La expulsión de los españoles de América fue la emigración forzosa de la población civil española sufrida durante la guerra y posteriormente durante la persecución y expulsión debido a las leyes de los nuevos estados con el objeto de consolidar su independencia. Se produjo como resultado de las medidas tomadas contra ellos por los Estados americanos surgidos de las Guerras de Independencia Hispanoamericanas. Fue un proceso que se extendió a nivel continental y que tuvo su origen en una serie de razones políticas, y que estuvo dirigido en principio contra los individuos que habían ocupado cargos en la administración española, para luego extenderse contra la población española en general, bajo acusaciones diversas.Cervera, César (21 de diciembre de 2016): «La masiva expulsión de españoles de América: la infame historia que escondió la independencia», ABC.ICSH (29 de enero de 2018): «Españoles expulsados de América: la otra cara de los procesos independentistas del siglo XIX».
Demografía de los españoles peninsulares En un estudio reciente se describe los censos poblacionales recogidos del sobre la población que participó en los procesos de independencias en Hispanoamérica y describen el peso de cada etnia en la población de la España americana. Así, había cerca de 35 millones de habitantes en toda la América española en 1825. Eran indígenas casi 9 millones de personas, proporcionalmente eran indígenas el 25%. En torno al millón y medio eran criollos o españoles, es decir blancos, y unos dos millones eran personas de origen africano. En ese año 1825 eran mestizos el 61% de la población hispanoamericana, es decir, algo más de 22 millones de personas, y de esta población mestiza, un millón eran afroamericanos.
El vocablo españoles era un término impreciso en esta época, y fue empleado como sinónimo de persona blanca, se daba lo mismo al peninsular, al criollo o incluso a cualquier europeo blanco. Acorde a Alexander von Humboldt, la población blanca de procedencia peninsular en las Indias españolas hacia 1800 era de 150 000 personas (a las que habría que sumar 2 900 000 criollos)Chaunu, 1972: 133 pero el historiador John Lynch sostiene que la cifra real era solo de 30 000,Lynch, John (2003). "Los factores estructurales de la crisis: La crisis del orden colonial". En Historia general de América Latina: la crisis estructural de las sociedades implantadas. Tomo V. París: UNESCO & Trotta, pp. 33. Dirección de Germán Carrera Damas & John V. Lombardi. Editado por María Carmen Espinosa Vilar. ISBN 9789233031548.Bethell, 2000: 20Lynch, John (1996). "El reformismo borbónico e Hispanoamérica". En Agustín Guimera Ravira. El reformismo borbónico: Una visión interdisciplinar. Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Mapfre & Editorial Alianza, pp. 39-40. ISBN 9788420628639. como mucho 40 000,Bethell, 2000: 20; Blanning, 2008: 91 aunque admite que la cifra solo es una conjetura pues solo México ofrece datos confiables (14 000 según él, la zona de mayor concentración). Otros estudiosos hablan de 150 000 a 200 000 europeos entre cuatro millones de blancos (para una Hispanoamérica de diecisiete millones de habitantes).Ferragut, 2012: 33 Francisco Antonio Encina dice que la población española se estima en 70 000 en México, 12 000 en Venezuela y menos de 6000 en Chile.Encina, Francisco Antonio (1957). El Imperio Hispano hacia 1810 y la génesis de su emancipación. Santiago: Editorial Nascimento, pp. 45. Se estima que en el actual territorio argentino había de 3100 a 3500 «españoles europeos»,García, 2000: 27 y en su capital entre 1570 y 3000.García, 2000: 25 En Lima se concentraban hasta 12 000.Bákula, Juan Miguel (2002). Perú, entre la realidad y la utopía: 180 años de política exterior. Tomo I. Lima: Fondo de Cultura Económica, pp. 41. ISBN 9789972952609. Durante el , 53 000 españoles emigraron a América, la absoluta mayoría varones de Andalucía, Canarias y el norte español, muchos de ellos funcionarios imperiales, religiosos, oficiales militares y comerciantes.Lynch, 2003: 32. Entre 1765 y 1800 migraron a América 11 116 españoles, un 86% hombres. Cerca de 20 000 huyeron entre 1810 y 1826 desde la América continental a Cuba y crearon un fuerte sentimiento proespañol.Thomas, 1973: 130. La isla estaba muy cerca de España, la Armada Real podía fácilmente aislarla y el miedo a provocar una guerra racial como en Venezuela impidió la formación de un gobierno juntista. Ibíd.: 145. En 1826 y 1827 se aplastan dos conspiraciones gracias a la llegada de 40.000 soldados españoles a la isla durante los años anteriores.
Según Diego Barros Arana, no había más de españoles en Chile en 1810, entre comerciantes, frailes, funcionarios y militares,Barros Arana, Diego (1886). Historia general de Chile. Tomo VII. Santiago: Rafael Jover, p. 428. e incluso esa cifra es considerada demasiado exagerada.Thayer Ojeda, Luis; Miranda, Guillermo E. (1989). Orígenes de Chile: Elementos étnicos, apellidos, familias. Santiago: Editorial Andrés Bello, p. 205. Para comparar, se ha considerado que en 1810 apenas había 4500 españoles (y otros 1500 extranjeros) en todo el virreinato rioplatense.Ingenieros, José (1918). Sociología argentina. Buenos Aires: Ediciones L. J. Rosso, Talleres gráficos argentinos, p. 464. Basándose en Alexander von Humboldt, el historiador Ángel Rosenblat estimaba que apenas había españoles y canarios en Venezuela en 1810: Rosenblat, Ángel (1954). Población indígena y el mestizaje en América, 1492-1950. Tomo I. Buenos Aires: Nova, pp. 193-195.Rosenblat, Ángel (1945). La población indígena de América: desde 1492 hasta la actualidad. Buenos Aires: Institución cultural española, p. 144. Respecto de Colombia, Rosenblat estimó en los españoles residentes en su territorio para 1811.Rosenblat, 1945: 142
México y Centroamérica
thumb|280px|Mapa de México hacia 1827. thumb|280px|Centroamérica a mediados del .
