320px|right|thumb|El funeral de Foción de Nicolas Poussin (1648). Foción, en griego antiguo Φωκίων, Phocion o Phokion, (c. 402 - Atenas, 318 a. C.) fue un político y strategos (general) ateniense, y el protagonista de una de las Vidas paralelas recopiladas por Plutarco.
Foción fue un importante político de Atenas. Creía que la extrema frugalidad era condición necesaria de la virtud y vivía de acuerdo con esta creencia. En consecuencia, fue conocido popularmente como "el Bueno", y el pueblo llegó a considerarle como el miembro más honesto de la Ekklesía. Sin embargo, en esta cámara, la tendencia de Foción a la oposición extrema le relegó a una posición solitaria contra la totalidad de la clase política. En cualquier caso, tanto por su prestigio individual como por su experiencia militar adquirida al lado de Cabrias, Foción fue elegido estratego en numerosas ocasiones, ostentando el récord de haber ocupado el cargo en 45 ocasiones. Por ello se puede decir que Foción ocupó el cargo más importante de la antigua Atenas durante la mayor parte de sus 84 años de vida.
A finales de la década de los años 320 a. C., cuando el Reino de Macedonia consiguió el control completo sobre Atenas (bajo Antípatro), un Foción comprometido defendió el centro urbano y a sus ciudadanos. Incluso se negó a cumplir con algunas de las exigencias del enemigo que consideraba no honorables. Sin embargo, su postura puso a Foción en contra tanto de Poliperconte, el siguiente gobernante de Macedonia, como de muchos atenienses libres, por lo que el primero acabó ordenando su ejecución.
Biografía Primeros años El padre de Foción era un trabajador artesano que operaba un torno para producir herramientas de hierro. Durante su juventud, Foción buscó el estudio de nociones liberales. Fue alumno de Platón y amigo de Jenócrates. A través de su educación filosófica Foción obtuvo un carácter moral virtuoso, y solía dar consejos prudentes. Su base académica dejaría una gran impronta en él, pero sería como soldado y no como filósofo como primero se daría a conocer.Plutarco, Vidas paralelas, Foción
Su austero modo de vida Los atenienses consideraban a Foción una persona honesta, y le respetaban por ello. Tenía una forma de ser reservada, y nunca se le veía riendo ni llorando. En realidad, parecía bastante severo, y a menudo provocaba cierto temor en aquellos que se reunían con él por primera vez.
Foción creía que la frugalidad probaba su propia virtud. Nunca era visto en los baños públicos, y tanto en las calles atenienses como en campaña se limitaba a portar una simple túnica a la vez que andaba descalzo. Solo hacía una excepción en casos de frío extremo, en los que portaba un manto, por lo que otros soldados decían que la vestimenta de Foción servía para indicar el tiempo.
Durante toda su vida vivió en una casa humilde, con decoración escasa y ubicada en el vecindario de Melite, al sur de la Acrópolis. Su mujer cocinaba pan todos los días, y Foción traía el agua, bombeándola con sus propias manos. Su primera mujer fue la hija de un fabricante de estatuas de arcilla, y se casó en segundas nupcias con una mujer famosa por su humildad. Su hijo fue Focos, un joven que se dedicó a la vida licenciosa y que contrajo adicciones al vino y a las fiestas, por lo que Foción le envió a Esparta, ciudad famosa por su estilo de vida frugal, durante un tiempo.
Estas costumbres tan morigeradas y su estricta honradez y probidad le hicieron envejecer en la pobreza, contemplado por los demás como un modelo de virtud individual y social; nunca hizo mal a nadie, ni nadie lo tenía de enemigo.
Primeros servicios militares El joven Foción se enroló en los ejércitos de Cabrias durante muchas campañas, ganando gran experiencia. Cabrias le estimaba mucho debido a que Foción ayudaba a compensar su turbulenta personalidad. En reciprocidad, Foción recibió el encargo de las principales acciones de sus campañas, ganando mucha fama entre los atenienses.
