Caminatas en Alemania e Italia, en 1840, 1842 y 1843 (Rambles in Germany and Italy, in 1840, 1842, and 1843) es un libro de viaje de la escritora británica del Romanticismo Mary Shelley. Publicado en 1844, es la última de sus obras que se llevó a la imprenta. El texto, publicado en dos volúmenes, describe dos viajes por Europa de Mary Shelley junto a su hijo, Percy Florence Shelley, y a varios de sus amigos de la universidad.
Mary Shelley había vivido en Italia con su esposo, Percy Bysshe Shelley, entre 1818 y 1823. Para ella, Italia estaba asociada tanto con la felicidad como con el duelo: había escrito muchas obras durante su estadía en el país pero también había perdido a su esposo y a dos de sus hijos. Por lo tanto, aunque si bien estaba ansiosa por regresar, el viaje se vio marcado por la pena. Shelley describe a su viaje como una peregrinación, la cual ayudaría a curar su depresión.
Al final del segundo viaje, Mary Shelley pasó un tiempo en París y se asoció al movimiento «Joven Italia», conformado por exiliados italianos que estaban a favor de la independencia y unificación de Italia. La atrajo un revolucionario en particular: Ferdinando Gatteschi. Para ayudarlo con sus finanzas, Shelley decidió publicar Caminatas. Sin embargo, Gatteschi no se mostró satisfecho con la ayuda de Shelley y trató de chantajearla. La autora se vio obligada a recuperar las cartas personales que le había escrito a Gatteschi con la intervención de la policía francesa.
Shelley distingue su diario de viaje de otros mediante la presentación material desde lo que ella caracteriza como una perspectiva política. Al hacerlo, desafía la convención de principios del que dictaba que no era apropiado para una mujer que escribiese sobre política, continuando la tradición de Lady Morgan y de Mary Wollstonecraft, su madre. El objetivo de Shelley era que los revolucionarios italianos, tales como Gatteschi, sintiesen empatía con Inglaterra. Se pronuncia en contra del poderío imperial de Austria y de Francia sobre Italia y critica la dominación de la Iglesia católica. También describe a los italianos como poseedores de un potencial para la grandeza aún sin descubrir y su deseo de libertad.
Aunque si bien la misma Shelley consideró «pobre» a su obra, los críticos la elogiaron, destacando su independencia de pensamiento, su ingenio y su sentimiento. Los comentarios políticos sobre Italia por parte de la autora fueron elogiados en forma especial, particularmente porque los había escrito una mujer. Sin embargo, durante gran parte de los siglos y , Shelley solo fue recordada como la autora de Frankenstein y como la esposa de Percy Bysshe Shelley. Caminatas no volvió a imprimirse hasta el auge de la crítica hacia la literatura feminista de la década de 1970, cuando renació el interés generalizado en la obra completa de Shelley.
Contexto histórico Risorgimento thumb|165px|Giuseppe Mazzini formó el grupo «Joven Italia», al cual se asoció Mary Shelley en París.
Desde la Edad Media hasta finales del , Italia estuvo dividida en varios ducados pequeños y ciudades-estado, algunos de los cuales eran autónomos y otros estaban bajo la soberanía de Austria, Francia, España o el Papado. Estos diferentes gobiernos y la diversidad de los dialectos italianos que se hablaban en la península causaron que los residentes se identificasen como «romanos» o «venecianos», por ejemplo, y no como «italianos» (no fue sino hasta el final del cuando el italiano toscano pasó a ser el idioma nacional). Cuando Napoleón conquistó parte de Italia durante las Guerras Revolucionarias Francesas (1792–1802) y las Guerras Napoleónicas (1803–1815), unificó varios de los principados más pequeños; centralizó los gobiernos y construyó carreteras y canales de comunicación que ayudaron a derrumbar las barreras entre los italianos. Sin embargo, no todos los italianos aceptaron el gobierno francés; Giuseppe Capo Biaco fundó una sociedad secreta denominada Carbonería para resistirse tanto a los franceses como a la Iglesia católica. Después de que Napoleón cayó derrotado en la batalla de Waterloo en 1815 y que el Congreso de Viena regresó la autoridad del Estado a los austríacos, la Carbonari continuó su resistencia. Lideró revueltas en Nápoles y en Piamonte en 1820 y 1821, y en Bolonia, los Estados Pontificios, Parma y Modena en la década de 1830. Todas las rebeliones fallaron. Después del fracaso de estas revueltas, Giuseppe Mazzini, un Carbonaro exiliado de Italia, fundó el grupo «Joven Italia» con el fin de trabajar hacia la unificación del país, de establecer una república democrática y para obligar a los estados no italianos a ceder la autoridad sobre la península. Hacia 1833, sesenta mil personas se habían unido al movimiento. Estos revolucionarios nacionalistas, con el apoyo internacional, intentaron, aunque no lo lograron, derrocar a los austríacos en Génova y en Turín en 1833 y en Calabria en 1844. La unificación de Italia, o Risorgimento, se consiguió finalmente en 1870 bajo el liderazgo de Giuseppe Garibaldi.Moskal, «Travel writing», 248; Seymour, 487; Moskal, «Gender and nationalism», 191.
Viaje y trabajo 1840 Mary Shelley y su esposo Percy Bysshe Shelley habían vivido en Italia desde 1818 hasta 1823. Aunque Percy Shelley y dos de sus cuatro hijos fallecieron allí, Italia fue, para Mary Shelley, «un país pintado como un paraíso en su memoria», según sus propias palabras.Citado en Bennett, 115. Los años que la pareja pasó en Italia estuvieron marcados por una intensa actividad intelectual y creativa. Mientras Percy componía una serie de poemas, Mary escribió la novela autobiográfica Matilda, la novela histórica Valperga, y las obras de teatro Proserpina y Midas. Mary Shelley siempre había querido regresar a Italia y planeó con entusiasmo su viaje de 1840.Seymour, 476. Sin embargo, el regreso fue doloroso ya que le hizo recordar constantemente a Percy Shelley.
