Gerardo Reyes Copello (Cúcuta, Colombia, 1958) es un periodista de investigación colombiano. Trabaja como director del equipo de Investigación de la cadena Univisión. Escribió en El Nuevo Herald de Miami, Florida. En The Miami Herald, ganó un Pulitzer compartido en 1999. Es considerado uno de los “sabuesos” más temidos del periodismo hemisférico.
Trayectoria
Se dedica al periodismo de investigación desde 1978.Daniel Santoro (periodista): Técnicas de Investigación (pp 189) México, FCE, 2004 ISBN 968-16-7241-0.
Durante más de treinta años, se ha dedicado a la investigación de esquemas de corrupción de América Latina y sus ramificaciones en Estados Unidos. Además de exponer los nexos de la política con el narcotráfico ha dedicado varios reportajes al estudio de los magnates latinoamericanos y la concentración de la riqueza en la región. Sus trabajos han sido reconocidos con los más prestigiosos galardones del periodismo en español y en inglés.
"Su materia de estudio es el poder: políticos, empresarios, funcionarios y policías; también, capos de la mafia, asesinos y burócratas corruptos. Reyes combina de forma inusual el rigor investigativo con la buena pluma", escribió Lorenzo Morales en el libro Hechos para contar.Hechos para contar: conversaciones con 10 periodistas colombianos sobre su oficio, Lorenzo Morales y Marta Ruiz, Editorial Debate, 2014.
Fue miembro de la revolucionaria unidad de investigación de El Tiempo, de Bogotá, uno de los primeros equipos de esta índole en el hemisferio.
Después de pasar a The Miami Herald y El Nuevo Herald, publicó una serie de informes destacados sobre diversos temas, desde negligencia médica y fraude electoral hasta tráfico de drogas y armas.
Confeccionó la primera guía sistemática en español de los métodos del periodismo de investigación.
Es cofundador de Periodistas y Editores de Investigación, organización a través de la que ha promovido la colaboración transnacional entre sus colegas.
Primeros años
Reyes estudió derecho en la Universidad Santo Tomás de Bogotá. Sus primeras incursiones en el periodismo se dieron a partir de 1978 como investigador de Propúblicos, una fundación de Bogotá que supervisaba las labores de los congresistas en materia de proyectos de ley, asistencia y debates. Los resultados de esta veeduría eran publicados por Daniel Samper Pizano en El Tiempo y fueron recopilados en dos libros guías para votantes.¿Por quién votar?, una guía evaluativa de cada congresista, elaborada por periodistas de investigación para que usted sepa por quién vota. Daniel Samper, Fernando Umaña, Alberto Donadio, Alberto Maldonado, Guillermo Rivas, Liliana Tafur, Editorial Oveja Negra, 1982. Para entonces, Samper había fundado la Unidad Investigativa de El Tiempo junto con Alberto Donadio, un abogado experto en derecho de acceso a la información. Ambos periodistas invitaron a Reyes a trabajar en el equipo que durante más de una década destapó numerosos escándalos de corrupción oficial y financiera y fue emulado por otros periódicos de Colombia y América Latina. Como parte de este equipo, Reyes publicó una serie que documentó los sobornos pagados por la multinacional Ericcson a funcionarios de las telecomunicaciones en Colombia, Venezuela, Perú y Bolivia.Millonarios sobornos pagó la Ericsson, El Tiempo, Sept. 1, 1987. La serie fue reconocida con el Gran Premio Nacional de Periodismo 1987.Gran Premio Nacional de Periodismo en categoría de Prensa, Círculo de Periodistas de Bogotá, 9 de febrero de 1987.
En 1988 fue contratado por El Nuevo Herald de Miami, donde trabajó como subeditor de la sección local y corresponsal para América Latina. Allí combinó su labor investigativa con la publicación de crónicas tanto de Miami como de los países que visitaba.
En los años noventa, reportó las tumultuosas elecciones presidenciales de Colombia en medio de la guerra de los carteles contra el gobierno y aportó elementos novedosos al escándalo de la infiltración de dineros del narcotráfico en la campaña del presidente Ernesto Samper.
