thumb|derecha|300px|Rehabilitación de San Martín de Porres, Córdoba. La rehabilitación o la revitalización de barrios o regeneración urbana es un instrumento global para la recuperación integral de ámbitos urbanos, centrales o periféricos, afectados por problemas habitacionales, con el objetivo de mejorar las condiciones de alojamiento de la población y otros aspectos de carácter urbanístico, social y económico, mediante la integración, la coordinación y el fomento de las distintas actuaciones que los agentes públicos y privados puedan desarrollar en dichos ámbitos urbanos.Definición del Plan Concertado de Vivienda y Suelo 2008-2012
Rehabilitación de barrios
La rehabilitación de barrios pretende la revitalización de la ciudad construida desde una perspectiva de sostenibilidad urbana, social y económica, en defensa de la ciudad compacta mejorando las condiciones de habitabilidad y de identidad de los vecinos con su barrio y su ciudad. Este proceso innovador se realiza integrando a las distintas Administraciones Públicas, la inversión privada y a los vecinos mediante procesos participativos.
Se trata de un modelo de intervención de las políticas públicas, basado en una gestión integral y multidisciplinar, que utiliza la vivienda como recurso integrador del tejido urbano. El barrio es la “unidad básica” para reconstruir la ciudad, por tanto, la revalorización y el reconocimiento del barrio como espacio vital donde pueden resolverse los múltiples y crecientes problemas de nuestras ciudades es esencial para articular un proyecto de estas características. Devolver a la persona su carácter de ciudadano posibilita que convierta al barrio donde vive en un foco de atracción y de identidad.
La vivienda es el soporte material de la ciudad, que representa la convergencia entre el proyecto vital de las personas y el proyecto urbano. Al construir espacios más habitables estamos mejorando las condiciones de vida de las personas y las familias en la ciudad. Recuperar los espacios públicos de los barrios, y crear espacios intermedios de convivencia es imprescindible en las actuaciones de rehabilitación de viviendas, ya que se complementa el espacio privado con el público. Los bloques a diferencia de las tipologías residenciales de la ciudad histórica (zaguán-patio-escalera-galería), tienen una gran escasez de espacio común de calidad: portales de escaso tamaño y escaleras y pasillos de acceso estricto a la vivienda; por lo que la relación entre la vivienda y los grandes espacios públicos es directa. La creación de pequeñas plazas, la gradación de estos grandes espacios públicos que permitan distintos niveles de intensidad y de relación, son fundamentales para que los residentes por un lado encuentren espacios más acogedores donde puedan relacionarse, hablar, jugar y descansar.
La permeabilización de la trama urbana, la mejora la accesibilidad peatonal y del viario en su conexión con las distintas zonas del barrio, la eliminación de barreras físicas... tiene como objetivo que estos barrios se conecten mejor con la ciudad evitando la situación de aislamiento y por tanto posibilitando su percepción de pertenencia a la estructura física, social, estructural, cultural... de la ciudad. Continuar la labor de reequipamiento de los barrios, en especial los de formación que den oportunidades para generar empleo, los socioculturales, deportivos y los que permitan actividades lúdicas que se adapten a las culturas y necesidades de los colectivos que viven en el barrio, favorece enormemente el conocimiento intercultural y la convivencia vecinal.
Historia, génesis periodo 1940-1970 en Europa
En el caso neerlandés,Susana Aparicio. Después de un siglo de vivienda y ciudad en Países Bajos. a comienzo de los años´30 el sistema urbano dejaría paso a un nuevo tipo de ampliación: la ciudad funcional (CIAM). En los años´50 se impondría la estructuración barrial en forma de “sello”, mediante agrupaciones de bloques de apartamentos y viviendas bajas en torno a espacios o jardines comunitarios. También surgieron barrios, e incluso ciudades, a las afueras de Ámsterdam, realizados en torno al pensamiento de Le Corbusier con grandes bloques de viviendas situados en un parque; o Almere, que nacía como ciudad polinuclear a comienzos de los '70. A mediados de los ´60, surgió el llamado woonerf, en el que las relaciones humanas formarían el elemento central, siendo la calle el lugar de encuentro y pasando a ser la circulación del automóvil algo secundario. El desarrollo del “bloemkoolwijk” en los ´70, tenía la medida humana como punto de partida: el plan urbanístico se pensó a partir de la vivienda, desarrollándose el barrio y la ciudad a su alrededor. “La ciudad como la casa, la casa como la ciudad” diría Aldo van Eyck. thumb|300px|Vista aérea del barrio Los Diez Mandamientos. Sevilla años setenta del .
Los '90 dieron lugar otros conceptos de hacer ciudad y “no ciudad” o zonas VINEX, suburbios a las afueras de la ciudad implementados de forma centralista por el estado. Se pretendía dar respuesta a las necesidades del consumidor dentro de una gran variedad de vivienda, pero la realidad fue otra: monotonía, falta de servicios, largas caravanas para salir y entrar en ellos.
