La Revolución de Agua Prieta fue un levantamiento militar que tuvo lugar en México el 23 de abril de 1920, liderado por Adolfo de la Huerta, Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles contra el presidente Venustiano Carranza.

El derrocamiento de Carranza es considerado el último golpe de Estado en la historia de México. Aunque el evento también tuvo elementos de revolución.

Antecedentes Elecciones de 1920 Este movimiento se originó porque Carranza le negó la candidatura presidencial a Álvaro Obregón, optando en su lugar por Ignacio Bonillas, quien había sido embajador de México en Estados Unidos. Carranza tomó esta decisión con el propósito de evitar una nueva sublevación entre los entonces candidatos Obregón y Pablo González Garza. A medida que la popularidad de Obregón seguía creciendo, el último recurso de los carrancistas fue tratar de inhabilitarlo a través de acciones legales. Obregón fue acusado de estar vinculado con un intento de sublevación militar liderado por el general Roberto Cejudo. Ante la inminente detención, Obregón huyó de la capital hacia el estado de Guerrero y se levantó en armas el 13 de abril.Adolfo de la Huerta, Resumen biográfico del Sr. Adolfo de la Huerta, en Archivo Familia De la Huerta, p. 5

Presiones sobre Adolfo de la Huerta Adolfo de la Huerta, Gobernador de Sonora, al mostrar su apoyo a la candidatura de Álvaro Obregón, se convirtió en blanco de presiones por parte del gobierno carrancista. Entre las tácticas utilizadas se encuentran:

El 11 de junio de 1919, Carranza decretó que el Río Sonora era propiedad de la federación.Pastor Rouaix a Calles, 11 de junio de 1920, en Clodoveo Valenzuela y Amado Chaverri, Sonora y Carranza: obra de la más amplia información periodística del último movimiento libertario, respaldada por gran número de valiosos documentos hasta hoy desconocidos, que entregamos a la historia, México, Casa Editorial Renacimiento, 1925, p. 23. Antonio Rivera, La Revolución en Sonora, México, edición del autor, 1969, p. 507-508. Desconocimiento del gobierno federal de los acuerdos de paz alcanzados por De la Huerta y el pueblo yaqui, lo que generó descontento social en contra del gobernador.El Demócrata, 7 de noviembre de 1919.Edward H. Spicer, Los yaquis: historia de una cultura, México, Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas, 1994, p. 293-294; "El problema del Yaqui", editorial de Orientación, en Clodoveo Valenzuela y Amado Chaverri, Sonora y Carranza: obra de la más amplia información periodística del último movimiento libertario, respaldada por gran número de valiosos documentos hasta hoy desconocidos, que entregamos a la historia, México, Casa Editorial Renacimiento, 1925, p. 59-63. José C. Valadés, Las memorias de don Adolfo de la Huerta, ex presidente de México: memorias de doce años de política revolucionaria en México, 1911-1923, edición privada de 50 ejemplares, Mérida, Talleres de la Compañía Tipográfica Yucateca, 1930, p. 30. El gobierno federal amenazó con la intervención de las tropas federales en Sonora debido a una protesta antichina que las autoridades estatales no pudieron controlar."Proceda usted a la inmediata detención del señor Adolfo de la Huerta, quien deberá quedar bajo la vigilancia personal de usted, informando a esta Presidencia haber cumplido con la disposición", José C. Valadés, Las memorias de don Adolfo de la Huerta, ex presidente de México: memorias de doce años de política revolucionaria en México, 1911-1923, edición privada de 50 ejemplares, Mérida, Talleres de la Compañía Tipográfica Yucateca, 1930, p. 31. Se emitió una orden de aprehensión contra el gobernador y, ante la negativa del general Juan Torres de arrestarlo, Carranza ordenó el movimiento de tropas desde Chihuahua y Sinaloa hacia Sonora. A pesar de las peticiones de De la Huerta para que se retiraran, ocho mil soldados federales se movilizaron.Carranza a De la Huerta, 2 de abril de 1920, en Clodoveo Valenzuela y Amado Chaverri, Sonora y Carranza: obra de la más amplia información periodística del último movimiento libertario, respaldada por gran número de valiosos documentos hasta hoy desconocidos, que entregamos a la historia, México, Casa Editorial Renacimiento, 1925, p. 155-156. Otras medidas incluyeron la transferencia de los fondos de las aduanas fronterizas a bancos en Arizona, la suspensión de pagos a los soldados federales en Sonora, la entrega insuficiente de estampillas para impuesto del timbre y la exportación de ganado.

