es el nombre con el que se conoce a un género japonés de publicaciones ilustradas, mangas y animes creadas por hombres gais y dirigidas a un público homosexual masculino. En Japón, el género es conocido como manga gay (ゲイ漫画) o , término derivado de la expresión inglesa gay comic. Si bien a lo largo de su historia ha estado enfocado en contenido erótico, en décadas recientes se ha diversificado para incluir publicaciones no pornográficas que exploran tramas autobiográficas o recuentos de la vida de hombres gais. El género surgió en la década de 1960 en revistas de contenido fetichista que mostraban ilustraciones y textos homosexuales. Además de los manga y las ilustraciones, existen videojuegos eróticos bara, además de novelas y dibujos animados. El bara es principalmente un fenómeno japonés, con publicaciones de tirada limitada en el extranjero, aunque también ha logrado difusión a través de scanlations por comunidades gais de internet.
El bara puede variar de estilo visual y de argumentos, pero generalmente representa hombres fornidos de aspecto masculino, que pueden variar en su complexión y cantidad de vello corporal desde los hombres atléticos y musculados hasta los de tipo oso , lo que le diferencia del género yaoi (conocido en Japón como boys' love) que representa hombres esbeltos y de aspecto juvenil. Además el yaoi a pesar de plasmar relaciones homosexuales masculinas está dirigido principalmente al público femenino mientras que el bara se dirige principalmente al público gay. El yaoi presenta hombres idealizados bishōnen que siguen la fórmula de emparejar a un personaje dominante, seme, con uno sumiso, uke,Linderström, Jenny Boys' Love: En studie av maskuliniteter och maktrelationer i yaoi manga muchas veces centrándose en los sentimientos de relaciones platónicas. En cambio el bara además de romanticismo generalmente muestra sexo explícito entre hombres (en ocasiones incluso violento), a alguna representando relaciones más «realistas», llegando a contener historias autobiográficas.
Etimología
derecha|miniaturadeimagen|El término bara se traduce del japonés como «rosa», e históricamente se utilizaba como un término peyorativo para referirse a hombres homosexuales. El término , que se traduce del japonés literalmente como «rosa», se utilizaba históricamente en Japón como un término peyorativo para referirse a los hombres homosexuales. A partir de la década de 1960, el término fue reapropiado por algunos medios de comunicación homosexuales japoneses, en particular con la publicación del libro Barakei (1961), una colección de fotografías semidesnudas del escritor gay Yukio Mishima, tomadas por el fotógrafo Eikoh Hosoe, y posteriormente con en 1971, la primera revista gay asiática de venta libre. El término Bara-eiga («cine rosa») también se utilizó en la década de 1980 para describir al cine gay.
A finales de la década de 1980, con el surgimiento de los movimientos de activismo LGBT en Japón, el término cayó en desuso, y se convirtió en la denominación preferida para referirse a las personas que experimentan atracción hacia su mismo sexo. El término resurgió como peyorativo a finales de la década de 1990 durante el auge de los foros y salas de chat en internet, donde los administradores heterosexuales denominaban las secciones gais de sus sitios web como «bara boards» o «bara chat». Posteriormente, el término fue adoptado por usuarios extranjeros de estos sitios web, quienes creían que «bara» era la denominación correcta para las imágenes y obras de arte que se publicaban en estos foros. A partir de la década de 2000, el término bara comenzó a ser utilizado por este público no japonés como un término genérico para describir una amplia variedad de medios gais japoneses y no japoneses que presentan hombres masculinos, incluyendo fan art occidental, pornografía gay, arte furry y numerosas otras categorías.
Esta apropiación indebida del término «bara» por parte de un público no japonés ha causado controversia entre los creadores de manga gay, muchos de los cuales han expresado incomodidad o confusión ante el uso del término para describir sus obras. El artista e historiador Gengoroh Tagame ha descrito «bara» como «una palabra muy incorrecta con connotaciones negativas», aunque posteriormente aclaró que el término es «conveniente para hablar de arte caracterizado por personajes musculosos, enormes y velludos», y que su objeción radicaba en el uso del término para describir a creadores de manga gay. El artista Kumada Poohsuke, por su parte, ha declarado que, si bien no considera ofensivo el término, no describe su obra como «bara» porque lo asocia con la revista Barazoku, que presentaba arte de estilo en lugar de obras de arte de hombres masculinos.
Historia
derecha|miniaturadeimagen|Un grabado musha-e de Utagawa Kuniyoshi ( 1834) Las representaciones de la homosexualidad en el arte visual japonés tienen una historia y un contexto que se remontan al período Muromachi, como se observa en obras como , una colección de ilustraciones e historias sobre las relaciones entre monjes budistas y sus acólitos masculinos adolescentes, y en el shunga (género de grabados eróticos en madera originarios del período Edo). No obstante, aunque estas obras representan de forma explícita relaciones sexuales entre hombres, el artista e historiador Gengoroh Tagame cuestiona si las prácticas históricas de sodomía y pederastia representadas en ellas pueden considerarse análogas a las concepciones modernas de la identidad gay y, por lo tanto, parte de la tradición artística a la que pertenece el arte erótico gay japonés contemporáneo. Tagame, en cambio, considera que el musha-e (dibujos de guerreros) es un precursor más directo de los estilos artísticos comunes en el manga gay, pues a diferencia del shunga pederasta, tanto el manga gay como el musha-e representan a hombres masculinos con músculos desarrollados y abundante vello corporal, a menudo en escenarios crueles o violentos.
