thumb|right|De izquierda a derecha: cartucho .577 Snider, cartucho .577/450 Martini-Henry de la guerra anglo-zulú con casquillo de hoja de latón enrollada, cartucho .577/450 Martini-Henry con casquillo de latón extruido y un .303 British Mk VII SAA Ball. El Martini-Henry fue un fusil de cerrojo levadizo accionado por palanca, adoptado por el ejército británico, que combinaba el cerrojo levadizo desarrollado por Henry O. Peabody (en su fusil Peabody) y mejorado por el diseñador suizo Friedrich von Martini, cuya obra de incorporar los mecanismos de amartillado y percusión dentro del cajón de mecanismos mejoró en gran manera la operación del fusil, con el estriado poligonal diseñado por el armero escocés Alexander Henry. Entró en servicio en 1871, reemplazando al Snider-Enfield, un fusil de avancarga modificado a retrocarga. Las variantes del Martini-Henry fueron empleadas a lo largo del imperio británico por 30 años. Aunque el Snider fue el primer fusil de retrocarga que disparaba un cartucho metálico en servicio británico, el Martini-Henry fue diseñado desde sus inicios como un fusil de retrocarga y además tenía una mayor cadencia de disparo y un mayor alcance.
Se produjeron cuatro modelos del Martini-Henry: Mark I (suministrado en junio de 1871), Mark II, Mark III y Mark IV. Además hubo una versión carabina de 1877 con diversas variantes, que incluían una carabina de guarnición de artillería, una carabina de rtillería (Mark I, Mark II y Mark III) y versiones más pequeñas diseñadas como fusiles de entrenamiento para cadetes. El fusil Martini-Henry Mark IV puso fin a la producción en 1889, pero estuvo en servicio a lo largo del imperio británico hasta el final de la Primera Guerra Mundial. Se vio a algunos miembros de tribus afganas empleando el Martini-Henry en fechas tan tardías como la invasión soviética de Afganistán. A inicios de 2010 y 2011, marines estadounidenses capturaron al menos tres fusiles Martini-Henry de diversos arsenales talibanes en el Marjah.Rifles of Advanced Age Remain in Use in Afghanistan En abril de 2011, otro Martini-Henry fue capturado cerca de Ogun en la provincia de Paktika por la 101.ª División Aerotransportada del Ejército de los Estados Unidos.
El Martini-Henry fue copiado a gran escala por los armeros de la Provincia de la Frontera del Noroeste. Estas armas eran de inferior calidad que las fabricadas por la Royal Small Arms Factory de Enfield, pero tan similares que hasta copiaban sus marcajes. Los principales manufactureros fueron los Adam Khel de la tribu Afridi, que vivieron alrededor del paso Jaiber. Los británicos llamaban a estas armas "fusiles del Paso".
thumb|right|Cerrojo levadizo del Martini-Henry, desarmado.
Descripción El Martini-Henry Mark I fue creado en 1871, sustituyendo al Snider-Enfield (1866) como fusil reglamentario del ejército del imperio británico. Era un fusil monotiro de retrocarga y cerrojo levadizo, con un mecanismo simple que se activaba bajando una palanca situada detrás del guardamonte. Esto hacía bajar el cerrojo, permitiendo que el cartucho se insertara en la recámara por la parte superior del cerrojo. El cartucho era del tipo Boxer de 0.45 pulgadas, con una bala de plomo endurecida de 485 granos (1 gramo = 15 granos) pero sin envoltura metálica, lo que provocaba heridas características (pequeños agujeros de entrada con grandes agujeros de salida). El ánima del cañón tenía siete estrías y la bala salía con una velocidad inicial de 380 m/s (1250 pies por segundo). Su alcance máximo era de unos 914,4 m (1000 yardas), pero su alcance útil era de la mitad, siendo particularmente mortífero a 320 m (350 yardas).
En el cartucho original, los fusiles disparaban una bala de punta redondeada con base cóncava hecha de plomo blando, con un diámetro de 11,63 mm (0.458 pulgadas), envuelta en un "taco de papel" encerado que le daba un diámetro de 11,68 mm (0.460 pulgadas); pesaba 485 granos. Estaba fijada en su lugar con dos cánulas (estrías en la parte externa del cuello del casquillo), sobre un taco cóncavo de fieltro y cartón. Este se apoyaba sobre la carga propulsora dentro de un casquillo hecho de hoja de latón enrollada, conocido hoy como el .577/450, un diseño con casquillo abotellado que empleaba la misma base que el cartucho .577 empleado por el fusil Snider-Enfield. Estaba cargado con 85 granos (5,51 g) de pólvora negra gruesa Curtis and Harvey No.6, conocida por el gran retroceso que generaba. El casquillo era eyectado hacia atrás cuando se accionaba la palanca.
El Martini-Henry tenía una longitud de 124,5 cm (49 pulgadas) y un cañón de acero de 84 cm (33,22 pulgadas). El estriado Henry daba como resultado un cañón heptagonal con siete estrías con una vuelta en 558,5 mm (22 pulgadas). El arma pesaba 3,83 kg. A los suboficiales se les suministraba una espada-bayoneta; al montarse, el fusil se alargaba hasta 172,7 cm (68 pulgadas) y su peso aumentaba a 4,65 kg. La bayoneta estándar era una de pincho y cubo, convertida a partir de la vieja modelo 1853 (51,8 cm) o de producción reciente como la modelo 1876 (63,5 cm). Una bayoneta diseñada por lord Elcho fue ideada para picar y otras tareas fuera de combate, tenía una doble fila de dientes y podía emplearse como sierra; no fue producida en grandes cantidades y no era estándar.
