La Armada del Ecuador, también llamada Fuerza Naval es una rama de las Fuerzas Armadas del Ecuador, responsable en tiempos de guerra de conservar la soberanía marítima del Ecuador y en tiempos de paz es responsable de controlar las actividades ilícitas como el contrabando de combustibles, migración ilegal, pesca ilegal, tráfico de drogas, náufragos, entre otros.

Visión «Ser una Armada flexible, interoperable y potente, con persistencia en las áreas de responsabilidad jurisdiccional y con presencia en las áreas no jurisdiccionales de interés nacional; capaz de disputar el control del mar y de apoyar las acciones de seguridad del Estado».

Valores Institucionales Honor Ciencia Lealtad Disciplina

Historia La vinculación del puerto de Guayaquil con el comercio marítimo, impuesta por la geografía misma, se evidencia por su importancia como proveedora para el Virreinato de maderas tales como el guachapelí, el roble, el cañafístola, la caña guadua o caña de Guayaquil, etc., materia prima que permitió abastecer abundantemente los astilleros de este puerto.

La importancia de los astilleros de Guayaquil durante la Colonia, no solo es reconocida en la actualidad, sino que fue ya subrayada en numerosas ocasiones por sus propios contemporáneos, llegándose a afirmar en el que eran superiores a todos los demás astilleros de ambas Américas y a los más célebres astilleros de Europa. Antonio de Ulloa y Jorge Juan dijeron que era el mejor astillero que se conocía en todo la costa del océano Pacífico.

Por su parte, el que fuera Gobernador español de Guayaquil hasta 1797, Josef de Aguirre Irisarri, el 18 de octubre de 1807, informa al Príncipe Generalísimo Almirante la importancia de los astilleros de Guayaquil para la marina virreinal y dice textualmente:

Estas afirmaciones se deben sin lugar a dudas a la existencia de una numerosa y experta comunidad de constructores navales, agrupados en su gremio característico, la maestranza, cuyos miembros en el último tercio del llegaron a ser lo más selecto de todos aquellos mares.

En lo que respecta a la autoridad marítima, a lo largo de la vida colonial de Guayaquil, ejercía dichas funciones el propio corregidor, quien era el encargado del registro de las naves que arribaban y zarpaban del puerto. Pero cuando Guayaquil dejó de ser corregimiento para erigirse en gobierno militar, por Real Cédula de 8 de diciembre de 1762, sería el gobernador el que realizaría dichas funciones. Habiendo sido designado primer gobernador el teniente coronel D. Juan Antonio Zelaya y Vergara, este recién llegó a Guayaquil el 11 de octubre de 1763, y previa exhibición de los títulos y certificados respectivos, se juramentó e hizo cargo del gobierno de la ciudad.

La escribanía respectiva estaba adscrita a la del Cabildo. Fue solo a partir de 1747 que se contó con un escribano especial para los registros.

Al parecer la organización de la Capitanía del puerto, según Julio Estrada, data de 1797: .

Por 1804 ejercía como capitán del puerto don José María Cucalón, de lo que nos podemos dar cuenta por una comunicación que le envía el gobernador Bartolomé Cucalón y Villamayor el 10 de mayo de aquel año. Según el mismo Estrada, es este el primer capitán del Puerto de Guayaquil que se ha identificado, pero hay la posibilidad de que haya tenido antecesores en el cargo.

En lo que respecta a la edificación para la Capitanía, el gobernador Cucalón le informaba al Virrey en 21 de abril de 1805:

Como sucedía entonces con los puertos coloniales españoles, Guayaquil no se libró de los sucesivos ataques de bucaneros que asolaron las costas americanas de aquella época.

La Independencia y la Gran Colombia Al producirse la revolución del 9 de octubre de 1820, luego del júbilo y alegría consecuentes por el éxito alcanzado, se constituyó una junta de guerra y se nombró jefe político a José Joaquín de Olmedo.

