Galápagos es una de las veinticuatro provincias que conforman la República del Ecuador. Está localizada a 1000 km de la costa del Ecuador continental. Su territorio está conformado por el archipiélago de Colón, también conocido como islas Galápagos, del cual adopta su nombre. En total son trece islas grandes, seis medianas, ciento siete islotes y rocas las que conforman el archipiélago. La capital administrativa es la ciudad de Puerto Baquerizo Moreno, mientras que la urbe más extensa y poblada es Puerto Ayora. Ocupa un territorio de unos 8010 km².
En el territorio galapagueño, habitan 30,448 personas, siendo la provincia menos poblada del país, debido principalmente al afán de conservar al máximo la flora y fauna del archipiélago. La provincia de Galápagos está constituida por tres cantones (San Cristóbal, Isabela y Santa Cruz), con sus respectivas parroquias urbanas y rurales. Según el último ordenamiento territorial, la provincia está regida por el Régimen Especial de Galápagos, dentro del proyecto de nueva división en regiones autónomas.
Es el mayor centro turístico del Ecuador, así como también una de las reservas ecológicas más grandes e importantes del planeta. Las actividades principales de la provincia son el turismo, debido a su calidad de reserva natural, y la pesca.
El archipiélago fue descubierto durante la colonización española en 1535, por el fray Tomás de Berlanga, aunque no se estableció una localidad en las islas. Durante gran parte de la colonia, las islas sirvieron como escondite de piratas que saqueaban varias ciudades de América del Sur. Ecuador anexó las islas Galápagos el 12 de febrero de 1832, y la actual provincia fue creada el 18 de febrero de 1973.
Historia Se estima que las islas se formaron hace ocho millones de años como resultado de actividad tectónica en el fondo marino.
Las islas Galápagos fueron descubiertas por azar el 10 de marzo de 1535, cuando el religioso dominico fray Tomás de Berlanga, entonces obispo de Panamá, se dirigía al Perú en cumplimiento de un encargo del monarca español, Carlos V, el juez en una disputa entre Francisco Pizarro y sus subordinados luego de la conquista del Imperio inca. A causa de una calma chicha y las fuertes corrientes marinas, la nave del obispo fue arrastrada hasta las Galápagos. En la crónica de su aventura, dirigida desde Portoviejo al emperador Carlos V acerca del descubrimiento de las Islas Galápagos, Berlanga describía las inhóspitas condiciones prevalecientes en las desérticas islas, así como las gigantescas tortugas que las habitaban. También describió las iguanas marinas, los lobos marinos y muchos tipos de aves, recalcando la inusual mansedumbre de los animales y que expresaba en las siguientes palabras:
El planisferio náutico de 1551 de Sancho Gutiérrez , conservado en Viena, podría contener la representación gráfica más antigua de las Islas Galápagos en la cartografía europea. Aunque sin nombre, aparece una isla cerca del paralelo 1° S, alineada con la ubicación de Galápagos. Elaborado durante la expansión del Pacífico por la Corona española, este mapa incluye detalladas islas costeras y refleja el acceso de Gutiérrez a datos recientes de exploración, probablemente vinculados al viaje de Tomás de Berlanga en 1535. La obra de Gutiérrez antecede al mapa de Lopo Homem de 1554 y ejemplifica los primeros esfuerzos españoles por cartografiar el “Mar del Sur.
El cartógrafo portugués Lopo Homem fue el primero en registrar explícitamente las Islas Galápagos en un mapa, identificándolas como “I. des galapagos” en su planisferio de 1554 . Esta designación antecede por al menos 15 años a las representaciones más conocidas de Abraham Ortelius (1570) y Gerard Mercator (1569). La evidencia sitúa el mapa de Homem como un hito en la cartografía del MARE DEL SUR (Pacífico sudoriental), estableciendo la primera referencia nominal precisa al archipiélago.
