Hasta mediados del , los miembros de la casa de Francia eran llamados simplemente monseigneur, seguido del título de su apanage. A partir del , se multiplican y sobre todo se sistematizan los títulos de los príncipes conforme su cercanía al rey. De forma que comienzan en las actas y escrituras oficiales largos títulos, como por ejemplo Felipe el Bueno era nombrado en estas como: Muy elevado, muy poderoso, muy excelente y muy magnánimo príncipe monseñor Felipe, duque de Borgoña... En lo sucesivo y hasta los siglos y , los usos de los mismos se afinan y evolucionan en distintas funciones y modos conforme al uso y a la voluntad real.
A partir de finales del , a los miembros de la Casa de Francia se les designa de forma general, con una serie de expresiones unívocas, que son usadas en función del género, el parentesco con el monarca y la cercanía al trono en el orden sucesorio. Los apelativos son utilizados de forma corriente y que llegan en ocasiones a incluirse en todas las esferas de la vida, salvo en escrituras o documentos públicos donde se refleja al completo el título del príncipe o princesa. Se aplicaban estos apelativos tanto a los miembros estrictos de la familia real, como a los llamados "príncipes de sangre" (princes du sang). En caso de no ostentar el príncipe un apelativo unívoco propio, se usaría en el caso de los varones el monseñor seguido de su título de apanage o de su título, en el caso de las princesas, salvo las hijas del rey, quienes eran conocidas por mademoiselle, seguidas por lo que el rey les señale al nacer, de entre los títulos de su padre, por ejemplo mademoiselle de Montpensier (el título de duque de Montpensier se encontraba entre los ostentados por su padre Felipe II, duque de Orlèans). En cuanto a las menciones hechas a la sucesión al trono, la Corona francesa se trasmite únicamente de varón en varón, habido de forma legítima.
El conocimiento de estas expresiones es a menudo necesario para comprender los textos de autores como Retz, Saint-Simon, marquesa de Sévigné o la condesa de Boigne.
La familia real de Francia Entre el y 1830, la familia real de Francia en sentido estricto, estaba compuesta del rey, de su mujer (la reina), de su madre (la reina madre), de sus hijos e hijas, de las mujeres de sus hijos, de sus hermanos y de sus hijos e hijas solteras, así como en su caso, la mujer, hijas solteras e hijos varones del hijo primogénito del rey y de los miembros stricto sensu de las familias reales de reyes de Francia ya fallecidos.
El orden de dignidad o de préséance (precedencia) de los príncipes era, según el uso francés: el rey; la reina; las reinas viudas; los hijos de Francia (fils de France), sus esposas respectivas y sus hijas; las hijas de Francia (filles de France) solteras (las hijas casadas y sus niñas forman parte de la familia de su esposo); los nietos de Francia (petit-fils de France) y sus esposas; las nietas de Francia (petit-filles de France). Posteriormente en orden de su cercanía a la sucesión dinástica, dentro de la Casa de Francia, pero no de la familia real estrictamente, se encontrarían: los príncipes de sangre.
Patronímicos y títulos
Patronímicos El rey y la reina de Francia no tenían patronímico (apellido), lo perdían en su acceso al trono. Firmaban solo con su nombre, sin ordinal. Este vacío condujo a los revolucionarios a darles el patronímico Capeto (Capet), retomando el sobrenombre de su primer antepasado masculino conocido.
Los hijos e hijas de Francia llevaban el patronímico «de Francia». Los nietos y nietas de Francia llevaban como patronímico el nombre del apanage (título) de su padre (es decir del hijo de Francia). Si un hijo de Francia tenía descendencia por línea masculina, este tomaría como nombre el nombre de su apanage como en el caso de la Casa de Orleans, que descienden de Felipe, hijo de Francia, duque de Orleans.
Los príncipes de sangre tenían como patronímico el nombre del apanage del hijo de Francia del que descendían.
Títulos ordinarios Delfín de Francia (dauphin de France): título relacionado con la posesión del Delfinado (Dauphiné), era llevado por el hijo primogénito del rey, o en caso de haber muerto éste, por el siguiente varón en el orden sucesorio.