Conseguida la independencia, se decidió despachar a la goleta “Alcance” llevando una comisión encargada de participar al general San Martín y al Comandante Thomas Cochrane, jefe de la Escuadra Libertadora del Perú, el triunfo de la revolución de Guayaquil. Dicha embarcación fue armada con 10 carronadas; se nombró comandante de la misma a su antiguo dueño José de Villamil, Segundo Comandante a don Lorenzo de Garaycoa y Jefe de la Guarnición de a bordo a don Miguel Letamendi.

La "Goleta Alcance" propiedad del almirante español Manuel Antonio de Luzárraga, presentó una tripulación de más de cien hombres con suficiente experiencia en alta mar, es decir que fueron buenos conocedores del sistema de navegación a la vela. Es un suceso de importancia histórica el que una nave esté lista para zarpar en forma inmediata para cumplir la misión encomendada. La "Alcance" cumplió su cometido con éxito, lo que demuestra que en el ambiente marítimo en que vivía Guayaquil existía gente preparada y con tradición, que le permitía faenar en el mar. Fue este, pues, nuestro primer buque de guerra, y continuó participando en algunas acciones hasta que, el 19 de septiembre de 1821, se perdió por haber escallado en la costa de Chupadores.

Consolidado el triunfo de la Independencia Nacional, el 24 de mayo de 1822, Guayaquil independiente a incorporarse a la Gran Colombia; es aquí cuando surge la figura descollante de un distinguido marino: el capitán de navío don Juan Illingworth Hunt, a quien el Libertador designó comandante general del IV Departamento marítimo. Inmediatamente se ocupó de organizar todo lo concerniente a la Marina de Guerra, además de tomar empeño en la creación de la Escuela Náutica nacional.

El gobierno fue adquiriendo algunos buques indispensables para el mantenimiento de la soberanía grancolombiana en el Pacífico; es así que en 1823 se conforma la primera fuerza naval con los siguientes buques de guerra: la goleta “Guayaquileña”, el bergantín “Chimborazo” y la corbeta “Pichincha”.

Thomás Wright, quien en febrero de 1824 fue ascendido a capitán de navío, se desempeñaba como Comodoro de la Escuadra del Sur, embarcado en el bergantín “Chimborazo”, donde tenía izada su insignia, y realizó patrullajes a lo largo de la costa peruana con 7 transportes debidamente pertrechados y listos para prestar ayuda en el traslado de las tropas, cuando Bolívar, que se hallaba con su ejército en Perú, lo requiriera. Bolívar con su gran ejército derrotó a las fuerzas realistas en la batalla de Junín el 6 de agosto de 1824; luego de esto, Wright recibió instrucciones de proceder al Callao y ponerse bajo las órdenes del almirante Guise, jefe de la Escuadra Unida.

Las unidades grancolombianas, conformando dicha escuadra, participaron en algunas acciones navales contra los realistas y también en el bloqueo del Callao, último reducto español en América del Sur.

A inicios del año 1825, el almirante Guise, Comandante en Jefe de la Escuadra bloqueadora del Callao, arriba a Guayaquil a bordo de la fragata “Protector” para realizar reparaciones, y por presentarse en este puerto un conflicto entre Guise y el Intendente de Guayaquil, general Juan Paz del Castillo, por ciertas irregularidades en el comportamiento del primero, es destituido, nombrándose en su reemplazo como comandante de la Escuadra Unida al comandante Juan Illingworth. Hasta entonces no existía una organización que se encargue de la educación de los futuros marinos pero no tardaría en aparecer la Escuela Náutica.

