RoboCop es una película de acción y ciencia ficción estadounidense dirigida por Paul Verhoeven y escrita por Edward Neumeier y Michael Miner. Está protagonizada por Peter Weller, Nancy Allen, Dan O'Herlihy, Ronny Cox, Kurtwood Smith y Miguel Ferrer. La trama se centra en el oficial de policía Alex Murphy (Weller), quien es asesinado por una banda de criminales y posteriormente revivido por la corporación Omni Consumer Products como un cíborg policía llamado RoboCop. Está ambientada en Detroit (Míchigan), un lugar plagado de crímenes en el que sin darse cuenta de su vida anterior, RoboCop ejecuta una campaña para frenarlos mientras acepta los fragmentos persistentes de su humanidad.
Neumeier concibió la película cuando trabajaba en el equipo de Blade Runner (1982), y la idea se desarrolló aún más junto con Miner. El productor Jon Davison, en nombre de Orion Pictures, compró el guion a principios de 1985, pero encontrar un director resultó difícil; Verhoeven descartó el guion dos veces porque no entendió su contenido satírico hasta que su esposa lo convenció de lo contrario. El rodaje tuvo lugar entre agosto y octubre de 1986, principalmente en Dallas (Texas), mientras que Rob Bottin dirigió al equipo de efectos especiales en la creación de efectos prácticos, sangre violenta y el disfraz de RoboCop. Por su parte, Verhoeven enfatizó la violencia a lo largo de la película, haciéndola tan extravagante que se volvió cómica, aunque los censores creyeron que era demasiado extremo y varias escenas se acortaron o modificaron para asegurar una calificación cinemática aceptable.
A pesar de las dificultades previstas en la comercialización de la película, particularmente debido a su título, se esperaba que tuviera un buen desempeño en función de las proyecciones de críticos previas al lanzamiento y al boca a boca positivo. Y así fue, pues se convirtió en un éxito financiero, de forma inesperada, tras su estreno en julio de 1987, al ganar 53,4 millones USD. Las críticas la elogiaron como una película de acción satírica e inteligente con mensajes filosóficos profundos, pero en conflicto por la violencia extrema mostrada. Por otro lado, el largometraje recibió nominaciones a varios premios, con la consecución de un Óscar y numerosos Premios Saturn.
El éxito de RoboCop creó una franquicia que comprende las secuelas RoboCop 2 (1990) y RoboCop 3 (1993), series animadas para niños, múltiples programas de televisión de acción en vivo, videojuegos, historietas, juguetes, ropa y otros productos. En 2014 se lanzó un reinicio con el mismo nombre, a la par que desde 2020 está en desarrollo una secuela directa de la película original, titulada provisionalmente RoboCop Returns y que ignora otras entradas de la serie. De manera adicional, el filme ha sido analizado por temas que incluyen la naturaleza de la humanidad, la identidad personal, la codicia corporativa y la corrupción, mientras que es visto como una reprimenda de las políticas de Ronald Reagan.
La cinta pertenece al subgénero de la ciencia ficción cyberpunk.
Argumento izquierda|miniaturadeimagen|Cosplay de RoboCop en la Chicago Comic & Entertainment Expo (C2E2) de 2016.|210px En un futuro cercano distópico, Detroit está al borde del colapso social y financiero. Abrumada por el crimen y la disminución de los recursos, por una crisis económica en el país y el mundo, la ciudad otorga a la corporación Omni Consumer Products (OCP) el control de la fuerza policial de Detroit.
El vicepresidente de la OCP, Dick Jones, presenta frente a los ejecutivos, socios y accionistas de la corporación OCP el ED-209, un robot de aplicación de la ley diseñado para suplantar a la policía y reducir gastos en sueldos, atención médica y pagos de jubilaciones. En la demostración, uno de los ejecutivos simula atacarlo apuntándole con un arma al ED-209, éste funciona mal y asesina al ejecutivo de varios disparos, lo que obviamente impresiona pésimamente a los asistentes. Uno de ellos, el ambicioso Bob Morton, aprovecha el traspié del ED-209 para presentar al presidente de la compañía («El viejo») su propio proyecto: RoboCop.
Mientras tanto, el oficial Alex Murphy es trasladado al recinto de Metro West, donde junto con su nueva compañera Anne Lewis, persigue a un peligroso criminal llamado Clarence Boddicker y a su banda. El recién llegado cae en una emboscada y es torturado por el grupo de malhechores hasta que Boddicker lo asesina de un disparo en la cabeza. Morton convierte el cadáver de Murphy en RoboCop, un cíborg poderoso y fuertemente blindado sin recuerdos de su vida anterior; está programado con cuatro directivas principales: servir a la confianza del público, proteger a los inocentes y defender la ley; la cuarta es secreta.
Es asignado a Metro West y aclamado por los medios de comunicación por su campaña eficiente contra el crimen, pero Lewis empieza a sospechar que él es Murphy por la forma única en que enfunda su arma, un truco que este aprendió para su hijo. Durante el mantenimiento y la carga de sus baterías, en donde se sienta en una silla especial, RoboCop experimenta la pesadilla de la muerte de Murphy, deja la estación y se encuentra con Lewis, quien se dirige a él como Murphy.
Mientras patrulla, arresta a Emil, uno de los integrantes de la banda de Boddicker; éste reconoce los gestos de Murphy, fomentando el recuerdo de RoboCop. Regresa con Emil a Metro West y usa la base de datos de la policía para identificar a sus asociados y el registro de Murphy. RoboCop recuerda más sucesos de su vida anterior, regresa a explorar la antigua casa de Murphy; su familia se mudó y la casa es ofrecida en alquiler. En otra instancia de la película, a instancias del jefe Jones, Boddicker asesina al científico Morton con una bomba, por intentar usurpar su posición en la corporación OCP y perjudicar sus intereses económicos con la construcción del primer robot.
