La casa de Cardona (o folch de Cardona) es una casa nobiliaria española, originaria de la Corona de Aragón, concretamente de Cataluña. Fue la segunda casa aragonesa más importante después de la casa real, y ostentaron la dignidad de grandes condestables de Aragón y duques de Cardona.
Orígenes e historia thumb|300px|El castillo de Cardona. De antiquísimo origen, los Folch de Cardona se vanagloriaban de descender de la casa real francesa. Según los historiadores del linaje del , el mismo Carlomagno donó a los Folch, descendientes de un mítico Folch de Anjou (o Fulco, conde de Anjou), marido de Argencia, hermana del emperador, el señorío sobre la ciudad catalana de Cardona.Sánchez González, Antonio: "Linajes y estados de la Casa Ducal de Medinaceli. Estructura de su memoria archivística". Tesis doctoral inédita. Sevilla, 1989. .
El primer representante de la Casa sería Ramón Folch, o Raimundo Folch, (hijo de Fulco y Argencia) que siguió a Carlomagno hasta Cataluña durante la guerra contra los moros y que en el 791 fue nombrado por el emperador Señor de Cardona,II parte de "Crónica Universal de Cataluña" de Géronimo Pujades (principios del siglo XVII, pero reeditado en Barcelona en 1829), pp. 339-340. pero sería el hijo de éste, Ramón Folch I, quien fuese nombrado Vizconde de Cardona por los Condes de Barcelona.Ídem Existe confusión sobre este hecho, pues en la obra de Pujades se dice que según P.Felipe de Guimerá fue el propio Carlomagno quien concedió el título de vizconde (p.340).
El origen histórico de los Cardona está ligado al cargo vizcondal de Osona, del cual se tiene noticia desde finales del , siendo el año 879 la primera fecha en la que se tiene noticia de un vizconde de Osona. No tenemos la seguridad de que estos primeros vizcondes de Osona compartan lazos de sangre con los posteriores titulares del cargo vizcondal hasta el año 911, momento en el que tenemos por vez primera documentado al vizconde ErmemirRodríguez Bernal, Francesc, "La noblesse médiévale dans la Catalogne centrale (Xe-XIIIe siècles): un parcours méthodologique", en Martín AURELL (Ed.), "Le médiéviste et la monographie familiale: sources, méthodes et problématiques",Turnhout, Brepols, 2004, pp. 87-104. (911-929) en el testamento del conde Guifré II de Barcelona, quien le cita entre sus albaceas testamentariosRodríguez Bernal, Francesc: "Los Cardona: Familia, Poder y Patrimonio en Cataluña (911-1230)", Tesis doctoral inédita, Poitiers, 2004. En el 986 el conde Borrell II de Barcelona realiza una carta de población a Cardona, poniendo a sus habitantes bajo el patrocinio y protección del vizconde Ermemir II (961-987), nieto de Ermemir I, hijo del vizconde Guadall I (938-978)y hermano del vizconde Ramon I (977-1010 )y de Arnulf (977-1010), obispo de Vic y figura notable de su tiempo.
Desde sus primeras apariciones documentales, los vizcondes de Osona-Cardona juegan un rol fundamental en la política catalana. Sus nombres aparecen de forma reiterada junto a los condes de Barcelona y Urgell en compras, ventas, pleitos y donaciones que los distintos condes realizan en el condado de Osona. El cargo vizcondal de Osona-Cardona es, desde el año 911, un título asociado a esta misma familia. thumb|200px|Pedro Antonio de Aragón en un grabado de la Biblioteca Nacional (1671). Desde la generación del vizconde Guadall I hasta la muerte de Ramon Folc I (c. 1040-1086) hubo siempre un vizconde cuyo hermano fue obispo de alguna sede episcopal catalana. Así, el obispo Guisad I de Urgell (943-978) era hermano del vizconde Guadall I, igual que el obispo Arnulf lo era de los vizcondes Ermemir II y Ramon I, que el obispo Eribau de Urgell (1005-1041) lo era de los vizcondes Bermond I (1005-1030) y Folc I (1005-1040), o que Ramon Folc I lo era del obispo Folc II de Barcelona (c.1041-1099). Las prácticas sucesorias de la familia durante estas cuatro primeras generaciones han sido bien: Rodríguez Bernal, Francesc, "Las lógicas nobiliarias de frontera en la Cataluña de los siglos X y XI", en J. Rodríguez Molina y Francisco Toro Ceballos (Coord.), "VI Estudios de Frontera. Población y Poblamiento en la Frontera", Alcalà la Real, Diputación Provincial de Jaén, 2007, pp. 621-638. se trata de un sistema sucesorio en el que los hermanos de la misma generación suceden a sus hermanos mayores en el cargo vizcondal (y en la gestión del patrimonio familiar) quedando el matrimonio reservado únicamente para el último hermano y heredero, que será quien trasmita finalmente el cargo y la totalidad de la herencia a sus descendientes. Este sistema -del cual existen otros ejemplos en otras regiones de Europa- permitió a los Cardona incrementar de forma acumulativa su patrimonio territorial en la Cataluña central sin segmentaciones patrimoniales destacadas. Ya a mediados del este patrimonio era ingente (más de 25 castillos en época de Ramon Folc I) y se hallaba organizado alrededor de varios núcleos patrimoniales principales: el norte del condado de Osona, la villa de Cardona y su territorio de influencia, y los castillos