miniaturadeimagen|Cultivo de interior. Se usan LED de color violetas, como el espectro Vital, porque la planta no aprovecha tanto la luz verde pero sí la luz azul y roja (RGB). El cultivo del cáñamo o cannabicultura con fines tanto lúdicos como medicinales es una práctica extendida en muchas partes del mundo, tanto para su comercialización o contrabando como para diversas formas de autoconsumo. En algunas zonas como México, Colombia, Holanda el cultivo a pequeña escala es parcialmente legal, mientras que en otras lugares las penas son duras. En mayo de 2014 Uruguay se convirtió en el primer país en legalizar y regular la producción, distribución y el consumo de cannabis. Se busca el cultivo que potencie la concentración final de THC, uno de los principales elementos psicoactivos de la planta.

Botánica El cannabis pertenece al género Cannabis, de la familia Cannabaceae. Según el criterio taxonómico empleado, puede considerarse que comprende varias especies, entre ellas Cannabis sativa, Cannabis indica y Cannabis ruderalis, o una única especie con una elevada variabilidad. Por lo general, es una planta anual y dioica, es decir, los órganos reproductivos masculinos y femeninos se desarrollan en individuos diferentes.

Requisitos de cultivo El crecimiento y desarrollo del cannabis dependen de diversos factores ambientales, entre ellos la intensidad y duración de la luz, la temperatura, la humedad, la disponibilidad de agua y la nutrición mineral. La respuesta de la planta a estas variables también puede cambiar según el cultivar y la fase de desarrollo.

Luz La luz constituye uno de los principales factores que regulan el crecimiento y la transición hacia la floración. En cultivos de interior pueden utilizarse fuentes de iluminación artificial y temporizadores para controlar el fotoperiodo. La intensidad, el espectro y la duración de la iluminación influyen en la fotosíntesis y en distintas respuestas fisiológicas de la planta.

Temperatura y humedad La temperatura y la humedad relativa influyen en el crecimiento, la transpiración y el riesgo de enfermedades. Las condiciones adecuadas varían según la fase de desarrollo: las plantas jóvenes suelen cultivarse con una humedad relativa más elevada, mientras que durante la floración se emplean condiciones más secas y una mayor circulación de aire para reducir la presión de enfermedades fúngicas.

Agua y zona radicular El riego debe ajustarse al tamaño de la planta, al tipo de sustrato, a las condiciones ambientales y a la capacidad del medio para retener agua. Tanto la falta como el exceso de agua pueden limitar el crecimiento. La saturación prolongada del sustrato reduce la disponibilidad de oxígeno en la zona radicular y puede afectar la respiración de las raíces, la absorción de nutrientes y el desarrollo general de la planta.

Nutrientes El cannabis requiere macronutrientes como nitrógeno, fósforo y potasio, además de nutrientes secundarios como calcio, magnesio y azufre y diversos micronutrientes. La demanda nutricional cambia a lo largo del ciclo de desarrollo, por lo que la fertilización debe ajustarse a la fase de crecimiento y a las condiciones del sustrato. Tanto las deficiencias como el exceso de nutrientes pueden afectar el crecimiento y la salud de la planta.

Fases de desarrollo Las fases de proceso del cultivo de marihuana van desde la preparación de un ambiente para las plantas hasta su posterior secado y curado para la degustación, pasando por todas las etapas de crecimiento y floración. Los cuidados que se le den a las plantas desde el primer momento y a lo largo de todo el proceso de cultivo harán que estas alcancen su rendimiento y cualidades óptimas.

Germinación Se entiende por germinación al paso por el que la semilla se convierte en plántula. La semilla germinará en un periodo de dos a siete días si se encuentra en unas condiciones de entre 21 °C y 32 °C de temperatura, en ausencia de luz y con suficiente humedad. Tras la germinación, se trasladan a tiestos individuales.

Cuando se trata de cultivos de interior, un método muy utilizado y eficaz para germinar semillas de marihuana es utilizar un papel húmedo, sobre un plato también húmedo. Extender las semillas sobre el papel y cubrir con otra capa de papel y otro plato para mejorar la condensación. Se vigilan las semillas cada pocas horas y, si se ve que se está secando, se vuelven a rociar los papeles para mantener las condiciones idóneas. La temperatura del agua ideal está entre los 20 y 25 °C.

Durante la germinación, la semilla absorbe agua y reactiva su actividad metabólica. La radícula es la primera estructura en emerger, seguida posteriormente por el hipocótilo y los cotiledones. La velocidad del proceso depende del cultivar y de las condiciones ambientales, especialmente de la humedad y la temperatura.

Fase de plántula

En la fase de plántula aparecen las primeras hojas verdaderas y el sistema radicular todavía se encuentra poco desarrollado. Durante este periodo, las plantas son especialmente sensibles al exceso de agua, a concentraciones elevadas de fertilizante y a cambios bruscos en las condiciones ambientales.

El estado de plántula finaliza cuando se inicia el rápido crecimiento del follaje. Este desarrollo rápido por encima del nivel del suelo es el principio de crecimiento vegetativo. Las plantas necesitan más espacio para crecer y suelen trasplantarse a un contenedor de mayores dimensiones.

Fase de crecimiento vegetativo miniatura|Una joven planta masculina

Durante la fase de crecimiento vegetativo aumenta rápidamente el desarrollo de hojas, tallos, ramas y raíces. En esta etapa se establece gran parte de la arquitectura de la planta y del dosel vegetal. La disponibilidad de luz, agua y nutrientes, así como el espaciamiento y la circulación de aire, influyen en el desarrollo y en la distribución del follaje.

