Hidroituango es un proyecto hidroeléctrico ubicado sobre el río Cauca entre el municipio de Ituango, Toledo y Briceño en el Departamento de Antioquia. Una construcción preliminar de la presa comenzó en noviembre de 2010, y se esperaba que la planta de energía iniciara operaciones a finales de 2018, lo que no fue posible debido al bloqueo de uno de los túneles de desviación del río producido por un deslizamiento en una de sus márgenes, en abril de 2018. El 30 de noviembre de 2022 se encendieron sus primeras 2 turbinas, y el 14 de diciembre inicio operación comercial continua. En octubre de 2023 entraron en operación las turbinas 3 y 4.« Cabe recordar que Hidroituango cuenta con ocho túneles verticales, uno para cada unidad de generación. Estos túneles tienen una longitud de 134 metros y un diámetro de 6,20 metros y, a través de ellos, se llevará el agua desde el embalse hasta la casa de máquinas para que con su fuerza mueva las turbinas »

Ubicación y características El proyecto de Hidroituango está ubicado al occidente de Colombia, en el departamento de Antioquia, a unos 170 km de su capital, Medellín, en tierras de los municipios de Briceño, Ituango y Toledo. La presa está construida con núcleo del suelo, con una altura de 220 m y un embalse de 560 m de largo, que contiene hasta 2.720 millones de metros cúbicos de agua. La casa de máquinas tendría instaladas ocho turbinas capaces de generar 2400 MW, lo que la convertiría en el proyecto hidroeléctrico más grande de Colombia. miniaturadeimagen|Características de las obras de Hidroituango

Historia Desde 1974 se realizan estudios de funcionalidad en tres puntos del río Cauca: Farallones, Cañafisto e Ituango, mostrando la zona de Ituango resultados de viabilidad técnica desde 1979. Los estudios de viabilidad del proyecto fueron completados oficialmente en 1983, pero la ejecución es postergada por su alta complejidad, costo económico y la falta de un mercado local para el consumo de la energía que la obra podría generar. En 1997, con la expedición por parte de la Asamblea de Antioquia de la Ordenanza 35 del 29, se crean la Sociedad Promotora Pescadero Ituango S.A., en la que participan más de 50 firmas de ingeniería. Los diseños finales para el proyecto son terminados en el 2006. En el 2008 el Ministerio de Minas declara de utilidad pública los terrenos necesarios para la construcción del proyecto. En 2009 el Ministerio del Medio Ambiente le otorga la licencia ambiental a la hidroeléctrica, empezando la construcción en noviembre de 2010. Actualmente el proyecto es llevado a cabo por un consorcio de Empresas Públicas de Medellín y el Departamento de Antioquia. Se esperaba que el costo total del proyecto ascendiera a los US$ 2.8 billones y estuviera listo para el inicio de operaciones a finales de 2018.

Incidentes 2018-2019 miniaturadeimagen|centro poblado Barbacoas en Peque, población desaparecida bajo las aguas de Hidroituango en 2018. Desde abril de 2018, se presentaron obstrucciones generalizadas en los túneles de desviación del río Cauca, debido a fallas geológicas causadas por las fuertes lluvias y la inestabilidad del terreno; razón por la cual se presentó un llenado no programado e incontrolado del embalse, obstruyendo completamente la vía de comunicación al municipio de Ituango y causando el hundimiento parcial anticipado en los centros poblados de Orobajo (Sabanalarga) y Barbacoas en Peque, generando desplazamiento de la población que aún permanecía en el territorio. miniaturadeimagen|centro poblado Orobajo en Sabanalarga, población desaparecida en 2018 bajo las aguas de Hidroituango. Uno de los últimos asentamientos Nutabes. La situación se vio agravada días después por un posible riesgo de que el nivel del agua sobrepasara la presa, aún en construcción y esto generara una rotura que pudiera destruir el centro poblado de Puerto Valdivia y los municipios de Tarazá y Caucasia, junto con las cabeceras municipales de Cáceres, Nechí y varios de sus centros poblados; razón por la cual se tomó la decisión de inundar la casa de máquinas (aún en construcción) con el fin de hacer que el río volviera a su cauce natural y evitar una tragedia; esta decisión, trajo sin embargo pérdidas incalculables al proyecto.

