Applied Biosystems es el nombre original de una empresa de biotecnología pionera fundada en 1981 en Foster City, California, en la zona de la Bahía de San Francisco. Durante los años 80, operaba de forma independiente y fabricaba productos bioquímicos, además de automatizar instrumentos de investigación de ingeniería genética así como de diagnóstico, entre los que se incluye la principal marca de maquinaria de secuenciación de ADN, utilizada por el consorcio de centros del Proyecto Genoma Humano. Los vínculos de Applied Biosystem llevaron a la idea de crear Celera Genomics en 1998, como uno de los competidores independientes para con el consorcio.

En 1993, Applied Biosystems dejó de cotizar en el Nasdaq tras ser adquirida por la empresa conocida entonces como Perkin-Elmer. PE Applied Biosystems Division, como división de la matriz se consolidó en 1998 con otras adquisiciones hasta convertirse en la división principal, bajo el nombre de PE Biosystems Division. En 1999, su empresa matriz sufrió una reorganización y cambió a PE Corporation, y el grupo PE Biosystems Group pasó una vez más a cotizar como tracking stock o acción reflejo de la empresa matriz, junto con la empresa Celera Genomics.

En el año 2000, la empresa matriz pasó a denominarse Applera Corporation. El nombre Applied Biosystems también volvió a retomarse en ese mismo año, aunque el nombre de las acciones sí pasó de PE Applied Biosystems Group a Applera Corporation-Applied Biosystems Group, una empresa del índice S&P 500, que permanece como grupo que cotiza en bolsa dentro de Applera Corp, junto con su grupo de operaciones filial, Applera Corporation-Celera Group. Applera obtiene su nombre de la combinación de dos componentes de los grupos, Appl(iedCel)era.

En noviembre de 2008, una fusión entre Applied Biosystems y Invitrogen fundó “un líder global en reactivos biotecnológicos y sistemas”. La nueva empresa se denomina Life Technologies.

Historia

En mayo de 1981, la empresa se fundó por dos ingenieros de Hewlett Packard, Andre Marion y Sam Eletr.

En agosto de 1982, Applied Biosystems presentó su primer instrumento comercial, el Modelo 470A de secuenciación de proteínas. Esta máquina permitía a los científicos determinar el orden de los aminoácidos dentro de una proteína purificada, lo que a su vez, correlacionaba la función de la proteína. Con 40 empleados, la empresa registró sus primeros ingresos que ascendieron a 402.000 dólares.

En 1983, la empresa estaba liderada por su nuevo presidente, Michael W. Hunkapiller. La empresa duplicó su número de empleados a 80 y sus acciones empezaron a cotizar en NASDAQ bajo el nombre de ABIO, con unos ingresos de 5.9 millones de dólares. Un producto nuevo fue una etiqueta molecular fluorescente para los ensayos de inmunodiagnóstico. La empresa presentó su segundo instrumento comercial, el Modelo 380A, un Sintetizador de ADN, que hacía oligonucleótidos, breves hebras de ADN para la reacción en cadena de la polimerasa, la secuenciación de ADN y la identificación genética. Los dos secuenciadores y los productos sintetizadores permitían a los biólogos clonar genes mediante la creación de oligonucleótidos con la secuencia de proteína de ADN deseada. La secuenciación de ADN automatizada comenzó en el California Institute of Technology, mediante el uso de tintes fluorescentes, con los Derechos para dicha tecnología concedidos a Applied Biosystems. En CIT, el Dr. Leroy Hood y el Dr. Lloyd Smith, juntos fueron pioneros en la creación de las primeras máquinas de secuenciación de ADN.

En 1984, las ventas de Applied Biosystems se triplicaron, ascendiendo a más de 18 millones de dólares, con un beneficio por segundo año consecutivo y con una plantilla de 200 empleados. Entre sus servicios se incluían la sintetización de ADN personalizado así como de fragmentos de proteínas, y la secuenciación de muestras de proteínas enviadas por clientes. Se introdujo el tercer instrumento a destacar fabricado por Applied, el Modelo 430A, el Sintetizador de Péptidos.