Adhesión de Plutarco Elías Calles A petición del gobernador sonorense, el general Manuel M. Diéguez se reunió con Plutarco Elías Calles en Hermosillo para buscar un acuerdo. Sin embargo, en cuanto Diéguez se alejó lo suficiente de la frontera del estado de Sonora, envió telegramas a soldados, oficiales, funcionarios y políticos sonorenses con el siguiente mensaje: "Regresaré con veinte mil hombres, por lo que elijan su bando antes de que sea demasiado tarde.""Carranza: friend and foe!", manuscrito anónimo, en Archivo Familia De la Huerta, p. 21."Carranza: friend and foe!", manuscrito anónimo, en Archivo Familia De la Huerta, p. 19-2

Proclamación del Plan de Agua Prieta

miniaturadeimagen|Adolfo de la Huerta, Presidente de México en 1920El 23 de abril de 1920, Plutarco Elías Calles y Adolfo de la Huerta, emitieron el Plan de Agua Prieta. Esta proclamación tuvo un amplio respaldo y contó con el apoyo de distintos generales, entre ellos Fausto Topete, Pascual Ortiz Rubio, Abelardo L. Rodríguez, José Gonzalo Escobar, Heliodoro Charis, Salvador Alvarado Rubio, Jacinto B. Treviño, Manuel Peláez, Gildardo Magaña Cerda, Rodolfo Herrero, Macario Gaxiola, Enrique Estrada y Benjamín Hill. El 30 de abril, Álvaro Obregón se unió al movimiento y emitió el siguiente manifiesto:

El Plan de Agua Prieta constó de cuatro considerandos y diecisiete artículos o postulados; a continuación se mencionan cinco de ellos que resumen claramente las intenciones del movimiento:

Art. I. Cesa en el ejercicio del poder ejecutivo de la Federación el C. Venustiano Carranza. Art. VI. Se reconoce expresamente como Ley Fundamental de la República a la Constitución Política del 5 de febrero de 1917. Art. VII. Todos los generales, jefes, oficiales y soldados que secunden este Plan constituirán el Ejército Liberal Constitucionalista. El actual gobernador constitucional de Sonora, C. Adolfo de la Huerta, tendrá interinamente el carácter de Jefe Supremo del Ejército con todas las facultades necesarias para la organización política y administrativa de este movimiento. Art. X. Tan luego como el presente plan sea adoptado por la mayoría de la nación y ocupada la Ciudad de México por el Ejército Liberal Constitucionalista, se procederá a nombrar un Presidente Provisional de la República, en la forma prevista en los artículos siguientes. Art. XIII. El Presidente Provisional convocará a elecciones de poderes ejecutivo y legislativo de la Federación inmediatamente que tome posesión de su cargo.

Respuesta de Carranza miniaturadeimagen|Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles tiempo después de la Batalla de Agua Prieta.Carranza acusó a Obregón de conspirar para tomar el poder por la fuerza, de forjar alianzas con rebeldes y de liderar un amplio movimiento militar en su contra. Según Carranza, la rebelión en Sonora fue impulsiva y carecía de justificación, ya que se basaba en el pretexto de una supuesta imposición dos meses antes de las elecciones. Además, consideraba que la huida de Obregón el 13 de abril fue una señal preacordada para que otros levantamientos militares comenzaran a estallar. En su declaración, Carranza también afirmó que no entregaría el poder ni a Obregón ni a González, y que seguiría ejerciendo la presidencia hasta que la rebelión de los generales fuera sofocada y se nombrara a su sucesor de manera legal.Manifiesto a la nación del presidente Venustiano Carranza, en Mario Contreras y Jesús Tamayo, México en el siglo XX, 1913-1920. Textos y documentos, México, Universidad Nacional Autónoma de México, 1983, p. 379-394; El Universal, 7 de mayo de 1920.

