, tanto en batalla como por inanición por la interrupción del suministro de alimentos. Otros cinco millones de mozambiqueños se vieron desplazados en toda la región. Al mismo tiempo, la guerra civil provocó la destrucción de gran parte de la infraestructura rural del país, incluidos hospitales, líneas de ferrocarril, carreteras y escuelas. Tanto el régimen del FRELIMO como los insurgentes de la RENAMO cometieron y se acusaron recíprocamente de cometer masivas violaciones a los derechos humanos dentro de las zonas que controlaban. Entre otras acusaciones, destaca el uso de niños soldado, así como la instalación indiscriminada de minas terrestres en un porcentaje significativo del territorio rural.USAID
El final del apartheid en Sudáfrica a principios de la década de 1990 y el colapso de la Unión Soviética implicaron que tanto el FRELIMO como la RENAMO se vieran sin sus principales apoyos externos, lo que llevó a un estancamiento y a la eventual finalización del conflicto en octubre de 1992. Las conversaciones de paz directas comenzaron alrededor de 1990, con la mediación del Consejo de la Iglesia de Mozambique y el Gobierno italiano. Estos culminaron en los Acuerdos Generales de Paz de Roma, que terminaron formalmente con las hostilidades. Los acuerdos condujeron a que las unidades de la RENAMO se desmovilizaran o se integraron en las Fuerzas Armadas mozambiqueñas y se formó la Operación de las Naciones Unidas en Mozambique (ONUMOZ) para ayudar en la reconstrucción de la posguerra. La RENAMO y el FRELIMO surgieron como los dos principales partidos políticos en el marco de una democracia multipartidista, aunque continuarían diversas tensiones entre ambos que llevarían a un breve resurgimiento de la actividad armada de la RENAMO entre 2013 y 2018.
Antecedentes Guerra de Independencia
Portugal, gobernado entre 1926 y 1974 por un régimen autoritario denominado Estado Novo, encabezó un largo y amargo conflicto de contrainsurgencia contra los movimientos independentistas en sus tres principales colonias africanas: Angola, Mozambique, y Guinea, desde la década de 1960 hasta mediados de la década de 1970 con el colapso del régimen. En Mozambique, la lucha armada contra el gobierno colonial fue encabezada por el Frente de Liberación de Mozambique (conocido por su acrónimo, FRELIMO), fundado inicialmente en el exilio, pero que luego logró el control de grandes sectores del país de manos de los portugueses. FRELIMO obtuvo su base inicial de apoyo principalmente de trabajadores migratorios mozambiqueños e intelectuales expatriados que habían estado expuestos a la popularidad emergente de causas anticoloniales y nacionalistas en el extranjero, así como a los makonde y otros grupos étnicos en el norte de Mozambique, donde la influencia portuguesa era más débil. La mayor parte de sus miembros procedía de trabajadores makonde que habían presenciado mítines a favor de la independencia en Tanganica, gobernada entonces por los británicos.
En septiembre de 1964, el FRELIMO comenzó una insurgencia armada contra los portugueses. Su decisión de tomar las armas se vio influenciada por una serie de factores internos y externos, a saber: los recientes éxitos de los movimientos guerrilleros indígenas anticoloniales en la Indochina y la Argelia francesa, así como el aliento de los estadistas africanos contemporáneos como Ahmed Ben Bella, Gamal Abdel Nasser y Julius Nyerere. Los guerrilleros del FRELIMO inicialmente recibieron entrenamiento principalmente en el norte de África y Oriente Medio en países como Argelia, con equipamiento militar proporcionado por la Unión Soviética y la República Popular China. Portugal respondió al embarcarse en una acumulación masiva de personal militar y fuerzas de seguridad en Mozambique. También estableció estrechos lazos de defensa con Sudáfrica y Rodesia, gobernadas entonces por regímenes de la minoría blanca. En 1970 los portugueses lanzaron la Operación Gordian Knot, que inicialmente logró eliminar a un gran número de guerrilleros del FRELIMO y sus bases de apoyo en el norte del país; sin embargo, la redistribución de tantas tropas portuguesas al norte de Mozambique permitió al FRELIMO intensificar sus operaciones en otras partes del país. Al año siguiente, Portugal estableció una alianza militar informal con Rhodesia y Sudáfrica, conocida como Ejército de Alcora. Representantes de los establecimientos de defensa de los tres países acordaron reunirse periódicamente para compartir información y coordinar operaciones contra movimientos nacionalistas militantes en sus respectivos territorios. Simultáneamente el FRELIMO también comenzó a tener relaciones estrechas con los movimientos insurgentes de la mayoría negra en Rodesia, como el Ejército de Liberación Nacional Africano de Zimbabue (ZANLA). A los insurgentes de ZANLA se les permitió infiltrarse en Rodesia desde el territorio controlado por el FRELIMO.