En 1985, las ventas de Applied Biosystems se incrementaron alrededor de un 70%, hasta superar los 35 millones de dólares, registrando así un tercer año consecutivo de beneficios. Entre los productos nuevos se encontraban el Modelo 380B y el Modelo 381A, ambos Sintetizadores de ADN. Ese año la empresa se expandió de forma internacional por primera vez al establecer una filial en el Reino Unido, propiedad en su totalidad de Applied Biosystems, para así evitar gastos de envío en la venta de los productos químicos, las cuales ascendían a un 17% de las ventas totales. También en 1985, Applied Biosystems adquirió Brownlee Labs, un fabricante de columnas y bombas para los sistemas de cromatografía líquida de alta presión, después de que su fundador, Robert Brownlee fuera diagnosticado con complejo asociado al sida en 1984. La tecnología de Brownlee trajo consigo la creación del Modelo 120A PTH, el Analizador de Aminoácidos. Sin embargo, Brownlee comenzó una nueva empresa, que fue considerada un competidor para Applied. En 1989, Applied y Brownlee resolvieron la situación en un juicio. En 1990, Brownlee debatió públicamente cuáles habían sido sus contribuciones a la turbulenta relación con Applied antes de morir a comienzos del año siguiente.

En 1986, las ventas se incrementaron un 45%, ascendiendo a alrededor de 52 millones de dólares. La empresa introdujo seis nuevos productos, lo que suponía que contaban con once instrumentos automatizados. La presentación del Modelo 370A, el Sistema de Secuenciación de ADN mediante el uso de etiquetas fluorescentes revolucionó el descubrimiento del gen. El Modelo 340A, el Extractor de Ácido Nucleico, pasó a utilizarse en los laboratorios para aislar al ADN de las bacterias, la sangre y los tejidos.

En 1987, las ventas se incrementaron un 63%, ascendiendo a US$85 millones, con una plantilla de 788 empleados y seis instrumentos nuevos. Applied Biosystems adquirió la División Katros de Spectros International PLC.

Ya en 1988, la línea de producción había ascendido a 25 instrumentos automatizados diferentes, con más de 400 componentes y columnas de cromatografía líquida y unos 320 productos químicos, bioquímicos y consumibles. Las ventas se incrementaron a más de 132 millones de dólares y contaba con alrededor de 1000 empleados en ocho países. Por primera vez, ese año la ciencia genética logró identificar a las personas por su ADN.

En 1989, las ventas alcanzaron casi los 160 millones de dólares. Applied Biosystems contaba con 15 oficinas en 9 países diferentes e introdujo cuatro productos nuevos. La empresa desarrolló los reactivos basados en enzimas fabricados por Promega Corporation y en el ámbito de la bioinformática, contaba con la autorización de TRW Inc. Asimismo, comenzó la comercialización conjunta con Perkin Elmer Corporation y Cetus Corporation de instrumentos y reactivos para la replicación de ADN, el segmento con mayor crecimiento en el mundo de la biotecnología.

En 1990, las ventas de instrumentos sufrieron una caída cíclica, durante la recesión económica de 1990-1991. Por primera vez, los ingresos de Applied no se incrementaron y no alcanzaron los 159 millones de dólares, con una plantilla de 1334 empleados. Entre los nuevos productos desarrollados por la empresa se encontraban nuevos instrumentos para la robótica y la detección de fragmentos de ADN que utilizaban el etiquetado fluorescente de la empresa. También en 1990, el gobierno estadounidense aprobó respaldar el Proyecto Genoma Humano. El Dr. James D.Watson, que fundó el consorcio, vaticinó que el proyecto se completaría en 15 años desde su fecha de inicio en 1990, con un coste 3.000.000 millones de dólares. Durante los años siguientes, Japón comenzó un proyecto para secuenciar el genoma del arroz y otros programas iniciaron programas para secuenciar los genomas de ratones, la mosca de la fruta y la levadura.