de frontera ubicados a ambas orillas del río Anoia. La administración de este patrimonio empujó al linaje a desarrollar estrategias organizativas vinculando la gestión de sus castillos a familias y linajes fieles a su casa. La casa mantuvo siempre la denominación de Cardona pese a que cambió dos veces de baronía. La baronía es Claramunt desde Bernardo Amat (c. 1103, p. 53 de els Barons) y Pallars desde el hijo de su bisnieta Anglesa y Ramón V de Pallars Jussà, Guillermo de Cardona. No hereda el condado de Pallars Jussá, porque Ramón tenía una hija, Valença, de su anterior matrimonio. En 1054 el vizconde Ramon Folc I de Cardona daba ya una lista de "omnes meos castellanos" en su primer testamento conocido. Entre 1054 y 1086 el mismo vizconde dirigió la creación de un cuarto núcleo patrimonial alrededor del castillo de Maldà.Rodríguez Bernal, Francesc, "La Carrera hacia el Sur. La acción de los vizcondes de Osona-Cardona sobre la frontera meridional catalana en el siglo XI", en J. Rodríguez Molina y Francisco Toro Ceballos (Coords.), "III Estudios de Frontera. Convivencia Defensa y Comunicación en la Frontera", Alcalà la Real, Diputación Provincial de Jaén, 2000, pp. 559-568. Cuando murió defendiendo esta plaza de los ataques de los almorávides en 1086, su familia señoreaba sobre más de 25 castillos repartidos por estos cuatro espacios patrimoniales.
Entre el y el los Cardona -vizcondes primero, luego condes y finalmente duques- dieron al país guerreros, almirantes, eruditos, abades, obispos, cardenales de la curia romana, diplomáticos y consejeros reales. Durante su etapa fundacional catalana los vizcondes de Osona-Cardona mantenían importantes castillos, como los de Tagamanent, Brull, Savassona, Rupit y Casserres. En este último lugar fundaron un importante monasterio en el que fue favorecido repetidamente por el patrocinio de la familia y cuya iglesia, en el momento de su construcción, contaba con la nave central de mayor amplitud de todo el Mediterráneo. Especialmente importante en esta época fue la relación de las vizcondesas del linaje con el mencionado monasterio. Comenzando con la intervención de las vizcondesas de Osona Ermetruit y Engonça, la mayoría de las mujeres de la familia Cardona lo protegieron y se hicieron enterrar entre los muros de este monasterio. La vizcondesa Almodis de Barcelona (esposa del vizconde Bernardo Amat (de Claramunt olim de Cardona) e hija del conde Ramón Berenguer III de Barcelona) fue la última dama de los cardona que se hizo enterrar allí, en el año 1131. Su hijo Ramon Folc II será el último vizconde de Cardona que encontró reposo en Casserres, en 1150.
La buena relación de este linaje con los condados pirenaicos (Urgell, Pallars, Castellbò) con cuyos condes les unían lazos de sangre, se hizo desempeñar tradicionalmente un papel de intermediarios entre la Corona y los condados de la Cataluña occidental, evitando gran número de conflictos pero aprovechando también su rol durante las continuas disputas condales para incrementar su patrimonio y su poder. Este rol, su ingente patrimonio, pero también el control directo sobre las minas de sal mineral más importantes de occidente convirtió a los Cardona en la familia más influyente y poderosa del escenario catalán, por detrás únicamente del linaje real de Aragón.
Obtuvieron también la Baronía de Castellfollit, la de la Riobregón, de Cardona, la de Odena de Cardona, la de Claramunt de Cardona y la de Cardona de Orpí.</ref>
Por la situación geográfica del vizcondado de Cardona, en el centro geográfico de Cataluña, los Cardona van a unirse por estrechos lazos de sangre con casi todas las grandes casas catalanas, especialmente con las de los condados occidentales y pirenaicos, por lo que van a servir de intermediarios entre la corona y aquellas.
En 1375 los Cardona fueron elevados por el rey Pedro IV de Aragón al título de condes siendo el primer conde de Cardona Hugo Folch I, considerado el fundador de la rama catalana de la familia. Finalmente, el 17 de abril de 1491, Juan Raimundo IV Folch de Cardona es hecho duque de Cardona por el rey Fernando "el Católico".
La familia Cardona era una de las pocas que transfería el título tanto por línea masculina como femenina. Este privilegio fue concedido por el emperador en virtud de su importancia histórica y por estar emparentados con las familias reales de Aragón, Navarra y con los soberanos de la Casa de Anjou, a través del matrimonio de Hugo II, vizconde de Cardona, con Blanca de Ampurias, hija de Ramón Berenguer de Aragón y Anjou, que a su vez era hijo del rey Jaime II de Aragón y de Blanca de Anjou, hija del rey Carlos II de Nápoles. De este modo, la transmisión de títulos por vía femenina favoreció la progresiva castellanización de la Casa, hecho que se culminó en el cuando sus títulos fueron absorbidos por la casa ducal de Medinaceli"La Casa Ducal de Cardona (1611-1662)" de Diana Carrió-Invernizzi en "El gobierno de las imágenes. Ceremonial y mecenazgo en la Italia española de la segunda mitad del siglo XVII" (pp. 35-36)