El hundimiento del RMS Lusitania fue una catástrofe marítima ocurrida en la tarde del 7 de mayo de 1915, cuando el transatlántico británico RMS Lusitania —de la naviera Cunard Line—, que realizaba un viaje de Nueva York a Liverpool, fue torpedeado por el submarino alemán SM U-21 frente a las costas de Irlanda. La explosión se produjo en el lado de estribor a las 13:54 del 7 de mayo, lo que provocó el hundimiento del barco en 18 minutos, a las 14:12. Fallecieron unas 1198 personas y sobrevivieron 761. Entre los fallecidos se encontraban unos 128 estadounidenses, siendo este naufragio uno de los motivos de la entrada de los Estados Unidos a la I Guerra Mundial.

El transatlántico británico Lusitania, procedente de Nueva York, fue identificado y torpedeado por el submarino U-boot U-20 y se hundió cerca del cabo de Old Head of Kinsale.Preston, D. (2003) Wilful Murder. The Sinking of the Lusitania. London: Black Swan. ISBN 978-0-552-99886-4. Este hundimiento provocó que la opinión pública en muchos países se opusiera al Imperio Alemán y a sus aliados, contribuyó a la entrada de Estados Unidos en la guerra, y se convirtió en un símbolo para las campañas militares de reclutamiento.

El Lusitania tuvo la mala suerte de caer víctima de los torpedos al poco de iniciarse la Gran Guerra, antes de que se implementaran técnicas para la evasión de submarinos. Las investigaciones contemporáneas llevadas a cabo en el Reino Unido y en los Estados Unidos, acerca de las causas que provocaron la pérdida del barco fueron obstruidas debido a las necesidades de mantener secretos en tiempos de guerra, así como a la campaña de propaganda paralela para asegurar que toda la culpa recayera en el enemigo alemán. El debate en torno a si el barco era un objetivo militar legítimo continuó a lo largo de la contienda, mientras ambos bandos hacían declaraciones confusas acerca del naufragio. En el viaje, además de pasajeros civiles, el Lusitania llevaba gran cantidad de municiones y material militar. A lo largo de los años, se han realizado diversos intentos para explorar el pecio y recabar información acerca del hundimiento, sin embargo los historiadores continúan debatiendo sobre el mismo y sus consecuencias.

Contexto

alt=|miniaturadeimagen|286x286px|El Lusitania arribando al puerto de Nueva York durante su viaje inaugural en 1907|izquierda alt=|miniaturadeimagen|258x258px|El Lusitania atracando en el muelle 54 del puerto de Nueva York, en noviembre de 1908 La construcción del Lusitania fue subvencionada por el gobierno británico, a cambio del acuerdo para ser convertido en un buque de guerra armado en caso de ser necesario. Tras el estallido de la Primera Guerra Mundial, el Almirantazgo Británico requisó, en julio de 1914, al Lusitania y a su barco gemelo, el , con el fin de instalar emplazamientos artilleros de 15 cm. Ambos buques, propiedad de la naviera Cunard Line, fueron inscritos como cruceros auxiliares armados, y regresaron al mar equipados para trasladar armas en ese papel.

El Almirantazgo canceló aquella decisión inicial, y decidió prescindir del uso de dichos navíos como cruceros armados. Un barco del tamaño del Lusitania consumía enormes cantidades de carbón (unas 910 toneladas al día, o 37,6 toneladas/hora), lo que ponía en aprieto las reservas de combustible del Almirantazgo, así que estos navíos fueron considerados poco apropiados para la tarea. Eran llamativos debido a su tamaño, y tenían particularidades en su construcción que los inhabilitaban para enfrentar una emergencia en caso de ser torpedeados, de modo que se los descartó para tareas de transporte, que podían ser realizadas por navíos y cruceros de menor tamaño.

No obstante, el Lusitania permaneció en la lista oficial de buques armados, junto al Mauretania.