Revuelta Primero se levantaron los líderes de Sinaloa, entre ellos Macario Gaxiola, Manuel Celis y Francisco Urbalejo. En Michoacán, el gobernador Pascual Ortiz Rubio y el general Enrique Ramírez encabezaron un contingente de campesinos. En la Región Huasteca, el general Arnulfo R. Gómez lideró a 2,500 hombres. El general rebelde Manuel Peláez Gorrochotegui se adhirió al movimiento. Posteriormente, el general Porfirio G. González tomó el control de la zona entre Tamaulipas y Nuevo León. El coronel Gallegos lideró una revuelta en Linares y batió al general Rosalío Gutiérrez, mientras que los gobernadores de Tabasco, Zacatecas y San Luis Potosí se alinearon con el plan. La rebelión se fue expandiendo gradualmente por todo el país, Francisco Cossio Robelo en Morelos, Fortunato Maycotte en Guerrero, Rafael Garza en Jalisco, en Chihuahua Eugenio Martínez, Joaquín Amaro, Ignacio C. Enríquez y José Amarillas, los serranos al mando del coronel Pineda desconocieron al gobierno de Oaxaca, tropas del pueblo yaqui al mando del general Francisco Urbalejo desconocieron al gobierno en Casas Grandes, mientras Carlos A. Vidal secundó el plan en Chiapas y el general Páz Faz Riza hizo lo mismo en el istmo de Tehuantepec.

El 30 de abril, los generales Pablo González Garza, Jacinto B. Treviño, Arteaga y Zepeda conformaron el Ejército Liberal Revolucionario. A pesar de que su líder, Pablo González, no se alineó con el Plan de Agua Prieta, desconocieron a Carranza y movilizaron sus tropas hacia Texcoco para amagar la Ciudad de México.Romero Flores, Jesús. (1963). La revolución que nosotros vimos. México: Fondo de Cultura Económica. Manuel W. González también amenazó Chilpancingo de los Bravo y Sindronio Pérez a Puebla de Zaragoza. En tan solo 15 días, la mayoría de los generales habían desconocido al gobierno federal.

Asesinato de Venustiano Carranza El 7 de mayo por la mañana, Carranza abandonó en el tren dorado la Ciudad de México, acompañado de sus aún leales generales Francisco Murguía, Manuel M. Diéguez, Cándido Aguilar y Francisco L. Urquizo, Secretario de Guerra y Marina, con rumbo a Veracruz. Al mediodía, rebeldes del Ejército Liberal Revolucionario liderados por Jacinto B. Treviño ocuparon la ciudad. El 9 de mayo, Álvaro Obregón entró en la ciudad. El 11 de mayo se libraron combates en las estaciones de San Marcos, Rinconada y San Francisco Aljibes en Puebla, donde el general Agustín Millán Vivero perdió la vida. Además, Carranza se enteró de que el comandante de Veracruz, el general Guadalupe Sánchez, también se había unido a los rebeldes, lo que los obligó a cambiar de planes. Optaron por refugiarse en el norte, donde Carranza podría reunir una fuerza leal a él. Sin embargo, antes de que pudiera partir, fue asesinado en Tlaxcalantongo, en la Sierra Norte de Puebla, el 21 de mayo por las tropas del general Rodolfo Herrero. Como resultado, los antiguos partidarios de Carranza se rindieron para evitar represalias.

Adhesión de los convencionistas miniaturadeimagen|Francisco Villa con uniforme militar. Obregón pactó una alianza con los líderes del reducido Ejército Libertador del Sur, Gildardo Magaña Cerda y Genovevo de la O, debido a los rencores ocasionados por el asesinato de su líder encargado por Carranza. Con el triunfo de la revolución, el Ejército Libertador del Sur se incorporó al Ejército Mexicano a través de dos divisiones: la Primera y la Segunda División del Sur.

La revuelta contó con la aprobación de Pancho Villa, quien, al ver a su archienemigo eliminado, ahora se sentía libre para tratar con el nuevo gobierno. El 22 de julio envió un telegrama al presidente de la Huerta, reconociendo su presidencia y pidiendo una amnistía. Consecuencias

Proceso contra Rodolfo Herrero