El fusil Martini-Henry Mark 2, empleado en la guerra anglo-zulú, tenía el alza ajustada hasta 1646 m (1200 yardas). A 1100 m (1200 yardas), 20 disparos mostraba una desviación principal del centro del grupo de 69,5 cm (27 pulgadas), siendo el punto más alto de la trayectoria 2,44 m (8 pies) a 450 m (500 yardas).
El Enfield-Martini, un modelo calibre 10,2 mm (0.402 pulgadas) que incorporaba pequeñas mejoras tales como un seguro, fue gradualmente introducido para reemplazar al Martini-Henry desde 1884 en adelante. El reemplazo fue gradual, para que los lotes de la vieja munición se consumieran por completo.
Sin embargo, antes de que se terminase el proceso, se tomó la decisión de reemplazar los fusiles Martini-Henry con el fusil de cerrojo Lee-Metford, que disparaba cartuchos .303 British y era alimentado desde un depósito, lo que le daba una mayor cadencia de disparo. En consecuencia, para evitar tener tres fusiles de calibres diferentes en servicio, los Enfield-Martini fueron retirados y recalibrados a 11,43 mm (0.45 pulgadas), siendo rebautizados como Martini-Henry modelo A y modelo B. También se produjeron algunas carabinas calibre 7,70 mm que empleaban cartuchos de pólvora negra, conocidas como Martini-Metford e incluso carabinas calibre 7,70 mm que empleaban cartuchos de cordita, llamadas Martini-Enfield (al contrario de Enfield-Martini).
Durante el periodo en el cual el Martini-Henry estuvo en servicio, el ejército británico se vio involucrado en un gran número de guerras coloniales, principalmente la guerra anglo-zulú en 1879. El fusil fue empleado en la batalla de Rorke's Drift por la compañía del 2.º Batallón del 24.º Regimiento de a Pie. Durante la batalla, 139 soldados británicos se defendieron con éxito ante varios miles de guerreros zulúes. El fusil no fue totalmente retirado de servicio hasta 1904.
Aunque el Martini-Henry era un buen fusil, en el clima africano su cerrojo y su cañón se sobrecalentaban y ensuciaban tras un empleo prolongado. Incluso se dificultaba accionar la palanca para bajar el cerrojo y recargar el fusil. Tras investigar el problema, el departamento de Armamento del Ejército británico determinó que la frágil construcción de los casquillos de hoja de latón enrollada y el hollín producido por la pólvora negra eran las principales causas del problema. Para corregir esto, el casquillo del cartucho fue cambiado de la débil hoja de latón enrollada al más resistente latón extruido, incorporándose una palanca de carga más larga para poder aplicar más fuerza al accionar el mecanismo cuando estaba sucio. Estas variantes posteriores fueron más fiables en combate, aunque no fue sino hasta que los técnicos de la empresa fabricante de municiones Kynoch probaron en estos fusiles cartuchos con pólvora sin humo y balas con camisa de cobre en la década de 1920, cuando finalmente se logró una total precisión y fiabilidad al eyectar los casquillos disparados. Los cazadores ingleses en diversos safaris, principalmente en África, empleaban en el Martini-Henry un cartucho con carga de cordita y una bala encamisada de 500 granos, efectiva para detener animales tales como hipopótamos y otras grandes presas peligrosas a una distancia de hasta 73,15 m (80 yardas).
La pólvora sin humo fue empleada hasta bien entrada la década de 1960 en los cartuchos .577/450 Martini-Henry con casquillo de latón extruido fabricados por Kynoch para el mercado civil, demostrando otra vez ser muy fiable, y, al no producir humo, eliminaba los problemas de la suciedad. Como la pólvora ardía con menos presión dentro del casquillo del cartucho, prevenía la adhesión de éste dentro de la recámara del fusil (ya que no se expandía tanto como lo hacía con las cargas de pólvora negra originales).
El fusil padeció problemas para eyectar cartuchos disparados durante la guerra anglo-zulú, principalmente debido a los débiles casquillos de hoja de latón enrollada, que se expandían demasiado en la recámara del fusil al ser disparados, al punto que se atoraban o se rajaban dentro de esta, inutilizando el arma en el fragor de la batalla. Sin embargo, continuó siendo un popular fusil de competencia en los encuentros de la Asociación Nacional del Fusil en Bisley, Surrey, y en las competencias de fusiles civiles y militares de 1872-1904. Era empleado hasta una distancia de 914,4 m (1000 yardas) con el cartucho militar estándar de la época y para la década de 1880, el cartucho .577/450 Boxer-Henry fue reconocido por la ANF como un cartucho de 822,96 m (900 yardas), ya que disparar el Martini-Henry a 914,4 m (1000 yardas o 3/4 de milla) era difícil, necesitando una gran habilidad para calcular la desviación necesaria para que la bala de 485 granos impactase en el blanco. Pero para 1904, la mayoría de tiradores estaban empleando el nuevo cartucho calibre 7,70 mm, que demostró ser más preciso, y el interés en el .577/450 decayó a tal punto que para 1909 nadie lo empleaba en las competencias de Bisley, disparándose en su lugar con los más modernos fusiles de cerrojo Lee-Enfield.Greener, W.W..The Gun & its Development, 9th Edition, 1910.