Tatiana Nikoláyevna, gran duquesa de Rusia (en ruso: Великая Княжна Татья́на Никола́евна, 10 de junio de 1897-17 de julio de 1918) fue la segunda hija del zar Nicolás II y la zarina Alejandra Fiódorovna. Durante la Primera Guerra Mundial dirigió el comité de la Cruz Roja y al igual que su hermana mayor, la gran duquesa Olga, atendió soldados heridos en un hospital militar de 1914 a 1917, hasta que fue detenida junto con su familia tras la Revolución rusa.

Fue asesinada por revolucionarios comunistas el 17 de julio de 1918, lo que motivó que fuera nombrada «portadora de la pasión» por la iglesia ortodoxa rusa, un calificativo que define a una persona que enfrenta su muerte de manera semejante a Cristo. Además de Olga, tenía dos hermanas menores, María y Anastasia, y un hermano menor, el zarévich Alekséi. Por mucho tiempo se rumoreó falsamente que las hermanas habían sobrevivido a la ejecución y docenas de impostoras pretendieron ser las hijas del zar. El escritor Michael Occleshaw especuló que una mujer llamada Larissa Tudor podría haber sido Tatiana; sin embargo, todos los Románov fueron asesinados por los bolcheviques.

Nacimiento

Tatiana nació el 10 de junio de 1897 en el palacio Peterhof en San Petersburgo, Rusia. Fue la segunda de los cinco hijos del zar Nicolás II y la zarina Alejandra. Sus hermanos eran las grandes duquesas Olga, María, Anastasia y zarévich Alexei de Rusia.

Descripción física Fue descrita como alta y delgada, con el cabello castaño claro y ojos grises, atractiva, con rasgos bien definidos y un porte refinado acorde con la hija de un emperador. Era considerada la más elegante de las cuatro grandes duquesas .Massie, Robert K. Nicholas and Alexandra, 1967, p. 133.Dehn, Lili, 1922. The Real Tsaritsa. ISBN 5-300-02285-3 De todas sus hermanas, Tatiana era la que más se parecía a su madre.

Título y sobrenombres La traducción más precisa de su título es «gran princesa», lo que significa que como «alteza imperial», tenía mayor rango que otras princesas de Europa que solo eran «altezas reales»; sin embargo, «gran duquesa» ha sido la traducción más ampliamente utilizada en inglés y español de este título ruso.Zeepvat, Charlotte, The Camera and the Tsars: A Romanov Family Album, Sutton Publishing, 2004, xiv No obstante, en el entorno familiar era llamada por su nombre y patronímico, Tatiana Nikoláyevna o por los sobrenombres de Tanya, Tatya, Tatianochka o Tanushka.Massie, Robert, Nicholas and Alexandra, 1967, p. 135Kurth, p. 23Gregory P. Tschebotarioff, Russia: My Native Land: A U.S. engineer reminisces and looks at the present, McGraw-Hill Book Company, 1964, p. 193

Infancia Como los otros niños Románov, Tatiana fue educada con cierta austeridad. Ella y sus hermanas dormían en catres sin almohadas, tomaban baños fríos por la mañana,Massie, p. 132 y debían mantenerse ocupadas con labores de tejido o bordado durante su tiempo libre. Su trabajo era regalado o vendido en actos de caridad.Zeepvat, Charlotte, The Camera and the Tsars: A Romanov Family Album, Sutton Publishing, 2004, p. 153 Según una anécdota, estaba tan acostumbrada a ser llamada solamente por su nombre y patronímico, que se desconcertó cuando la baronesa Sophie Buxhoeveden la llamó su «alteza imperial» mientras dirigía una junta del comité y le dio un puntapié por debajo de la mesa mientras expresaba en tono de protesta, «¿estás loca o por qué me hablas así?».