En 376 a. C. su participación fue crucial para la victoria ateniense en la batalla de Naxos, en donde dirigió el ala izquierda de la flota. Al tratarse de la primera victoria ateniense clara desde la guerra del Peloponeso, los ateniense otorgaron grandes honores a sus líderes militares.
Tras la muerte de Cabrias, Foción se hizo cargo de su familia, y en particular de su hijo Ctesipo.
Participación en la política de Atenas Públicamente, Foción fue reconocido como el más austero y sabio político ateniense. Sin embargo, en el seno de la Ekklesía mantuvo una actitud de oposición tan fuerte contra la mayoría de sus pares que su posición política era impopular en la cámara. Por otro lado, nunca causó daño a nadie aunque le disgustara, hasta el punto de que ayudaba a los rivales políticos que estuvieran en cualquier dificultad. Foción estaba en contra del hecho de que las funciones públicas de Atenas se hubieran polarizado entre lo militar y lo civil. Mientras que los políticos se ocupaban esencialmente de temas civiles, los asuntos militares se dejaban en manos de los generales. Luchó por que Atenas recuperara su antigua tradición, en la que los políticos podían ocuparse de ambas cuestiones.
Contra la elocuencia de sus oponentes, Foción recurría a los conceptos más sabios y a los dichos concisos, que se hicieron famosos en la antigüedad. Huía del estilo demagógico y su tono era duro y exigente, con pocas florituras. Otra cualidad distintiva era que comprimía muchas ideas en pocas frases, intentando reducir lo más posible sus intervenciones.
Carrera militar Partidario de la paz, aunque militar, y aunque nunca hizo campaña para obtener el cargo, Foción fue elegido como estratego en un número récord de ocasiones, 45 veces. En ocasiones ni siquiera iba a las asambleas en el Ágora en dónde se tomaba la decisión, y el pueblo debía luego ir a buscarle para darle la noticia. Sin embargo, aceptó el cargo en todas las ocasiones.
Tras participar , con Cabrias, en la batalla de Naxos (376 a. C.) y en la Guerra Social, fue enviado al mar Egeo para recoger los tributos locales de la Liga de Delos. Como los representantes de Atenas eran muy poco populares entre las polis sometidas, a Foción se le ofreció acudir con 20 naves de guerra. Sin embargo, rechazó llevarlas comentando que "si era enviado para luchar contra los isleños necesitaría una fuerza más grande, mientras que si les visitaba como aliados bastaría con una sola nave." Partió con un solo trirreme, y negoció tan diplomáticamente los pagos que volvió acompañado de una gran flota aliada que sirvió para proteger el tesoro.
Entre 351 y 349 a. C. Foción ayudó al emperador persa Artajerjes III a acabar con una rebelión en Chipre. En 349 a. C. Filipo II de Macedonia invadió Eubea, instaurando muchos gobiernos con tiranos locales. Foción acudió con un pequeño ejército, esperando lograr el apoyo de los ciudadanos de Eubea por medios diplomáticos. Sin embargo, Filipo había organizado una fuerte red de sobornos para corromper a los políticos locales. Foción estableció su campamento en una colina a las afueras de la ciudad de Taminas, y ordenó a sus hombres que ignorasen a aquellos que descuidaban sus deberes por causa de los sobornos macedonios. Explicó: "Son inútiles para nosotros y además, se pondrán en medio del camino de aquellos que son leales."
En 348 a. C., con el apoyo de Macedonia, el general Calias de Calcis llevó a su ejército contra el campamento ateniense. Foción decidió realizar muchos sacrificios religiosos antes de la batalla, hasta que los dioses fueran favorables, pero esas actividades requerían mucho tiempo y las fuerzas de Eubea atacaron el campamento creyendo que Foción era un cobarde o intentando obligarle a responder. La caballería ateniense, indisciplinada y contraria a quedarse sin hacer nada, corrió para enfrentarse al enemigo pero sin formación y dividida en grupos, por lo que fueron derrotados con facilidad. En cualquier caso, el ejército enemigo derrotó a los mercenarios y comenzó a saquear el campamento ateniense.