Las Galápagos fueron utilizadas por piratas ingleses como escondite en sus viajes de pillaje a los galeones españoles que llevaban oro y plata de América hacia España. El primer pirata que se conoce visitó las islas fue Richard Hawkins, en 1593. Desde entonces hasta 1816 muchos piratas llegaron al archipiélago.
thumb|right|Canal de Itabaca Alexander Selkirk, el hombre cuyas aventuras en las islas de Juan Fernández inspiraron a Daniel Defoe para escribir Robinson Crusoe, visitó las Galápagos en 1708 luego de que fuera rescatado de la isla Juan Fernández por el corsario Woodes Rogers. Rogers fue al archipiélago para reparar sus naves luego de saquear Guayaquil.
La primera misión científica que visitó las Galápagos fue la expedición Malaspina, una expedición española dirigida por Alejandro Malaspina, que llegó en 1790. Sin embargo, los registros de la expedición nunca llegaron a ser publicados. En 1793, James Collnet describió la flora y fauna de las islas y sugirió que podían ser utilizadas como base para los balleneros que operaban en el océano Pacífico. Collnet también dibujó las primeras cartas de navegación de las Galápagos. Los balleneros capturaron y sacrificaron miles de tortugas del archipiélago para extraer su aceite. Las tortugas podían sobrevivir por meses sin alimento ni bebida, por lo que se las transportaba en los barcos a manera de alacenas vivientes que al ser sacrificadas proveían proteína fresca a los marinos. La cacería de estas tortugas fue la causa de la gran disminución, y en algunos casos hasta la destrucción de ciertas razas de este quelonio. Junto con los balleneros, llegaron los cazadores de focas peleteras, lo cual llevó a las tortugas a un punto cercano a su extinción.
Anexión a Ecuador El sargento Ignacio Hernández anexionó el archipiélago en nombre de la República del Ecuador en 1832. A su vez proporcionó nuevos nombres para dos islas, Floreana entre ellos. El primer gobernador de las Galápagos, el general José de Villamil, trajo al archipiélago a un grupo de convictos para poblar la isla Floreana (bautizada así en honor al presidente Flores quien ocupó las islas) y en octubre de 1832 algunos artesanos y granjeros se les unieron.
El segundo viaje del Beagle trajo al barco de investigación británico bajo el mando del capitán Robert FitzRoy a Galápagos el 15 de septiembre de 1835 para investigar los accesos a los puertos: El capitán y otros a bordo, incluyendo el joven naturalista Charles Darwin, realizaron un estudio científico de la geología y biología en cuatro de las islas antes de continuar su expedición alrededor del mundo el 20 de octubre. El gobernador de la colonia de presos en Floreana (José de Villamil) dijo a Darwin que el caparazón de las tortugas difería dependiendo de su isla de origen. Igualmente, luego de su retorno a Inglaterra, Darwin se dio cuenta de que los especímenes de aves que había capturado en las Galápagos no eran sino variedades de pinzones, que también diferían de isla a isla. Estos datos fueron cruciales en el desarrollo de la teoría de la evolución que Darwin presentó en su El Origen de las Especies.
José Valdizán y Manuel Julián Cobos hicieron otro intento de colonización, dedicándose a la explotación de un tipo de liquen que se recolectaba en las islas (Roccella portentosa) y que se usaba como colorante. Luego del asesinato de Valdizán por parte de sus trabajadores, Cobos llevó del continente un grupo de más de cien trabajadores a la isla San Cristóbal para desarrollar una plantación de caña de azúcar. Dirigió su plantación con mano de hierro lo cual llevó a su asesinato en 1904. Desde 1897 Antonio Gil inició otra plantación en la isla Isabela.
thumb|300px|Vista satelital de las islas Galápagos Durante todo un año, a partir de septiembre de 1904, una expedición de la Academia de Ciencias de California, al mando de Rollo Beck, estuvo en las islas recopilando material científico en áreas de geología, entomología, ornitología, botánica, zoología y herpetología. Otra expedición de la misma Academia se llevó a cabo en 1932 (Expedición Templeton Crocker) para coleccionar insectos, peces, conchas, fósiles, aves y plantas.
