miniaturadeimagen|251x251px|Museo de la Cineteca Nacional. El cine hondureño es producido y realizado en la república de Honduras, históricamente desarrollado desde mediados del con medios privados e independientes. La primera película hondureña producida por un director de cine profesional Hondureño fue el cortometraje experimental Mi Amigo Ángel (1962), del cineasta Sami Kafati.
Historia
Antecedente Dentro del anecdotario del cine hondureño, está la participación en "La primera aventura cinematográfica" de Eduardo Zamacois, de la cual se han recuperado aproximadamente diez minutos: “En pocos meses el film quedó terminado (...). Eduardo Zamacois y la película salieron de Valencia (embarcados en el Montevideo) rumbo a la isla de Puerto Rico el 11 de diciembre de 1916, casi un año después de haber concebido el proyecto. (...): Poco es, también, lo que Zamacois dice sobre su visita a Honduras. Son apreciaciones de tipo político y social, que podemos resumir en esta frase: «Honduras me produjo una impresión similar a la que me causaron Guatemala y El Salvador, y a la que había de producirme Nicaragua, y también, aunque en menor grado, Costa Rica. Esos países donde la agricultura, las industrias y el comercio, son rudimentarios, estaban viviendo su Edad Media...». Sabemos también que cuando llegó a la capital, Tegucigalpa, salió a recibirle el entonces joven poeta Rafael Heliodoro Valle y el «veterano comediante español don Pedro Vázquez». (...)”. La primera aventura cinematográfica de Eduardo Zamacois por Marcelino Jiménez León. En Actas del XIII Congreso de la Asociación Internacional de Hispanistas. Vol. IV: Historia y sociedad comparada y otros estudios, edición de Florencio Sevilla y Carlos Alvar, Madrid, Castalia, 2000, pp. 373-382.
Cine hondureño miniaturadeimagen|252x252px|Se tiene sabido que durante la época de las empresas bananeras algunos extranjeros realizaron filmaciones del país. A principios del en un recuento sobre el cine en Centroamérica, se afirma que existen más de 10 millones de habitantes en total y que poseen únicamente 350 cinematógrafos de 35mm y 16mm y que locamente dan funciones diariamente. Muchas de las salas de cine en Honduras fueron propiedad de la United Fruit Company.Sadoul, George. Historia del Cine Mundial: desde los orígenes. siglo Veintiuno editores, México, 2004. (página 382)
Otro enclave norteamericano, dedicado a la minería, la New York and Honduras Rosario Mining Company, establecida en la comunidad de San Juancito en 1879, instaló una de las primeras salas de cine del país. Los “gringos” (norteamericanos) que vivían en El Rosario, en las alturas de la montaña de donde los estadounidenses extraían el oro, tenían toda clase de comodidades, incluida una sala de cine en el Club El Rosario. Los restos de los proyectores de 35 milímetros aún pueden verse en el corredor de la casa de la familia Lara Pineda, herederos del norteamericano Alfredo Laiman Hurst, bisabuelo paterno de la cineasta hondureña Katia Lara, quien gerenció la primera planta hidroeléctrica de Centroamérica y la sala de cine de la Rosario Mining Company en San Juancito.
En 1937, durante el gobierno del general Tiburcio Carías Andino, se contrata un equipo de México y filma la película "Honduras" que dirige José Bohr y el camarógrafo Raúl Martínez Solares. El filme se estrenó meses después y los diarios señalan que asistían a la proyección unas 25.000 personas. El argentino establecido en México, Leo Aníbal Rubens, produce reportajes cinematográficos de tipo periodístico en 35 mm, blanco y negro, para el gobierno del general Tiburcio Carías en la década de 1940, y se difunden en las salas comerciales. También, por encargo del gobierno, Rubens filma un Congreso de Arqueología que se celebra en Copán y la transmisión del poder en 1949, así como un trabajo en el que aparece la figura del poeta Rafael Heliodoro Valle cuando llega a la ciudad de Toncontín. En la década de 1950 el hondureño Jorge Asfura realiza reportajes sobre obras públicas y actos gubernamentales, en 16 mm, y blanco y negro. Sin embargo, el cine en el país tiene su verdadero inicio en 1962, el primer cineasta hondureño fue Sami Kafati, estudió cinematografía en Roma en la década de los años 1960. Su primera obra cinematográfica fue el medio metraje experimental y neorrealista Mi Amigo Ángel, producida en 1962, es la primera obra cinematográfica de ficción producida en Honduras.