Hijos de Francia (fils et filles de France): título concedido en Francia respectivamente a los hijos e hijas nacidos en legítimo matrimonio de un rey de Francia. Asimismo, los hijos del delfín y los hijos del hijo mayor del delfín eran hijos de Francia, y no nietos de Francia o príncipes de la sangre.Philippe de Montjouvent, Éphéméride de la Maison de France de 1589 à 1848, éd. du Chaney, 1999, p. 19.En virtud del artículo II de un edicto del 12 de marzo de 1710. (Ver categoría.)
Nietos y nietas de Francia (petit-fils et petit-filles de France): título concedido respectivamente a los hijos e hijas legítimos de un hijo de Francia además que aquellos del delfín y de los hijos mayores de este último. Este título fue creado a petición de Gastón de Orleans (1608-1660) con el fin de dar una precedencia a su hija frente a las princesas de la sangre.Philippe de Montjouvent, Éphéméride de la Maison de France de 1589 à 1848, éd. du Chaney, 1999, p. 31. (Ver categoría.) Príncipe y princesa de sangre (prince et princesse de sang): son cualquier descendiente por vía masculina legitima de un rey de Francia. (Ver categoría.) Aun no formando parte en sentido estricto de la casa de Francia, es necesario tener en cuenta los siguientes casos: Legitimados y legitimadas de Francia (legitimés et legitimées de France): son aquellos hijos ilegítimos del rey, que este reconoce como únicamente suyos y sin madre conocida, siendo este reconocimiento registrado en el Parlamento de París. (Ver categoría.) Los príncipes descendientes de un legitimado de Francia, son aquellos descendientes por vía masculina legítima de un legitimado de Francia. (Ver categoría.)
Predicados El rey de Francia se hacía llamar sire, y no Majestad como los soberanos ingleses. Su Majestad (Sa Majesté) en cambio sí era utilizado para mencionar al rey en tercera persona por parte de sus súbditos. Su Majestad Cristianísima era la forma correcta de referirse al rey de Francia en el ámbito diplomático o en caso de dirigirse al mismo un súbdito de otro soberano. Los miembros masculinos de la Familia Real se hacían llamar monseigneur, y no alteza como en ciertas cortes extranjeras. En cambio, para mencionar un miembro de la familia real en tercera persona, se habla de Su Alteza Real (Son Altesse Royale). Hasta el , no se utilizaba el predicado de Alteza Real para las hijas y nietas de Francia, sino que se dirigía siempre a ellas con un madame, simplemente.
Los príncipes de sangre ostentaron el predicado de Alteza Serenísima (Son Altesse Sérénissime) hasta 1824, cuando Carlos X al día siguiente a su ascenso al trono, les concedió el predicado de Alteza Real. Los legitimados de Francia y los príncipes descendientes de los mismos usan asimismo el predicado de Alteza Serenísima.
Apelativos
Apelativos de la familia real. Monseigneur Este título, que es abreviación de Monseigneur le dauphin, cuando es usado en sentido absoluto designa a Luis de Francia (1661-1711),Según Saint-Simon, el apelativo fue introducido por el propio Luis XIV : « Jamais Dauphin jusqu’au fils de Louis XIV n’avoit été appelé Monseigneur, en parlant de lui tout court, ni même en lui parlant. On écrivoit bien “Monseigneur le Dauphin”, mais on disoit “Monsieur le Dauphin”, et “Monsieur” aussi en lui parlant ; pareillement aux autres fils de France, à plus forte raison au-dessous. Le roi, par badinage, se mit à l’appeler Monseigneur ; je ne répondrois pas que le badinage ne fût un essai pour ne pas faire sérieusement ce qui se pouvoit introduire sans y paroître, et pour une distinction sur le nom singulier de Monsieur. Le nom de Dauphin le distinguoit de reste, et son rang si supérieur à Monsieur qui lui donnoit la chemise et lui présentoit la serviette. Quoi qu’il en soit, le roi continua, peu à peu la cour l’imita, et bientôt après non seulement on ne lui dit plus que Monseigneur parlant à lui, mais même parlant de lui, et le nom de Dauphin disparut pour faire place à celui de Monseigneur tout court. » (Louis de Rouvroy, duque de Saint-Simon, Mémoires, tomo 7, capítulo X.) llamado también el "Gran Delfín" (Grand Dauphin) para distinguirlo de su hijo, Luis, que fue delfín a la muerte de su padre y al continuar vivo su abuelo, Luis XIV. El Gran Delfín era el único hijo superviviente de Luis XIV y de su esposa María Teresa de Austria, además de abuelo de Luis XV.