Durante la Segunda Guerra Mundial Ecuador autorizó a Estados Unidos el establecimiento de una base naval en la isla Baltra y estaciones de radar en otras ubicaciones estratégicas con el fin de monitorear el Canal de Panamá. Los estadounidenses abandonaron las islas un año después vez finalizada la guerra. En 1946 se estableció en Isabela una colonia penal, que fue desmantelada en 1959.
La Unesco declaró a las Islas Galápagos como Patrimonio Natural de la Humanidad en 1978 y, seis años más tarde, como reserva de la biosfera (1985), lo cual ha resultado en un creciente interés a nivel internacional por este archipiélago.
Geografía
Clima El clima de las Islas Galápagos es inusualmente diverso y está fuertemente influenciado por corrientes oceánicas que interactúan con su ubicación ecuatorial. A pesar de estar ubicadas sobre la línea del ecuador, las islas no presentan un clima tropical típico, sino que experimentan dos estaciones bien marcadas. De junio a diciembre predomina la estación fresca y seca, conocida como la “temporada garúa”, caracterizada por cielos nublados, lloviznas ligeras (garúa), temperaturas del aire que oscilan entre los 18 °C y 24 °C, y aguas frescas debido a la influencia de la Corriente de Humboldt que viene desde el sur. En cambio, de enero a mayo se vive la estación cálida y húmeda, donde las temperaturas suben hasta entre 25 °C y 30 °C, con mayor presencia de lluvias fuertes pero breves, cielos despejados y aguas más cálidas por la llegada de la Corriente del Niño. Esta alternancia de estaciones afecta directamente la flora, la fauna marina y terrestre, y los patrones de comportamiento de muchas especies endémicas. Además, en años donde se presenta el fenómeno de El Niño, el clima puede cambiar drásticamente, trayendo temperaturas aún más altas y lluvias intensas que alteran el frágil equilibrio ecológico del archipiélago.
Demografía La demografía de las Islas Galápagos es singular debido a su condición de archipiélago protegido y su ubicación aislada a casi 1000 kilómetros de la costa continental del Ecuador. Según los últimos datos oficiales, la población de Galápagos supera los 30.000 habitantes, distribuidos principalmente en cuatro islas habitadas: Santa Cruz, San Cristóbal, Isabela y Floreana. Santa Cruz, con la ciudad de Puerto Ayora, es la isla más poblada y con mayor desarrollo turístico y económico. La mayoría de los habitantes son migrantes o descendientes de personas que llegaron desde el continente en las últimas décadas, lo que genera una población culturalmente diversa, aunque pequeña. La migración hacia las islas ha estado regulada desde el año 1998, cuando se promulgó la Ley Especial de Galápagos, que establece estrictos controles migratorios para proteger el ecosistema. Por tanto, solo pueden residir en las islas personas con permiso legal (residencia permanente o temporal), lo cual ha estabilizado el crecimiento demográfico. A pesar de su tamaño poblacional reducido, Galápagos cuenta con servicios básicos como educación, salud y comunicaciones, pero enfrenta retos importantes relacionados con el acceso sostenible a recursos, el manejo de residuos, y la presión que el crecimiento humano ejerce sobre un ecosistema sumamente frágil. La densidad poblacional es baja en comparación con el continente, pero se concentra en zonas urbanas costeras, lo cual genera focos de actividad que deben ser cuidadosamente administrados para evitar impactos negativos sobre la biodiversidad única de las islas.
División administrativa thumb|300px|Cantones de Galápagos
Galápagos está conformada por tres cantones. Es la única provincia del Ecuador que no está gobernada por un prefecto o una prefecta
Cantón Población (2022) Área (km²) Cabecera cantonal Población (2022) Isabela Puerto Villamil San Cristóbal Puerto Baquerizo Moreno Santa Cruz Puerto Ayora
Economía