La Vega es una ciudad y municipio de la República Dominicana, situada en la región central del país, específicamente en la provincia que lleva el mismo nombre, de la cual es la capital.

Esta ciudad es conocida por su riqueza histórica, cultural y natural, desempeñando un papel importante en el desarrollo económico y social de la región.Pdf oficial de la República Dominicana con descripción de la división territorial actualizada al año 2015. Consultado el 13 de septiembre de 2018. Páginas 207 a 215.

Localización Esta se sitúa en el centro norte del país, en el valle de la Vega Real, en el alto valle del río Camú. La aldea primitiva fue creada en 1494 por Cristóbal Colón pero se trasladó después de un gran terremoto en los años 1560.

Límites Municipios limítrofes:Página de OpenStreetMap donde constan los datos de referencia. Consultado el 7 de octubre de 2018. Norte: Puñal, Moca, Cayetano Germosén y Salcedo Oeste: Baitoa, Sabana Iglesia, Jánico y Jarabacoa 75px Este: Villa Tapia y San Francisco de Macorís Sur: Jarabacoa, Bonao, Jima Abajo y Fantino

Distritos municipales Está formado por los distritos municipales de: Nombre Código La Vega 02130101 Río Verde Arriba 02130102 El Ranchito 02130103 Tavera 02130104

Clima El clima es de carácter tropical. Las temperaturas cálidas abarcan todo el año, suelen oscilar entre 28 y 31 °C en el día y 19 a 24 °C en la noche. Por su altitud pueden ser más frescas en ciertos periodos. Los meses más lluviosos suelen ser mayo, junio, julio, octubre y noviembre, mientras que los meses de febrero, marzo, agosto y septiembre suelen ser más secos.

Demografía La población del municipio de La Vega ha tenido la siguiente dinámica demográfica: +Población del municipio de La Vega1993200220102022Hombres103591110605102077141935Mujeres110067109674100787140120Total213658220279202854282055 La gran mayoría de los inmigrantes vienen de zonas rurales y de pueblos aledaños como Bonao, Moca, Cotuí, Jarabacoa, Constanza, Jima, Tenares, Villa Tapia, Fantino, Angelina.

Historia Dominio español La aldea inicial, denominada Concepción de La Vega, se inició con la fundación de la fortaleza de La Concepción, de donde toma el nombre, mandada construir por Cristóbal Colón en 1494. Bartolomé de Las Casas expresa que Colón, maravillado por la belleza del lugar, le puso por nombre de «La Vega Real». Su desarrollo económico inicial se había de cimentar en la fundición de oro y en el cultivo y procesamiento de la caña de azúcar. Con el tiempo, los recursos auríferos de Concepción de la Vega se agotaron. El crecimiento económico de la ciudad en los tiempos del oro posibilitó un alto nivel adquisitivo en sus habitantes y esto hizo que se asimilara a una ciudad europea.

En la sección de Concepción de la Vega hoy se encuentran los restos arqueológicos de la factoría española de oro, donde los trabajadores taínos traían el oro que sacaban de los ríos para lavarlo, fundirlo y convertirlo en lingotes que almacenaban en la fortaleza hasta que llegaba el momento de embarcarlos hacia España.

Allí se acuñó la primera moneda y se establecieron los primeros comerciantes de la colonia. En 1508 se le dio título de ciudad y en 1512 se erigió como sede del primer obispado establecido en la isla, siendo su único titular el doctor Pedro Suárez de Deza. Por ella transitaron fray Bartolomé de Las Casas y fray Pedro de Córdoba, defensores de los indígenas.

En la ciudad de Concepción de La Vega fue donde se produjo el primer reparto de indios, a cargo de Rodrigo de Alburquerque, y donde se estableció el convento de la Orden de las Mercedes, el cual se asoció legendariamente con la cruz plantada por Colón en el Santo Cerro, dando lugar al nacimiento del culto de dicha advocación mariana en nuestro país. Esta cruz llegaría a alcanzar una notable fama con el nombre de la Vera Cruz.

