La cumbia villera es una corriente dentro de la cumbia nacida en Argentina en 1999 que posteriormente ha sido popularizada en otros países de Hispanoamérica. En torno a esta corriente surgieron los cumbieros como subcultura. Recibió la denominación de «cumbia villera» en 2000, cuando se publicó el álbum Cumbia villera de Yerba Brava, que fue emblemático.

La cumbia villera utiliza la jerga de las clases populares del área metropolitana de Buenos Aires así como parte del tradicional lunfardo, presentando un lenguaje conciso y coloquial. La mayor parte de las canciones tratan acerca de la vida cotidiana en los barrios populares y las villas de emergencia de Argentina, regularmente haciendo referencias al alcohol, las drogas, la delincuencia, la vida carcelaria, el sexo, la violencia y antipatía hacia la policía, los políticos y el rencor a las clase altas. Además, las bandas de este estilo también componen canciones que no difieren de la cumbia romántica, así como aquellas que abordan problemáticas sociales, algunas veces buscando la toma de consciencia sobre este tipo de problemáticas.

Musicalmente, la cumbia villera no tiene un sonido específico y suele variar según la banda pero, por lo general, hay un uso intenso de sintetizadores, efectos de sonido, voces de teclado, keytars (teclado-guitarra), batería electrónica y otros elementos de los instrumentos eléctricos. Posee gran influencia de la cumbia colombiana y la chicha. También se encuentran bandas que han hecho canciones donde fusionan cumbia con candombe, rap, reggae y ska.

Por sus orígenes y lírica, la cumbia villera presenta similitudes con estilos como el gangsta rap, el street punk, el rock barrial y el narcocorrido.

Historia Orígenes y desarrollo inicial El subgénero cumbia villera nació a fines de los años 1990, en medio de un contexto de declive económico y social en Argentina.“La cumbia villera es una gran ventana para ver cómo se procesa la desigualdad”, Clarín La introducción de políticas del gobierno de Carlos Menem le dio un rápido crecimiento a la economía de la nación pero progresivamente marginalizó a grandes sectores de la sociedad por causa de la distribución regresiva del ingreso, el desmantelamiento del tejido industrial, la inmigración ilegal de pobres proveniente de otros países sudamericanos , y la desregulación estatal. Para fines de la década, Argentina estaba inmersa en una profunda crisis económica. Los sectores populares fueron los más afectados por esta crisis, siendo esta una clase social donde la cumbia era el género musical más popular. Sin embargo, las bandas populares de cumbia de los años 1990 no solían hacer canciones sobre problemáticas sociales, y sus letras se limitaban a temas como el amor o la fiesta."El juicio del medio pelo", Los Andes En la misma época, sin embargo, se popularizaron bandas de rock and roll cuyas líricas abordaban problemas sociales y, en muchos casos, relataban las vivencias y costumbres de la juventud de una forma cruda y directa, existiendo canciones que hablaban sobre drogas, sexo, delincuencia, violencia callejera y el odio hacia la policía con un lenguaje vulgar, siendo esto algo novedoso en el rock and roll argentino, ya que, anteriormente cuando se abordaban temáticas de ese estilo las bandas solo utilizaban metáforas, las cuales además distaban de ser agresivas. A dicho estilo lírico de canciones de rock and roll argentino se lo denominó rock cabeza o rock barrial. El término cabeza es un derivado del término peyorativo cabecita negra; en tanto que la denominación de barrial se debe a las líricas asociadas a lo callejero, lo que se asociaba a situaciones acontecidas en los barrios bajos.

