thumb|right|280px|Logo de la especie Terran. Terran es una de las tres razas del videojuego StarCraft, junto con los Protoss y los Zerg. Los Terran representan en este juego a una excolonia de humanos en una versión futurista.
Su modo de juego es similar a las otras razas ya que pueden construir en cualquier parte del terreno, deben fabricar edificios para mantener a las unidades y pueden reparar a estos y a las unidades mecánicas. Como peculiaridad, sus sistemas anti-gravitatorios permiten la migración de sus edificios para asentar nuevas bases.
En general, son una raza rápida, versátil y relativamente numerosa.
Historia Terran
(Esta historia es previa al juego original, no revelara argumentos de `Starcraft, StarCraft: Brood War o StarCraft II).
La caída de la civilización occidental
Aunque la tecnología y la cultura mundial habían progresado mucho durante todo el , esos avances resultaron incomparables frente al posterior desarrollo, casi temerario. Al final del , el ser humano había sido testigo de atrevidos cambios. Tecnologías radicalmente nuevas aparecían a increíbles velocidades, ofreciendo el acceso a ordenadores avanzados y bases de datos de información hasta los países más necesitados de la Tierra. El comunismo cayó en los países del este, en poco tiempo hubo cantidad de armas nucleares disponibles y la estructura de poder internacional, definida originalmente por la adquisición de capital y la superioridad militar, quedó destruida cuando los países del Tercer Mundo se levantaron para desafiar al poder militar y económico de las superpotencias mundiales.
Como las manipuladas ciencias de la cibernética, de la clonación y del encolado genético habían ido apareciendo paulatinamente en el foro público, grupos de militares humanistas y religiosos de línea dura se enfrentaron a las corporaciones de intereses privados que hacían beneficios mediante la experimentación genética. Estos dramáticos cambios en la reserva genética humana desataron una gran alarma entre las principales facciones humanistas.
La tecnología siguió desarrollándose, y los índices de población aumentaron. Al final del había 8 mil millones de personas en la Tierra, y en solo 300 años, la población había aumentado en 26 mil millones. La contaminación, la falta de recursos naturales y combustibles asequibles aún empeoraban más las cosas mientras los líderes mundiales buscaban la forma de detener el crecimiento de la población en sus respectivos países. El sentimiento popular era que el mundo se dirigía a una inevitable catástrofe porque la superpoblación y la alteración genética lo invadían todo.
Mientras tanto, a medida que crecían las tensiones internacionales en cuanto al uso y capitalización de las mutaciones genéticas y cibernéticas, muchos sistemas económicos internacionales se replegaron sobre sí mismos y se cerraron. Se produjeron horribles actos de terrorismo entre el sector corporativo y las facciones humanistas, obligando a acciones de fuerza de la policía por todo el mundo. La irresponsable cobertura informativa de los medios de comunicación de estas atroces acciones policiales extendió el caos civil ya existente en muchos de los países más grandes. Finalmente la precaria balanza del poder mundial estalló en un pandemónium internacional.
El Nuevo Orden
El 22 de noviembre de 2229, fue fundada la Liga de Poderes Unidos o el UPL (United Powers League). El UPL iba a convertirse en la última reencarnación de la humanidad unida, que en su día habían representado las Naciones Unidas. Este Nuevo Orden consiguió regular y controlar casi el 99.8% de la población mundial a excepción de unas cuantas ciudades religiosas (La Meca, Jerusalén y el Vaticano). El UPL fue fundado con base en el socialismo progresista, pero solía recurrir a duras y fascistas acciones para mantener el orden público. Tras ocho años de control, el UPL decidió poner en marcha una dura agenda que unificaría las diferentes culturas de la humanidad para siempre.
Llevó mucho tiempo erradicar los últimos restos de separatismo racial y las Comisiones Unidas prohibieron muchas de las religiones a excepción de las más importantes. El inglés fue declarado idioma común del planeta. Las otras lenguas fueron simplemente restringidas en sus países de origen. Aunque casi todas las religiones fueron vetadas por el UPL, la organización tenía una creencia casi religiosa en la supuesta "divinidad del ser humano". Este dogma trajo consigo la inmediata eliminación de cualquier mutación o prótesis vital para conseguir una reserva de genes humanos de la máxima pureza. Los defensores y eruditos más radicales del UPL pensaban que la alteración genética, la cibertecnología y el uso de drogas psicoactivas llevaba a la degeneración de la especie humana. Los líderes del UPL desarrollaron un atrevido plan que aseguraría la supervivencia de una humanidad, limpia de la tentadora corrupción de las tecnologías radicales.
La Gran Purificación
Como las sangrientas inquisiciones que devastaron Europa cientos de años atrás, el UPL puso en marcha uno de los planes más violentos jamás concebidos por la humanidad: el Proyecto Purificación. Esta cruzada genocida fue la solución final del gobierno a la cuestión de limpiar a la humanidad de sus facetas más degeneradas. Las tropas del UPL recorrieron todos los países de la tierra, derrotando a los disidentes, hackers, sintéticos, cibernéticamente mejorados, tecno-piratas y criminales de todo tipo. Esta clasificación a nivel mundial supuso la eliminación de casi 400 millones de personas. Los medios de comunicación en todo el mundo, ahora bajo el estricto control del UPL negaron la horrible violencia perpetrada y mantuvieron a la población de la Tierra ignorante de las atrocidades que se estaban cometiendo.