Década de 1960: Primeras revistas eróticas Si bien las obras de arte eróticas fueron un componente importante de las primeras publicaciones periódicas japonesas homosexuales, en particular de la revista de circulación privada Adonis de 1952, el arte erótico gay como medio de expresión en Japón tiene sus orígenes en la revista fetichista Fuzokukitan. Publicada entre 1960 y 1974, Fuzokukitan incluía contenido gay junto con contenido heterosexual y lésbico, así como artículos sobre la homosexualidad. Los primeros artistas eróticos gais, Tatsuji Okawa, Sanshi Funayama, Go Mishima y Go Hirano, debutaron en la revista, junto con reproducciones no autorizadas de ilustraciones de artistas gais occidentales como George Quaintance y Tom of Finland. Bara, la primera revista japonesa dirigida específicamente a un público masculino gay, se publicó en 1964 como una revista de tirada reducida y solo para miembros.
El arte erótico gay de este período suele representar lo que Tagame describe como una «belleza masculina oscura y espiritual», con énfasis en la pesadumbre y el sentimentalismo. Hombres del «mundo homosocial tradicional de Japón», tales como samuráis y yakuzas, aparecen con frecuencia como protagonistas. La fotografía homoerótica de Tamotsu Yatō y Kuro Haga influyó significativamente en la primera ola de artistas gais que surgió en la década de 1960, con muy poca influencia occidental en estas primeras obras.
Décadas de 1970 y 1980: Comercialización del género Las revistas eróticas dirigidas específicamente a un público masculino gay proliferaron en la década de 1970: primero Barazoku en 1971, seguida de Adon y Sabu en 1974, lo que provocó el declive de las revistas fetichistas generales como Fuzokukitan. Estas nuevas revistas presentaban manga gay como parte de su material editorial. Las primeras serializaciones notables en el género incluyeron obras como , de Yamaguchi Masaji () en Barazoku, y Tough Guy () y Make Up (メイクアップ) de Kaidō Jin (), que aparecieron en Adon. El éxito comercial de estas revistas dio lugar a la creación de publicaciones derivadas centradas en la fotografía y las ilustraciones: Barazoku lanzó , mientras que Sabu lanzó y Sabu Special. La más destacada de estas publicaciones derivadas fue Barakomi (), un número suplementario de 1986 de Barazoku que fue la primera revista en publicar exclusivamente manga gay.
Para la década de 1980, las revistas sobre estilo de vida LGBT que publicaban artículos sobre cultura gay junto con material erótico habían ganado popularidad, entre ellas estuvieron The Gay, fundada por el fotógrafo Ken Tōgō; MLMW, que se lanzó como una publicación derivada de estilo de vida de Adon; y Samson, creada en 1982 como una revista de estilo de vida antes de pasar a centrarse en contenido relacionado con el fetichismo de la gordura. La mayoría de las editoriales cerraron sus publicaciones derivadas y suplementarias a finales de la década, aunque las revistas gais continuaron publicando ilustraciones y manga gais.
Los artistas que surgieron durante este período, en particular Sadao Hasegawa, Ben Kimura, Rune Naito y George Takeuchi, se diferenciaban grandemente en sus estilos y las temáticas que abordaban. Sin embargo, sus obras se caracterizaron por un tono generalmente menos melancólico que el de los artistas surgidos en la década de 1960, una tendencia que Tagame atribuye al declive gradual de la creencia de que la homosexualidad era vergonzosa o anormal. Sus obras se vieron además influenciadas por la cultura gay estadounidense y europea, por lo que los deportistas, suspensorios y prendas de cuero empezaron a aparecer con mayor frecuencia que los yakuzas y samuráis de años anteriores. Tagame atribuye este cambio al mayor acceso a la pornografía gay estadounidense como material de referencia e inspiración, y al auge del manga deportivo, que enfatizaba temas de atletismo y virilidad.
Década de 1990: G-Men y cambios estéticos derecha|miniaturadeimagen|Gengoroh Tagame, cuyo manga en G-men es reconocido por haber cambiado la estética del manga gay hacia hombres masculinos. La tendencia hacia las publicaciones LGBT centradas en el estilo de vida continuó en la década de 1990, con la fundación de las revistas Badi en 1994 y G-men en 1995. Ambas revistas incluían cobertura editorial sobre el orgullo LGBT, la cultura disco y temas relacionados con el VIH/sida, además de manga gay y contenido erótico adicional. G-men fue cofundada por Gengoroh Tagame, quien debutó como mangaka gay en 1987 en Sabu, y quien se convertiría en el creador más influyente del género.
G-men formó parte de un esfuerzo concertado de Tagame para «cambiar el statu quo de las revistas gay» y alejarlas de la estética , centrada en muchachos delicados y andróginos y que era popular en los medios gais de la época, hacia las representaciones de hombres masculinos con las que pasó a ser asociado el manga gay. El impacto de la estética «tipo oso» popularizada por el manga de Tagame en G-men fue tan notorio, que se le atribuye el haber provocado un cambio estilístico en los habitantes de Shinjuku Ni-chōme, el barrio gay de Tokio. Con la publicación de G-men, el estilo afeitado, «delgado y elegante», popular entre los hombres gais de la época, fue reemplazado por el uso de barba y bigotes. Adicionalmente, «el cabello extremadamente corto se convirtió en el peinado más común, y el cuerpo musculoso y ancho, que pronto evolucionaría a regordete e incluso obeso, se puso de moda».