La República thumb|200px|right| Buque escuela Guayas, en Mar del Plata, Argentina. El 3 de noviembre de 1832, el Congreso Constitucional del Ecuador decretó que el establecimiento de la Marina Militar se llamara Departamento Marítimo del Ecuador en vez de la antigua denominación de Apostadero de Guayaquil. El 8 del mismo mes, el general Juan José Flores disponía el ejecútese. El mando de este Departamento se lo dio a un general de brigada de Marina o capitán de navío, bajo la denominación de comandante general. Se estableció también la Mayoría de Marina dirigida por un capitán de fragata. De este modo se legalizó la Marina durante la República.

En 1832 y 1833, y quizás aún más tarde, la Armada consistía en seis buques de guerra: la fragata “Colombia”, armada inicialmente con 62 cañones grandes, 30 de a 42 libras y 32 de a 32 (refiriéndose al peso de las balas que lanzaba cada cañón, que era la única medida utilizada en la época); el bergantín “27 de febrero”, armado con 2 cañones de a 12 libras, y 14 de a 18; el bergantín-goleta “Guayaquileña”, con 9 cañones de a 12 libras y 12 de a 18; las goletas “Istmeña” y “Gracia del Guayas” y el pailebot “Diligencia”, que montaba cada cual un solo cañón de a 12 libras.

Durante la guerra de los Chihuahuas (1833), se conformaron dos fuerzas navales. Del lado del gobierno de Flores participaron las goletas “Istmeña” y “Valerosa”, y el bergantín “Atrevido”; en cambio los revolucionarios, liderados por Vicente Rocafuerte, contaron con la fragata “Colombia”, las goletas “Guayaquileña”, “Juanita” y “Gracia del Guayas”, bergantín-goleta “27 de febrero” y pailebot “Diligencias”. En 1837 permanecían únicamente las goletas “Guayaquileña” y “Diligencia”, aunque la primera de las nombradas, en precarias condiciones; pero para 1840 solamente quedaba la goleta “Diligencia”.

Época Moderna

Campaña naval de Esmeraldas (1913-1916) Durante la Revolución de Esmeraldas, Guerra de Concha, iniciada el 24 de septiembre de 1913 bajo el liderazgo del Coronel Carlos Concha Torres y que se extendió hasta 1916, la Marina participó con una campaña naval en la que sus buques realizaron las siguientes tareas: transporte de tropas, bloqueo del puerto de Esmeraldas, bombardeo a la costa, aprovisionamiento, conducción de desembarcos, etc., contribuyendo a mantener al gobierno constituido de la República, en esta lamentable confrontación interna.

El oficial más antiguo de la Fuerza Naval que bloqueaba dicho puerto era el Capitán de Navío Rafael Andrade Lalama, a su vez comandante del crucero “Cotopaxi”, quien posteriormente fue nombrado “Jefe Superior de la Fuerzas de Mar y Tierra, que operan en la costa norte”. Los otros buques participantes en dicha campaña fueron el cazatorpedero “Libertador Bolívar”, el transporte “Constitución”, el guardacostas “Patria”, el vapor “Enrique Valdez” y el torpedero “Tarqui”.

Guerra del 41 (1941-1942 ) thumb|left|Cañonero BAE Abdón Calderón durante el conflicto armado con Perú. Durante la guerra que sostuvo Ecuador con su país fronterizo Perú, la armada ecuatoriana tuvo un relevante papel durante este conflicto ya que la armada se dedicó al apoyo de las tropas en tierra, escoltando de las motonaves que partían de Esmeraldas, Manta y Guayaquil que llevaban a bordo soldados y suministros hacia Puerto Bolívar y zonas aledañas. Otro suceso importante fue la accionar del aviso Atahualpa, ya que el buque soportó repetidas incursiones de la aviación peruana y logrando el supuesto derribo de un avión enemigo en el mes de julio. En este periodo el buque escuela "Presidente Alfaro" se encontraba en reparaciones en Reino Unido; no fue hasta el año de 1943 que estuvo listo para zarpar, además el torpedero "Libertador Bolívar" se encontraba fuera de servicio por pésimo mantenimiento.

Evolución de la armada (1942-1970 )