Pedro de Castilla (1260 ó 1261 - Ledesma, octubre de 1283), Infante de Castilla e hijo del rey Alfonso X de Castilla y de la reina Violante de Aragón.

Fue señor de Ledesma, Cabra, Alba de Tormes, Montemayor del Río, Salvatierra, Miranda del Castañar, Galisteo, y Granadilla, y también poseía toda la ribera del Río Coa y las villas de Sabugal, Castelo Rodrigo, y Alfaiates, que actualmente se encuentran en territorio portugués. Y desde 1282 hasta su muerte fue el canciller mayor de los reinos de Castilla y León.

Orígenes familiares Fue el séptimo de los hijos nacidos del matrimonio entre Alfonso X de Castilla y la reina Violante de Aragón, y entre sus hermanos varones ocupaba el tercer lugar, tras los infantes Fernando de la Cerda y Sancho de Castilla, que en 1284 llegaría a reinar como Sancho IV. Por parte paterna era nieto del rey Fernando III de Castilla y de su primera esposa, la reina Beatriz de Suabia, y por parte materna era nieto del rey Jaime I de Aragón y de la reina Violante de Hungría.

Además, fue hermano del célebre infante Juan de Castilla el de Tarifa, que murió en 1319 en el Desastre de la Vega de Granada, de Violante de Castilla, que contrajo matrimonio con Diego López V de Haro, señor de Vizcaya, y de Jaime de Castilla, que fue señor de los Cameros. Y también fue hermanastro de Alfonso Fernández el Niño, que era hijo de Alfonso X y de Elvira Rodríguez de Villada y fue señor consorte de Molina y Mesa por su matrimonio con Blanca Alfonso de Molina.

Biografía Infancia y adolescencia thumb|220px|right|Retrato imaginario de Alfonso X de Castilla. José María Rodríguez de Losada. (Ayuntamiento de León). Se desconoce su fecha exacta de nacimiento, pero algunos autores afirman que debió nacer en la ciudad de Sevilla en algún momento comprendido entre el día 15 de mayo y el 27 de julio de 1260, aunque Manuel González Jiménez afirmó, al igual que el padre Enrique Flórez, que debió nacer en 1261, y hay constancia de que ya había nacido en junio de este último año, pues en esa fecha su nombre aparece en un privilegio emitido por su padre.

En 1262 el nombre del infante Pedro figura entre los confirmantes del privilegio, otorgado el día 27 de abril de ese mismo año en Sevilla, por el que su padre cedió a Martín Alfonso de León, hijo ilegítimo de Alfonso IX de León, y a su esposa María Méndez de Sousa, los lugares de Pereña de la Ribera y Villares de Yeltes, a condición de que si no tuvieran hijos esos bienes retornarían a la Corona. Y en 1269 su hermano Fernando de la Cerda se casó con Blanca de Francia, hija del rey Luis IX de Francia, y con motivo de esa boda el novio armó caballeros a sus hermanos Pedro y Juan, aunque el infante Sancho se negó a recibir las espuelas de caballero de manos de su hermano mayor, según consta en la Crónica de Alfonso X:

Y Manuel González Jiménez señaló que fue el rey Jaime I de Aragón quien aconsejó al infante Sancho, que era su nieto, que no aceptara ser armado caballero por nadie a excepción de su padre, el rey Alfonso X. Y, por otra parte, conviene señalar que Faustino Menéndez Pidal de Navascués afirmó que no ha llegado hasta nuestros días ningún «testimonio heráldico» que represente el escudo de armas que usaba el infante Pedro de Castilla, pero basándose en el que usó su hermano menor, el infante Juan, señaló que posiblemente usó el que había pertenecido al infante Felipe de Castilla, que era tío carnal suyo y había fallecido en 1274. Y hay constancia también de que ese mismo escudo sería usado desde 1311 por otro infante de Castilla llamado Pedro, que era hijo de Sancho IV y sobrino carnal del infante Pedro.