En 1991, las ventas de Applied se incrementaron en cierta medida alcanzando los 164 millones de dólares, con consumibles y los contratos de servicio incrementándose un 24%, lo que supuso un 47% de las ventas totales y tanto el secuenciador de ADN como los instrumentos sintetizadores de ADN obtuvieron cifras sin precedentes. Se introdujeron cuarenta y cinco consumibles y seis instrumentos nuevos.

En 1992, los ingresos obtenidos de las ventas aumentaron en más de un 11% hasta alcanzar los 182 millones de dólares. Europa representaba el 25% de estos beneficios, y tanto Asia como los países de la costa del Pacífico el 26%. La empresa creó una filial nueva, Lynx Therapeutics, Inc., que se centraría en la investigación de ADN antisentido en el área terapéutica de leucemia mieloide crónica, melanoma, cáncer colorrectal y sida.

Perkin-Elmer

En febrero de 1993, Applied Biosystems fue adquirido por Perkin Elmer y se convirtió en Applied Biosystems Division, como parte del segmento de mercado de las ciencias biológicas de dicha empresa. Michael W. Hunkapiller, Doctor, que había sido Presidente y director general de Applied Biosystems desde 1983 pasó a ser vicepresidente Senior de Perkin Elmer y presidente de la División de Applied Biosystems. Ese mismo año la empresa se convirtió en el principal fabricante de instrumentos y reactivos para la reacción en cadena de la polimerasa. Comercializó paquetes de reactivos de la reacción en cadena de la polimerasa junto con la empresa Hoffman-La Roche Inc.

En 1994, Perkin Elmer registró ingresos superiores a los 1000 millones de dólares, de los cuales las ciencias biológicas suponían el 42% del negocio. La empresa contaba con 5954 empleados. Se había creado una industria altamente competitiva en genómica para el desarrollo de nuevos productos farmacéuticos basada en el trabajo del Proyecto Genoma Humano. Empresas como Human Genome Sciences en Maryland, Myriad Genetics en Utah, INCYTE Pharmaceuticals en California, y Millennium Pharmaceuticals confiaron en Applied Biosystems Division, quien fabricaba los termocicladores y secuenciadores automatizados para estas nuevas empresas genómicas.

En 1995, Perkin Elmer vendió su termociclador número 30.000. Para cumplir con los objetivos del Proyecto Genoma Humano, Perkin Elmer desarrolló kits de mapeado con marcadores cada 10 millones de bases junto con cada cromosoma. En ese mismo año, la huella genética mediante el uso de la reacción en cadena de la polimerasa se aceptó en los juicios como prueba forense fiable.

PE Applied Biosystems

En 1996, Tony L. White, de Baxter International Inc. fue elegido presidente y director general de Perkin Elmer y la reorganizó creando dos divisiones que operaban de forma separada, Analytical Instruments y PE Applied Biosystems. La división PE Applied Biosystems con unos ingresos que ascendieron un 26%, equivalía a la mitad de los ingresos totales obtenidos por Perkin-Elmer.

En 1997, los ingresos alcanzaron alrededor de los 1.300 millones de dólares, de los cuales 653 millones de dólares procedían de PE Applied Biosystems. La empresa adquirió GenScope, Inc., y Linkage Genetics, Inc. La unidad Linkage Genetics se combinó con Zoogen para crear PE AgGen, que se especializaba en servicios de análisis genético para el cultivo de plantas y la cría de animales. La división PE Applied Biosystems se asoció con Hyseq, Inc. para trabajar en la nueva tecnología de chip de ADN y también trabajó con Tecan U.S., Inc., en los sistemas de automatización de la química combinatoria. Además, colaboró con Molecular Informatics, Inc., en la gestión de datos genéticos y los sistemas automatizados de análisis.

PE Biosystems