Cuenta la tradición que en una de las batallas entre españoles e indígenas, en este lugar se apareció la Virgen de Las Mercedes, en medio de los dos bandos en lucha, y obró el milagro de devolver las flechas que los indígenas lanzaban a los españoles, haciendo posible así la victoria de estos. Un cuadro artístico detalla esta leyenda, de tradición hispanófila, y se conserva en la iglesia de Las Mercedes, en el Santo Cerro.

El 2 de diciembre de 1562 la ciudad fue destruida por un terremoto, siendo trasladada a la orilla meridional del río Camú. Para 1598 sólo existían dieciséis casas de paja y no había plaza ni calles. En los tiempos de Antonio Osorio se registraron cuarenta vecinos, entre ellos un zapatero, un sastre y un tratante, y se contaron quince estancias de yuca y maíz.

Se ignora la fecha en que se fundó la nueva localidad: los historiadores refieren que, después del terremoto, los vecinos, despavoridos, resolvieron fundar la nueva población a una distancia de dos leguas, en la margen meridional del río Camú, donde había una ermita dedicada a San Sebastián. La tradición dice que los terrenos fueron donados por una viuda rica.

En las primeras décadas del La Vega tenía una población que rozaba las 3 000 personas, las cuales vivían de forma muy pobre. De ellas, 450 eran hombres de armas.

Con el establecimiento del libre comercio la localidad cobró nueva vida, lo que trajo como consecuencia favorable la creación de Monte Cristi como puerto neutral y la repoblación de Puerto Plata. El presbítero Francisco Amézquita y Lara fue el primer historiador que tuvo La Vega.

Ocupación haitiana A principios del , en 1805, la población de La Vega fue incendiada, al igual que otros poblados del Cibao, por las tropas de Jean-Jacques Dessalines que regresaban en desbandada de la ciudad de Santo Domingo tras fracasar en su asedio. Cuenta Guido Despradel en su Historia de La Vega que:

De dicha época a la de la ocupación haitiana en 1822, su progreso fue lento y parco en la obtención de beneficios materiales. La Vega contó con un gobernante muy progresista llamado Placide Le Brun, quien ordenó empedrar las primeras calles, a las que dio nombre. Se construyeron puentes y se estimuló la agricultura.

El 7 de mayo de 1842 la ciudad volvió a ser abatida por un terremoto que destruyó las principales construcciones con que contaba entonces, como el palacio de Gobierno y la iglesia.

Independencia de República Dominicana En los días de la Independencia Nacional Dominicana la ciudad de La Vega se integró a la causa de la libertad, sirviendo de enlace el cura párroco presbítero José Eugenio Espinosa y Azcona. El 4 de marzo de 1844 La Vega formalizó su pronunciamiento en favor de la independencia, y ese mismo día se convirtió en el primer pueblo del Cibao que izó el pabellón tricolor, confeccionado por las señoritas Villa.

El comercio, la agricultura y la industria adquieren nuevo impulso con las inmigraciones provenientes de Santo Domingo, Santiago, Moca y otros lugares. El historiador Manuel Ubaldo Gómez señala que para esa época la instrucción pública sólo alcanzaba a las personas pudientes.

Un hecho que vino a fortalecer de manera decisiva el desarrollo económico de la zona fue la inauguración del ferrocarril entre el puerto de Las Cañitas en Sánchez, Samaná y la ciudad de La Vega, producto del esfuerzo del benemérito Gregorio Rivas. En efecto, el transporte por ese medio de frutos y mercancías propició nuevas condiciones de vida a la sociedad vegana.

En 1915 la ciudad recibe el nombre de ciudad culta, por su dedicación al arte y la cultura. En el lugar de las ruinas de la primera ciudad, existe un parque arqueológico y un pequeño museo. Con el correr de los años ha surgido un poblado llamado Pueblo Viejo, en honor al primer lugar donde existió la ciudad.

Economía La Vega ha transitado de una base agropecuaria —cultivos en sus llanuras fértiles y ganadería y aprovechamiento forestal en la sierra— a una economía diversificada con predominio del comercio, los servicios y la manufactura. Este proceso se refleja en la conversión progresiva de suelos agrícolas a usos residenciales y comerciales dentro del perímetro urbano.