Tatiana y su hermana mayor, Olga, eran conocidas en la casa como «la gran pareja». De acuerdo con las notas de un diario del 29 de mayo de 1897, escrito por el primo lejano de su padre, el gran duque Constantino Constantínovich, se le dio el nombre de Tatiana como un homenaje a la heroína de la novela Eugenio Oneguin de Aleksandr Pushkin. A su padre le gustaba la idea de tener hijas llamadas Olga y Tatiana, como las hermanas en el famoso poema.Maylunas, Andrei y Mironenko, Sergei, ed.; Galy, Darya, trad., A Lifelong Passion: Nicholas and Alexandra: Their Own Story, 1997, p. 163 Como sus dos hermanas menores, las dos mayores compartían dormitorio y fueron muy unidas desde la infancia. En la primavera de 1901, Olga padeció fiebre tifoidea y fue confinada a la enfermería de palacio durante varias semanas para mantenerla lejos de sus hermanas menores para evitar un contagio. Cuando comenzó a recuperarse, a Tatiana se le permitió verla durante cinco minutos pero no la reconoció. Cuando su institutriz, Margaretta Eagar, le dijo después de la visita que la niña enferma con la que había estado conversando era Olga, Tatiana que tenía solo cuatro años comenzó a llorar amargamente y protestaba que la niña pálida y delgada no podía ser su adorada hermana. Eagar tuvo dificultades para convencer a Tatiana de que Olga se recuperaría. El tutor francés Pierre Gilliard escribió que las dos hermanas estaban «apasionadamente consagradas una a la otra».Gilliard, Pierre (1970). "Thirteen Years at the Russian Court", Ayer Company Publishers Incorporated, pgs. 74–76,

Personalidad Tatiana era práctica y tenía un talento natural para el liderazgo. Sus hermanas le dieron el apodo de "La Institutriz" y la enviaban como su representante cuando querían obtener un favor de sus padres. Aunque era dieciocho meses mayor que Tatiana, Olga no acostumbraba poner objeciones cuando Tatiana decidía hacerse cargo de una situación. De todas las hermanas era la más unida a su madre y muchas personas la consideraban la hija predilecta de la zarina. Tatiana era el conducto de todas las decisiones de su madre.Edvard Radzinsky"The Last Tsar",p.112 «No era que las hermanas menores amaran menos a su madre», señalaba Gilliard, «sino que Tatiana sabía cómo rodearla sin descanso de atenciones sin dar lugar a sus propios impulsos caprichosos».Gilliard, Pierre (1970), "Thirteen Years at the Russian Court", pgs. 74 – 76 Alejandra le escribió a Nicolás II el 13 de marzo de 1916, que Tatiana era la única de sus cuatro hijas que «comprendía» cuando ella explicaba su manera de ver las cosas.Maylunas and Mironenko, p. 460

Gilliard escribió que Tatiana era reservada y «equilibrada», pero menos abierta y espontánea que Olga. También era menos talentosa que Olga, pero trabajaba más duro y se dedicaba más a completar sus proyectos que su hermana mayor. El coronel Eugene Kobylinsky, guardián de la familia en Tsárskoye Seló y Tobolsk, pensaba que Tatiana «no tenía ninguna afición por el arte. Tal vez hubiera sido mejor que hubiera sido hombre».Greg King and Penny Wilson, The Fate of the Romanovs, John Wiley and Sons, Inc., 2003, p. 48 Sin embargo, otros creían que sus capacidades artísticas eran mejor expresadas en sus trabajos manuales y en su talento para elegir moda atractiva y crear peinados elegantes. Anna Vyrubova, amiga de la zarina, escribió que Tatiana tenía un gran talento para coser, bordar y tejer y que arreglaba el largo cabello de su madre como cualquier peluquera profesional.

Relación con Rasputín

Tatiana, como toda su familia, llenó de mimos al tanto tiempo esperado heredero, el zarévich Alexei, quien sufría de hemofilia y estuvo a punto de morir en varias ocasiones. Las cuatro hermanas, como su madre, eran posibles portadoras del gen de la hemofilia; la zarina era nieta de la reina Victoria, de quien heredó la condición. María, una de las hermanas, al parecer tuvo una hemorragia en diciembre de 1914, durante una cirugía para extirpar las amígdalas, según contaba su tía paterna la gran duquesa Olga Aleksándrovna. El doctor se perturbó tanto que la zarina Alejandra tuvo que ordenarle que continuara con la cirugía. Olga Aleksándrovna opinaba que sus cuatro sobrinas sangraban más de lo normal y creía que eran portadoras del gen de hemofilia como su madre.Vorres, Ian. The Last Grand Duchess, 1965 p. 115. Los portadores sintomáticos del gen, no son hemofílicos en sí, pero pueden tener síntomas de hemofilia, incluyendo menor cantidad de factor de coagulación, lo que puede conducir a sangrado anormal.Zeepvat, p. 175