Después de interpretar los sacrificios de forma favorable (o, según otra interpretación, de forma intencionada después de atraer al enemigo al interior), Foción llevó a sus principales líneas de batalla contra el enemigo, que se encontraba saliendo de la empalizada pensando que habían derrotado al ejército ateniense. Con este movimiento, Foción cortó su retirada y dividió las fuerzas enemigas. Con tan solo sus mejores hombres, y mientras el resto se dedicaba a reunir al resto de tropas que habían sido dispersadas, Foción se enfrentó a las principales divisiones del enemigo en una feroz batalla. Foción salió victorioso, pero terminó liberando a los enemigos capturados temiendo un castigo demasiado duro por parte de los atenienses. Con esta acción Foción logró capturar el fuerte de Zaretra, que se ubicaba en la parte más estrecha de la isla de Eubea, y volvió a Atenas.
Campaña contra Filipo II en Bizancio Filipo II había avanzado con su ejército hasta el estrecho de Dardanelos, esperando asediar sucesivamente Quersoneso, Perinto y Bizancio. Los atenienses enviaron al general Cares para hacerle frente, pero las colonias griegas reaccionaron negativamente contra él, como era habitual. Finalmente, el ejército solo pudo patrullar la región, y los atenienses se enfadaron tanto que quisieron cancelar la expedición. Foción intercedió diciendo: "No deberíais estar enfadados con nuestros aliados. Deberíais culpar a nuestros generales, que son temidos incluso por los que más nos necesitan."
Entonces, en 339 a. C., Foción fue enviado a la región. Para su fortuna, León, un amigo personal de la academia y un bizantino famoso por su valentía, garantizó personalmente la buena fe de los atenienses. Por lo tanto, especialmente desde ese momento, la expedición fue recibida amigablemente y, aunque Foción había planeado acampar a las afueras de la ciudad, fue recibido en la ciudad, en donde los soldados atenienses se comportaron con disciplina y cortesía ejemplar. Los atenienes también se distinguieron por su valentía en la defensa de la ciudad. Entonces Foción atacó a los macedonios en la región, liberando a muchas ciudades que expulsaron a la guarnición macedonia. Finalmente, Macedonia fue obligada a retirarse de la región (aunque sería una retirada temporal). En cualquier caso, Foción resultó herido, por lo que se vio obligado a retornar a Atenas.
Poco tiempo después, la ciudad de Mégara solicitó en secreto ayuda militar a Foción. Éste llegó con su ejército y recibió una calurosa bienvenida: Erigieron dos grandes murallas, desde Megara hasta el puerto de Nisea, que sirvieron para que Megara se aliara en el futuro con Atenas.
Confrontación con Macedonia Filipo II Políticamente, Foción mantenía una posición moderada en las relaciones entre Atenas y Macedonia, considerando que se debía evitar una confrontación que podría ser catastrófica para Atenas. Aunque había tenido éxito en sus campañas militares, consideraba a Macedonia un poder en alza, y dudaba del éxito de una política exterior ateniense demasiado contraria a esa potencia. Sin embargo, los atenienses se decantaron por la postura contraria, defendida por importantes oradores como Demóstenes, Licurgo o Hipérides, considerando que Atenas tenía suficiente poder militar. Filipo, por otro lado, prefería no ir a la guerra contra Atenas, en la esperanza de conseguir su apoyo naval para una campaña contra Persia.
Foción fue enviado a las colonias del Egeo mientras que Atenas enviaba sus tropas para enfrentarse a Filipo. Sin embargo, los atenienses fueron completamente derrotados en la batalla de Queronea, en 338 a. C. Entonces la aristocracia ateniense apoyó la nominación de Foción como estratego, nominación que fue aprobada por el Areópago.