De esta manera, Pablo Lescano, tecladista y autor de la lírica de varias canciones de Amar Azul (una de las bandas de cumbia más importantes de Argentina), comenzó a componer letras más vulgares y directas por influencia del grupo 2 Minutos, banda de punk rock que él escuchaba y que forma parte del rock cabeza. No obstante, los restantes integrantes del grupo musical Amar Azul en ocasiones rechazaban algunas canciones que Lescano proponía debido a su agresividad o vulgaridad. Es así que Lescano compró instrumentos y equipamiento para producir una grabación independiente, y en el año 1999 formó una banda con una estética y lírica diferentes a las habituales, y la llamó Flor de Piedra, convirtiéndose así en la primera banda de lo que un año más tarde se denominaría como cumbia villera. Flor de Piedra y Yerba Brava, encabezada por Juan Carlos Ponce "El monito", lideran este nuevo movimiento musical.

Sin embargo, Lescano decidió no formar parte de la misma y se limitó solo a componer sus canciones y ser el representante. Flor de Piedra grabó entonces el primer disco de cumbia villera de la historia, La vanda más loca, pero las compañías discográficas rechazaron distribuirlo, por lo que la banda envió su grabación una emisora ilegal, la cual aceptó. Se usó como corte de difusión del disco la canción Sos botón, convirtiéndose de esta forma en la primera canción de cumbia villera. Inesperadamente tuvo éxito, y así fue que el sello Leader Music finalmente se contactó con Pablo Lescano, informándole que estaba interesado en la banda.

Las grabaciones comenzaron a tener alta rotación, y la banda pronto comenzó a ganar popularidad, propagándose hacia todo el país."Qué hay detrás de la cumbia villera", Los Andes Esto hizo que se formen nuevas bandas, algunas en el mismo año (Guachín, Canto Negro o Pala Ancha) y otras a partir del año 2000 (Meta Guacha, Mala Fama, Yerba Brava, etc.). Ese mismo año, tras un accidente en motocicleta que alejó a Pablo Lescano de Amar Azul, pasó varios meses con poca movilidad en su cama, tiempo donde grabó canciones de forma casera usando su voz, por lo cual decidió formar Damas Gratis, banda que, años después, pasó a ser la más importante del estilo, y donde él no solo componía las canciones sino que pasó a formar parte como vocalista y tecladista. Las nuevas bandas además fueron más allá de los cimientos iniciales de Flor de Piedra y comenzaron a explorar nuevos sonidos y temáticas, trayendo elementos del rock (Los Gedes) o la música clásica (Mala Fama), y haciendo las letras más socialmente conscientes (Guachín) o radicalmente agresivas (Pibes Chorros). La crisis que explotó en 2001 en Argentina aumentó fuertemente la popularidad de la cumbia villera y la simbolizó para toda la posteridad como un ícono de una época en la historia argentina. Fue en esta época donde se grabaron algunos de los discos más importantes del estilo, como "100% villero", de Yerba Brava (en 2001); y "Sólo le pido a Dios", de Pibes Chorros (en 2002). El estilo y sus repercusiones musicales fueron ampliamente debatidos en los medios de comunicación,"Códigos de la cumbia villera", Clarín"CUMBIA VILLERA ¿FENÓMENO POPULAR? MÚSICA MADE IN LA VILLA", Periódico Tribuna y formó parte del sonido de la serie televisiva Tumberos (de 2002) y las películas El bonaerense" (de 2002) y El polaquito (de 2003). Las bandas de cumbia villera incluso comenzaron a hacer giras musicales internacionales, al principio en países limítrofes, y luego en el resto de Sudamérica y también Norteamérica y Europa. Esta invasión argentina influenció fuertemente al público de los países latinoamericanos donde las bandas se presentaban, y pronto se formaron bandas de cumbia villera provenientes de Uruguay (La Clave), Paraguay (Los Rebeldes), Bolivia (Diego Soria), Chile (Buena Huacho), y México (Cumbia Zero), contribuyendo musicalmente al estilo al usar los diferentes estilos e influencias de los géneros musicales de sus diferentes países, y contribuyendo líricamente al usar el vocabulario y la jerga usada en la vida cotidiana en sus respectivos países.