A pesar de todas las medidas tomadas, el 12 de mayo de 2018 hubo un destaponamiento natural de uno de los túneles originales de desviación, lo que generó una creciente súbita del río que obligó la evacuación de una gran cantidad de habitantes; al bajar la creciente súbita, ésta generó graves daños al centro poblado de Puerto Valdivia, dejando centenares de damnificados y pérdidas materiales millonarias, entre ellas la destrucción de un histórico puente sobre el río Cauca que se convertía en su símbolo más reconocible y que permitió por primera vez el paso por tierra entre los departamentos del Caribe Colombiano y el occidente del país a través del centro de Antioquia, además del abandono obligado de cientos de animales de compañía como perros y gatos; sumados a especies de uso productivo como aviares, bovinos, entre otros; ya que los albergues de emergencia habilitados para la población no permitían el ingreso de animales por cuestiones de salubridad.

El 16 de mayo de 2018 se ordenó la evacuación preventiva de los pueblos de Puerto Valdivia, Puerto Raudal y El Quince en Valdivia, El Doce en Tarazá, la cabecera municipal de Cáceres y sus centros poblados como lo son Puerto Bélgica, Piamonte y Guarumo, sumados a la cabecera municipal de Caucasia y sus centros poblados: Palanca, Palomar y Margento; además parte de la cabecera municipal de Nechí y el centro poblado Colorado; debido a la alerta de una nueva creciente súbita, que se originó porque la estructura de la casa de máquinas no pudo con el peso y la fuerza del agua del río Cauca, lo que terminó destruyendo el túnel y la caverna donde se alojaban los equipos. Más tarde la orden de evacuación se extendió hacia los municipios de Caimito y Guaranda en Sucre, junto con zonas rurales de San Benito Abad escalando la emergencia a un nivel nacional.

Las aguas del río Cauca que se encontraban represadas y las que estaban en movimiento por uno de los túneles, causaron una fuerte avalancha que entró por estos canales e hicieron colapsar la casa de máquinas, considerado el cerebro de la que sería la planta de generación eléctrica Hidroituango. El presidente de la Asamblea de Antioquia, Santiago Manuel Martínez Mendoza, confirmó el hecho a través de sus redes sociales.

En la mañana del 17 de mayo de 2018, la gerencia de EPM admitió que existía la posibilidad de que la presa se rompiera debido a que el agua que estaba golpeando la base podía erosionar y desestabilizar la infraestructura por lo cual se elevó a 12 la cifra de municipios que debieron iniciar proceso de evacuación en 4 departamentos del país, con una gran cantidad de centros poblados y veredas que se suman a los ya evacuados el 16 de mayo.

El alcalde de Medellín señaló que de romperse la presa, se generaría una ola tipo tsunami, que dadas la magnitud del embalse sería de una cota máxima de 150 m de altura la pared de agua, por lo que se sumaron a los pueblos y ciudades evacuadas con anterioridad, El Aro en Ituango, Raudal en Valdivia, la cabecera municipal de Tarazá y sus centros poblados: Puerto Antioquia y Piedras; el centro poblado El Jardín-Tamaná en Cáceres, el centro poblado La Ilusión en Caucasia, el centro poblado Las Flores en Nechí y las cabeceras municipales de los municipios de San Jacinto del Cauca y Achí en el departamento de Bolívar; así como Ayapel y el centro poblado El Cedro en el departamento de Córdoba, junto con zonas rurales de Briceño (Antioquia) y Majagual (Sucre).