En junio de 1840, Mary Shelley, Percy Florence (su único hijo sobreviviente), y algunos de sus amigos —George Defell, Julian Robinson y Robert Leslie Ellis— comenzaron su viaje por Europa. Viajaron a París y luego a Metz. Desde allí, fueron por el río Mosela hacia Coblenza, y luego por el río Rin hacia Maguncia, Fráncfort, Heidelberg, Baden-Baden, Friburgo, Schaffhausen, Zúrich, Splügen y Chiavenna.Bennett, 115–16. Mary Shelley comenzó a sentir malestar y tuvo que detenerse para descansar en Baden-Baden; padecía fuertes dolores de cabeza y «temblores convulsivos», síntomas del meningioma que finalmente la llevaría a la muerte.Seymour, 476–77. La parada desalentó a Percy Florence y a sus amigos, ya que no tenían diversiones en la ciudad; además, ninguno de ellos sabía hablar alemán, por lo que debieron permanecer juntos. Después de haber cruzado Suiza, el grupo pasó dos meses en el Lago Como, en donde Mary se dedicó a relajarse y a recordar la época en que ella y Percy habían estado a punto de alquilar una finca junto a Lord Byron en el lago durante un verano.Seymour, 477. El grupo, luego, viajó a Milán, y desde allí, Percy Florence y sus amigos fueron a Cambridge para rendir sus exámenes finales en la universidad. Mary Shelley permaneció en Italia, esperando el dinero que le permitiría completar su viaje. En septiembre, regresó a Inglaterra pasando por Ginebra y París. De regreso, cayó en la depresión y no pudo escribir: «[en Italia] Viviré – como viví una vez—esperando—amando—deseando- disfrutando... Ahora estoy apacible, y los días van pasando —soy feliz en la sociedad y la salud de Percy [Florence]— pero no hay nada más... las horas pasan tranquilas y la flojedad se arrastra sobre mi intelecto».Citado en Sunstein, 353. Pese a este letargo, logró publicar una segunda edición de las obras en prosa de Percy Shelley y comenzó a trabajar en otra edición de sus poesías.Sunstein, 353.
thumb|left|175px|Mary Shelley pasó mucho tiempo sollozando ante la tumba de Percy Bysshe Shelley en Roma.
1842–1844 Sir Timothy Shelley le dio a su nieto Percy Florence un incremento de su mensualidad para su vigésimo primer cumpleaños, permitiéndole a él y a Mary Shelley planear un segundo viaje, más largo, hacia el continente.Seymour, 480. En junio de 1842, Mary Shelley y su hijo se embarcaron en un viaje de catorce meses de duración. Los acompañaron algunos de sus amigos: Alexander Andrew Knox, un poeta y clasicista, descrito por Emily Sunstein, una biógrafa de Mary Shelley, como «un hombre que le recordaba a [Percy] Shelley»;Sunstein, 356. Henry Hugh Pearson, un músico que había escrito los acompañamientos musicales para muchos poemas de Percy Shelley; y Robert Leslie Ellis. Mary Shelley esperaba que los modales sencillos de los otros jóvenes influenciasen a su torpe hijo, pero en vez de ello, los muchachos sintieron envidia los unos de los otros y no tuvieron una convivencia agradable.Seymour, 482–84; Sunstein, 356. El grupo visitó Lieja, Colonia, Coblenza, Maguncia, Fráncfort, Bad Kissingen, Berlín, Dresde, Praga, Salzburgo, Tirol, Innsbruck, Riva, Verona, Venecia, Florencia y Roma.Bennett, 116. En Roma, Mary Shelley recorrió los museos con el crítico de arte francés Alex Rio; a Percy Florence no le interesaba la cultura y se negó a ver el arte, enfureciendo a su madre, quien pasó cada vez más tiempo visitando los puntos de interés con Knox en vez de con su hijo.Seymour, 485; Sunstein, 359. También realizó numerosas visitas a la tumba de Percy Bysshe Shelley en Roma.Sunstein, 359. Después de dos meses en la Península sorrentina, el dinero comenzó a faltar; Percy Florence y sus amigos regresaron a Inglaterra mientras que Mary Shelley continuó viaje hacia París.Sunstein, 359; Seymour, 486.
En París, Mary Shelley se asoció con gran parte de los exiliados italianos que conformaban el movimiento «Joven Italia».Seymour, 487–88. Sus viajes recientes la habían hecho comprender y apoyar su mensaje revolucionario.Seymour, 488. Un patriota italiano la cautivó en particular: Ferdinando Gatteschi, un supuesto escritor inteligente y atractivo. Gatteschi era joven (no había cumplido aún los treinta años de edad) y se encontraba en el exilio debido a su participación en una rebelión fallida de la Carbonería contra Austria en 1830–31.Sunstein, 360. Shelley se fascinó con Gatteschi; lo describió como «un héroe, un ángel y un mártir».Citado en Moskal, «Travel writing», 247. Jeanne Moskal, la editora más reciente de Caminatas, sostiene que Mary Shelley se sentía atraída por Gatteschi porque este se parecía a Percy Shelley: era un escritor aristocrático que había sido rechazado por sus padres como consecuencia de su liberalismo. Moskal opina que «la fortaleza de la devoción [de Shelley] la hizo abandonar su antigua determinación de no volver a publicar».Moskal, «Travel writing», 247.