Esta primera generación de cineastas se completa con Fosi Bendeck que realiza el largometraje "El Reyecito" o "El Mero Mero", película de ficción fuertemente influenciada por el surrealismo. Ambos cineastas realizaron también documentales que tenían mayormente fines institucionales y/o comerciales. Sus producciones personales fueron financiadas mayormente por ellos mismos.
Sami Kafati completaba su labor con la producción de spots comerciales. A lo largo de su carrera adquirió una serie de equipos de primera calidad para la producción cinematográfica que lamentablemente solo le permitirá trabajar en dos películas de largometraje: "Utopía", dirigida por el cineasta chileno Raúl Ruíz y la película No Hay Tierra Sin Dueño, que lamentablemente no logró terminar en vida, pero que fue editada y finalizada posteriormente de su deceso, gracias a la gestión de su esposa Norma Kafati y su hijo Ramsés Kafati, quienes lograron el apoyo del Fonds Sud - Ministère des Affaires Étrangère (France), el Ministère de la culture et de la communication (France), CNC (France) y Alta Loma Films (France) como coproductores, y el aporte inconmesurable de la restauradora y montajista Carmen Brito, quien viajó a Honduras para colaborar con la familia de Sami Kafati, luego de su fallecimiento en 1996, para terminar el filme que quedara en la moviola del director hondureño con la forma de un primer corte. Esta increíble historia, con toques sobrenaturales, se cuenta en el documental Corazón abierto (Honduras, 2005) de la cineasta hondureña Katia Lara. No hay tierra sin dueño fue presentada en Cannes, Francia, en la "Quincena de Realizadores" que es un festival simultáneo pero no competitivo e independiente del conocido Festival de Cannes.
En la década de los setenta regresan a Honduras los cineastas Mario López y Vilma Martínez que habían realizado estudios en la república Argentina. Igualmente llega René Pauck, francés que realizara junto a Mario López varios de los documentales más emblemáticos de la época, dentro del Departamento de Cine de la Secretaría de Cultura, Turismo e Información durante la administración presidencial del general Juan Alberto Melgar Castro, de esta época data el documental "Ritos y Magia" sobre los rituales tradicionales realizados por el pueblo Lenca y la etnia Garífuna.
Mario López junto a René Pauck producirán y dirigirán el documental "Maíz, Copal y Candela", y en solitario en la década de los noventa Mario López dirigirá el documental "Doña Ticha" sobre una rezadora tradicional Lenca. René Pauck dirigirá el documental "El Tata Lempira" sobre la ceremonia tradicional del Guancasco en el occidente de Honduras, y ya en la primera década del producirá el documental del director Gerardo Aguilar "Cusuna, Lugar del Pez Dormilón".
Se producen en el país en la década de los setenta algunos largometrajes televisivos ("Francisco Morazan" y "La pasión de Cristo") por un grupo que se llamó "Teatro de los Diez", formado en su mayoría por locutores radiales que trabajaban en Radio Nacional de Honduras.
En 1989, Javier Suazo Mejía produce y dirige "La Hora Muerta", largometraje del género Cine Noir, protagonizada por Patricia Ramírez y Jackie Overton.
Antes de concluir el siglo, y luego que el huracán Mitch azotara sobre la Honduras empobrecida de 1998, el director Francisco Andino, alumno de Sami Kafati y miembro del equipo de filmación de No hay tierra sin dueño, produjo el documental “Fantasmas del huracán” que recibió premios y reconocimientos, entre ellos Mejor guion, Mejor dirección y Mejor ficción en el IV Festival Centroamericano Ícaro en Guatemala en 2001.