Su trabajo junto con la reportera Evelyn Larubia sobre las causas de la muerte de un cantante colombiano durante una cirugía cosmética en Miami, condujo al arresto del médico que la practicó.Las crónicas fueron publicadas tanto en El Nuevo Herald como The Miami Herald. "Mala suerte mató a paciente", dice cirujano cosmético, El Nuevo Herald, 26 de julio de 1992, p. 1ª.; Cosmetic surgeon blames bad luck for patient’s death, The Miami Herald, julio 26, 1992, p. 1ª. La serie recibió el premio de la Asociación de Periodistas Hispanos en 1993 en la categoría de prensa.
En septiembre de 1994, Reyes y su colega Jeff Leen de The Miami Herald, denunciaron que agentes de la DEA en Colombia habían vendido a narcotraficantes del Cartel de Medellín sus derechos diplomáticos de importación de automóviles.DEA checking if agent helped cartel buy a car, The Miami Herald, Gerardo Reyes y Jeff Leen, p. 1a
Durante estos años,Reyes escribió crónicas que serían seleccionadas para libros de antologías del periodismo colombiano.Fueron publicadas en El Nuevo Herald y luego en el libro de Reyes, Made in Miami, vidas de narcos, santos, seductores y soplones. Planeta, Colombia, 1999. Fueron seleccionadas para Antología de grandes crónicas colombianas, Tomo II, 1949-2004. Selección y prólogo de Daniel Samper Pizano, Editorial Aguilar, 2004; La pasión de contar: el periodismo narrativo en Colombia, 1638-2000. Editorial Universidad de Antioquia, Juan José Hoyos, estudio preliminar y selección; Años de Fuego, grandes reportajes de la última década, Editorial Planeta-Semana, 2001. Una es la historia de la criada colombiana que mantuvo un tórrido romance con el gran jefe de la mafia italiana en Nueva York Paul Castellano.Seis años conviviendo con El Padrino, El Nuevo Herald, 4 de agosto de 1991, p.1ª También publicó las aventuras de un narcotraficante de Medellín que dejó el negocio de la droga para convertirse en un monje trapense a quien miles acudían en busca de un milagro de sanaciónVarios artículos sobre el monje Pablo María fueron publicados en El Nuevo Herald entre marzo y abril de 1997; en la revista Semana, bajo el título Cambio de hábito, 12 de mayo de 1997 y en The Miami Herald bajo el título No ordinary sinner, no ordinary salvation, 27 de marzo de 1997, p. 1f. y la crónica de una atractiva mujer que lavaba dólares para los carteles, que inspiró la serie televisiva La Mariposa.Reyes fue argumentista de esta serie producida por Fox Telecolombia y transmitida por el Canal RCN en 2012. Su preestreno se realizó en Chile un año antes.
En 1992, cubrió el juicio al general panameño Manuel Antonio Noriega en Miami para El Nuevo Herald y El Tiempo y siguió el rastro las maniobras de un general de la Guardia Nacional de Venezuela para introducir en Estados Unidos una tonelada de cocaína con el conocimiento de la Central de Inteligencia Americana (CIA). El tema fue retomado por el programa Sixty Minutes de CBS. Reyes colaboró con el productor del segmento, el periodista Lowell Bergman.La película The Insider se basa en un caso de autocensura que provocó la salida de Bergman de 60 Minutes
En 1997, Reyes descubrió una cuenta de seis millones de dólares vinculada al general sandinista de Nicaragua Humberto Ortega, hermano del dos veces presidente de ese país Daniel Ortega. También sacó a la luz un plan para matar al gobernante cubano Fidel Castro financiado por la poderosa Fundación Cubanoamericana. Ese año publicó un reportaje a banqueros que después de quebrar en Ecuador y dejar a miles de ahorristas damnificados, llevaban una vida de reyes en Miami.Banqueros quiebran en Ecuador y viven como Reyes en Miami, El Nuevo Herald, 9 de noviembre de 1999, página 4 A A mediados de año cubrió para El Nuevo Herald y The Miami Herald, el juicio a varios operadores de una célula del Cartel de Cali en el sur de Florida.