En total las zonas evacuadas y en alerta se encuentran en 4 departamentos, dentro de 12 municipios, incluidos 25 núcleos urbanos entre municipales y centros poblados, (entre los que se encuentran Caucasia y Tarazá, de las más significativas en el departamento de Antioquia) además de todas las veredas adyacentes al río Cauca aguas abajo del proyecto. El peligro latente aumentó debido a la temporada de lluvias torrenciales que está viviendo el país, siendo el río Cauca receptor de miles de arroyos y quebradas, cientos de las cuales aportan un gran caudal a su cauce; esto, añadido el hecho de que existen casi 100 ríos de proporciones considerables que desembocan al Cauca aguas arriba de Hidroituango (ver lista abajo) y que gracias a la temporada de lluvias, estuvieron haciendo aportes significativamente altos de sedimentos y agua al Cauca, dificultando las medidas de mitigación y subiendo de manera incontrolada el nivel del embalse en la presa que aún no se terminaba. Advirtiendo esto, se ha hablado de que podría haberse convertido en un desastre sin precedentes en la historia de Colombia, donde algunos expertos le atribuían el potencial de ser la segunda catástrofe más grande de la ingeniería mundial de todos los tiempos. Existiendo aún un peligro latente para más de 120.000 personas, hecho que ha sido denunciado públicamente por Isabel Zuleta, Ríos Vivos, y Daniel Quintero.

El 18 de mayo de 2018, el nivel de caudal del río comenzó a descender cerca de un 20%, lo que mejoró significativamente el nivel de evacuación de la presa y aceleró los trabajos de contingencia. Sin embargo, el nivel de alerta siguió al máximo, al punto de que el ministerio de transporte ordenó ese mismo día el cierre total de la Ruta Nacional 25 (Troncal de Occidente) entre los tramos Yarumal-Caucasia.

El 21 de mayo de 2018, luego de trabajar en la construcción de la presa, con condiciones del río especialmente favorables, se presenta un nuevo incidente en uno de los túneles taponados; de manera que se inician los protocolos en atención a una nueva emergencia.

Desde el jueves 24 de mayo de 2018 se alcanzó la cota 410 necesaria para evitar la emergencia; sin embargo, el martes 29 del mismo mes ocurrió un nuevo movimiento en masa que obligó la declaratoria de alerta roja y una nueva evacuación

El 1 de junio de 2018, Empresas Públicas de Medellín anunció la culminación del vertedero, con lo que se completa una parte crucial del proyecto, a partir de la cual se podría evacuar de manera controlada el agua embalsada por las cuatro compuertas.

En julio el nivel de alerta en Tarazá y Cáceres bajó de rojo a naranja, lo que propició el retorno de algunas familias.

El 11 de enero de 2019, cuando la emergencia se creía completamente superada por parte de la población en general, se genera una nueva contingencia por el hallazgo inesperado de un socavón en la que fuera la casa de máquinas del proyecto. A través de una rueda de prensa el gerente encargado de EPM, Jhon Maya Salazar, en compañía del alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, el gobernador de Antioquia, Luis Pérez y los alcaldes de Ituango y Valdivia, dieron a conocer la noticia a la opinión pública.

De origen desconocido hasta ese momento, no se sabía con exactitud la relación que este socavón podía tener con el paso de agua a través de la casa de máquinas, indicando que se daría a conocer luego de 72 horas la magnitud y los factores y decisiones necesarias ante el nuevo escenario presentado. Por ese entonces la única decisión preventiva sería el cierre de una de las compuertas que dirigen el agua desde el embalse a la descarga de máquinas. Aclarando que hasta ese momento no existía una evidencia de un cambio significativo en el comportamiento de la montaña que sirve de base al proyecto, agregando que estaba en buen estado la bóveda que contiene la casa de máquinas.

Hasta ese momento se mantuvieron en alerta roja Puerto Valdivia y Puerto Antioquia (Tarazá), y la alerta amarilla continuó en los municipios que se encuentran aguas abajo del proyecto.