En el caso de España, en los años cuarenta se inicia un notable crecimiento demográfico que irá en aumento hasta la década de los sesenta y principios de los setenta y que conlleva en algunos casos triplicar la población de algunas ciudades andaluzas. Esto originó una situación crítica para el Estado y otras instituciones públicas que tuvieron que afrontar la tarea de intentar resolver el grave problema de la vivienda en las grandes ciudades, convirtiéndose en los principales agentes del crecimiento urbano en este periodo. La periferia de todas las grandes ciudades andaluzas va a empezar a verse salpicada por un grupo de conjuntos residenciales, en su mayoría simplemente apoyados en ejes viarios y desvinculados del resto de la trama urbana. Esta etapa entre 1940-1950, supuso un crecimiento basado en bloques de cierta altura que se dispone en manzanas cerradas tradicionales donde los accesos a la vivienda se relacionan directamente con la calle reservándose el interior para las áreas de servicio. El conjunto de los bloques de cierta altura formalizan barrios de manzanas con calles definidas por las alineaciones de fachadas, con cierta semejanza a la ciudad tradicional. Sin embargo, en el periodo entre 1950-1960, requerirán una disposición más libre de los bloques de vivienda, será preferible mantener la orientación óptima o la regularidad de la planta a mantener las alineaciones viales continuas. Es decir, la edificación comienza a seguir únicamente sus reglas compositivas sin que el acceso a las viviendas, zonas de aparcamiento etc. tenga porque condicionarlas. Esta nueva forma de construir ciudad de los nuevos barrios residenciales de iniciativa pública se caracteriza por la sustitución del concepto calle-edificio por espacio libre-edificación. Este modelo de crecimiento, planteado desde la Administración y denominado “polígono”, tuvo carácter unitario y cierta dimensión, estando concebidos como áreas monofuncionales destinadas a cubrir las demandas de vivienda.
La iniciativa privada se va sumando paulatinamente a esta estrategia, en la época entre 1960-1970. Se produce un aumento de las actuaciones especulativas: barrios de bloques de alta densidad en los que rápidamente se abandonan las tipologías menos rentables de doble crujía siendo sustituidas por los bloques de cuatro crujías (bloques en H), provocando una mayor colmatación urbana y una pérdida de las condiciones de habitabilidad.
El resultado de todas estas transformaciones fueron unas ciudades en principio, de mayor extensión, en situación periférica y mal conectadas con los centros urbanos, de gran variedad morfológica y de una fuerte segregación funcional y social. Sus carencias más alarmantes: escasa recepción por unos modos de vida muy diferentes, incapacidad para dictar comunicación social primaria a sus habitantes, equipamiento social incompleto o deficitario, rigidez de su zonificación.Iglesia Salgado, Félix y Ramón Moreno, José Ramón (2008). Foro Barriadas 2006. Nuevos Centros Urbanos. Los márgenes se hacen Centro. Revista la Ciudad Viva nº 1
En Andalucía, surgen estos polígonos, que cambian sustancialmente la imagen de la periferia. Ejemplos como Almanjáyar en Granada, Tres mil viviendas en Sevilla, Palma Palmilla en Málaga, El Puche en Almería, La Paz en Cádiz, San Martín de Porres en Córdoba,Benitez, Jorge (2009). Experiencia en barrios: San Martín de Porres, Córdoba, Revista la Ciudad Viva nº 1etc., son algunos ejemplos que jalonan su geografía en esos momentos.
Historia, génesis periodo 1940-1970 en Latinoamérica
En el caso de Buenos Aires, a partir de los años '40 una intensa inmigración del campo a la ciudad, con motivo de la incipiente industrialización del país desbordaría la capacidad de albergue de las ciudades, generándose los primeros asentamientos informales, bautizados entonces como “Villas Miseria”. Buenos Aires será la que reciba la mayor cantidad de inmigrantes, facilitado esto por una red ferroviaria centralista. Con la llegada del populista Juan Domingo Perón a la presidencia del país en 1945, el problema de la vivienda obrera pasaría al centro del programa gubernamental. La construcción estatal de viviendas no fue importante pero marcaba el ritmo popular a través del simbolismo de sus realizaciones. Después de los años '50, a pesar de las medidas tomadas por el gobierno peronista, los problemas habitacionales seguían creciendo y agravándose. La década de los '60 fue una etapa de construcción de grandes complejos habitacionales, la mayoría de ellos dentro de políticas desarrolladas por gobiernos de dictadura militar, que apuntaban más a deshacerse de los asentamientos informales a cualquier precio más que a ofrecer soluciones reales a un problema que parecía no tener fin. Se construyeron a las afueras de las ciudades, complejos de viviendas masivos y en altura que replicaban los modelos típicos de la modernidad tardía especialmente en Europa. Alrededor de 1970 el 70% de la población Argentina vivirá en Buenos Aires o su entorno de influencia. Argentina presenta de esta manera uno de los procesos de urbanización más temprana entre los países latinoamericanos. Podríamos decir que la historia moderna de los asentamientos informales en la Argentina comienza allí al igual que uno de los casos más emblemáticos de Buenos Aires y de todo el país, la Villa 31 ubicada a pasos de Retiro, la estación central de trenes de la ciudad y del opulento barrio del mismo nombre, en donde hoy vivien más de 25 mil personas.
Los síntomas son conocidos: mantenimiento inexistente, deterioro constructivo progresivo, guetización, estigmatización social, con la consiguiente pérdida de valor de las unidades habitacionales. Esto más un irresponsable manejo legal por parte del estado de la cuestión de permisos y planos de construcción, de los dominios de las unidades o de las zonificaciones de los terrenos no hizo más que agravar el problema. Como lo resume un estudio realizado “En general esta conducta de la administración de ocuparse sólo de la coyuntura y no resolver lo ejecutado, consolidó la irregularidad y abrió las puertas al mercado informal, como única salida posible del habitante de esas viviendas”.
Sin embargo, y después de años de abandono y desidia del estado, especialmente durante la época de dictadura militar (1976-1983), el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, junto a la Sociedad Central de Arquitectura ha emprendido un estudio para relevar la realidad de unos 700 de estos complejos distribuidos por todo el país, que congregan unas 250 mil viviendas, con el objetivo de avisorar su posible rehabilitación.
Definición y objetivos