En 1998, participó en el equipo de The Miami Herald que recibió el Pulitzer a la mejor investigación.Dirty Votes, publicada entre diciembre de 1997 y mayo de 1998, en la que participaron 23 periodistas y editores. La serie denunció varias modalidades de corrupción en las elecciones de alcalde de la ciudad. Reyes estuvo a cargo del artículo que comprobó que entre los votantes había condenados por delitos federales, lo cual les impedía votar.
Corresponsal investigativo
A partir del 2000 y a raíz haber publicado un manual de periodismo de investigación,Periodismo de Investigación. Gerardo Reyes, Editorial Trillas, México, 1996. Reyes desarrolló una extensa red de contactos con reporteros investigativos de América Latina. En uno de sus viajes a Venezuela y con la cooperación de la periodista Luz Mely Reyes, sacó a la luz el primer escándalo de corrupción del gobierno del presidente Hugo Chávez: la adjudicación de un contrato de impresión de la nueva constitución bolivariana a colaboradores directos y amigos del mandatario.Aliados de Chávez en negocio polémico. El Nuevo Herald, febrero 10 de 2000.
Trabajó con reporteros argentinos en las ramificaciones en Estados Unidos de los negocios del presidente Carlos Menem y su familia; con peruanos, en las conexiones del asesor presidencial Vladimiro Montesinos; con venezolanos en la cobertura del caso del empresario de ese país residente en Miami que fue descubierto con un maletín lleno de dólares para la campaña de la presidenta argentina Cristina Kirchner. En 2003, cubrió para El Nuevo Herald y la revista Semana de Colombia, el juicio en Miami contra el cabecilla del Cartel de Medellín, Fabio Ochoa.
Por su trayectoria periodística y sus esfuerzos de integración de colegas latinoamericanos investigadores, recibió en 2004, el premio María Moors Cabot de la Universidad de Columbia.
Bajo el título Esclavos en el paraíso,Esclavos en el Paraíso. El Nuevo Herald, enero 9 de 2005, p. 1a. en 2005 inició una serie que expuso las condiciones infrahumanas de los trabajadores haitianos en centrales azucareros de República Dominicana.
Basado en documentos judiciales y entrevistas, publicó en diciembre de 2007 un artículo que demostraba los nexos del padre del entonces presidente de Colombia, Álvaro Uribe Vélez con un helicóptero incautado en 1984 en la redada a Tranquilandia, el laboratorio de procesamiento de cocaína más grande en la historia de la guerra contra el narcotráfico en Colombia.Cabos sueltos en la muerte de Lara Bonilla, 9 de diciembre de 2007, p. 1a.
La nota revelaba declaraciones judiciales inéditas de la hermana del asesinado ministro de Justicia, Rodrigo Lara Bonilla, en las que recordaba que su hermano sospechaba de que los Uribe estaban implicados en el narcotráfico. Un año antes, Reyes había publicado documentos judiciales que probaban un hecho desconocido: que Uribe había sido sindicado de los delitos de falsedad y contrabando en relación con la importación de un avión Turbocomander en 1983.Álvaro Uribe y el caso de la nave del olvido. El Nuevo Herald, mayo 14 de 2006, p. 25a.
Junto a Gonzalo Guillén, corresponsal de El Nuevo Herald en Bogotá, Reyes publicó otros informes que arrojaron luces sobre la relación de Uribe con el paramilitarismo. Tal el caso de la revelación del testimonio del exparamilitar colombiano Francisco Enrique Villaba Hernández sobre la participación de Uribe y su hermano Santiago en la planeación de la masacre del municipio del Aro, departamento de Antioquia, en 1997.Detalles del testimonio que involucre a Uribe con la massacre de El Aro, Gonzalo Guillén y Gerardo Reyes, El Nuevo Herald, abril 30 de 2008. Un año después del artículo, Villalba fue asesinado. Del trabajo de los dos periodistas escribió Adam Isacson del Center for International Policy en Washington D.C.: