Malaui o Malawi, oficialmente la República de Malaui o República de Malawi (en inglés, Republic of Malawi; en chichewa, Dziko la Malaŵi) es un país sin salida al mar ubicado en el sureste de África, antiguamente conocido como Nyasalandia, que tiene como su capital a la ciudad de Lilongüe. Limita con Zambia al noroeste, con Tanzania al noreste y con Mozambique al sureste, sur y suroeste. El país está separado de Tanzania y Mozambique por el lago Malaui, uno de los lagos con mayor superficie del continente africano. Su topónimo proviene de los antiguos reinos Maravi, una serie de Estados formados por tribus bantúes que habitaron el área.

Entre los siglos y fue poblado por inmigrantes bantúes. Entre 1830 y 1860 ngoni, waYao e inmigrantes hablando suajili llegaron al país. En 1891 fue colonizado por los británicos, quienes lo gobernaron hasta 1964. Tras la disolución de la Federación de Rodesia y Nyasalandia en 1963, y tras obtener su independencia en 1964, Malaui se convirtió en un Estado unipartidista en 1966 bajo la presidencia de Hastings Banda, quien gobernó hasta 1994, cuando le fue arrebatado el poder. Bingu Mutharika fue reelegido en 2009 y se mantuvo en el poder hasta el 6 de abril de 2012, cuando fallece a causa de un paro cardíaco. Malaui tiene un gobierno democrático y multipartidista; además cuenta con un pequeño ejército, que incluye las fuerzas armadas, una marina de guerra y una fuerza aérea. Su política exterior es prooccidente e incluye relaciones diplomáticas positivas con la mayoría de los países y participación en varias organizaciones internacionales.

Se encuentra entre los países menos desarrollados y más densamente poblados del continente. La economía está basada en la agricultura, sobre todo de subsistencia, con una población altamente rural. En Malaui, un país especialmente castigado por los efectos del cambio climático -con lluvias cada vez más irregulares y prolongadas sequías-, el 80 % de la población depende del campo. El gobierno malauí depende mucho del apoyo exterior para cubrir sus necesidades económicas, aunque estas necesidades (y la ayuda ofrecida) han aumentado desde el año 2000. El gobierno afronta grandes retos en el crecimiento de la economía, educación, salud y protección del medio ambiente, y se está convirtiendo en financieramente independiente. Cuenta con varios programas de desarrollo desde 2005 que se concentran en los puntos anteriores, y el país parece estar mejorando, con grandes avances en los campos de economía, educación y salud vistos en 2007 y 2008.

Malaui es uno de los países más empobrecidos del mundo, donde más del 70 % de la población vive con menos de 2,15 dólares al día, según datos del Banco Mundial. Tiene un bajo índice de esperanza de vida y una tasa alta de mortalidad infantil. En 2025, 5,7 millones de personas sufren inseguridad alimentaria aguda en el país, según la ONU. Además de contar con la existencia de miles de casos de sida, hecho que ha provocado la disminución de fuerzas de trabajo y el aumento del gasto gubernamental, lo cual se espera tenga un impacto importante en el producto interno bruto (PIB) para el 2010. Existe una diversidad cultural en la población que incluye a los nativos y las minorías de asiáticos y europeos, con múltiples idiomas y diferentes creencias. Aunque existieron conflictos tribales en el pasado, en el han disminuido considerablemente y el concepto de la nacionalidad malauí ha comenzado a reformarse. A pesar de los conflictos bélicos que ha habido en este país a lo largo de los años, es conocido mundialmente como "La cuna de África" o "El corazón cálido de África" (). Sus habitantes se caracterizan por ser hospitalarios y por rechazar el conflicto. Posee una cultura que combina aspectos locales y coloniales, incluyendo deportes, arte, bailes y música.

Historia

El área de África que actualmente abarca el país estaba habitada por pequeños grupos de cazadores-recolectores antes de que comenzaran a llegar oleadas de tribus bantúes que provenían del norte, alrededor del . Aunque la mayoría de los bantúes continuaron hacia el sur, algunos decidieron instalarse permanentemente y fundaron tribus basadas en sus ancestros comunes.Cutter, Africa 2006, p. 142 Para el año 1500 d. C., las tribus habían establecido un reino que iba desde la actual Nkhotakota hasta el río Zambeze y desde el lago Malaui hasta el río Luangwa en lo que ahora es Zambia. Poco después del 1600, con el área gobernada en gran parte por un solo caudillo, las tribus comenzaron a relacionarse, comerciando entre ellos y estableciendo alianzas con los comerciantes y militares portugueses. Sin embargo, para 1700 el imperio se había disuelto y el área quedó de nuevo bajo el control de varias tribus independientes, lo cual fue descrito por varios navegantes portugueses en sus informes o relatos de expediciones.Davidson, Africa in History, pp. 164–165

David Livingstone llegó al lago Malaui (entonces lago Nyasa) en 1859.Turner, The Statesman's Yearbook, p.821 Malaui pasó a ser conocido como Nyasalandia bajo el dominio británicoMurphy, Central Africa, p. xxvii y se convirtió en un territorio clave para conectar los dominios en el norte del continente con los del sur.

miniatura|izquierda|Bandera del Protectorado de Nyasalandia.