El nombre del infante Pedro también figura entre los confirmantes del privilegio, otorgado en Ávila el día 27 de mayo de 1273, por el que su padre confirmó al monasterio de Sancti Spiritus de Salamanca y a la puebla de Sancti-Spíritus de Salamanca todos sus fueros y buenos usos, y conviene señalar que el infante Pedro, debido a su condición de hijo del rey, era un personaje muy influyente en la Corte, y fue convocado a ella cuando su padre viajó a Europa con la intención de ser coronado emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. Y a finales de 1274 el infante Pedro acompañó, junto con su madre, sus hermanos Juan y Jaime y su tío Manuel a Alfonso X cuando, pasando por Valencia y Francia, se dirigía a Alemania para ser coronado emperador, en la empresa conocida como el Fecho del Imperio.

En 1275 murió su hermano Fernando de la Cerda, y ese mismo año Alfonso X regresó a Castilla y a su paso por Narbona, según afirma Manuel González Jiménez, concertó el matrimonio de su hijo Pedro con Margarita de Narbona, que era hija de Aimery VI de Narbona, vizconde de Narbona, y de Sibila de Foix. Y desde Narbona los hermanos de Margarita, incluyendo al vizconde Aimery, acompañaron a Alfonso X hasta que llegó a Gerona.

El sitio de Algeciras (1278-1279) thumb|310px|Playa del Rinconcillo en Algeciras. (Provincia de Cádiz). En el sitio de Algeciras, que comenzó a ser bloqueada por mar en agosto de 1278, el rey puso al infante Pedro al frente de las tropas castellanas que sitiaron la ciudad por tierra, aunque en todo momento estuvo asesorado por su hermanastro Alfonso Fernández el Niño, que era hijo ilegítimo de Alfonso X y contaba con más experiencia en asuntos militares, por lo que su padre le encomendó la dirección de la vanguardia de la expedición. Y la Crónica de Alfonso X afirmó que las tropas castellanas que se dirigían a asediar Algeciras salieron de Sevilla, ciudad en la que se habían concentrado previamente, en marzo de 1278, aunque el asedio por tierra no comenzó, según algunos autores, hasta finales de febrero de 1279.

Alfonso X, sin embargo, permaneció en Toledo desde octubre de 1278 hasta mayo de 1279, y en junio de este último año llegó a Sevilla para poder vigilar más de cerca la evolución del asedio de Algeciras. Y el infante Sancho, mientras tanto, gobernaba Castilla en nombre de su padre y se aseguraba de que los recursos que recaudaba en todo el territorio el almojarife real Zag de la Maleha contribuyeran a mantener las tropas que asediaban Algeciras y la flota que bloqueaba la ciudad. Y González Jiménez señaló, basándose en la Crónica de Alfonso X, que los sitiadores llevaban «máquinas o engeños para asaltar y batir murallas», y también «truenos» o cañones.

Sin embargo, el asedio de Algeciras concluyó con un estrepitoso fracaso de los castellanos, debido entre otros factores a la falta de recursos, a las enfermedades, y al desánimo que cundió entre los sitiadores. Y según refieren las crónicas de la época, cuando el infante Pedro observó desde su campamento que la flota castellana que bloqueaba Algeciras había sido destruida, ordenó levantar el real y huyó hacia Jerez de la Frontera, dejando tras él numerosas máquinas de asedio, armas y otros bienes que no podían llevar con ellos, aunque algunos cronistas árabes señalaron que cuando los defensores de Algeciras tomaron el campamento cristiano se apoderaron de numerosos «despojos, dinero, frutas, odres, cebada y harina en cantidad inmensa», lo que según González Jiménez contradice totalmente lo manifestado en la Crónica de Alfonso X, donde se dice que la falta de provisiones entre los castellanos contribuyó de forma considerable al desastre sufrido por los cristianos, que después emprendieron la retirada hacia Sevilla.

Matrimonio y campaña contra el reino de Granada (1279-1281) El día 2 de junio de 1279 el infante Pedro fue uno de los confirmantes del privilegio por el que su padre concedió al monasterio de Sancti Spiritus de Salamanca y a su abadesa, María Méndez de Sousa, una serie de exenciones y otras mercedes. Y a finales de 1279 su padre le cedió la villa y el castillo de Cabra, situados en la provincia de Córdoba, como recompensa por su actuación en el fracasado sitio de Algeciras de 1278, y hay documentos que certifican que ese mismo año el infante Pedro ya ocupaba la tenencia de esa villa cordobesa.

