Eduardo de Woodstock KG (Woodstock, -Londres, ), llamado el Príncipe Negro, fue el primogénito del rey Eduardo III de Inglaterra y su esposa, la condesa Felipa de Henao, y padre del rey Ricardo II de Inglaterra.
Fue el primer duque de Cornualles (desde 1337), príncipe de Gales (desde 1343) y príncipe de Aquitania (entre 1362 y 1372), siendo heredero a la Corona desde su nacimiento.
Llamado por sus contemporáneos simplemente como Eduardo de Woodstock, debido al lugar de nacimiento, no fue llamado el Príncipe Negro hasta el , haciendo referencia a la supuesta armadura que portaba.
Era un líder militar excepcional, y sus victorias sobre los franceses en las batallas de Crécy y Poitiers lo hicieron muy popular en vida. En 1348 se convirtió en el primer caballero de la Orden de la Jarretera, siendo uno de sus fundadores.
El príncipe Eduardo murió un año antes que su padre, convirtiéndose en el primer príncipe de Gales que no llegó a ser rey de Inglaterra. A la muerte de su padre, Eduardo III, el trono pasó a su hijo Ricardo, en ese entonces aún menor de edad.
Richard Barber considera que Eduardo "ha atraído relativamente poca atención de los historiadores serios, pero figura ampliamente en la historia popular".Barber, Oxford Dictionary of National Biography.
Biografía miniatura|izquierda|Letra historiada de un manuscrito del . En él se muestra a Eduardo, príncipe de Gales recibiendo Aquitania de su padre, Eduardo III de Inglaterra Eduardo nació el 15 de junio de 1330 en el palacio de Woodstock, en Oxfordshire siendo el primogénito del rey Eduardo III de Inglaterra y su esposa Felipa de Henao. Fue nombrado conde de Chester el 18 de mayo de 1333, duque de Cornualles el 17 de marzo de 1337 (siendo el primero que llevó dicho título) y finalmente investido como príncipe de Gales el 12 de mayo de 1343 cuando tenía 12 años de edad. En Inglaterra, Eduardo sirvió como regente simbólico durante ciertos períodos de los años 1339, 1340 y 1342, mientras que su padre Eduardo III se encontraba en campañas militares. Durante este tiempo asistió a todas las reuniones del consejo y realizó las negociaciones con el papado respecto a la guerra en 1337. Además desempeñó el cargo de gran sheriff de Cornualles en 1340-1341, 1343, 1358 y 1360-1374.
Eduardo se había criado con su prima Juana, "la bella doncella de Kent."Eduardo I era abuelo de Juana y bisabuelo de Eduardo. Eduardo obtuvo permiso para el matrimonio del papa Inocencio VI y dispensa por casarse con una pariente de sangre, como había ocurrido con sus padres, Eduardo III y Felipa de Henao, que eran primos segundos. Se casó con Juana el 10 de octubre de 1361 en el castillo de Windsor. El matrimonio causó algo de controversia, principalmente debido a la enrevesada historia marital de JuanaJuana de Kent se había visto involucrada en una disputa matrimonial entre Thomas Holland, conde de Kent y William de Montacute, conde de Salisbury de la cual salió victorioso el primero. Tras enviudar en 1360 y mientras el conde de Salisbury aún vivía, Juana contrajo matrimonio con Eduardo. y al hecho de que el matrimonio con una inglesa desperdiciaba una oportunidad de formar una alianza con una potencia extranjera.
Cuando estaba en Inglaterra, Eduardo residía normalmente en el castillo de Wallingford en Berkshire (desde 1974 en Oxfordshire) o en el castillo de Berkhamsted en Hertfordshire.
Nombrado por su padre príncipe de Aquitania, como representante del rey inglés en ese territorio, donde Eduardo junto a Juana mantuvieron una corte. Además fue el lugar de asilo de reyes exiliados como Jaime IV de Mallorca y Pedro I de Castilla.