Robocop progresa en sus recuerdos de su vida anterior, incluso asistido por su compañera Lewis, con lo cual ya regresa a ser Murphy aunque conserva la fuerza y habilidades del ciborg Robocop. Así, rastrea a la pandilla de Boddicker restante y finalmente ataca brutalmente al líder y amenaza con matarlo, pero su programación se lo impide. Boddicker confiesa estar empleado por Jones y Murphy/ RoboCop graba su confesión en una base de datos electrónica propia.
Con la confesión de Boddicker grabada, Murphy Intenta arrestar a Jones en la oficina principal de OCP Tower y se activa la cuarta directiva, un mecanismo de seguridad para neutralizarlo cuando actúa contra un ejecutivo de la compañía. Jones admite su culpabilidad en la muerte del científico Morton, cuando Robocop queda muy afectado y lanza al robot ED-209 para destruir a RoboCop; aunque este escapa de la batalla, neutralizando hábilmente al ED-209, es asaltado por la fuerza policial por orden de la OCP y resulta gravemente dañado por el ataque. Como la corporación OCP decide desecharlo para favorecer la construcción de ED-209. Lewis le ayuda a llegar a una acería abandonada.
Enfurecida por la falta de fondos y la escasez de personal de la OCP, la fuerza policial se declara en huelga y Detroit se hunde en el caos, a medida que estallan disturbios en toda la ciudad. Jones libera a Boddicker y su pandilla, equipándolos con armamento de alta potencia para destruir a RoboCop, desaparecido, pero le revelan un equipo rastreador insertado en el interior de su cuerpo, para buscarlo y atacarlo.
Los hombres de Boddicker son rápidamente eliminados al enfrentarse a Robocop y Lewis en una batalla, pero ella termina gravemente herida y el cíborg queda atrapado bajo vigas de acero, liberados con una máquina de grúa magnética sobre él. Aun así, mata a Boddicker apuñalándolo en la garganta, cuando él se acerca para rematarlo con un disparo sobre su cara, con el conector del interface para comunicarse con otras máquinas.
RoboCop se libera de la trampa, llega para enfrentar a Jones en la OCP Tower durante una reunión de la junta, revelando la verdad detrás del asesinato del científico Morton, cuando se conecta a las pantallas de la computadora central de la oficina. Jones toma a «El viejo» como rehén para escapar y entonces, para permitir la intervención de Robocop, Jones es inmediatamente despedido de la OCP, anulando la cuarta directiva de la programación de Robocop, lo que permite que Murphy le dispare y se estrelle contra una ventana cayendo de un piso alto del edificio hacia su muerte.
El presidente felicita la puntería de RoboCop y le pregunta su nombre, a lo que él responde: «Murphy».
Temas Poder corporativo miniaturadeimagen|210px|El presidente Ronald Reagan se dirigió a la nación en 1981 para hablar sobre la reducción de impuestos. RoboCop satiriza las políticas de Reagan, que defendía una regulación limitada, una economía de goteo y una agenda a favor de las empresas. Uno de los temas centrales es el poder de las corporaciones. De esa forma, las que aparecen en la película son corruptas y codiciosas; tienen el objetivo de privatizar los servicios públicos y gentrificar la totalidad de Detroit. Los guionistas Michael Miner, un autodeterminado hippie, y Edwar Neumeier, que creció durante el escándalo de Watergate y la guerra de Vietnam, creían que Detroit era una ciudad destruida por corporaciones estadounidenses, con lo cual se mostraron críticos con las políticas del presidente estadounidense Ronald Reagan. La redactora Rita Kempley dijo que el Detroit creado por Neumeier y Miner está acosado por las violaciones, el crimen y la «Reaganomía que salió mal». Por su parte, Drew Taylor describió la película como un retrato del capitalismo desenfrenado de la política de la era Reagan «brutalmente realizada», mientras las corporaciones llevan a cabo una guerra literal y la policía se convierte en una entidad con fines de lucro. RoboCop, sin embargo, culpa a las drogas y al crimen del avance de la tecnología y la privatización de servicios públicos como los hospitales, las prisiones y la policía. Asimismo, la crítica a las actitudes de Reagan estaba en el guion, pero el director no entendía personalmente la política urbana como privatizar las cárceles, a la vez que consideraba que el fundador y presidente de la OCP es moralmente bueno, pero ignorante de las fechorías que ocurrían a su alrededor, lo que lo convierte en cómplice; le dio rasgos redentores para presentar un sentido de esperanza. Peter Weller mencionó que la economía de goteo propugnada por Reagan era una «mierda» que no funcionaba lo suficientemente rápido para los necesitados.
Por otro lado, Michael Robertson describió las rupturas mediáticas a lo largo de la película como críticas directas a las políticas neoliberales de Reagan, pues según dijo, el presidente de la OCP se inspiró en él, mientras que las políticas corporativas enfatizan la codicia y las ganancias sobre el individuo. Añadió que las fuerzas de seguridad están deliberadamente financiadas y la creación de RoboCop sirve para reemplazarlas; además, el personaje Dick Jones admite abiertamente que no importa si el ED-209 funciona, ya que tienen contratos para proporcionar repuestos durante años. Jon Davison mencionó que la película es políticamente liberal, pero la violencia la convirtió en «fascismo» para ellos. También demuestra una postura a favor del movimiento sindical, pues el jefe de policía se niega a hacer huelga al creer en la naturaleza esencial de su servicio, pero debido a fondos insuficientes y falta de personal el cuerpo finalmente lo hace. La OCP lo ve como una oportunidad para desarrollar más robots.
Masculinidad y autoridad