Fase de prefloración La fase previa a la floración comprende desde el momento en que se cambia el fotoperiodo de la planta de 18 horas de luz (crecimiento) a 12 horas de luz (floración). La planta en ese cambio de luz tarda unos días en reconocer su fotoperiodo, y a ese pequeño periodo de tiempo se le llama «fase de prefloración». Dependiendo de la especie (Cannabis indica o Cannabis sativa) reconocerá antes o después ese fotoperiodo para ponerse a florecer.

Fase de floración y reproducción Para completar su ciclo anual, el cáñamo tiene que florecer. La marihuana es una planta dioica, es decir, con machos (productores de polen) y hembras (productoras de óvulos). En ocasiones pueden aparecer plantas monoicas - comúnmente llamadas hermafroditas - con flores macho y hembra en un mismo ejemplar. Este hecho puede deberse a motivos tanto genéticos como ambientales.

Cuando la flor femenina es polinizada, uno de los numerosos y pequeños granos de polen del estambre de la flor macho aterriza en el pistilo de la flor hembra. Las puntas de las flores femeninas son una masa de cálices, y cada uno de ellos contiene un óvulo y un grupo de pistilos. La fertilización se consuma cuando el grano de polen masculino se desliza por el pistilo y se une al óvulo femenino en profundidad del cáliz. Una vez que se ha producido la fecundación, los pistilos se vuelven marrones y se forma una semilla. Una vez fertilizadas, las hembras dedican toda su energía a la producción de semillas fuertes y viables. Cuando las flores están llenas de semillas maduras, la hembra muere, al haber completado su ciclo vital. El macho completa el suyo y muere cuando ha dispersado todo el polen en busca de hembras que fecundar.

En la naturaleza, el cáñamo florece en otoño cuando los días se acortan y las noches se alargan. Las pautas químicas y de crecimiento cambian. Los tallos se alargan, las hojas nacen cada vez con menos dedos y la producción de cannabinoides se reduce al principio para luego aumentar. La producción de clorofila se reduce en favor de la absorción de fósforo que ayuda en la formación de flores. El tiempo de floración depende de la raza (índica o sátiva).

En los cultivos de interior, la floración se induce pasando de un fotoperiodo de dieciocho horas de luz, a uno de doce horas de luz. Durante el estadio de floración la absorción de agua es un poco menor. Un riego adecuado durante la floración aumenta la química interna de la planta y la producción de resina. Por el contrario, racionar el riego para estresar a una planta atrofia el crecimiento y reduce la cosecha. Asimismo, retirar las hojas grandes para que llegue más luz a los cogollos pequeños o para estresar a la planta, es contraproducente, ya que las hojas grandes son necesarias para la salud de la planta. Solo deben cortarse las que están muertas o casi muertas (más de un 50% dañadas).

Machos miniatura|Flores masculinas

Cuando la planta alcance un palmo de altitud aproximadamente, depende mucho, podremos observar en las intersecciones del tallo principal con las ramificaciones dos «estigmas» de color verde que habrán salido hace tiempo, pues entre el tallo y cada estigma es donde aparecerá el primer indicio del sexo de la planta. Si aparecen unas cuantas bolitas, que irán creciendo y agrupándose en racimos como si de una vid se tratara, entonces nuestra planta será un macho.

Al principio es posible confundirse fácilmente si la flor es muy pequeña. Además, donde es posible distinguir primero el sexo es en la parte más alta de la planta, que es donde esta va desarrollándose más y en donde salen los primeros indicios. El inconveniente está en que en esa zona todo es muy pequeño y está muy apretujado, de modo que es difícil apreciarlo con claridad. Será necesario entonces esperar a que la planta crezca un poco más.

Cuando se pasa a floración, las plantas machos comienzan a desarrollar bolas de polen en todas las ramas de la planta. Entonces es muy fácil reconocerlos. Cuando las bolsas de polen están maduras, comenzarán a desprender el polen. Un macho puede fecundar a muchas hembras que estén alejadas cientos de metros (todo depende de las condiciones ambientales). Los machos, al contrario que las hembras, producen muy poco THC, por lo que los cultivadores de autoconsumo suelen deshacerse de las plantas macho en cuanto se distingue su sexo.

Hembras Para detectar una hembra, tampoco será necesario esperar hasta que la planta tenga cogollos. Antes de que la planta comience a fabricar los cogollos, la planta da una señal al mostrar su sexo. Cuando la planta alcance un palmo de altitud aproximadamente, depende mucho, podrán observarse, en las intersecciones del tallo principal con las ramificaciones, dos «estigmas» de color verde que habrán salido hace tiempo, pues entre el tallo y cada estigma es donde aparecerá el primer indicio del sexo de la planta. Si en esa zona aparecen dos pelillos de color blanco o incluso rojo, que salen de una bolsita alargada verde nuestra planta será con total seguridad una hembra. A partir de allí y más adelante saldrán los cogollos, que serán acumulaciones de estos pelillos con sus bolsas recubiertas de tricomas también llamadas resina.

Si una planta hembra es fecundada por un macho, desarrollará semillas en el interior de sus cogollos, y se reducirá la producción de THC, si nunca es fecundada aumentará la producción de THC.

Sin semilla Sin semilla es la planta hembra que no ha sido polinizada por el macho, pues al cultivar de manera exclusiva sin presencia de los machos, las hembras crecen más grandes y con más THC, dado que al brotar hormonas crean mayor cantidad de THC, para que los machos la encuentren; es por eso que crece más y con más concentración de THC; buscando al macho crecerá más, pues necesita crecer para buscarlo. Algunas suelen tener semillas.

Cultivos de exterior miniatura|Plantación de cannabis en exterior También denominado outdoor por su traducción al inglés, o «cultivo de guerrilla» en zonas donde el cultivo es ilegal.