El 25 de abril de 1974, el régimen autoritario del Estado Novo fue derrocado en Lisboa, con la mobilización y el apoyo de muchos trabajadores y campesinos portugueses. El Movimiento de las Fuerzas Armadas (MFA) en Portugal prometió un retorno a las libertades civiles y el fin de los combates en todas las colonias (o las «provincias de ultramar»). La rápida cadena de eventos dentro de Portugal tomó por sorpresa al FRELIMO, que había anticipado una prolongada campaña de guerrillas. La organización respondió rápidamente a la nueva situación y, el 7 de septiembre de 1974, logró un acuerdo con el MFA para transferirle a la guerrilla el poder dentro de un año y para formar un Gobierno de transición en el ínterin. Cuando esto se dio a conocer al público, varios miles de coloniales portugueses huyeron del nuevo país independiente y un grupo clandestino que se hacía llamar «Dragones de la Muerte» se apoderó del transmisor de radio principal en la capital, Lourenço Marques, exigiendo un Mozambique independiente sin FRELIMO.Unknown Author, "Mozambique Radio Seized by Ex‐Portuguese Soldiers" The New York Times, 7 September 1974 Como resultado del éxodo masivo de profesionales capacitados, la economía y la organización social de Mozambique colapsaron antes de la propia independencia. El 25 de junio de 1975, la colonia se independizó bajo el nombre de República Popular de Mozambique, con Samora Machel como presidente.
Situación regional
La independencia de Mozambique y Angola en 1975 constituyó un desafío directo para los gobiernos de la minoría blanca en el sur de África. En primer lugar, las guerras de independencia en Angola y Mozambique demostraron que incluso con grandes recursos militares era prácticamente imposible para una pequeña minoría blanca garantizar la seguridad de sus miembros, y mucho menos para ejercer el control sobre una población movilizada y agitada fuera de los principales centros de poder. La caída del dominio colonial portugués dio esperanza a las luchas de liberación negras en la entonces apartheid de Sudáfrica y Rodesia. En segundo lugar, en ambos países los movimientos revolucionarios socialistas ganaron poder. Estos movimientos habían estado cooperando con los movimientos de liberación negros en Sudáfrica y Rodesia, y continuaron apoyándolos abiertamente, ofreciéndoles un refugio seguro desde donde podrían coordinar sus operaciones y entrenar nuevas fuerzas. Como lo expresó el presidente Machel en un discurso en 1975: «La lucha en Zimbabue es nuestra lucha».
La independencia de Mozambique fue especialmente devastadora para la Rodesia gobernada por los blancos en múltiples aspectos. Las fuerzas armadas de Rodesia carecían de la mano de obra para proteger eficazmente su frontera de 800 millas con Mozambique contra la entrada de insurgentes del ZANLA. Al mismo tiempo, el Gobierno del apartheid sudafricano y el régimen de Ian Smith perdieron a Portugal como aliado y con ello a las decenas de miles de soldados que habían sido desplegados en las guerras coloniales portuguesas. Además, Rodesia, que carecía de salida al mar, había utilizado los puertos de Mozambique como su principal medio para las importaciones y exportaciones, con más del 80 % de todas las importaciones que pasaban a través de Maputo y Beira hacia el país fuertemente sancionado. La pérdida de estos puertos después de que el presidente Machel declarara sanciones contra el país debilitó aún más la frágil economía de Rodesia y enardeció al régimen de Smith.José Mota Lopes and Mario Borgdeth, "Borders of Blood" Kanemo Production and Communication Ltd.
Así, con la posición del gobierno de la minoría blanca sudafricano y rodesiano severamente debilitada por los acontecimientos de 1974 y 1975, ambos gobiernos buscaron socavar a los países recién independizados y destruir el objetivo de FRELIMO de construir el primer Estado socialista no racial en el sur de África. La capacidad de los países para apoyar los movimientos de liberación nacional también afectaba a Sudáfrica y Rodesia, y ambos países buscaron una primera estrategia de ataque para contrarrestar esta nueva amenaza, que se manifestó con la fundación de una organización opositora al Gobierno del FRELIMO: la Resistencia Nacional Mozambiqueña (RENAMO).
Tensiones internas de Mozambique Poco después de la independencia, el Gobierno del FRELIMO encabezado por Machel comenzó la transformación de Mozambique en un Estado socialista de partido único. Esto fue acompañado por la represión de los disidentes y la nacionalización de importantes instalaciones económicas abandonadas por la huida de los portugueses. Numerosos partidos políticos surgieron virtualmente de la noche a la mañana y compitieron por el poder con FRELIMO. Muchos de estos partidos estaban formados por disidentes del FRELIMO, como Uria Simango y Lazaro Nkavandame, ambos destacados disidentes de FRELIMO que habían formado parte de movimientos disidentes como COREMO y UNAR. Ambos hombres fueron arrestados y condenados en un juicio público ante Samora Machel antes de ser enviados a campos de reeducación. Simango fue luego ejecutado extrajudicialmente, mientras que Nkavandame murió por causas naturales.Mozambique: the tortuous road to democracy by J. Cabrita, Macmillan, 2001.