En la década de los noventa llegan al país varios graduados de la Escuela Internacional de Cine y Televisión, proyecto impulsado por la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano. Estos jóvenes comenzaron una nueva etapa de la producción audiovisual, esta generación realiza las siguientes producciones;
Hispano Durón realizaría el largometraje Anita la cazadora de insectos, además produce el video musical "En mi país" del cantautor Guillermo Anderson, además el largometraje "Alto Riesgo" dirigido por René Pauck.
Francisco Andino dirigirá el cortometraje "Voz de Ángel"
Nolbam Medrano realizaría el videoclip "No hablés más" de la agrupación A.D.N., primero de Honduras en ser difundido por la cadena MTV.
A inicios del se realizaría Almas de la Medianoche de Juan Carlos Fanconi, la que sería la primera película hondureña con más de seis semanas en cartelera, la que allana el camino en las salas de cine comercial del país para los posteriores realizadores de largometrajes de ficción. Lo de “primer película hondureña” es un calificativo injusto e impreciso, ya que el mismo año se estrenó en salas el emblemático largometraje póstumo del cineasta Sami Kafati: No hay tierra sin dueño, que con justicia ha quedado para la memoria de la cinematografía hondureña como la primera ficción de largometraje del país.
A partir del año 2007 se intensifica la producción cinematográfica con los siguientes largometrajes :
Amor y Frijoles de Hernán Pereira y Matew Kodath
Unos Pocos con Valor de Douglas Martin e Ismael Bevilacqua, producida por Marisol Santos
Ya en los primeros años de la década del dos mil diez la producción cinematográfica ha ganado en calidad y experiencia. Se producen los siguientes largometrajes:
No Amanece Igual Para Todos de Manuel Villa, Ramón Hernández y Francisco Andino.
Toque de Queda de Javier Suazo Mejía
El Xendra de Juan Carlos Fanconi
Quién Paga la Cuenta de Benjamín López.
La producción de cortometrajes ha tenido una auténtica explosión, contándose en el 2013 al menos cincuenta cortometrajes de todos los géneros y destacándose jóvenes realizadores como Ángel Maldonado, César Hernández, Angel Funes y Alejandro Oseguera.
En el género de cine documental destacan realizaciones de contexto social como los siguientes:
El Porvenir de Óscar Estrada Corazón abierto (Honduras, 2005) de Katia Lara Quien Dijo Miedo (Honduras, Argentina, 2010) de Katia Lara La Voz de las Víctimas de Gerardo Aguilar Narziso de Laura Bermúdez, Berta Vive (Honduras, 2016) de Katia Lara Berta Soy Yo (Honduras, 2022) de Katia Lara
Además de documentales históricos como Al Compás del Campanario de Elizabeth Figueroa y Nolbam Medrano
Y documentales etnográficos como Tikin y Los Hijos de Toman de Gerardo Aguilar.
Cine hondureño Desde 1962 se han producido un gran número de obras cinematográficas, entre las que destacan las siguientes:
Largometrajes
La producción del primer largometraje hondureño inicia con No hay Tierra sin Dueño, realizado por Sami Kafati, quien comenzó a rodarla en los años 1980 y murió en 1996 sin terminar el filme. su familia se encargó de finalizarlo. La película fue estrenada en 2002.
Almas de la Medianoche, realizada por Juan Carlos Fanconi y exhibida en salas de cine en el año 2002.
Anita la cazadora de Insectos, producida por la Universidad Nacional Autónoma de Honduras y Praxis Video, dirección Hispano Duron, producción ejecutiva Marisela Bustillo, directora de fotografía Fabiola Maldonado, director de arte Marco Licona. Estrenada en Tegucigalpa en 2002.
Más allá de una esperanza producido por Francisco Andino en 1998, es el primer cortometraje documental en 35 minutos.Informe Honduras, Sistema Nacional de Cultura, Productoras de video independiente. Poseid@s, producida por Carla Calderón en el año 2007.