La estructura industrial local integra cadenas agroalimentarias (café, cacao y alimentos procesados), confecciones y textiles, así como la elaboración de bebidas. El sector terciario se articula en supermercados, centros comerciales y una oferta creciente de servicios financieros, educativos y de salud.

Gracias a su ubicación estratégica en el centro del país y a su conectividad vial, la ciudad registra expansión urbana e incremento del parque inmobiliario e industrial, consolidándose como un nodo regional de abastecimiento y servicios.

Patrimonio Forman parte del patrimonio cultural de La Vega el Convento de la Orden de la Merced, las ruinas del Monasterio de San Francisco y del Fuerte de La Concepción, los restos de la antigua ciudad de La Vega y el Santo Cerro, especie de una iglesia fortaleza construida en lo alto de un cerro con piedras que fueron sacadas de la ciudad abatida por el terremoto.

También forman parte de su patrimonio edificaciones más recientes como el Hospital de la Caridad, la Logia Concordia, el Palacio de Don Zoilo, el Teatro La Progresista, el Hospital La Humanitaria, el Royal Palace y el Casino Central.

Lugares de interés Santo Cerro La ciudad de La Vega formaba parte, en la antigüedad, del cacicazgo de Maguá, el cual era muy rico en oro.

En este lugar hubo una de las más grandes batallas entre taínos y españoles.

Según la tradición, en 1495 durante una batalla en este cerro entre taínos y españoles por el oro, apareció la Virgen de las Mercedes en una gran cruz de madera que había colocado Cristóbal Colón debajo de un níspero.

Colón antes de morir le dijo a su hijo Diego que erigiera en este cerro una iglesia en honor a esa Virgen, pero Diego no la construyó.

En 1527 se establece en el cerro el primer convento de la Orden de las Mercedes.

El santuario que existe hoy fue construido en 1880 por Onofre de Lora, el cual es cuidado por las Hermanas Mercedarias de la Caridad.

En este lugar se venera a la Virgen de las Mercedes, cuya festividad se celebra el 24 de septiembre. Miles de feligreses visitan anualmente este lugar sagrado.

El Santo Cerro, además del santuario, cuenta con un museo y un mirador con una majestuosa vista del valle de La Vega Real.

Cualquier visita a La Vega debe incluir una visita a este cerro, que se encuentra a 8 kilómetros del centro de la ciudad.

Dentro del Santo Cerro se encuentra el monumento a La Luz del Mundo, una pieza de arte escultórico en forma de cruz de unos 13 metros de altura.

Ruinas de La Vega Vieja thumb|Fortaleza de la Concepción, La Vega Vieja thumb|Ruinas Catedral La Vega Vieja La villa de La Vega Vieja fue fundada entre los siglos y en la Isla Española y en ella se estableció el Fuerte de la Concepción, que defendía el sitio de cualquier ataque terrestre. Este es un gran histórico lugar, por ser aquí donde se erigió una de las dos primeras diócesis de América.

Tras las violentas y poco agradables experiencias vividas por los hombres de Cristóbal Colón en La Navidad y La Isabela, territorios que como toda la isla estaban habitados por los taínos, los hombres que quedaron de ellos se refugiaron tierra adentro, con la intención también de explotar el oro recién descubierto por esos lares.

La Vega Vieja fue el lugar escogido por Cristóbal Colón para construir uno de los primeros asentamientos para afianzar la presencia de los españoles de la Isla Española.

El Almirante se interesó en el lugar tras comprobar que en estos predios, en el río Verde, encontraron oro. Además, en el lugar abundaba la madera preciosa y había muchos indios jóvenes.

El 2 de diciembre de 1562 un fuerte terremoto destruyó casi por completo la ciudad, por lo que los colonizadores decidieron levantar otra villa en el lugar donde hoy se encuentra la ciudad de La Vega, aproximadamente a ocho kilómetros de aquí.