Después de negociaciones con los portugueses, en 1891 se creó el protectorado de Nyasalandia, que alcanzó la extensión del Malaui actual en 1897. La colonización y las relaciones con los nativos malauíes se llevaron a cabo gracias a la cristianización y los pactos con ciertas tribus. La base principal de la economía colonial era el café. Los administradores recibían un presupuesto de £10000 por año, suficiente para contratar a diez civiles europeos, dos agentes militares, setenta sijes de Panyab y ochenta y cinco cargadores de Zanzíbar. Estos pocos empleados eran los encargados de administrar y vigilar un territorio de alrededor de 94000km² con una población de entre uno y dos millones de habitantes.Reader, Africa, p. 579

Durante la Primera Guerra Mundial, en 1915, John Chilembwe, un predicador africano, indignado por la participación forzosa de sus compatriotas en la guerra, organizó un violento levantamiento en los alrededores de Blantyre, precursor de los posteriores movimientos nacionalistas, que comenzaron a adquirir fuerza después de la Segunda Guerra Mundial. miniaturadeimagen|Torre del reloj en memoria de los soldados caídos en la Primera y la Segunda Guerra Mundial en Lilongüe (Malaui) En 1944, los habitantes de Nyasalandia fundaron el Congreso Africano de Nyasalandia (NAC por sus siglas en inglés) para hacer llegar al gobierno británico los intereses de la población local.Murphy, Central Africa, p. 28 En 1953, el Reino Unido unió Nyasalandia con los territorios de Rodesia del Norte y del Sur, para formar lo que se conoció como la Federación Centroafricana (CAF), debido principalmente a razones políticas.Murphy, Central Africa, p. li Esta unión puso a los nacionalistas en contra del gobierno británico, y el NAC ganó popularidad entre la población. Uno de los principales cabecillas de esta oposición fue Hastings Kamuzu Banda, que había estudiado en Europa y trabajaba como doctor en Ghana. Banda regresó a Nyasalandia en 1958 para apoyar la causa nacionalista, fue elegido presidente del NAC y comenzó a organizar el movimiento antes de ser arrestado por las autoridades coloniales en 1959. Fue liberado en 1960 y colaboró en la elaboración de una nueva constitución para Nyasalandia, en la que se garantizaba la mayoría africana dentro de la cámara del poder legislativo.

En 1961, el Partido del Congreso de Malaui (MCP) ganó la mayoría de puestos en la cámara del poder legislativo y Banda fue elegido primer ministro en 1963. La Federación se disolvió ese mismo año, y el 6 de julio de 1964, Nyasalandia se convirtió en un Estado independiente y cambió su nombre al de Malaui. Bajo una nueva constitución, se convirtió en un Estado unipartidista bajo el mandato del MCP, que declaró a Banda presidente vitalicio en 1970. Durante casi treinta años, Banda gobernó firmemente y suprimió a todos aquellos contrarios a los intereses del partido, asegurándose de que no tendría oposición.Cutter, Africa 2006, p. 143 Sin embargo, pese a su severidad política, la economía durante su presidencia a menudo es citada como uno de los mejores ejemplos de cómo un país pobre, sin salida al mar, densamente poblado y sin recursos minerales, puede progresar y desarrollar la agricultura y la industria.Meredith, The Fate of Africa, p. 285 Mientras estuvo en el poder, y usando su control sobre el país, Banda construyó un imperio empresarial que finalmente producía un tercio del PIB del país, y que empleaba al 10% de la fuerza de trabajo.Meredith, The Fate of Africa, p. 380

Bajo su presidencia, Malaui se embarcó en un activo programa de desarrollo económico. En política internacional, Banda mantuvo una política de neutralidad en la disputa entre el Reino Unido y Rodesia del Sur. Situando en primer plano los intereses de Malaui, mantuvo estrechas relaciones comerciales con el gobierno rebelde de Rodesia. También mantuvo relaciones de amistad con Mozambique (gobernado por Portugal hasta 1975) y en 1967 firmó un acuerdo comercial con Sudáfrica, convirtiéndose en el primer jefe de Estado negro en visitar el país sometido al sistema de apartheid. Su política de cordialidad hacia Sudáfrica dio lugar a duras críticas por parte de los dirigentes de otros países del África subsahariana, por lo que la influencia de Banda en los asuntos continentales era mínima.

A comienzos de la década de 1990, el crecimiento de la economía de Malaui comenzó a estancarse, afectado por el gran peso de la deuda externa, la sequía y la llegada de refugiados mozambiqueños que escapaban de una guerra civil. Mientras tanto, Banda tuvo que enfrentarse al creciente descontento nacional y a las críticas internacionales por la vulneración de los derechos humanos.

Bajo la presión por incrementar la libertad política, Banda accedió en 1993 a celebrar un referéndum, en el que la población votó una democracia multipartidista. Después de las elecciones, a finales de 1993, se creó un consejo presidencial, la presidencia vitalicia se abolió y fue promulgada una nueva constitución, con lo que terminó definitivamente el mandato del MCP. En 1994, se llevaron a cabo las primeras elecciones multipartidistas, y Bakili Muluzi fue elegido presidente.

De acuerdo con lo establecido en la nueva Constitución, en vigor desde ese mismo mes, Muluzi creó una comisión de derechos humanos, liberó a los prisioneros políticos y clausuró tres centros penitenciarios en los que se tenía constancia de la práctica sistemática de torturas.

Como candidato del Frente Democrático Unido, Muluzi fue reelegido para un segundo mandato presidencial en los comicios celebrados el 15 de junio de 1999, tras obtener el 51,3% de los sufragios; en tanto que Gwanda Chakuamba, que se presentó al frente de la coalición formada por el MCP y la Alianza por la Democracia, obtuvo el 44,7%. En las elecciones legislativas, llevadas a cabo ese mismo día, el partido de Muluzi no consiguió, sin embargo, la mayoría absoluta en la Asamblea Nacional; obtuvo 93 escaños de los 192 que integraban la recién ampliada cámara legislativa. La coalición opositora sumó 95 diputados, 66 para el MCP y 29 para la Alianza por la Democracia.