Este último, derrocado por su medio hermano, Enrique de Trastámara, ofreció a Eduardo el señorío de Vizcaya en 1367 a cambio de su ayuda para recuperar su trono. Eduardo salió victorioso en la batalla de Nájera (3 de abril de 1367), en la que derrotó a los ejércitos combinados de Francia y Castilla, mandados por Bertrand du Guesclin. Sin embargo Pedro no pagó por completo y se negó a ceder Vizcaya, alegando la falta de consentimiento de sus estados. Eduardo se retiró a Guyena en julio del mismo año.
Regresó a Inglaterra en enero de 1371 y murió el 8 de junio de 1376 (una semana antes de su 46.° cumpleaños) después de padecer durante años lo que probablemente fue una disentería amebiana, contraída diez años antes durante su campaña militar en Castilla.
Eduardo y la caballería Eduardo vivió en un siglo de decadencia para el ideal de la caballería.Green, David. Edward the Black Prince: Power in Medieval Europe. Taylor & Francis, 2007, p. 73. Por un lado, después de capturar a Juan el Bueno, rey de Francia, y Felipe el Atrevido, su hijo menor, en la batalla de Poitiers, los trató con gran respeto, dando incluso en un momento dado permiso a Juan para regresar a su hogar, y se narra que rezó con Juan en la catedral de Canterbury. Destacadamente, permitió que durante un día se preparara la batalla de Poitiers, de manera que ambos bandos pudieran discutir la batalla entre sí, de manera que el cardenal de Périgord pudiera apelar a ambos para mantener la paz. Sin embargo, algunos señalan que "él podía haber estado ganando tiempo para terminar de colocar a sus arqueros".Tuchman, Barbara (1978). A Distant Mirror: the Calamitous 14th Century. Ciudad de Nueva York: Alfred A. Knopf. ISBN 0-394-40026-7.
Por otro lado, sus tendencias caballerescas eran superadas en ocasiones por su eficacia y rapidez. El repetido uso por parte de Eduardo de Woodstock de la estrategia de cabalgadas, quemando y saqueando las ciudades y las granjas, no coincidía con las nociones contemporáneas de caballería, pero era bastante efectiva para conseguir el objetivo de sus campañas y debilitando la unidad y economía de Francia.
Campañas militares Fue un brillante caudillo militar. Intervino en la campaña de Flandes de 1345 en el frente septentrional, que tuvo escasa relevancia y acabó después de tres semanas cuando uno de los aliados de Eduardo, Jacob van Artevelde, anterior cervecero y gobernador interino de Flandes, fue asesinado por sus propios ciudadanos.
Mostró su bravura a los 16 años en la Batalla de Crécy, en el frente septentrional, que dañó al ejército francés durante diez años, permitiendo el asedio de Calais con poca resistencia convencional antes de que estallara la plaga. Incluso cuando el ejército de Francia se recuperó, las fuerzas que desplegaron eran alrededor de la cuarta parte de la que tuvieron en Crécy (como se vio en Poitiers). Normandía pasó a estar virtualmente bajo control inglés, pero se decidió centrar los esfuerzos en el norte de Francia, dejando en lugar de ello Normandía bajo control de aliados vasallos de Inglaterra.
Además participó de forma arriesgada y decidida contra los franceses durante la Guerra de los Cien Años. thumb|left|El Príncipe Negro según un dibujo de un manuscrito ilustrado. Intervino en el sitio de Calais, durante el cual los habitantes sufrieron enormemente y se vieron reducidos a comer perros y ratas.H. E. Marshall, Our Island Story, ch XLVII El asedio dio lugar al control personal y vasallático de los ingleses sobre el norte de Francia antes de la paz temporal debida a la peste negra. Hubo una contraofensiva francesa, pero Calais permaneció en manos inglesas.
También estuvo en "Les Espagnols sur Mer" o la batalla de Winchelsea en aguas del canal de La Mancha, en la que la flota inglesa derrotó a la castellana.