A pesar de sus actos criminales, el UPL cosechó numerosos éxitos en muchas tecnologías básicas. Campos de investigación que habían permanecido dormidos durante décadas fueron reabiertos bajo el control del UPL. Los programas de exploración espacial de mediados del , abandonados por los gobiernos de Estados Unidos y Rusia debido a la reducción drástica de su presupuesto y al continuo sabotaje político, se convirtieron en la base de una nueva era de la exploración para la humanidad. La combinación de la hibernación criogénica con la tecnología warp (espacio-temporal) ofreció la posibilidad de viajar entre las estrellas. En solo 40 años, el UPL fundó colonias en la Luna y en planetas del sistema solar.
Durante este período, un brillante y joven científico llamado Doran Routhe, decidió consolidar su poder dentro del UPL. No interesado en las vulgaridades del Proyecto Purificación, Routhe estaba obsesionado por fundar colonias en los mundos que se encontraban más allá del sector Terran. Routhe estaba convencido de que el descubrimiento de nuevos minerales y de fuentes de combustible alternativas lo convertiría en uno de los hombres más influyentes de la Tierra. A través de sus conexiones políticas y de su fortuna personal, Routhe consiguió que miles de prisioneros del UPL fueran utilizados como conejillos de indias para sus planes secretos.
Los prisioneros, destinados a ser ejecutados en masa por edicto del Proyecto Purificación, fueron llevados a los laboratorios privados de Routhe. Routhe, que planeaba el envío de prisioneros como colonos de los mundos remotos, hizo que sus equipos científicos prepararan a unas 56.000 personas para la hibernación criogénica a largo plazo. Tras catalogar las diversas mutaciones y mejoras cibernéticas de los prisioneros, Routhe introdujo todos los datos en un revolucionario súper-ordenador. Este Sistema de Análisis Logístico Telepático Artificial conocido como ATLAS (Artificial Tele-empathic Logistics Analisys System), procesó toda esta información genética y fue capaz de predecir cuáles de los prisioneros podrían sobrevivir a la dura prueba a la que se deberían enfrentar. Solo 40.000 de los prisioneros fueron considerados aptos para sobrevivir a las duras condiciones y esos 40.000 prisioneros fueron cargados en cuatro supertransportes automatizados de espacio profundo. Mientras los prisioneros estaban siendo preparados para su "frío sueño" criogénico, las naves fueron cargadas con suficientes suministros, alimentos y hardware para ayudarles cuando llegaran a sus destinos previstos. El ordenador de navegación fue programado entonces con las coordenadas del lejano planeta de Gantris VI. Todo parecía estar perfectamente preparado y ni siquiera Ruothe podía imaginarse que los prisioneros eran lanzados a una muerte casi segura al cerco de la galaxia.
Los exiliados y el Largo Sueño
El ATLAS fue instalado en el primero de los supertransportes, el Nagglfar. Los tres transportes -Argo, Sarengo y Reagan- fueron programados para seguir al Nagglfar cuando este fuera lanzado al vacío espacio hacia Gantris VI. Durante este viaje, que las futuras generaciones llamarían el Largo Sueño, el ATLAS siguió monitorizando a los humanos en estasis criogénica. Evaluando las numerosas mutaciones y mejoras encontradas en el acervo genético de los prisioneros, ATLAS descubrió un potente agente mutagénico que existía en el ADN de algunos de ellos.
Aunque esta mutación aparecía en menos del 1% de los prisioneros, parecía aumentar el potencial psiónico latente en el cerebro humano. ATLAS calculó que mientras los prisioneros consiguieran sobrevivir en sus nuevos entornos, muchos de ellos podrían beneficiarse de esta mutación psiónica en tan solo unas pocas generaciones. Estos descubrimientos fueron grabados y enviados de vuelta a la Tierra, directamente a los registros Doran Routhe.
Previsto originalmente como un viaje de un año este plazo nunca se cumplió. En un momento del viaje los sistemas de navegación incorporados al ATLAS se apagaron borrando no solo las coordenadas de Gantris VI sino también las de La Tierra. Las cuatro naves, con su desafortunada carga en estasis, viajaron ciegamente por el espacio a velocidades warp durante casi 30 años.
Finalmente, los motores warp de los cuatro supertransportes alcanzaron su fusión crítica y tras 28 años de viaje, las enormes naves emergieron al espacio real, junto al cerco de un sistema estelar habitable. A unos 60.000 años luz de la Tierra con sus motores destruidos y sus baterías de soporte vital casi agotadas las naves accionaron sus protocolos de emergencia y se dirigieron a los mundos habitables más próximos del sistema.
El Reagan y el Sarengo acabaron en un mundo que sería llamado Umoja. El Sarengo que había sufrido enormes daños durante su descenso atmosférico, se estrelló contra el planeta matando a sus 8.000 pasajeros. El Reagan tuvo más suerte, ejecutando un descenso controlado y aterrizando intacto. Tras el aterrizaje de la nave las cámaras del "frío sueño" quedaron desactivadas y los pasajeros que aún vivían empezaron a despertarse lentamente. Los pasajeros intentando recordar donde estaban y cuánto tiempo habían "dormido", descubrieron que por alguna razón el ATLAS había borrado toda la información de su viaje de los bancos de los ordenadores.
El Argo aterrizó en el mundo rojo de Moria. Sus pasajeros corrieron el mismo destino que los del Reagan porque toda la información relacionada con su estado actual había sido borrada.
Solo los pasajeros del Nagglfar pudieron acceder a los ordenadores de la nave para conocer su viaje. Tras preguntarle al ATLAS, confirmaron sus sospechas de que no volverían a ver la Tierra porque, aunque habían aterrizado en el templado planeta de Tarsonis, el Nagglfar había quedado totalmente destruido. Los exiliados que habían sobrevivido esparcidos ahora por los tres mundos salvaron lo que pudieron de sus arruinadas naves en un intento de proveerse para los nuevos entornos.
La Confederación y el Nuevo Mundo