Al comienzo de las hostilidades, se elevó la preocupación por la seguridad del Lusitania y otros grandes buques. Tras su siguiente viaje, las chimeneas del buque fueron repintadas en negro; su casco, en gris y, su nombre a proa y a popa fue cubierto en gris al llegar a Nueva York, en un intento de camuflar su identidad y dificultar su detección visual. Cuando quedó claro que la marina alemana estaba en tablas con la Marina Real británica, y la amenaza inmediata pareció evaporarse, pronto pareció que el Atlántico era de nuevo seguro para barcos como el Lusitania, siempre que la reserva de pasajeros justificara el coste de mantenerlos en servicio. alt=|izquierda|miniaturadeimagen|269x269px|Grabaciones del Lusitania al momento de zarpar de Nueva York en su último viaje, 1 de mayo de 1915 Muchos de los principales barcos de pasajeros fueron amarrados a lo largo del otoño e invierno de 1914-1915, en parte debido a la menor demanda de pasajeros a través del Atlántico, y debido a un intento de protegerlos frente al posible daño de minas u otros peligros. Algunos fueron empleados para el transporte de tropas, mientras otros fueron reconvertidos en embarcaciones hospitalarias. El Lusitania permaneció en servicio comercial; aunque la demanda de pasajeros a bordo no era tan importante como en los meses previos a la guerra, era suficiente para mantenerlo en servicio como barco civil. No obstante, se tomaron medidas economizadoras. Una de ellas consistió en apagar la caldera n.º 4 para ahorrar carbón y costes de la tripulación. Esto redujo su velocidad de crucero de 25 a 21 nudos. A pesar de ello, seguía siendo el navío más rápido activo en el servicio comercial.

Una vez que el peligro pareció desvanecerse, el barco fue devuelto a sus colores originales para eliminar el camuflaje, salvo en las chimeneas, que permanecieron negras. Su nombre fue repintado en popa y en proa, así como la superstructura, pintada en blanco. Se añadió incluso una modificación, que consistió en la adición de una banda ocre en la base, justo por encima del casco negro.Layton, J. Kent. Lusitania: An Illustrated Biography (2010, Amberley Books)

A comienzos de 1915, comenzó a materializarse una nueva amenaza: los submarinos. Al principio fueron solo utilizados por los alemanes para atacar a barcos de la Royal Navy, consiguió éxitos ocasionales, aunque a veces de forma espectacular. Luego, los U-boots comenzaron en ocasiones a atacar navíos mercantes, aunque casi siempre de acuerdo a las antiguas reglas marinas.

Desesperados por una ventaja sobre el Atlántico, el gobierno alemán fue un paso más allá en su campaña submarina. El 4 de febrero de 1915, los alemanes declararon la zona marítima alrededor de las islas británicas como zona de guerra: a partir del 18 de febrero, los buques aliados en dicha área podrían ser hundidos sin aviso. Esta postura no se trató de una guerra submarina indiscriminada en primer término, ya que se realizaron esfuerzos para evitar hundir barcos neutrales.La segunda campaña submarina de Alemania contra los aliados durante la primera Guerra Mundial sí fue indiscriminada, al igual que sucedió posteriormente durante la Segunda Guerra Mundial. thumb|right|Durante la Primera Guerra Mundial, Alemania declaró en febrero de 1915 una zona de exclusión alrededor de las islas británicas. Los barcos aliados presentes en dicha área quedaban sujetos a ser atacados|217x217px thumb|right|upright|Aviso publicado en la prensa por la Embajada alemana, advirtiendo del riesgo de ataques a buques británicos y sus aliados, debido a la Primera Guerra Mundial El 23 de abril, la embajada alemana en EE. UU. publicó un aviso en los periódicos de extraña coincidencia con la partida del Lusitania. Advertía a los pasajeros sobre el riesgo de navegar en aguas no neutrales debido al riesgo de ser atacados. Solo un diario consiguió contestar en sus ediciones al aviso alemán. La ruta del Lusitania pasaba por aguas hostiles. Esta circunstancia no era desconocida ni para la Cunard Line, ni para el Almirantazgo Británico, y aun menos para el capitán del navío William Thomas Turner. Aviso de la Embajada Alemana:

En 1915, el Lusitania había transportado ya alrededor de 250.000 pasajeros en 8 años de impecable servicio. El 1 de mayo, el Lusitania estaba anclado en el muelle 54 de Nueva York, y durante todo el día se había embarcado sobre todo provisiones y pasajeros.