Y en otro privilegio por el que Alfonso X donaba a la Orden de Calatrava la villa de Cazalla de la Sierra a cambio de la de Cerraja, que fue otorgado el día 15 de diciembre de 1279, se menciona al infante Pedro ocupando el segundo lugar entre sus hermanos varones cuando se dice que Alfonso X «con la Reyna doña Yolant mi muger y con nuestros fijos el Infante don Sancho fijo mayor y heredero, y con don Pedro, y D. John, y D. Jaymes».250px|thumb|Rueda de un privilegio rodado otorgado por Alfonso X de Castilla al monasterio de San Clemente de Sevilla.

A principios de 1280 el infante Pedro estuvo presente junto con todos sus hermanos varones y con su tío, el infante Manuel de Castilla, en la Asamblea de Badajoz, que según González Jiménez comenzó en febrero de 1280 y se prolongó probablemente hasta principios del mes de marzo. Y en dicha asamblea, que según el mismo historiador tuvo el carácter de Cortes o al menos de «ayuntamiento» de los principales concejos castellanos, se trató el asunto del desastre ocurrido poco antes en Algeciras y se planeó una campaña contra los granadinos para el año siguiente, y posiblemente Alfonso X intentó conseguir además que su nieto Dionisio I de Portugal, que había comenzado a reinar en Portugal en 1279, le apoyase en su lucha contra los granadinos, lo que justificaría en opinión de dicho historiador que esa asamblea fuera convocada precisamente en Badajoz.

El día 17 de febrero de 1281 el infante Pedro contrajo matrimonio en la ciudad de Burgos con Margarita de Narbona, hija del vizconde Aimery VI de Narbona.Luis de Salazar y Castro ya llegó a la conclusión, a finales del siglo XVII, de que la esposa del infante Pedro, Margarita de Narbona, era hija del vizconde Aimery VI de Narbona y de Sibila de Foix, basándose en el hecho de que en la Crónica de Alfonso X se afirma que el infante Pedro «se casó con una hija del Señor de Narbona», y de que en la Crónica de Sancho IV se decía que «efta Doña Margarita no era natural de la tierra: ca era hija del Señor de Narbona». Y basándose en lo anterior y en otra serie de pruebas Salazar y Castro afirmó que los padres de Margarita no podían ser otros que el vizconde Aimery IV y Sibila de Foix, como señaló en el tomo I de su Historia genealógica de la Casa de Lara, lo que no ha sido desmentido hasta ahora. Cfr. Salazar y Castro (1696), p. 176. Y ese mismo día su hermano, el infante Juan, se casó también en la ciudad de Burgos con Margarita de Montferrato, hija de Guillermo VII de Montferrato, marqués de Montferrato, y de Isabel de Gloucester, y con motivo de éstos matrimonios, el rey Alfonso X aprovechó la ocasión para armar caballero a su hijo menor, el infante Jaime de Castilla, que era señor de los Cameros, según consta en la Crónica de Alfonso X.

En 1281 el infante Pedro participó en la campaña que Alfonso X organizó contra el reino de Granada, y en la que también tomaron parte sus hermanos Sancho y Alfonso Fernández el Niño, que falleció en ese mismo año. El infante Pedro dirigía una de las columnas cristianas, y aunque se desconoce cuánto tiempo duró la campaña, sí hay constancia de que debió desarrollarse entre principios de junio y primeros de agosto de ese mismo año, ya que está documentado que el infante Sancho ya se encontraba en Córdoba, desde donde partió la expedición, el día 3 de junio, y también de que había regresado a la misma ciudad el día 8 de agosto. Y la campaña llevada a cabo por los castellanos fue tan violenta y devastadora que el rey Muhammad II de Granada solicitó una tregua y se comprometió si era necesario a entregar en concepto de parias a Alfonso X la tercera parte de todas sus rentas.

Participación en la rebelión del infante Sancho y muerte (1281-1283) thumb|242px|Sepulcro del infante Fernando de la Cerda. (Monasterio de las Huelgas de Burgos).