Madurez musical Las tendencias en la cumbia argentina comenzaron a cambiar y algunas medidas nuevas en la industria musical de Argentina que afectaron la temática original de la cumbia villera como la presión de los mánagers de las bandas para que dejaran de cantar letras controvertidas y la censura de las emisoras y del COMFER que prohibió la cumbia villera, aunque en que grado la censura disminuyó el predominio de la cumbia villera o, por el contrario, avivó aún más al género musical, es debatido.“La cumbia nos dice mucho de la realidad social”, Página 12 La campaña en las villas de grupos cristianos (tanto católicos como evangélicos) también contribuyó. Otras causas incluyen cambios en las bandas de cumbia villera como separaciones (Guachín), cambio de cantantes u otros miembros (Yerba Brava) y caídas en las drogas u otras adicciones (Pablo Lescano), y el ascenso de nuevas bandas de cumbia que eran diferentes tanto en sonido como en letras y hasta estéticas como, La Base Musical que, en términos generales, evitaba las letras controvertidas y en lugar de eso cantaban sobre amor, y denominaron sus estilos como "cumbia base" u otros apodos para evitar las implicancias de ser etiquetados como cumbia villera y subsecuentemente tener prohibido tocar en boliches o recibir promoción, debido a la censura del COMFER.

A lo largo de la década de los años 2000, la cumbia villera continuó teniendo peso en las comunidades trabajadoras y pobres a lo largo de Latinoamérica, con incluso nuevas bandas siendo formadas cada año por toda Latinoamérica y continuando con la evolución del género, junto con las usuales giras que constantemente hacían alrededor del continente las bandas más representativas como Damas Gratis y Pibes Chorros. Tan tarde como en 2007, el 30% de las ventas totales en la industria musical de Argentina eran todavía de grabaciones de cumbia villera. Pero su predominio e influencia en Latinoamérica se disminuyó mucho con el cambio de lírica con la popularización del reguetón a mediados de la década del 2000 y en Argentina, además, con las bandas de cumbia que se popularizaron en esa época utilizando las líricas más habituales de la cumbia, avocadas al romanticismo."La cumbia se reinventa en Argentina con enfoque social", El Tiempo (Colombia) Sin embargo, ciertos sociólogos, filósofos y parte de la opinión pública comenzaron a reivindicar a la cumbia villera en la década del 2010 como una representación genuina de la expresión de los marginados sociales, tal como había sucedido con el rock cabeza."100 % negro cumbiero. Una aproximación al proceso de construcción de las identidades entre los jóvenes urbano marginales." Lic. Fabián C. Flores, Lic. Adrián W. Outeda - Universidad Nacional de Luján, Argentina.

Características thumb|250px|Pablo Lescano (vocalista-tecladista y fundador de Damas Gratis) con su keytar, uno de los instrumentos simbólicos de la cumbia villera. A dicho instrumento también se lo conoce como "teclado-guitarra".

La cumbia villera es un subgénero de la cumbia argentina cuyas canciones abordan frecuentemente temáticas relacionadas con el sexo, las drogas, el alcohol, el fútbol, la pobreza, la represión policial y la delincuencia. Es un vehículo de expresión de las clases populares y los sectores marginales que describe la cotidianidad en la cual se encuentran sumergidas.

El calificativo de villera se refiere a los habitantes o a cualquier cosa que provenga de las villas (denominación que reciben en el país los asentamientos informales conformados en su gran mayoría por viviendas precarias) y también a las personas de clase baja en general, ya que, en sus comienzos, la mayoría del público y los propios músicos de esta corriente eran habitantes de distintas villas del Gran Buenos Aires. Si bien el calificativo es usado en forma peyorativa por aquellos que pertenecen a otras clases sociales, ha sido apropiado por muchos habitantes de las villas, quienes lo utilizan como distintivo de pertenencia y hasta orgullo, pero solo cuando es usado por un miembro del mismo grupo social (en forma similar a la expresión en inglés nigger).