El 10 de mayo de 1827 se promulgó la ley de empleo, por la que ningún español de nacimiento podría ocupar cargo alguno en la administración pública, civil o militar. En agosto se propuso la primera ley de expulsión de todos los españoles sin excepción, con un plazo de 30 días, y la condición de poder sacar del país únicamente la tercera parte de sus bienes. Jalisco fue el primer lugar en ponerlo en práctica dando un plazo de 20 días; además se les prohibía el derecho a reunión. Otros estados tomaron medidas similares. Ya a nivel de todo el país se promulgó el 20 de diciembre de 1827 la primera ley de expulsión de los españoles, con 42 votos a favor y 13 en contra. En 1829 se promulgó una segunda ley de expulsión. A consecuencia de esas leyes, entre los años 1827 y 1829 fueron expulsados de México en razón de su origen español 7148 personas, según cifras del investigador estadounidense Harold Sims en su obra La Descolonización de México. En 1830 quedaban menos de 2000 españoles en esa región. Algunos de estos conspiraban con los agentes de Fernando VII en favor de la reconquista española, ya que la antigua Metrópoli se negaba a reconocer la Independencia. En 1836 las relaciones mejorarían con la firma, el 28 de diciembre en Madrid, del Tratado definitivo de paz y amistad entre México y España.
La no aceptación de la independencia de México produjo severas consecuencias diplomáticas entre ambas naciones. Los fuertes resentimientos políticos de criollos y mestizos en contra de los españoles generaron una expulsión masiva de hispanos peninsulares hacia los Estados Unidos, Filipinas, Cuba, Puerto Rico y Europa; entre los expulsados estaban los descendientes del Emperador Agustín de Iturbide cuando se implanta el gobierno republicano. Los españoles que cambiaron su nacionalidad, lo hicieron por conservar sus vastas propiedades como haciendas, fincas, ranchos, a cambio de la aceptación y reconocimiento del gobierno republicano y la negación de títulos nobiliarios. Estaban distribuidos por todo el territorio nacional, desde las Californias hasta la Península de Yucatán. La hispanidad seguía siendo la base de la identidad nacional en medio de una población mayoritariamente indígena, aunque al paso de los años se modificó la composición étnica de la joven nación por el predominio del mestizaje. Los españoles que obtengan pensión, sueldos de la federación o beneficio eclesiástico, disfrutarán la parte que les corresponda según derecho, si se establecen en algunas de las repúblicas o naciones amigas, con noticia de su existencia o residencia por los cónsules de ésta, y lo perderán si pasan a los puntos dominados por el rey de España.Dublán Manuel y José María Lozano. Legislación mexicana colección completa de las disposiciones legislativas expendidas desde la Independencia de la República 1876-1912. Docto. No.615
En 1856, hubo confrontaciones entre mexicanos y españoles por el control de las propiedades de los ingenios azucareros de los recién formados estados de Morelos y Guerrero, propiamente en la región de Tierra Caliente. El conflicto terminó con el asesinato de ciudadanos españoles en la Hacienda de San Vicente Chiconcuac y la Hacienda de Dolores. El sentimiento nacionalista y antihispano de los mexicanos prevaleció ante los privilegios que tenían los españoles peninsulares que habían permanecido en el país después del movimiento independentista por mantener sus propiedades.Descontento campesino e hispanofobia
La Gran Colombia thumb|280px|Mapa de la Gran Colombia hacia 1824. En el año 1823 se da el decreto de expulsión (7 de julio) del territorio venezolano de todos los españoles (peninsulares y canarios). La medida es ejecutada por el vicepresidente Soublette (11 de noviembre). Antes de la caída de la ciudad de Puerto Cabello ese año 1823 en poder independiente, una población de 4000 españoles se había exiliado de su puerto. Concluida la guerra, el gobierno de la Gran Colombia ordenó la expulsión del territorio de todos los españoles de origen peninsular que no demostrasen haber formado parte del movimiento independiente, exceptuando la rareza de los ancianos de más de 80 años de edad, lo que ya no se justificaba únicamente con motivos políticos.
Las provincias argentinas thumb|280px|Provincias Unidas del Río de la Plata en 1823.
El 6 de diciembre de 1810, la junta emitió una circular ordenando que en el futuro no se debían conferir cargos administrativos a los no nacidos en el país, pudiendo mantenerlos los que ya los desempeñaban.Gaceta de Buenos Aires desde 1810 hasta 1821. Resumen. pp. 32. Autor: Antonio Zinny. Editor: Impr. Americans, 1875 Además se impusieron penas de confinamiento. Decenas de españoles peninsulares sufrieron penas de prisión en relación con la fallida Asonada de Álzaga de 1809 y la posterior conspiración de Martín de Álzaga del 1 de julio de 1812 contra el Primer Triunvirato.
Un ejemplo de las medidas tomadas contra los peninsulares es el bando publicado por el gobernador artiguista de Montevideo, Fernando Otorgués, de fecha 15 de marzo de 1815:
En Paraguay, Gaspar Rodríguez de Francia hizo expulsar a cien o doscientos españoles a Corrientes; los que pudieron quedarse debieron por ley casarse con indias de las antiguas misiones.Chaves, Julio César (1958). El supremo dictador. Biografía de José Gaspar de Francia. Buenos Aires: Ediciones Nizza, pp. 158.
Chile y Perú thumb|280px|Campañas de independencia en Ecuador, Perú y Bolivia, años 1823 a 1826.