Realizó una gran cabalgada en el año 1355 por toda la región de Aquitania-Languedoc, que dañó el sur de Francia económicamente, y provocó el resentimiendo hacia el trono francés entre los campesinos franceses. Esta cabalgada también preparó la zona para la conquista, abrió alianzas con los vecinos de Aquitania, siendo la más destacada la de Carlos II de Navarra, e hizo que muchas regiones se orientaran hacia la autonomía respecto a Francia, pues no era un reino tan unido como Inglaterra. Después de este pacto con el rey Carlos II de Navarra, combatió contra los ejércitos de Juan II de Francia.
Las campañas por Aquitania le dieron un control más firme sobre la región, mucha tierra de la que obtener recursos y personas con las que poder luchar por el rey Eduardo.
En el año 1356, participando en las operaciones de la guerra contra Francia, Eduardo mandó un ejército de más de siete mil soldados. Dirigió a sus fuerzas en la lucha y logró una grandiosa victoria sobre la caballería pesada francesa en la batalla de Poitiers. En esa decisiva acción apresó al rey Juan II de Francia, al que llevó como rehén a Inglaterra. Esta campaña de Poitiers en la región del Loira-Aquitania privó a los franceses de jefes militares y supuso un desafío para Carlos el Sabio; más aristócratas murieron en Crécy y Poitiers que por la Peste Negra. El ejército francés quedó debilitado durante los trece años siguientes y el descalabro fomentó la anarquía y el caos que llevó en último término a la firma del Tratado de Brétigny en 1360.
Intervino en la campaña de Reims, después de la cual se alcanzó finalmente el acuerdo con el tratado de Brétigny. Por medio de este acuerdo diplomático, el rey de Francia recupera su libertad cediendo valiosos territorios a los británicos quienes no obstante reciben alrededor de un tercio de Francia más que un poco menos de la mitad que es lo que habrían recibido por el tratado de Londres. Esto se debe al fracaso a la hora de tomar Reims, lo que llevó a la necesidad de un salvoconducto para salir de Francia. Como resultado de ello, se llevó a un acuerdo menor y Eduardo III se vio obligado a dejar a un lado sus pretensiones al trono francés. Francia aún se vio obligada a pagar un enorme rescate de alrededor de cuatro veces el producto interior bruto de Francia por Juan II de Francia. El rescate que se pagó, no obstante, fue un poco inferior al exigido por los ingleses, y Juan el Bueno fue solamente devuelto a los franceses para regresar a su cautiverio al haberse fugado su hijo Luis. Así, esta campaña dio lugar resultados ambivalentes, pero en su mayor parte fue positiva para Eduardo. Uno ha de recordar que Eduardo III nunca renunció explícitamente a su pretensión al trono, y que alrededor de la mitad de Francia estaba controlada por los ingleses, de todas formas, a través de sus muchos vasallos. En aquella ocasión su padre el rey Eduardo III lo nombró duque y lugarteniente de Guyena y Aquitania.
Posteriormente traslada su residencia a Castilla, se vincula políticamente con el rey Pedro I y juntos luchan contra Enrique de Trastámara, aliado de Carlos V de Francia. En dicha guerra sus fuerzas vencen en la batalla de Nájera en 1367. Salvó temporalmente a Pedro el Cruel de un golpe, confirmando así la dedicación castellana a la causa del Príncipe. Luego Pedro I entró en constantes desavenencias y toda una serie de acciones en contra del Príncipe Negro, a causa de no pagarle lo acordado por prestarle ayuda armada, por lo que éste decide abandonar Castilla, dejando solo a Pedro I en la lucha.
Como resultado del asesinato de Pedro, el dinero que el príncipe invirtió en el esfuerzo de guerra no le rindió beneficio y Eduardo quedó en la práctica en bancarrota. Esto obligó a gravar Aquitania con fuertes impuestos para aliviar los problemas financieros de Eduardo, lo que llevó a un círculo vicioso de resentimiento en Aquitania y la represión de este resentimiento por Eduardo. Carlos el Sabio, rey de Francia, supo aprovecharse de este resentimiento contra Eduardo en Aquitania. Sin embargo, el príncipe se convirtió temporalmente en Señor de Vizcaya.