Monsieur Es el mayor de los hermanos varones menores del rey, en caso de tenerlos (ver categoría). Ejemplos : Gastón de Francia (1608-1660), hermano de Luis XIII. También llamado Grand Monsieur a partir de 1640 para diferenciarlo del hermano de Luis XIV. Felipe de Francia (1640-1701), hermano de Luis XIV, también llamado Petit Monsieur hasta 1660, en que muere Gastón de Francia, entonces se llamará simplemente Monsieur. Fue el fundador de la casa de Orleans, esposo de Enriqueta María de Inglaterra y después de la princesa palatina Isabel Carlota del Palatinado (1652-1722). Durante el reinado de Luis XVI, Monsieur designa al conde de Provenza (1755-1824), futuro Luis XVIII. Durante el reinado de Luis XVIII, Monsieur designa al conde de Artois (1757-1836), futuro Carlos X.
Madame En principio es la mujer de Monsieur.(Ver categoría.) Ejemplos: María de Borbón, duquesa de Montpensier, esposa de Gastón de Francia, hermano de Luis XIII. Madame desde su matrimonio 1626 a su muerte en 1627. Margarita de Lorena, segunda esposa del mismo. Madame desde la validación de su matrimonio en 1643 hasta su muerte en 1673 (viuda desde1660). Enriqueta María de Inglaterra, esposa de Felipe, hermano de Luis XIV. Madame desde su matrimonio en 1661 a su muerte 1670. Isabel Carlota del Palatinado, segunda esposa del mismo. Madame desde su matrimonio con Monsieur en 1671 a su muerte en 1722. Maria Josefa de Saboya, esposa de Luis Estanislao, conde de Provenza, siguiente hermano varón de Luis XVI. Madame de 1771 a 1795, en que su marido accede al trono, de iure. María Teresa de Saboya, esposa de Carlos, conde de Artois, siguiente hermano varón de Luis XVIII. Madame de 1795 a su muerte en 1805. No obstante, este título se ha utilizado, en caso de no haber Monsieur, para la princesa de mayor importancia después de la delfina, en caso de que hubiese una. Ejemplos: Luisa de Saboya, duquesa de Angulema, de Anjou y condesa de Maine, madre de Francisco I de Francia. Madame de 1515 a 1531. María Teresa de Francia, hija de Luis XVI, casada con su primo Luis Antonio de Artois, duque de Angulema. Madame de 1805 a 1824, al convertirse su marido en delfín. María Carolina de Nápoles y Sicilia, casada con Carlos Fernando de Artois, duque de Berry. Madame de 1824 a 1870. Madame Première Nombre llevado por Isabel de Francia, hija primogénita de Luis XV, también raramente llamada Madame o Madame Royale. Las hijas siguientes llevarán los nombres de Madame Seconde, Madame Troisieme, etc, o estarán designados por el apelativo «Madame» seguida de su nombre (Madame Victoire).
Madame Royale Es la hija de mayor edad del rey cuando el título de Madame está llevado por la esposa de Monsieur. Pierde en principio este título al casarse. Ejemplos : Cristina de Francia, hija de Enrique IV. María Teresa de Francia, hija de Luis XVI. Algunos autores utilizan en ocasiones, este título para designar princesas de ramas colaterales, a pesar de que el título de Mademoiselle es el que realmente les corresponde. Lo usan en ocasiones para referirse a Ana María de Orleans (1669-1728) o Isabel Carlota de Orleans (1676-1744), consecutivamente hija soltera mayor de Monsieur, hermano de Luis XIV. Parecen guardar el título después de su matrimonio si casan con un noble de rango inferior como en el caso de Cristina de Francia, duquesa de Saboya, hija de Enrique IV.