La zarina confiaba en los consejos de Grigori Rasputín, un campesino y stárets vagabundo y estaba convencida de que sus oraciones habían salvado al enfermo zarévich en múltiples ocasiones. Tatiana y sus hermanas fueron instruidas para ver a Rasputín como un amigo y a compartir confidencias con él. En el otoño de 1907, la gran duquesa Olga Aleksándrovna fue escoltada a las habitaciones de los niños para conocer a Rasputín. Tatiana y sus hermanas y hermano vestían camisones blancos largos, parecían ser amistosos con Rasputín y sentirse cómodos en su compañía.Massie, pp. 199–200 La amistad de Rasputín con los niños también era evidente en algunos de los mensajes que este les envió. En febrero de 1909, Rasputín envió a los niños un telegrama, aconsejándoles «amar la totalidad de la naturaleza de Dios, toda su creación en particular la tierra. La madre de Dios siempre está ocupada con las flores y la costura».Maylunas, Andrei y Mironenko, Sergei, ed.; Galy, Darya, trad., A Lifelong Passion: Nicholas and Alexandra: Their Own Story, 1997, p. 321 A los once años, Tatiana le escribió una carta pidiéndole que la visitara y diciéndole lo difícil que fue ver a su madre enferma. «Pero tú sabes, porque tú sabes todo», escribió.

Sin embargo, una de las institutrices de las muchachas, Sofía Ivanóvna Tyutcheva, se horrorizaba de que a Rasputín se le permitía el acceso a las habitaciones cuando las cuatro estaban en camisones; ella quería prohibirle la entrada. Los contactos de Rasputín con los niños eran, según todos los informes, de naturaleza inocente, pero Nicolás le pidió a Rasputín que evitara visitar las habitaciones en el futuro. Tatiana era consciente de la tensión y tenía miedo de la reacción de su madre a las acciones de Tyutcheva. «Estoy tan asustada, S.I. puede hablar algo malo [...] sobre nuestro amigo», a los doce años escribió a su madre el 8 de marzo de 1910: «Espero que nuestra institutriz será agradable ahora con nuestro».Maylunas, Andrei and Mironenko, Sergei, editors; Galy, Darya, translator, A Lifelong Passion: Nicholas and Alexandra: Their Own Story, 1997, p. 330 Finalmente, Alejandra despidió a Tyutcheva.

Tyutcheva contó sus preocupaciones a otros miembros de la familia.Massie, p. 208 La hermana de Nicolás, la gran duquesa Xenia Aleksándrovna se horrorizó por la historia de Tyutcheva y escribió en su diario el 15 de marzo de 1910, que no podía entender las consideraciones de su familia con Rasputín, que lo veían como «casi un santo», cuando para ella solo era un khlyst. Tyutcheva le contó a la gran duquesa que el starets visitó a Olga y Tatiana cuando se preparaban para ir a la cama y se sentó a hablar con ellas y «acariciarlas». Las chicas empezaron a ocultar su presencia a la institutriz y tenían miedo de hablar con ella sobre Rasputín. María Ivanóvna Vishnyakova, otra de las institutrices, era devota de Rasputín, pero más tarde se decepcionó. Dijo que Rasputín la violó en la primavera de 1910. La zarina se negó a creerla, les contó Vishnyakova a los investigadores, y le dijo que todo lo que Rasputín hacía era santo.Radzinsky, Edvard, The Rasputin File, Doubleday, 2000, pp. 129–130 La gran duquesa Olga Aleksándrovna afirmó que la denuncia de Vishnyakova se investigó inmediatamente, pero «encontraron a la mujer en la cama con un cosaco de la Guardia Imperial». Vishnyakova fue despedida en 1913.Radzinsky, pp. 129–130.