El lujoso navío estaba comandado por el veterano capitán William Thomas Turner, al que le faltaban pocos años para jubilarse. Se trataba de un marino muy experimentado en las rutas navieras.

Último viaje y hundimiento El 1 de mayo de 1915 a las 11.30 el Lusitania dejó el muelle n.º 54 del puerto de Nueva York y se dirigió hacia el Atlántico Norte con 1.959 pasajeros a bordo, entre ellos 136 pasajeros norteamericanos, 129 niños y 39 bebés. Algunos pasajeros tenían cierto renombre social, como el millonario Alfred G. Vanderbilt, Lothrop Withington, el filósofo Elbert Hubbard y el minero William Broderick Cloete.

El día anterior, 30 de abril, zarpaba desde Borkum el U-20 al mando del capitán Walther Schwieger navegando por el Mar del Norte hacia aguas irlandesas.

Ataque submarino El 7 de mayo, después de un tranquilo viaje sin incidentes, el Lusitania se acercó a aguas irlandesas. Durante la noche y en la madrugada había tenido que navegar entre espesa niebla. Para entonces el U-20 ya había hundido tres embarcaciones inglesas entre Fastnet y Kinsale.

En Queenstown, el vicealmirante Coke, a cargo de las defensas y patrullas antisubmarinas y bajo la supervisión del Almirantazgo, se percató del peligro que corría el Lusitania, pero se le prohibía tomar decisiones respecto a los transatlánticos y sus rutas. De todos modos resolvió poner en aviso al buque por su cuenta. thumb|250px|left|El submarino U-20 causante de la tragedia El aviso se radió a las 7.50 al Lusitania:

" Submarinos en acción frente a la costa meridional de Irlanda"

A las 8:30 recibió otro mensaje:

"A todos los barcos ingleses: Tomen al piloto de Liverpool en la barra y eviten los promontorios. Pasen a toda velocidad por los puertos. Naveguen por medio del canal. Submarinos en aguas de Fastnet..."

En Queenstonwn, a las 11.00, Coke solicitó instrucciones al Almirantazgo para desviar al Lusitania, pero no recibió respuesta inmediata.

En la estación radiotelegráfica de Valentia, a las 11:02 se emitió un mensaje cifrado en doce palabras, en código desde Queenstown al Lusitania: "Desviarse a Queenstonwn", recibido a las 12:30 en el buque. Este mensaje incluía a un remolcador cuyo código era MFA, el mismo código asignado al Lusitania.

A las 12:40 el barco recibió otro comunicado: -"Submarino a cinco millas de Cabo Clear, se dirigía hacia el Oeste a las 10:00 horas".

De acuerdo con este mensaje, a las 13.00 Turner ordenó cambiar el rumbo para acercarse más a tierra.

A las 14.00 se divisó el promontorio de Kinsale, la niebla se había disipado y la tarde se veía apacible. Al mismo tiempo, Schwieger en el U-20 divisaba al enorme barco en su periscopio por estribor:

En su cuaderno de bitácora escribió: "Frente a nosotros aparecen cuatro chimeneas y dos mástiles... sigue curso vertical al nuestro virando desde Galley Head. El barco parece ser un buque de pasajeros de grandes dimensiones".

A las 14:10 Turner ordena un segundo cambio de rumbo para entrar al canal de San Jorge, esto lo aleja de la costa, Schwieger anotó: "El vapor vira a estribor, rumbo a Queenstown y así facilita nuestro acercamiento para lanzar torpedos. Navegamos a gran velocidad para colocarnos en posición al frente".

A las 14:12 el U-20 disparó a 700 m el único torpedo que le quedaba. Schwieger describió: thumb|250px|left|Grabado que representa el torpedeamiento del Lusitania "Disparo de proa a 700 m, el proyectil da al costado de estribor, algo detrás del puente"

A continuación escribe en su bitácora: